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viernes, 11 de febrero de 2022

A ver si nos aclaramos con el reskilling

Fuente de la imagen: semeyas en pixabay
Anda la división de Recursos Humanos del grupo empresarial de Manuel, afanada con procesos de readiestramiento del personal de una determinada área de actividad, aprendiendo nuevas habilidades y conociendo temáticas transversales, como puede ser el compliance, que posibiliten a esos equipos seguir siendo competitivos. Un placer profesional colaborar con ellos en los capítulos formativos que me han asignado. En un café, me pregunta el number one qué me parecía el “reciclaje profesional”. "Más bien reskilling", maticé. Es comprensible que un presidente de consejo de administración no caiga en el matiz, pero un “experto” en las lides de gestión de personas, habilidades directivas, reestructuración empresarial, reingeniería de procesos… debe saber la diferencia.

Antes de seguir, reconocer que la divergencia no la tienen clara ni supuestos expertos periodistas en la materia, como, por ejemplo, J. Fernández, que, en su artículo en El País, bajo el explícito título ¿Sabes lo que es el ‘reskilling’? Tu futuro profesional depende de ello[1], da la impresión que ha “escuchado campañas y no sabe dónde”, al asociar reskilling al caso específico de reciclaje profesional centrado en la digitalización. Craso error, Fernández. Para centrarnos, entiendo el reciclaje profesional como la formación que recibe una persona que está en búsqueda activa de empleo, sobre competencias distintas a las que ha ejercitado en su experiencia profesional anterior o nuevas habilidades, técnicas, herramientas… relacionadas con las competencias históricas que ha ejercido o conoce.

Es decir, en recycling se redefine o reorienta profesionalmente la persona desempleada con la finalidad de conseguir o crear un empleo. Sin embargo, si utilizamos reskilling, nos referiremos a esa persona ocupada profesionalmente, generalmente integrada en un equipo de trabajo, y que recibe un readiestramiento en nuevas habilidades o actualización de maestrías que comprobadamente ha ejercitado. Realmente, en esta economía en la que estamos, los trabajadores y trabajadoras y resto de profesionales independientes, de manera continua estamos ejercitando periódicamente reskilling. Dicho de otra forma, estamos perennemente en modo reentrenamiento, tuneando capacidades antiguas o conociendo nuevas habilidades y técnicas. Fuente de la imagen: semeyas en pixabay.
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[1] Fernández, Javier A. ¿Sabes lo que es el ‘reskilling’? Tu futuro profesional depende de ello. El País. 2020. Sitio visitado el 11/02/2022.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Fundamentos de gestión directiva

Fuente de la imagen: archivo propio
Si te dedicas a esto de la reorganización, la reestructuración empresarial y la reingeniería de procesos, presiento que existen “muchas papeletas” de que coincidas conmigo en que el crecimiento exponencial de las redes de comunicación internas, externas, públicas, privadas… el aplanamiento de los organigramas, el acotamiento cada vez más preciso de las responsabilidades de los puestos y perfiles profesionales o el decaimiento de las políticas centralizadores de decisiones en favor de una descentralización que favorece la proximidad al cliente, son premisas transversales cultivadas por aquellas instituciones públicas y privadas que sortean, siempre con relativo éxito, las crisis como la que actualmente sufrimos y la “insostenibilidad” de las economías tradicionales, que se aferran a un uso indiscriminado y desorbitado de los recursos naturales y humanos en pro de un consumo desmedido, que nos lleva cada vez más rápido a ese futuro negro que pillará no solo a nuestra descendencia, sino también a nosotros mismos.

Estos principios[1] son sobre los que gira el mensaje del texto de Gilles Faure, “Estructura, organización y eficacia de la empresa”[2], con el subtítulo “Fundamentos de gestión directiva”, que he estado re-hojeando en el fin de semana pasado. Coincido con el autor que ante un entorno como el que estamos viviendo consecuencia de la pandemia, y unos mercados intensamente competitivos[3], la vida de la empresa todavía se vuelve más agitada, si cabe, obligándose a reinventarse constantemente, tanto en el ofrecimiento de nuevos servicios y productos como en la adopción de nuevos comportamientos organizativos apropiados a las situaciones económicas y sociales actuales. Apunta André Levy-Lang[4] en el prefacio que el texto proporciona los elementos necesarios para el análisis y concepción de organizaciones centradas en la eficacia. Parte de este texto también se ha editado en el sitio book—post, bajo el título “Estructura, organización y eficacia de la empresa”. Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] De proliferación del social media interno y externo, responsabilidades individuales y grupales, descentralización en la toma de decisiones…
[2] Faure, Gilles. Estructura, organización y eficacia de la empresa. Ed. Deusto. 1993.
[3] Tanto en el plano de la diferenciación de los productos y servicios como en el de los costos y gastos.
[4] André Levy-Lang. En 1993, Presidente del Directorio de la Compañía Financiera de Paribas.

lunes, 15 de noviembre de 2021

El sensible trabajo de reflotación de empresas

Fuente de la imagen: archivo propio
Si eres follower de este sitio o de Insolvencias, conoces mi actividad en reestructuración de organizaciones y saneamiento empresarial. Aunque en el Social Media se desliza alguna que otra mención explícita de terceros al trabajo desarrollado (por ejemplo ver "Sentido común"[1]), la discreción y confidencialidad debe acompañarme, si bien en “Como no tengo abuela...[2] te avanzaba datos estadísticos, como que el 100% de los convenios de acreedores que he promovido y presidido han sido aprobados[3] o más del 40% de los concursos de acreedores asignados por el órgano judicial entraron en fase de convenio. Sin embargo, tal vez por mi vena de “persona de empresa”, confieso que me he sentido más realizado profesionalmente en proyectos de reflotación empresarial en los que se me ha invitado a participar como colaborador y que no fueron determinados judicialmente (vía administración concursal o administración judicial, según derive el expediente).

En cuanto al enfoque o planteamiento del trabajo, cada proyecto de reestructuración "es un mundo en sí mismo", por el hecho de que cada empresa o grupo empresarial es único. En el fin de semana pasado he estado rehojeando el texto de Pedro Nueno, “Reflotando la empresa”[4], bajo el subtítulo “Cambio corporativo” (Corporate turnaround), reconociendo en la reseña que en cualquier proceso de reflotación empresarial entran tantas variables que encontrar un esquema global de tratamiento formal es impensable y raramente el éxito es atribuible a la utilización de alguna técnica sofisticada, más bien lo es el saber liderar un buen equipo de directivos y profesionales, registrándose situaciones que tienden a presentarse repetidamente en estos procesos, esquemas que permiten abordarlos mejor y consejos que pueden servir para salir mejor parados de ellas.

