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viernes, 30 de enero de 2026

Más allá del ChatBot: Baño de Realidad de la Empresa

Fuente de la imagen: ¿Están satisfechos los usuarios de los chatbots? (M. Velasco, 2023)
En “La Gran Reconstrucción: Estrategia más allá del Rubicón Tecnológico” (M. Velasco, 2026)[1], reflexionaba acerca de que estamos entrando en una etapa que los expertos llaman la "Era de la Inteligencia", donde la tecnología ha dejado de ser una simple herramienta para convertirse en algo tan básico y necesario como la electricidad (Deloitte, 2026)[2]. Hasta ahora, estábamos acostumbrados a usar la inteligencia artificial (IA) para hacer preguntas o generar textos, pero el gran cambio que veremos es la llegada de la "IA agéntica", que no son simples programas de chat, sino sistemas que funcionan como "compañeros de trabajo virtuales" capaces de planificar y completar tareas complejas por sí mismos, como organizar un viaje completo o gestionar pedidos de clientes de principio a fin (McKinsey & Company, 2025)[3]. Para las empresas significa que ya no basta con instalar programas modernos; el verdadero éxito depende de tener el valor de "reconstruir" la organización por completo, diseñando procesos que permitan a los humanos y a estos agentes de silicio trabajar en equipo de forma natural (Deloitte, 2026). Este nuevo ritmo exige que las empresas abandonen los planes rígidos que se revisan una vez al año y pasen a un modelo de decisión constante, donde la estrategia se ajusta segundo a segundo basándose en lo que está pasando en el mundo real (KPMG International, 2026)[4].

Pero este camino hacia el futuro empresarial y, por derivación, económico y social, tiene retos muy importantes que todos debemos comprender. Si bien existe optimismo, muchas organizaciones se están enfrentando a un "baño de realidad", dándose cuenta de que sus sistemas informáticos viejos no están listos para este cambio y que necesitan una inversión enorme para modernizarse (Deloitte, 2026; AS, 2026[5]). Además, estas mentes digitales consumen una cantidad de energía tan gigantesca que las grandes empresas tecnológicas están empezando a invertir en energía nuclear para asegurar que el sistema no colapse (Future Today Strategy Group, 2025)[6]. Por otro lado, no podemos olvidar el factor humano: para que esta revolución funcione, las personas deben confiar en la tecnología. Actualmente, existe una preocupación creciente sobre la privacidad de nuestros datos y la ética de las decisiones que toman las máquinas (PwC, 2026)[7]. En última instancia, la clave de esta transformación no va estar en reemplazar a las personas, se encuentra en lograr una colaboración donde la tecnología se encargue de las tareas repetitivas y pesadas, posibilitando que los seres humanos se enfoquen en lo que mejor saben hacer: ser creativos, resolver problemas difíciles y cuidar las relaciones personales (Izaguirre Olmedo & Vélez Martell, 2025)[8]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2026). La Gran Reconstrucción: Estrategia más allá del Rubicón Tecnológico. Sitio Consultoresenlared. Visitado el 30/01/2026.
[2] Deloitte. (2026). Tech Trends 2026: As technology innovation and adoption accelerate, five trends reveal how successful organizations are moving from experimentation to impact.
[3] McKinsey Global Institute. (2025). Technology Trends Outlook 2025.
[4] KPMG International. (2026). Global Tech Report 2026: Leading in the Intelligence Age.
[5] Accenture Strategy. (2025). Macro Foresight Brief 2026: Top 10 Trends.
[6] Future Today Strategy Group. (2025). 2025 Tech Trends Report: 18th Edition.
[7] PwC. (2026). Leading through uncertainty in the age of AI: 29th Global CEO Survey.
[8] Izaguirre Olmedo, J. A., & Vélez Martell, J. E. (2025). Incidencia de la inteligencia artificial en la gestión estratégica. Opuntia Brava, 17(2).

