lunes, 13 de marzo de 2017

El fin de semana de siete días

Recargando pilas y escuchando buena música (ver “Viviendo en la isla”), el fin de semana pasado estuve re-hojeando The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change[1], del brasileño Ricardo Semler, que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “El fin de semana de siete días: Un Manifiesto por el Cambio Radical del trabajo” (Fuente de la imagen: pixabay).

Aunque ya ha pasado más de una década desde que cayó el tema en mis manos y puntualizando que el autor se centró en las empresas de su país, investigando y presentando las transformaciones adoptadas en ese tejido empresarial, no me disgustaron sus conclusiones en la línea que las organizaciones tienen que apostar por la satisfacción y la libertad de sus colaboradores y colaboradoras, por encima incluso de sus fines gremiales o sistémicos.

Y es que, antagónicamente a lo que habitualmente se piensa, el patrocinio ofuscado de normas, reglas… no tiene por qué comportar triunfo, puesto que se puede caer en el desajuste de vedar a ese colaborador o colaboradora la circunstancia de propiciar la creatividad y el sentimiento de sentirse cómodo, satisfecho. Por el contrario, se caminaría por el filo de una práctica o cometido infortunado, desdichado por parte, no sólo del trabajador, sino de toda la corporación. 

Realmente, todo el texto es como una alegoría o parábola que intenta resaltar aquellas reestructuraciones o reingeniería organizacional que posibilitaría ajustar los intereses y el estilo de vida de quienes colaboran en la empresa, con los intereses de la propia organización en la que desempeñan su cometido. A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Ooa Online con una inspiradora conferencia del autor.

[1] Semler, Ricardo. The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change. Editorial Portfolio Hardcover. 2004.

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