Coincido con Nueno en que, a pesar de todas las dificultades, los proyectos de reestructuración empresarial y de reingeniería de procesos o financiera permiten un alto nivel de experiencia y reaprendizaje a quienes colaboran o se involucran en ellos, posibilitando cambiar muchas cosas en poco tiempo “y, si se hace bien, los resultados se aprecian enseguida y esto tiende a producir satisfacción”. El enfoque del autor es eminentemente práctico y se basa en el análisis de una muestra de casos reales de reflotación empresarial o de intento de llevarla a cabo, distribuyéndose en tres categorías: situaciones vividas por el autor como consejero o consultor, situaciones investigadas directamente por el autor y situaciones investigadas por otros autores. Parte de este texto también se ha editado en el sitio book—post, bajo el título “Corporate turnaround”. Fuente de la imagen: archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Sentido común. 2013. Sitio visitado el 15/11/2021.
[2] Velasco Carretero, Manuel. Como no tengo abuela... 2015. Sitio visitado el 15/11/2021.
[3] Teniendo en cuenta que en mi país es irrisorio el porcentaje de aprobación de los convenios por parte de los acreedores (sólo entre el 2% y el 10% según la fuente mercantil).
[4] Nueno, Pedro. Reflotando la empresa. Ed. Deusto. 1997.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Pregunte a un profesional: ¿Hora de cierre?

Fuente de la imagen: archivo propio
Pronto se cumplirá una década de las cuestiones que planteaba en ¿Cerrar o enterrar?[1]: ¿Cuándo debemos dejar de seguir perdiendo dinero en un proyecto y cerrarlo? ¿Cerrar o no cerrar? Apuntaba que hay que ser sincero con uno mismo y tener los pies en el suelo, interpretando adecuadamente el sinfín de señales que nos dicen lo comprometido de mantener las improductivas actividades empresariales y que cada día que pase se multiplica el capital que se pierde o el grado de endeudamiento que no se va a poder devolver. También, referenciaba la reflexión de Jennifer Wang en Entrepreneur, “Ask a Pro: Closing Time[2], que piensa que la cuestión es peliaguda en esta época en el que tantos bregan en el día a día por mantener a flote sus negocios, necesitando de una reestructuración empresarial brutal, reingeniería agresiva de procesos o un ordenado cierre definitivo, si no existe otra salida a la situación de insolvencia. 
Fuente de la imagen: archivo propio
El caso es que estamos en tiempos sensibles en los que las empresas necesitan servicios profesionales de calidad (iba a escribir “sinceros”, pero estimo que un "asesoramiento camino de la excelencia" contiene esa “franqueza”), en materia de reestructuración y el saneamiento empresarial. Si eres follower de este sitio sabes que llevo un extenso recorrido en esas lides, pero la experiencia a veces puede actuar de arma de doble filo, por lo que este año contabilizo cerca de cien horas directas en reciclaje formativo para gestionar situaciones empresariales difíciles. A la formación que te reseñé en “No es de arrendar las ganancias[3], se une la que recientemente he terminado y que en el encabezado te dejo imagen del certificado de aprovechamiento que he recibido desde la plataforma virtual (las siguientes son de otros cursos realizados en el verano). Como dice Wang: “Pregunte a un profesional: hora de cierre" o de reestructuración y saneamiento empresarial. 
Fuente de la imagen: archivo propio
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[1] Velasco Carretero, Manuel. ¿Cerrar o enterrar? 2010. Sitio visitado el 21/11/2020. 
[2] Jennifer Wang. “Ask a Pro: Closing Time. Entrepreneur. 2010. Sitio visitado el 21/11/2020.
[3] Velasco Carretero, Manuel. No es de arrendar las ganancias. 2020. Sitio visitado el 21/11/2020. 

sábado, 12 de septiembre de 2020

Caos controlado o desequilibrio dinámico

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
En relación al contenido de ¿Eso dije?, que edité en el año 2010, recientemente comentó Jaume[1] en el numeroso grupo de Linkedin “Directivos y Dirigentes de España – Spain Leadership Network”, que le gustaba el concepto de “caos controlado y desequilibrio dinámico” referenciado en el texto, apuntando que en algún caso también ha tenido que “desorganizar para volver a empezar mejor”. 

Se refería Jaume a la frase: “Me dedico a la generación de caos controlado o desequilibrio dinámico, con un ancho de banda determinado, dependiendo del caso real, y catalizador de emociones profesionales y empresariales, para una óptima gestión del perenne cambio que necesita hoy la empresa donde colaboro y, por derivación, la propia Sociedad”

En el hilo de la conversación, trasladé a Jaume que la primera vez que lo puse en marcha (sin ser consciente de ello) fue en el año 1998, en Granada (España)[2], en una reorganización comercial en plena expansión de la corporación donde colaboraba. Obviamente, lo de "caos controlado" es una liberalidad semántica que me permití posteriormente para definir el protocolo o planteamiento. 

La argumentación viene soportada en algo también obvio: existen aspectos exógenos que desconocemos y que para afrontarlos con cierta garantía de éxito permites que parte del equipo[3] pueda resolver esas situaciones sin tú controlarlas en un primer momento y siendo consciente que siempre serás responsable de los desajustes generados. Fuente de la imagen: geralt en pixabay. 
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[1] Jaume Marginet Robas. Líder de equipos y gestor de operaciones. Control de Producción y Logística de NITRICOMAX (PC&L). 
[2] Proyecto de reorganización empresarial Tadel Formación. 1998. 
[3] Para ello, es importante contar con un equipo de personas preparadas, concienciadas, armónicas y sintonizadas.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Conversiones, fusiones, divisiones transfronterizas

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Parte de la tarde del martes la pasé hojeando la reciente Directiva de la Unión Europea (UE), que procura las conversiones, fusiones y divisiones transfronterizas de las empresas del territorio[1], y que ya referencié en el sitio Administración Concursal. La legislación intenta facilitar las conversiones, fusiones y divisiones transfronterizas, normas que permitirán a las empresas de la UE sacar el máximo provecho del mercado único para que sigan siendo competitivas a nivel mundial[2]. Al mismo tiempo, la directiva establece salvaguardas apropiadas que desalientan los abusos y protegen los intereses legítimos de los trabajadores, los accionistas minoritarios y los acreedores. 

La norma establece procedimientos para verificar la legalidad de las operaciones transfronterizas con la legislación nacional pertinente e introduce un protocolo obligatorio de control contra el abuso[3]permitiendo a las autoridades nacionales bloquear una operación transfronteriza cuando se lleve a cabo con fines abusivos o fraudulentos, es decir, cuando esté diseñada para evadir o eludir la legislación nacional o de la UE, o con fines delictivos. Instituye normas similares sobre los derechos de participación de los empleados en las conversiones, fusiones y divisiones transfronterizas y asegura que los empleados estén adecuadamente informados y consultados sobre el impacto esperado de la operación. 