jueves, 8 de enero de 2026

Donde el Tiempo se hace Letra

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Escribir en una agenda, más que anotar tareas pendientes, es un acto de resistencia humanista en un mundo saturado de lo efímero y lo digital. Al "garabatear lo ancestral" (M. Velasco, 2019)[1], recupero esa conexión íntima entre la mano y el pensamiento que permite optimizar no solamente el tiempo, también la propia estructura de las ideas, convirtiendo el papel en un lienzo en el que el orden y la creatividad coexisten. La agenda de bolsillo (M. Velasco, 2010)[2], ese objeto táctil y fiel, se transforma en una extensión de la identidad, un refugio donde lo anímico cobra vida a través de una planificación que trasciende lo laboral. Ciertamente, se trata de gestionar minutos, pero, igualmente, de "cuidar-X-te" (M. Velasco, 2020)[3], entendiendo que la salud —física, mental y social— requiere de ese mantenimiento preventivo que el registro consciente de nuestros días puede ofrecer. En este sentido, las agendas emocionales (M. Velasco, 2022)[4] actúan como un espejo del estado interno, permitiéndome identificar patrones de bienestar o desgaste y como un refugio frente al ruido digital, posibilitando detectar los ritmos de la vida, evocándome que, al final del día, el orden externo es un reflejo del equilibrio interno. El papel se convierte así en el cómplice necesario para una vida consciente, donde toda anotación es un ejercicio de soberanía sobre el destino, consintiendo habitar cada minuto con la intensidad y la claridad que solamente la reflexión manuscrita puede otorgar. Al final, el trazo sobre el papel es un recordatorio de que soy el arquitecto de mi cotidianidad y que el simple gesto de abrir un dietario es, en realidad, una declaración de intenciones para habitar el presente con mayor consciencia y equilibrio.
Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Esta misma vocación de permanencia y registro que aplicamos a nuestras vidas individuales cobra una dimensión monumental al observar el mapa institucional de Málaga en este 2026. Resulta verdaderamente impresionante contemplar el 250 aniversario del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, una efeméride que sitúa a la corporación como un contrafuerte inamovible de la sociedad civil desde hace un cuarto de milenio. Dos siglos y medio de defensa del Derecho y la Justicia representan un hito histórico de una magnitud extraordinaria, legado que ha visto transformarse la ciudad desde la Ilustración hasta la era digital. A este aniversario se suma el latido de la economía y la empresa, que este año celebra los 45 años del Colegio de Economistas (fundado en 1981), pero cuya raíz se hunde mucho más en la historia malagueña, ya que si honramos la memoria del Colegio de Peritos y Profesores Mercantiles nacido en 1893 —el germen de los Titulares Mercantiles donde late mi Diplomatura (M. Velasco, 2007)[5] en Empresariales (luego llegaron la licenciatura en Económicas y el Grado en Derecho) —, contamos 133 años de una profesión esencial para el desarrollo mercantil de Málaga. La fusión de 2017 fue el encuentro natural de dos cauces, integrando la veteranía del peritaje decimonónico con la visión técnica actual. Entre el honor de los 250 años de toga y estrado de la Abogacía y la solera de los 133 años de historia mercantil y económica, Málaga demuestra poseer una arquitectura institucional sólida y venerable, escrita con la misma tinta de compromiso y excelencia que la abogacía, la economía y el mercantilismo malagueño día a día tratamos de plasmar en nuestras agendas personales.
Fuente de la imagen: mvc archivo propio
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2019). Garabatear lo ancestral para optimizar lo digital. Sitio visitado el 8/1/2026.
[2] Velasco-Carretero, Manuel (2010). Agenda de bolsillo. Sitio visitado el 8/1/2026.
[3] Velasco-Carretero, Manuel (2020). El año para cuidar x te. Sitio visitado el 8/1/2026.
[4] Velasco-Carretero, Manuel (2022). A vueltas con las agendas emocionales. Sitio visitado el 8/1/2026.
[5] Velasco-Carretero, Manuel (2007). De corazón Diplomado. Sitio visitado el 8/1/2026.

lunes, 1 de abril de 2024

Inteligencia Espacial

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En la semana santa pasada he estado colaborando en la limpieza y pintado del garaje. También, aprovechando para reciclar objetos que no se usan y que andan cogiendo polvo en los baúles, armarios y estanterías. Es curiosa la satisfacción que he sentido al ordenar, reciclar, pintar… y cómo la reordenación del espacio influye en el necesario “cargar pilas”. A. Carrillo (2023)[1] define la psicología del espacio como el entendimiento de la influencia de los ambientes que nos rodean en nuestros pensamientos y comportamientos, en el sentido de “aceptar la relación que existe entre los lugares que habitamos y nosotros”.