Asimismo, los derechos de los accionistas minoritarios y sin derecho a voto gozarán de una mayor protección y los acreedores de la empresa en cuestión recibirán garantías más claras y confiables. Finalmente, la directiva fomenta el uso de herramientas digitales en toda la operación transfronteriza. Será posible completar trámites como la emisión del certificado previo a la operación, en línea. Toda la información relevante se intercambiará a través de registros comerciales existentes, interconectados digitalmente[4]. Fuente de la información: UE. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.
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[1] Si quieres acceder al documento en inglés, clickea AQUÍ. Sitio visitado el 20/11/2019.
[2] Esta directiva es una de las dos propuestas presentadas por la Comisión en abril de 2018 para la modernización del derecho de sociedades de la UE. La otra, una directiva del Parlamento Europeo y del Consejo que modifica la Directiva (UE) 2017/1132 en lo que respecta al uso de herramientas y procesos digitales en el derecho de sociedades, se adoptó en junio de 2019. 
[3] Según las cifras facilitadas por la Comisión Europea, hay alrededor de 24 millones de empresas en la UE, de las cuales aproximadamente el 80% son sociedades de responsabilidad limitada. Alrededor del 98-99% de estas compañías de responsabilidad limitada son pequeñas y medianas empresas. Estos últimos serán los principales beneficiarios de los considerables ahorros generados a través de esta directiva. 
[4] La directiva entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE. Los Estados miembros tendrán 36 meses para adoptar las medidas necesarias para su implementación.

viernes, 28 de junio de 2019

¡Cuidadín con las huidas hacia adelante!

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones de mi país (MAPyA), las cooperativas representan dos tercios del valor de la Producción Final Agraria en España y casi el 30 % del valor de las ventas netas de la agroindustria. Además, España es el segundo país de la UE en número de cooperativas, después de Italia, y el quinto en facturación. También, es relevante su importancia social, ya que asocia a cerca de 1,1 millones de miembros, generan más de 102.000 empleos directos y tiene un fuerte compromiso con el desarrollo del territorio. En definitiva, contribuyen a dinamizar y fortalecer el medio rural.  Anda este sitio salpicado de historias, pensamientos, reflexiones técnicas… acerca del cooperativismo en mi país[1]. El destino me encauzó a experiencias de reorganización y reingeniería de procesos en entidades cooperativistas andaluzas, colaborando en la transición del concepto “cooperativa”, un tanto trasnochado o paternalista, al de “empresa cooperativa”, insuflándole al “señor socio o señora socia” la necesidad de aplicar estrategias operativas, organizativas, comerciales… en definitiva empresariales, para mantener la "competitividad" y "señorío" de sus periódicas liquidaciones económicas. 

Durante esa experiencia profesional, siempre he escuchado voces de todos los colores políticos animando al crecimiento vía fusiones y adquisiciones, cuando no uniones de segundo grado. No es que me opusiera a esos planteamientos estratégicos; en determinadas circunstancias, puede ser la evolución natural de un proyecto cooperativo. Con lo que no estaba en absoluto de acuerdo (y en algún caso tuve que enfrentarme al consejero de comunidad autónoma de turno) es con las “huidas hacia adelante”, es decir, tapar los desaciertos directivos y las miserias organizativas creciendo a costa del resto del tejido económico y social, con el riesgo que supone toda manzana medio podrida en el canasto de frutas. Lo que es lo mismo, se intenta tapar la enfermedad estructural a costa de fusiones, absorciones o adquisiciones realizadas “de aquella manera”, con la aquiescencia de la clase política de turno y la mirada hacia otro lado de la mayoría de los socios. Y es que recordando la frase que se le atribuye a Luther King: ”Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”. 

Te cuento lo anterior, porque recientemente, en el maco asambleario de Cooperativas Agro-alimentarias de España, el máximo representante del MAPyA, destacaba que el movimiento cooperativo es la representación de la economía social de España y un elemento vertebrador del medio rural (hasta aquí totalmente de acuerdo), animando a las cooperativas a aumentar su dimensión para responder a los retos del futuro. Para el MAPyA, es indispensable que las cooperativas avancen en el camino de la integración para responder a la economía social, pero de mercado, y ante los retos de la globalización. En lo de crecer porque sí e integrarse porque sí, ya no estoy tan de acuerdo. Las ¡huidas hacia adelante! no solo son nocivas para el que las protagoniza, sino, sobre todo, para los que pilla por medio y atropella. Así que ¡cuidadín con la dimensión y la integración! Termino parafraseando a Luther King: “No medimos nuestra altura en los momentos de confort, sino en los de cambio y controversia”. Fuente de la información: MAPyA. 
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[1] Textos como “Si el vino viene, viene la vida”, “Parece que fue ayer” o ¿Sociedad Cooperativa Sí o No? son prueba de ello. Sitios visitados el 28/06/2019.

sábado, 25 de mayo de 2019

Agilidad en el negocio con metodologías ágiles

De izq. a drcha. Elisa Martín, responsable Digital Training de arelance, Antonio Alcántara y Vito Episcopo, gerente y secretario general de On Tech, respectivamente, y Jerónimo Palacios.
Invitado por Vito[1] (Gracias), la mañana del viernes la pasé asistiendo a la masterclass “Agilidad en el negocio con metodologías ágiles[2]”, organizada por la Oficina de Transformación Digital del sector TIC de OnTech Innovation. El evento tuvo lugar en Málaga (España), en las instalaciones de la Confederación de Empresarios (CEM), y fue impartido por Jerónimo Palacios[3], experto en el ámbito de las metodologías ágiles. Arriba te dejo una instantánea de la presentación; de izq. a drcha. Elisa Martín, responsable Digital Training de arelance, Antonio Alcántara y Vito Episcopo, gerente y secretario general de On Tech, respectivamente, y Jerónimo Palacios

En la sesión, que estaba especialmente dirigida a profesionales del área de desarrollo y consultores interesados en el uso de metodologías ágiles en empresas, el ponente intentó transmitir a los asistentes la mentalidad que impulsa el agilismo, conocer sus principios y valores y entender cómo estas herramientas pueden facilitar el aterrizaje de la agilidad en los equipos y en las organizaciones. Es decir, comprender qué es Agile y cómo podría ayudar al aumento de la competitividad empresarial, mejorando la satisfacción del cliente, incrementando la productividad de los equipos y optimizando la gestión de riesgos, tan importante hoy en día en actividades tales como compliance