Y aprovechando esas reflexiones, he cogido de la estantería y quitado el polvo al libro de A. Moles y E. Rohmer (1989), “Psicología del Espacio”[2], que lo define el extinto profesor J.L. Abellán, como un texto que afronta de raíz la problemática de la arquitectura a la hora de afrontar el tratamiento del espacio y su relación con el urbanismo, la ecología, la sociología y la tecnología de las comunicaciones, en un mundo en proceso de cambio y transformación. Después de rehojearlo, se me viene a la mente la idea "inteligencia espacial". Parte de este texto también se ha editado en el sitio book—post, bajo el título “Psicología del Espacio”.
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[1] Carrillo, Andrés (2023). Psicología del espacio: ¿la arquitectura interior influye en nuestro comportamiento? MejorconSalud. Sitio visitado el 01/04/2024.
[2] Moles, Abraham A. Rohmer, Élisabeth (1989). Psicología del Espacio. Círculo de Lectores.

viernes, 15 de septiembre de 2023

Afanados andábamos

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Afanados andábamos en clase de Economía Aplicada con la integración de distintos sistemas de gestión (SIG) existentes en una hipotética organización. En el “fragor de la batalla”[1] de las ventajas e inconvenientes, llegó un momento en que perdimos el norte y, claro, como tenía asignado el rol de docente, tuve que reordenar los beneficios y también las barricadas o inconvenientes de todo proceso de integración. Y es que es complicado, por no decir imposible, disponer de un modelo universal de SIG que pueda ser aplicado en cualquier organización, con independencia de su especialidad, sectorización o ámbito territorial, debido a que cada institución es un mundo en sí misma. A esto se une la existencia de muros conceptuales que obstaculizan la integración; por ejemplo: lenguajes técnicos distintos; aparentes “Reinos de Taifas”[2] que generan enfoques particulares de implantación; etc.

Aprovechándome del contenido del texto editado en el sitio Economía Sostenible, bajo el explícito título “Ventajas e inconvenientes de un SIG[3], apunté que a la hora de integrar distintos sistemas de gestión (SG) se pueden encontrar en esos sistemas que se pretenden completar mediante integración, atributos, tipologías o particularidades comunes. Por ejemplo, unificación de políticas y procedimientos; informar a todos los estamentos de la organización; programaciones de auditorías unificadas; aprovechamiento de los recursos técnicos y humanos disponibles; implicación del personal; simplificación de los procesos, etc. Por tanto, cada institución afronta el necesario objetivo de integración de sistemas con enfoques que no necesariamente son coincidentes puesto que, como he insinuado al inicio de este texto, su idiosincrasia es dispar: tamaño, sector, región… y, en especial, cultura empresarial reinante.

A título orientativo, si estamos en una empresa industrial, el sistema medioambiental seguro registrará un protagonismo relevante y distinto a si estamos en una entidad de consultoría donde la excelencia en el trabajo realizado al cliente, tendrá una consideración importante. Por lo anterior, a la hora de acometer una integración de diversos SG es necesario conocer su estructuración, comparándolos, superponiéndolos, para ver los puntos de encuentros y los dispares, así como su distinto índice de complejidad, de forma que sintonicemos las similitudes y armonicemos los distintos niveles de complicación. Otro aspecto a tener en cuenta es el ajuste de costes y la mejora continua. Finalmente, evaluar el grado de flexibilidad y de compatibilidad de los procesos de cada SG, así como el conocimiento del alcance de cada sistema objeto de integración. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. En el fragor de la batalla. 2011. Sitio visitado el 15/09/2023
[2] Regímenes políticos a modos de estados locales, que surgieron en la península ibérica a partir de la desintegración del Califato Omeya de Córdoba (929-1031 dC).
[3] Velasco Carretero, Manuel. Ventajas e inconvenientes del los SIG. Sitio Economía Sostenible. 2009. Visitado el 15/09/2023.

viernes, 30 de diciembre de 2022

No basta con disponer de un “bicho” de alta gama

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En “Gestión documental en la empresa"[1] recogía la definición de la gestión de registros de la norma ISO 15489-1:2001, como el campo de gestión responsable del control eficiente y sistemático de la creación, recepción, mantenimiento, uso y disposición de registros, incluidos los procesos para capturar y mantener evidencia e información sobre actividades comerciales y transacciones en forma de registros. Una gestión eficaz de los registros de las operaciones administrativas preservará aspectos tanto de cumplimiento normativo como de rentabilidad de la actividad empresarial o institucional. En ese marco organizativo, un sistema de gestión integrado posibilita la combinación de procedimientos, métodos y regímenes administrativos en aras de trabajar más, mejor y en menos tiempo, lo que redundará en la calidad del servicio o del producto ofrecido.

Me acordé de ese enunciado en la mañana del jueves, mientras verificaba una estructura de datos masivos y su cruce con distintas bases en soportes que iban desde soluciones integrales, escalables y flexibles (SIEF), hasta ofimática y programas contables básicos. Le trasladaba a mi interlocutor que percibía un no aprovechamiento del SIEF instalado. Es como si se dispone de un vehículo de alta gama y básicamente se utiliza en esporádicos paseos por el patio o solo poner en marcha su motor en el garaje. Por lo anterior, en SIEF no basta con disponer de un  potente “bicho” informático, también es muy importante la formación del personal en el manejo y la concienciación de los usuarios en la mejora que va a posibilitar, así como una calculada planificación de la migración del sistema tradicional al SIEF. Fuente de la imagen: mvc archivo propio
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[1] Velasco carretero, Manuel. Gestión documental en la empresa. 2022. Sitio visitado el 30/12/2022.

sábado, 3 de septiembre de 2022

¿Sí o sí vuelta a la oficina?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En esta semana le comentaba a un consultor de recursos humanos, que los empresarios de tal provincia de mi ámbito territorial de actuación, se les cataloga de “cuadriculados” en cuestiones relativas a estar presente físicamente en la oficina, cuando en muchos casos la actividad puede realizarse en modo teletrabajo y desde cualquier punto del globo terráqueo. A pesar de que la pandemia obligó a cambiar “aprisa y corriendo” esos modelos o hábitos organizativos y de esas interesantes propuestas como la de la jornada laboral de cuatro días a la semana, la realidad parece que es otra: sí o sí vuelta a la oficina. Pero esa vuelta a los hábitos anteriores a la pandemia parece que no es exclusivo del tejido empresarial de esa provincia andaluza conocida como la “Cataluña de Andalucía”. Con más o menos intensidad se está dando en el resto de plazas del territorio donde me muevo. Y tampoco es exclusivo de mi región.

Por ejemplo, K. Bindley y C. Cutter escriben en Wall Street Journal, Enough, Bosses Say: This Fall, It Really Is Time to Get Back to the Office[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Según los jefes, ya es suficiente y en este otoño realmente es hora de volver a la oficina”. Bajo el subtítulo de que “después de más de dos años, los líderes corporativos dicen que se acabó el tiempo para evitar el trabajo en persona” (aunque en modo llamada o asterisco referencian que “es posible que en realidad no te hagan ir”), los articulistas informan acerca de que muchos directivos entienden que las vacaciones de verano representan la mejor oportunidad para que los trabajadores retornen a la oficina. Después de meses intentando convencerlos de que regresen mediante pizza gratis, galletas o almuerzos, en este otoño se adoptará una postura más dura. ¿Otoño caliente? Fuente de la imagen: mvc archivo propio..
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[1] Bindley, Katherine; Cutter, Chip. Enough, Bosses Say: This Fall, It Really Is Time to Get Back to the Office. Wall Street Journal. 2022. Sitio visitado el 03/09/2022.