A estas tempranas horas del sábado, todavía resuenan en mi cabeza algunas de las frases de Jerónimo, desde “parálisis por análisis”, para definir a las continuas vueltas que le damos a los temas sin tomar decisión, hasta “procesos de cambio dolorosos y traumáticos”, pasando por “lo importante no es conseguir la perfección, sino avanzar”. En resumen, una mañana bien aprovechada que me sirvió para reforzar mi camino profesional en algunos proyectos de cumplimiento normativo, compliance, en el sector tecnológico, o la reestructuración empresarial y el cambio de modelo de gestión en otros frentes en los que actualmente estoy colaborando. Fuente de las imágenes: elaboración propia. 
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[1] Secretario General de onGranada Tech City
[2] Métodos de reingeniería de procesos asentados en el progreso perennemente retroalimentado, donde los requisitos y soluciones progresan con el tiempo según la necesidad del proyecto, ejecutándose la colaboración mediante la interacción de equipos humanos y recursos informáticos auto-emprendidos e interdisciplinarios, sumergidos en un transcurso simultáneo de toma continua de decisiones. 
[3] Sus especialidades son la transformación digital e implementación de métodos ágiles como Scrum, Kanban, Nexus y Evidence Based Management. Su experiencia de transformación digital en organizaciones incluye empresas tan relevantes como BBVA, Orange, O2, BBC, Gobierno Británico, ADP, Cecaban o Europ Assistance.

jueves, 23 de marzo de 2017

Refrescando reingeniería societaria

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
En “Falsos profetas[1] transcribía la explicación de James Hoopes, acerca del predominio que practicaron las instituciones déspotas en la disposición de la cultura gerencial de la era industrial y posindustrial, conocida como moderna, realizando un camino por las diversas etapas del desarrollo de la Administración, descubriendo las teorías más importantes y los protagonistas imprescindibles que conformaron la administración moderna. Coincido con James en que los directivos deben tomar en cuenta que buena parte de sus antecesores en la evolución de la cultura gerencial fueron negreros, déspotas, por lo que no debe sonar a chino que las empresas de esa época manifiesten un organigrama funcional, eminentemente autoritario y hondamente jerarquizado, que choca claramente con lo recogido en las primeras constituciones. Hoopes intenta ayudarme a conseguir una apariencia más objetiva de las anfibologías morales del círculo sistémico empresarial, donde parece que casi siempre ha gobernado el poder y el desafuero (Fuente de la imagen que acompaña al texto: geralt en pixabay y elaboración propia). Por otro lado, si eres follower de este sitio, sabes que no estoy a favor de crear empresas a diestro y siniestro sin una razón o argumento económico y socialmente sólido. Por ejemplo, en ¡Qué guapo soy y…![2] te comentaba que desde que tuve uso de razón en los temas económicos, financieros y mercantiles, nunca he terminado de entender el porqué crear una sociedad (S.L. S.A…) por cada nueva actividad que se ponía en marcha, ya fuera una promoción de viviendas, una empresa de formación, una editorial, una de tecnologías, una actividad agroindustrial, etc. 

Pero no te confundas, las excepciones sí las comprendo, ya sean motivadas por imperativo legal, región peculiar, adjudicación, objeto social, compra, requisitos específicos, etc. También, en casos de liderazgo especial de algún directivo, propietario de marca o promotor, se entiende que haya que recurrir a ese recurso mercantil. Pero, quitadas esas situaciones, pare usted de contar. Si me encuentro este tipo de telarañas sin sentido, una vez analizado el entramado estoy proponiendo modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles. Antes de seguir, vuelvo a confesarte que en el pasado, con mi torpe expresividad, he consentido acciones en esa línea – el que no se explica adecuadamente, otorga -, pero los que me conocen saben que en los foros adecuados sí he expresado mi opinión, a veces con vehemencia, con sentimiento, diría, que se resume en el siguiente planteamiento o frase: visión de corto o de largo alcance. En el corto plazo, igual los acreditados y presuntos excelentes asesores fiscales hasta tenían razón, pero si verdaderamente el empresario quería consolidar un proyecto a medio y largo plazo, esos artificios contables (inversiones de una empresa a otra, presuntas cesiones ilegales de personal, traslado de facturación de un negocio a otro, etc.) y fiscales, lo que generaban, en la mayoría de los casos, es pérdida de energía empresarial (económica, financiera, comercial, operativa e, incluso, fiscal), desorientación de clientes, proveedores, entidades financieras, trabajadores y terceros en general y, al pasar del tiempo, la constatación del refrán: “pan para hoy y hambre para mañana", por no decir "partos mentales", a lo Gunter Grass. 

Igualmente, en “Reingeniería de procesos[3], apuntaba que en 1991, dentro del programa de doctorado Dirección Estratégica, de la Universidad de Málaga, elaboré un estudio titulado “Síntesis de las investigaciones de Henri Fayol sobre administración”[4]. En su época (siglo XIX), Fayol y Taylor fueron unos iluminados en la gestión empresarial de aquellos tiempos, representantes de la Teoría Clásica sobre la Administración. En el caso de Fayol, llegó un momento en que las investigaciones administrativas las realizó con fines puramente científicos. Su doctrina administrativa se va puliendo poco a poco hasta llegar a uno de los puntos culminantes con la publicación de la obra “Administración Industrial y General”. La abstracción y el formalismo que inundan las ideas clásicas, que desgraciadamente se siguen utilizando en la actualidad, propician la superficialidad, la súper-simplificación, la falta de realismo, escasez de claridad y rigor científico. Por otro lado, el enfoque mecánico, lógico y determinístico de la empresa, hace que ésta sea dispuesta como una máquina, sin tener en cuenta otros valores del cuerpo social. Partiendo de la crítica al pensamiento fayoliano, cada vez más instituciones se dan cuenta que su fortaleza y vigor radica en la eficacia y la eficiencia de los procedimientos y actividades organizativas que desarrollan, planteándose cómo optimizar su organización y sortear lacras tales como actividades que no aportan valor, inexistencia de enfoques dirigidos al cliente, falta de visión del negocio, etc. Te comento lo anterior, porque la tarde del viernes pasado la pasé escuchando a Guillermo parlamentar sobre modificaciones estructurales en el ámbito societario en mi país, que se encuentran reguladas por la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles (si quieres acceder al documento clickea AQUÍ). 

Para el ponente, las reestructuraciones societarias es un “proceso tipificado por la norma en cuya virtud una sociedad de capital modifica su tipo social, su nacionalidad, o transfiere total o parcialmente la titularidad jurídica de la totalidad de sus activos y pasivos, o de unidades productivas autónomas, pudiendo extinguirse o no mediante disolución sin liquidación, y adjudicándose a sus socios o accionistas títulos representativos del capital social de la sociedad o sociedades beneficiarias de los patrimonios transmitidos”. Los motivos son variopintos: estratégicos, competenciales, comerciales, fiscales… Por su parte, el legislador entiende las “modificaciones estructurales” como” aquellas alteraciones de la sociedad que van más allá de las simples modificaciones estatutarias para afectar a la estructura patrimonial o personal de la sociedad, y que, por tanto, incluyen la transformación, la fusión, la escisión y la cesión global de activo y pasivo”. En cuanto a la normativa específica referenciada, ésta tiene por objeto “la regulación de las modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, consistentes en la transformación, fusión, escisión o cesión global de activo y pasivo, incluido el traslado internacional del domicilio social” (Art. 1), siendo aplicable la ley a “todas las sociedades que tengan la consideración de mercantiles, bien por la naturaleza de su objeto, bien por la forma de su constitución”(art. 2). Para el legislador, mediante la “transformación una sociedad adopta un tipo social distinto, conservando su personalidad jurídica” (art. 3). Mediante “la fusión, dos o más sociedades mercantiles inscritas se integran en una única sociedad mediante la transmisión en bloque de sus patrimonios y la atribución a los socios de las sociedades que se extinguen de acciones, participaciones o cuotas de la sociedad resultante, que puede ser de nueva creación o una de las sociedades que se fusionan” (art. 22). 

Finalmente, también “constituye una fusión la operación mediante la cual una sociedad se extingue transmitiendo en bloque su patrimonio a la sociedad que posee la totalidad de las acciones, participaciones o cuotas correspondientes a aquélla” (art. 53). Otras situaciones relacionadas con las modificaciones estructurales lo constituye la escisión, que puede ser total, entendida como “la extinción de una sociedad, con división de todo su patrimonio en dos o más partes, cada una de las cuales se transmite en bloque por sucesión universal a una sociedad de nueva creación o es absorbida por una sociedad ya existente, recibiendo los socios un número de acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde” (art. 69); parcial, el “traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades de nueva creación o ya existentes, recibiendo los socios de la sociedad que se escinde un número de acciones, participaciones o cuotas sociales de las sociedades beneficiarias de la escisión proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde y reduciendo ésta el capital social en la cuantía necesaria” (art. 70); o la segregación, “el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades, recibiendo a cambio la sociedad segregada acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias” (art. 71).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Falsos profetas. 2016. Sitio visitado el 23/03/2017.
[1] Velasco Carretero, Manuel. ¡Qué guapo soy y…! 2008. Sitio visitado el 23/03/2017.
[3] Velasco Carretero, Manuel. Reingeniería de procesos. 2004. Sitio visitado el 23/03/2017.
[4] Velasco Carretero, Manuel. Síntesis de las investigaciones de Henri Fayol sobre administración. Documentos de Trabajo. Universidad de Málaga. 1991.

lunes, 13 de marzo de 2017

El fin de semana de siete días

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Recargando pilas y escuchando buena música (ver “Viviendo en la isla[1]), el fin de semana pasado estuve re-hojeando The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change[2], del brasileño Ricardo Semler, que traducido[3] es algo así como “El fin de semana de siete días: Un Manifiesto por el Cambio Radical del trabajo”. Aunque ya ha pasado más de una década desde que cayó el tema en mis manos y puntualizando que el autor se centró en las empresas de su país, investigando y presentando las transformaciones adoptadas en ese tejido empresarial, no me disgustaron sus conclusiones en la línea que las organizaciones tienen que apostar por la satisfacción y la libertad de sus colaboradores y colaboradoras, por encima incluso de sus fines gremiales o sistémicos.

Y es que, antagónicamente a lo que habitualmente se piensa, el patrocinio ofuscado de normas, reglas… no tiene por qué comportar triunfo, puesto que se puede caer en el desajuste de vedar a ese colaborador o colaboradora la circunstancia de propiciar la creatividad y el sentimiento de sentirse cómodo, satisfecho. Por el contrario, se caminaría por el filo de una práctica o cometido infortunado, desdichado por parte, no sólo del trabajador, sino de toda la corporación. Realmente, todo el texto es como una alegoría o parábola que intenta resaltar aquellas reestructuraciones o reingeniería organizacional que posibilitaría ajustar los intereses y el estilo de vida de quienes colaboran en la empresa, con los intereses de la propia organización en la que desempeñan su cometido[4]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Viviendo en la isla. 2017. Sitio visitado el 13/03/2017.
[2] Semler, Ricardo. The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change. Editorial Portfolio Hardcover. 2004.
[3] Con mi inglés de los Montes de Málaga.
[4] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Ooa Online con una inspiradora conferencia del autor.

lunes, 24 de octubre de 2016

¿Destrucción como regeneración?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Si eres follower de este sitio, conocerás mi relación amor-odio, en el ámbito de las ideas empresariales, con Tom Peters. La última vez que lo critiqué fue no hace mucho, en el texto “Prácticas para acercarme a la excelencia[1], donde te enumeraba una serie de hábitos para tener la oportunidad de transitar por el camino de la excelencia. Pues bien, ayer terminé de re-hojear el libro Re-imagine![2] en el que dibuja un genérico marco de corrientes de pensamiento metodológico empresarial[3], pronosticando un diferente esquema organizativo de las instituciones así como una re-enunciación del thinking business.

Sin embargo, en mi opinión, Peters volvía a caer en los (sus) enfoques organizativos a los que nos tiene acostumbrados: liderazgo, relaciones comerciales, tecnología, creación de valor, educación… si bien empezaba a reconocer que esa forma habitual (para él) de organización, basada en la continua actualización de las sistemáticas precedentes, estaba haciendo aguas ante planteamientos que promueven prescindir de una vez por todas de esas disposiciones organizativas ancestrales y que tanto gustan (o gustaban) a Tom.

Como intuyo la capacidad que tiene el autor de mantenerse en el candelero, no me sorprendió que a principios de este siglo, aunque tímidamente en los prolegómenos de su remasterizado texto, apostara por la realidad que ya le estaba superando: el capital intelectual y aquellas empresas que programaban protocolos de autodestrucción o reciclaje en todas sus unidades de negocios, sin asustarles el caos, sino conviviendo con él, a lo "síndrome de Estocolmo", en el sentido de desarrollar una relación de complicidad, afectividad con esa anarquía de los mercados y de la propia sociedad. 

Reconoce Peters que ese camino que plantea es inseguro y aventurado, pero siguiendo esa ley natural un tanto tétrica, que dice que "donde no se desluce, no surge nada nuevo", recomienda no tener miedo, porque, según él, son los desengaños, desilusiones y fiascos el combustible para que el mundo que conocemos siga circulando, en movimiento. En fin, destrucción como regeneración, a lo "ave fénix". Tal vez en este caso, y sin que sirva de precedente, no le falta algo de razón, pero, de cualquier forma, un pensamiento duro, Tom (Fuente de la imagen: mvc archivo propio).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Prácticas para acercarme a la excelencia. 2016. Sitio visitado el 24/10/2016.
[2] Peters, Tom. Re-imagine! Editorial Pearsons Educación. 2005.
[3] Para el futuro, que en su momento el autor pensaba que se avecinaba.

jueves, 20 de octubre de 2016

El efecto DadÓn

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En más de una ocasión te he referenciado en este sitio, de manera directa o indirecta, mi tránsito por la entidad del sector agroindustrial Agrícola Virgen de la Oliva, integrada actualmente en Hojiblanca, no sólo la sección de Aceite, sino también la de Aderezo, Vitivinícola y creo la de Suministros y Tienda (DCCOP). 