sábado, 25 de mayo de 2019

Agilidad en el negocio con metodologías ágiles

De izq. a drcha. Elisa Martín, responsable Digital Training de arelance, Antonio Alcántara y Vito Episcopo, gerente y secretario general de On Tech, respectivamente, y Jerónimo Palacios.
Invitado por Vito[1] (Gracias), la mañana del viernes la pasé asistiendo a la masterclass “Agilidad en el negocio con metodologías ágiles[2]”, organizada por la Oficina de Transformación Digital del sector TIC de OnTech Innovation. El evento tuvo lugar en Málaga (España), en las instalaciones de la Confederación de Empresarios (CEM), y fue impartido por Jerónimo Palacios[3], experto en el ámbito de las metodologías ágiles. Arriba te dejo una instantánea de la presentación; de izq. a drcha. Elisa Martín, responsable Digital Training de arelance, Antonio Alcántara y Vito Episcopo, gerente y secretario general de On Tech, respectivamente, y Jerónimo Palacios

En la sesión, que estaba especialmente dirigida a profesionales del área de desarrollo y consultores interesados en el uso de metodologías ágiles en empresas, el ponente intentó transmitir a los asistentes la mentalidad que impulsa el agilismo, conocer sus principios y valores y entender cómo estas herramientas pueden facilitar el aterrizaje de la agilidad en los equipos y en las organizaciones. Es decir, comprender qué es Agile y cómo podría ayudar al aumento de la competitividad empresarial, mejorando la satisfacción del cliente, incrementando la productividad de los equipos y optimizando la gestión de riesgos, tan importante hoy en día en actividades tales como compliance

A estas tempranas horas del sábado, todavía resuenan en mi cabeza algunas de las frases de Jerónimo, desde “parálisis por análisis”, para definir a las continuas vueltas que le damos a los temas sin tomar decisión, hasta “procesos de cambio dolorosos y traumáticos”, pasando por “lo importante no es conseguir la perfección, sino avanzar”. En resumen, una mañana bien aprovechada que me sirvió para reforzar mi camino profesional en algunos proyectos de cumplimiento normativo, compliance, en el sector tecnológico, o la reestructuración empresarial y el cambio de modelo de gestión en otros frentes en los que actualmente estoy colaborando. Fuente de las imágenes: elaboración propia. 
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[1] Secretario General de onGranada Tech City
[2] Métodos de reingeniería de procesos asentados en el progreso perennemente retroalimentado, donde los requisitos y soluciones progresan con el tiempo según la necesidad del proyecto, ejecutándose la colaboración mediante la interacción de equipos humanos y recursos informáticos auto-emprendidos e interdisciplinarios, sumergidos en un transcurso simultáneo de toma continua de decisiones. 
[3] Sus especialidades son la transformación digital e implementación de métodos ágiles como Scrum, Kanban, Nexus y Evidence Based Management. Su experiencia de transformación digital en organizaciones incluye empresas tan relevantes como BBVA, Orange, O2, BBC, Gobierno Británico, ADP, Cecaban o Europ Assistance.

lunes, 14 de enero de 2019

Medias verdades y sinsentidos que no ayudan

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En “Goebbels 2.0[1], transcribía la frase atribuida a Paul Joseph Goebbels, “mentir, mentir, mentir… que algo permanecerá; cuanto más grande sea una mentira más personas la creerán”. Realizo esta introducción porque el taller al que asistió el querubín el sábado pasado, en el edificio de Ingenierías industriales de la Universidad de Málaga (España), titulado “Cómo mentir con estadísticas”, me recordó el texto recomendado hace una década por Antonio, de Jeffrey Pfeffer y Robert I. Sutton, Hard Facts, Dangerous Half-Truths, and Total Nonsense: Profiting from Evidence-Based Management[2], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Hechos específicos, medias verdades peligrosas y tonterías totales: aprovechar la gestión basada en la evidencia”, así que decidí rehojearlo. 