Textos como ”Ponerme colorado”, “Si el vino viene, viene la vida”, “Feria de la Vendimia” o ¿Sociedad Cooperativa Sí o No?[1], son buena prueba de ello. Y es que al inicio de este siglo, junto a un generoso racimo de buena gente, me tocó colaborar en pasar del concepto “cooperativa” al de “empresa cooperativa”. El resultado del trabajo está allí y ten la seguridad que un trozo de mi ser arraigó para siempre en aquella comarca.

Te comento lo anterior, porque escuchando ayer a Antonio platicar sobre temas organizativos y empresariales en situaciones difíciles, se me vinieron a la mente acciones y decisiones que tomé dentro del proceso de saneamiento y reorganización que se me encomendó en la cooperativa. Por ejemplo, hablaba el amigo que, a veces, en los momentos de crisis, los empresarios, directivos, gerentes… esperan en demasía a tomar decisiones relacionadas con la contratación de más personal. 

Reconozco que me costó argumentar al Consejo Rector la necesidad de contar con determinados colaboradores cualificados, si queríamos seguir cumpliendo con los requisitos de eficiencia y calidad que se iban estableciendo paulatinamente por los organismos certificadores y controladores, a la par que obtener mejor rendimiento del producto, vender mejor y, por derivación, ofrecer mejores liquidaciones a los socios. 

Otro frente de trabajo fue concienciar a los órganos cooperativos sobre la oportunidad de invertir en nuevos sistemas tecnológicos, ya fuera en trazabilidad de la almazara, línea de embotellado, humidificador para la bodega de vinos de calidad o el control informático de aderezo. Lógicamente, todos estos proyectos iban acompañados del preceptivo plan de negocio[2], de forma que cada sección asumiera la transformación conforme a la cuantía de la inversión y a sus expectativas de generación de excedentes financieros futuros. 

El día, el mes, el año, la década después, dio la razón a unos y se la quitó a otros. En todo caso, en época de crisis o cuando las cosas no van bien, se tiende a utilizar las tijeras sin un mínimo plan de acción, como si tuviéramos una venda en los ojos, recortando a diestro y siniestro y corriendo el riesgo de cargarse el negocio, cuando lo que se necesita es lo que[3] denomino las tres “dad” y los tres “ón”, efecto "dadón": serenidad, receptividad, reflexividad, visión, tesón y emoción (Fuente de la imagen: mvc).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Ponerme colorado (2012), Si el vino viene, viene la vida (2005), Feria de la Vendimia (2009), ¿Sociedad Cooperativa Sí o No? (2006). Sitios visitados el 20/10/2016.
[2] Con su memoria económica detallada.
[3] Desde la crisis de 1993-1995.

lunes, 20 de junio de 2016

Impulsando la revolución

Fuente de la imagen: pixabay
Este fin de semana he estado “re-hojeando” el texto de Gary Hamel Leading the Revolution[1], que traducido[2] es algo así como “Impulsando la revolución”, que pretende ser un manojo de reglas para los radicales, donde el autor quiere convencerme que ya tengo el poder para perseguir la innovación del concepto de negocio de mi jefe o de mi cliente. A Gary le da igual dónde trabajo o con quién trabajo, pero si el trabajo que me pide el cliente parece tonto o sin sentido, si mi empresa parece clínicamente muerta, si la mayor parte de mis horas de vigilia no se llenan con la búsqueda ardiente de la innovación radical, Gary quiere que comience a fomentar el cambio revolucionario a medio plazo de mi empleo, mi cartera de clientes, mi puesto de trabajo… Gary quiere que tenga grandes pensamientos, que asuma riesgos y, sobre todo, que me importe de manera apasionada cómo va transcurriendo y resultando todo. Para Hamel, el enfoque o el objetivo no es especular sobre lo que podría suceder, sino imaginar lo que puedo hacer que suceda.

Según Gary, para construir una insurrección lo primero que necesito es un punto de vista equivalente a una ideología, pero que debe ser creíble, coherente, convincente y comercial. A continuación, debo escribir un manifiesto, crear una coalición, registrar sus bullicios, cooptar y neutralizar la oposición, interactuar para sellar la posible brecha entre los revolucionarios y el establishment, empezar a construir y propiciar pequeñas victorias y permanecer bajo tierra el tiempo suficiente para crear una masa crítica, pero, a continuación, asegurar infiltrarme en los más altos estadios de la organización para conseguir los recursos que necesite para realizar mi visión. Dejando a un lado un cierto tufillo a “sobrado” o prepotencia del autor, te confieso que no me disgustó cuando lo hojeé hace una década, ni ahora tampoco, tal vez porque Gary me empuja a ir más allá de la mera observación o consejo de ofrecer un plan para revolucionar mi actividad profesional o empresarial, incluso si ese planteamiento pudiera significar la canibalización de mi actual trabajo, empresa o cometido[3] (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Hamel, Gary. Leading the Revolution. Editorial Plume. 2002.
[2] Con mi inglés de los Montes de Málaga.
[3] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por London Business School, con una intervención de Gary sobre “Revolución, Renovación y Resilencia”.

sábado, 12 de octubre de 2013

Reinventa tu empresa

Fuente de la imagen: portada
del libro
Previo a la visita a Morfeo, la tarde del viernes me la pasé hojeando (que no "ojeando"), las noventa páginas del todavía no publicado trabajo “Reinventa tu empresa” (los editores tienen previsto lanzarlo en las principales plataformas digitales el 17 de octubre) y que los autores Ivan Vilar y Genaro Fragueiro han tenido la amabilidad de remitirme un ejemplar (Gracias). Dice Genaro que llevan más de dos años inmersos en el texto. Yo apuntaría más, puesto que en ese periodo difícilmente se acumula todo el camino de experiencia que se percibe en sus párrafos. Toda una vida profesional, diría.

La lectura me ha recordado el rosario de proyectos de reorganización, reestructuración, reconversión, reingeniería… en los que he tenido la suerte y oportunidad de participar, implantando, en mayor o menor medida, dependiendo del programa, estrategias de desarrollo corporativo (por ejemplo, ver post ¡Al abordaje!), desde la década de los ochenta del siglo pasado hasta mediados de 2013, después de tirarme los dos últimos años enfrascado en el saneamiento de una entidad (consultar primera nota de prensa), al abrigo de un proceso concursal (ver “Salvar al soldado” o el postSentido común”, con la última nota de prensa en el diario Sur).