Para Pfeffer y Sutton, las excelentes organizaciones tienen el mejor talento y los incentivos financieros impulsan el rendimiento de la empresa. Por lo anterior, las empresas deben cambiar o morir. Axiomas divulgados como los anteriores impulsan las decisiones de negocios en cada instante. Sin embargo, demasiada "sabiduría" de la administración común no es sabia en absoluto, sino que, por el contrario, con demasiada frecuencia se sustentan las organizaciones en conocimientos erróneos basados en presuntas "mejores prácticas" que, en realidad, son técnicas pobres, incompletas o totalmente obsoletas, divulgadas por las estafas piramidales de presuntos autonombrados "gurús" de la organización, la gestión y, por qué no, del mal uso de coaching, el mentoring... y, en sintesis, el "frauding". 

Pero si lo anterior es poco menos que escandaloso, parafraseando a aquellos dibujos animados, “aún hay más”, en el sentido que catervas de administradores usan este dudoso conocimiento diseminado por charlatanes y vendedores de fraudulentas pócimas, para tomar decisiones que son peligrosas para la salud de la organización. Los autores intentan mostrarme cómo las empresas pueden reforzar el rendimiento y superar a la competencia a través de la gestión basada en la evidencia, un enfoque de la toma de decisiones y la acción asentado en hechos concretos en lugar de verdades a medias o exageraciones. Este texto también se ha editado en el sitio BOOK--POST, bajo el título “Aprovechar la gestión basada en la evidencia “. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Goebbels 2.0. 2018. Sitio visitado el 14/01/2019.
[2] Jeffrey Pfeffer, Robert I. Sutton, Hard Facts, Dangerous Half-Truths, and Total Nonsense: Profiting from Evidence-Based Management. Harvard Business School Press. 2006.

lunes, 12 de noviembre de 2018

El punto de partida

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Ajustado he tenido el fin de semana pasado, salpicado de reuniones familiares, concentraciones para defender derechos fundamentales y la lectura de alguna que otra memoria de calidad de tal o cual proyecto, pero tenía el propósito de re-hojear un texto de mi respetado Nikos Mourkogiannis, Purpose: The Starting Point of Great Companies[1], que traducido[2] es algo así como “Propósito: el punto de partida de las grandes empresas”. Así que propósito cumplido y aquí tienes la reseña.

La idea principal de Nikos es que las personas se encuentran inspiradas y motivadas por factores que van más allá de la línea de fondo; detrás de sus acciones anhelan un significado lo suficientemente poderoso como para motivarlos a completar la tarea y esperar que su trabajo les lleve hacia un futuro mejor. Mourkogiannis analiza los cuatro propósitos comerciales principales: Descubrimiento, Ayuda, Logro y Heroísmo, ofreciendo muchos ejemplos prácticos de negocios que han reconocido su propósito. 

A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de Microsoft Research, donde Mourkogiannis identifica esos cuatro propósitos fundamentales. Primero es el descubrimiento. Tom Watson, IBM, Sony, Intel y Virgin son ejemplos de este propósito en el trabajo. El segundo es la excelencia. Warren Buffet, Berkshire Hathaway, BMW y Apple son ejemplos. El tercero es el altruismo. Sam Walton, Wal-Mart, HP y Nordstrom son sus ejemplos. Cuarto es heroísmo[3]
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[1] Nikos Mourkogiannis, Purpose: The Starting Point of Great Companies. Editorial St. Martin's Griffin. 2008.
[2] Con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga.
[3] Microsoft, Ford y Exxon-Mobil los aporta como ejemplos. Parte de este texto también se ha editado en el sitio BOOK—POST, bajo el titulo "Propósito”. 

lunes, 22 de octubre de 2018

Desde cualquier lugar de la organización

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Si eres follower de este sitio, te sonará que en más de una ocasión he referenciado algún libro de John C. Maxwell[1]. Pues bien, en el fin de semana pasado estuve re-hojeando The 360 Degree Leader: Developing Your Influence from Anywhere in the Organization[2], que traducido con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga, es algo así como “El líder de 360 grados: Desarrollando su influencia desde cualquier lugar de la organización”. Apunta el autor en el preámbulo que las tensiones frustrantes que se combaten cada día en el liderazgo son universales y los líderes de hoy se enfrentan el desafío de influir en personas de todos los niveles de una organización. El 99% de todo el liderazgo ocurre no desde la cúspide, sino desde la parte media y baja de una organización. 