Escribe en el prólogo Kimio Kase, profesor de IESE Business School y Decano de la Graduate School of International Management de International University of Japan, que hoy en día la orientación, tanto en la enseñanza como la práctica en el Management, apunta a la consecución indiscriminada de beneficios económicos, olvidándose de aspectos como la ética, la convivencia, la realización de las personas, etc. Para Kase, el libro se centra en un enfoque más “humanista”, en línea con el pensamiento de la Knowledge School of Management (KSM), preconizado por el Profesor Ikujiro Nonaka, cuya contribución en el campo del Management ha sido su trabajo pionero en la gestión y creación de conocimiento (fuente de la imagen: contraportada del libro).

viernes, 21 de junio de 2013

Juntos, que no revueltos

Fuente de la imagen: Leunert en pixabay
Reconociendo que en ocasiones me gano la vida colaborando y ayudando en la reestructuración, saneamiento y reorganización de instituciones públicas y privadas, difiero de las corrientes de pensamiento organizativo empresarial o político que piensan que la solución a los problemas de determinada entidad está en realizar una auditoría o contratar a la presunta “estrella” recomendada por el iluminado de turno, como generador de la permutación estructural que se quiere realizar. 
Tampoco comulgo con aquellos individuos que al abrigo exclusivamente de la última novedad terminada en "ing", y con más o menos labia o charlatanería, vendan a muy buen precio que "la solución se encuentra en tu interior, deseando salir", a lo "tú en ti"[1]Respecto a este tema, hace unos meses, arriesgándome a que no cuajara un futuro proyecto de cooperación profesional, le trasladaba a la vicepresidencia ejecutiva de una institución pública que si creía tanto en un cambio de rumbo desde hace años, por qué no lo había liderado antes y por qué no se atrevía ahora a dirigirlo junto a todo su equipo. Por otro lado, por muy agradecido que me sienta ante el ofrecimiento de tal o cual colaboración, a veces, con mucho dolor y preocupación ante la incertidumbre de no poder traer carne al hogar, hay que declinar la participación. 

Si trabajo como consultor coyuntural, considero un error que se me designe como único generador de transformación en la organización. Y no es porque tenga miedo a que me lleguen palos por todas partes. No ha sido la primera vez en la que me he metido en un “fregao” de esa envergadura y he tenido que coger determinadas banderas que no me corresponden, incluso hablando sin boca prestada, para llevar el barco a buen puerto. Y presiento que no será la última. Pero el siempre difícil camino de la regeneración no se debe transitar solo, sino junto, que no revuelto, a todos los integrantes de la entidad objetivo que se pretende cambiar. Finalmente, te confieso que es muy difícil que soluciones de salvamento que he experimentado en un proyecto, tengan aplicación en otro, aunque sea del mismo sector, tamaño y ámbito territorial, por la sencilla razón que cualquier ente empresarial o institucional está integrado por personas y éstas, como sabes, son únicas, por lo que la solución también derivará impar. Si puedes, recarga pilas en este fin de semana (Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: Leunert en pixabay.
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[1] Que no "Tuenti".

sábado, 24 de diciembre de 2011

Si puede fallar, fallará

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
¡Uf! Con los dos cumpleaños infantiles de esta semana, creo que este año he batido el récord de acompañante a este tipo de evento. Si no freno en el peque lo de cultivar de manera proactiva las relaciones sociales con personitas de su edad, me temo que el año que viene la partida presupuestaria y el tiempo de dedicación se va a incrementar aún más. Bromas aparte, son momentos que también puedes aprovechar para relacionarte con otros padres y madres. La fiesta de ayer fue interesante desde un punto de vista pedagógico – didáctico, ya que transcurrió en Principia que, por cierto, nunca lo había visitado y, creo, los niños se lo pasaron muy bien y los mayores mejor. Además de los progenitores frecuentes, saludé a contactos de la Diputación de Málaga y del Parque Tecnológico de Andalucía, que hacía tiempo que no coincidíamos y con los que, después del preceptivo repaso a las vidas profesionales de cada uno, entablé una interesante charla acerca de la gestión por procesos y su mejora continua. 

Y es que probablemente el año que viene tenga que coordinar un proyecto de análisis y mejora de los procesos de gestión de una institución y, claro, a riesgo de ser pesado, aproveché la oportunidad, dado los altos perfiles profesionales de mis interlocutores (Gracias). Si eres un asiduo lector de este blog, sabes que me atraen esas lides procedimentales. Empecé en enero de 2003 con “enriquecer y concretar” y siguió en marzo del mismo periodo con “La gestión por actividades”. Hace casi nueve años del postReingeniería de Procesos”, donde apostaba por una reingeniería de procesos responsable y comprometida. Luego, llegaron un “Glosario de términos”, unas pinceladas sobre la “Metodologia RP”, el “Análisis de Procesos[1]… Si quieres acceder a la categoría, clickea AQUÍ.Y recuerda la Ley de Murphy: “Si algo puede fallar, fallará”. Así que a engrasar la maquinaria para reducir el riesgo a que falle. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Enriquecer y concretar (2003),  La gestión por actividades (2006), Reingeniería de Procesos (2004), Glosario de términos (2004), Metodologia RP (2004), Análisis de Procesos (2005). Sitios visitados el 24/12/2011.
[2] Te dejo una presentación, alojada en slideshare por Juan Carlos Fernández, que trata de la mejora de los procesos organizacionales

sábado, 11 de junio de 2011

Qué y cómo

Fuente de la imagen: mvc
Día chungo el de ayer. Motivo: el resfriado que me resisto a soltar. Por la tarde recibí la visita programada del contacto Antonio y familia. Pasamos[1] una agradable velada que me hizo olvidar, por unos instantes, el malestar general del cuerpo. Anda el hombre liado[2] en una reestructuración[3]. Me siento muy bien escuchando y cambiando impresiones con perfiles como el suyo[4]De la rica conversación extraigo[5] la habilidad que debo cultivar para seleccionar los medios, avíos y mecanismos que desarrollarán y consolidarán el saneamiento empresarial en el que trabaje y cuáles naufragarán.

 La técnica de Antonio consiste en la valoración del proyecto en función de la más o menos armonía de los equipos acerca de qué se quiere conseguir y cómo conseguir lo que se pretende. Esa evaluación propicia una matriz de dos secciones o grupo de indicadores, donde se van colocando a los trabajadores en base a su sintonía o dessintonía con el qué y el cómo. A su vez, cada bloque predice la selección de los instrumentos que son válidos y descarta los inadecuados (fuente del dibujo: imagenes-gratis.net). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.
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[1] Junto a un Barón de Rivero, unas chirlas que cociné y unos gambones a la plancha
[2] En Sevilla (España)
[3] De un grupo de ámbito andaluz.
[4] Y si es amigo, mejor.
[5] Hoy para ti

sábado, 21 de mayo de 2011

Cambio Versus Estandarización

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Ayer, por la tarde, estuve con varios consultores, especialistas en gestión del cambio y pertenecientes a una firma nacional de reconocido prestigio, estudiando una posible línea de colaboración futura. La reunión fue bastante interesante, te la comento como colación de una reflexión que se fraguó en mi mente, mientras escuchaba a los versados especialistas en reestructuración empresarial, reingeniería de procesos y cambio organizacional. Imagino que eres consciente que en esta Vida que nos ha tocado transitar, el Cambio Continuo o Perenne forma parte de ella y si no lo asumes, vas cuesta abajo y sin frenos. El caso es que algunos consultores, sobre todo los de firmas grandes, en su afán de regularlo o protocolizarlo todo, disponen de manuales de procesos para gestionar convencionalmente todo cambio en las organizaciones.

Puede que para determinadas trasformaciones, estos compendios ayuden, pero el mundo de la empresa se encuentra determinado por un cambio chorreado y menos trabado a dificultades determinadas preconcebidas.  Sin aparente éxito, al final del encuentro, intenté argumentar que no todo se puede estandarizar, debiendo crear técnicas nuevas para cada institución, según su ámbito territorial y sectorial de actuación, su clima laboral y, en síntesis, su cultura empresarial. Estas soluciones para cada situación, estarán soportadas en la innovación específica, el saber escuchar a la propia organización y la creatividad conjunta del consultor y su cliente, generando doctrinas, pensamientos y concepciones profesionales que se irán irradiando y arraigando en la cultura empresarial que se pretende ayudar a cambiar.

Una vez que se detecta que esas ideas se van propagando y arraigando, entonces el consultor comienza a diseñar e implementar procedimientos para integrar ese cambio personalizado en la estructura organizacional, pero no antes o con diseños estándar, creados a partir de experiencias de transformación o reingeniería en otras entidades, por muy importantes que fueran éstas o las firmas de consultoría que asesoraron. Un paso pequeño después, hay que explicar suficientemente todo el proceso, los objetivos y la finalidad, vía tubos de ensayos que posibiliten ampliar el conocimiento de los colaboradores y colaboradoras, de forma que se propicie la fecundación de nuevas concepciones que retroalimenten el ciclo continuo de Cambio. Imagen incorporada posteriormente; fuente: mvc archivo propio.

miércoles, 7 de julio de 2010

¿Demasiados huesos?

Fuente de la imagen: La inteligencia del pastor alemán (M. Velasco, 2006)
¡Siete de julio, San Fermín! Te escribía en el post “¡Qué guapo soy y ...!” (M. Velasco, 2008)[1] que, excepciones aparte, nunca he terminado de entender por qué se creaba una sociedad[2] para cada nueva actividad que se ponía en marcha, ya fuera una promoción de viviendas, una empresa de formación, una editorial, una de tecnologías, una actividad agroindustrial, etc. Por derivación, eso de contar con dos o más sociedades en un mismo grupo empresarial que tengan actividades comunes, si no tiene una clara justificación, puede oler hasta mal. Como me conoces, sabes que en los foros empresariales adecuados expreso mi opinión y propongo en consecuencia. La penúltima vez que lo hice sobre el tema que nos ocupa fue hace un año. Recuerdo que la última vez los interlocutores me miraron de soslayo y cambiaron de tema rápidamente. El lunes comprendí el por qué. ¿Apropiación furtiva de la idea? No es la primera vez que me pasa ni será la última. ¡La Vida misma! En este mundillo empresarial que es Andalucía (España), en el que algunos se creen el ombligo del Mundo, sabemos de qué pie cojea cada uno. 

Mientras sea para bien ¿Qué más da! Durante el mes de junio me llegaron rumores de buena tinta, pero ese día me lo confirmó una llamada de teléfono. Se había iniciado un proceso previo de “adición”, que no fusión, integrando las direcciones generales. Me puede parecer maduro. Lo que no tengo tan claro es si los que van a liderar la nueva andadura se encuentran habilitados para esa sensible afrenta económica, financiera, operativa, comercial y emocional, ya que percibo yacen anclados en modelos de gestión y dirección que pertenecen a una época que atropelladamente está desapareciendo. Me dice una persona que respeto: “Manué: Demasiados huesos para tan poco perro”. No lo sé. El futuro lo dirá, porque nos va colocando a cada uno en el lugar que nos corresponde. A ti también, así que juega legalmente tus cartas, sin trampas ni maniqueos, porque al final, si utilizas malas artes, serás uno de los más perjudicados profesional y, sobre todo, personalmente, porque por las mañanas no soportarás tu imagen en el espejo (composición de imágenes-gratis.net). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2008). ¡Qué guapo soy y ...! Sitio visitado el 7/7/2010.
[2] S.L. S.A. …

viernes, 12 de febrero de 2010

Proyecto singular

Fuente de la imagen: Sintonizar en futuro (M. Velasco, 2007)
Últimamente, llevo escuchando de varias fuentes profesionales que los proyectos en los que he colaborado en los últimos años se catalogan como “singulares”. Ya apuntaba en el post "Mantener el tipo" (M. Velasco, 2010)[1], que “alguien me debe querer mucho en el Cielo, porque no para de ponerme pruebas cada vez más difíciles en la Tierra”. 
Reconozco que no han sido experiencias empresariales cotidianas (compra, venta, reestructuración…), sino que acarrean un índice de complejidad añadida, motivado por distintos factores que no vienen al caso enumerarlos. Pero, ¿eso implica catalogar esos trabajos como singulares? 

Un enfoque del vocablo “singularidad” va en la línea de lo matemático, empleándose para dilucidar las manifestaciones insólitas que suceden alrededor de los polos de la Tierra. También, se utiliza para explicar el futuro mundo que espera a nuestra descendencia, donde el cambio social y económico será muy vertiginoso, inimaginable hoy, debido a que la mutabilidad tecnológica está sucediendo en forma exponencial[2]Finalmente, en otros foros, se argumenta que la singularidad está suscrita por la unión de humanos y máquinas, activada por progresos tecnológicos en línea con lo "nano”, lo “bio” y lo “clon”[3]
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2010). Mantener el tipo. Sitio visitado el 12/2/2010.
[2] Se dice que en el siglo XXI no se avanzará cien años, sino veinte mil.
[3] En fin, que disfrutes de un reparador fin de semana (imagen de gifandgif.es). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.