Maxwell intenta explicar los principios que se pueden usar para aportar valor e influencia desde y hacia cualquier rincón de la organización, permitiendo a los lideres, eso, liderar de arriba hacia abajo y de un lado hacia otro. En opinión el autor, muchos gerentes con responsabilidades de liderazgo sienten que, debido a que no son el number one, no pueden influir en sus jefes, compañeros y subordinados. Incluso, si los gerentes informan a otra persona, pueden usar las tres habilidades para liderar, liderar y liderar la empresa. Una vez que los líderes pueden incorporar estos principios en sus hábitos y métodos gerenciales, con un estilo de gestión propio, podrán influir en otros en todas las direcciones y convertirse en un Líder de 360 ​​grados[3]
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[1] En “Leyes incuestionables del equipo”, comenté el libro The 17 Indisputable Laws of Teamwork: Embrace Them and Empower Your Team, donde escribe sobre la trascendencia de la visión empresarial, la ética, los riesgos de la egolatría, el individualismo, los individuos podridos y la importancia del trabajo grupal en el sentido proactivo. En ese texto, el autor sigue la prédica aplicada en “Las veintiún leyes incuestionables del liderazgo”, en la que también se basa Thinking for a Change, que te referencié en “Pensando en clave de cambio”, intentando guiarme por la senda del dominio de la "buena meditación", detallando la practicidad de once tipos de pensamiento, incluyendo el reflexivo, el compartido, el creativo, el desinteresado y el grandioso. Igualmente, en “Sólo aprendemos”, apunté Sometimes You Win--Sometimes You Learn: Life's Greatest Lessons Are Gained from Our Losses, donde intenta explicar cómo convertir un revés en un paso adelante vía humildad, realidad, responsabilidad, mejora, esperanza, maestría, adversidad, cambio y madurez. Finalmente, en “Lecciones críticas que necesita un líder” comenté The Leadership Handbook: 26 Critical Lessons Every Leader Needs, que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “El manual de liderazgo: veintiséis lecciones críticas que necesita un líder”. Después de 17, 21… ya va por 26 lecciones. Sitios visitados el 22/10/2018.
[2] John C. Maxwell. The 360 Degree Leader: Developing Your Influence from Anywhere in the Organization. Editor Thomas Nelson. 2006.
[3] Parte de este texto también se ha editado en el sitio BOOK—POST, bajo el título “El líder de 360 grados”.  Visitado el 22/10/2018.

lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Hacer más en menos tiempo?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En el fin de semana “pasado” por agua, he estado re-hojeando el texto de Jamie Nast, Idea Mapping: How to Access Your Hidden Brain Power, Learn Faster, Remember More, and Achieve Success in Business[1], que traducido con mi ingles oriundo de los Montes de Málaga es algo así como “Mapeo de ideas: cómo acceder a tu poder mental oculto, aprender más rápido, recordar más y lograr el éxito en los negocios”. Realmente, este mapeo o asignación de ideas es una herramienta básica que la autora intenta poner a mi disposición para ayudarme a mejorar cuando planifico, cuando creo, cuando pienso, cuando aprendo… de forma que conceptúa y genera resultados, según Nast, sorprendentes. Mediante un esquema, gráfico o representación, utilizando la gama de colores que más me guste, presento de manera visual las dificultades que afronto en cada jornada.

Cierto que en este mundo que nos toca vivir, perennemente se nos insinúa “hacer más en menos tiempo”, lo que incorpora un plus de tensión profesional a la que ya de por sí tenemos para acercarnos a la excelencia. Llego a la conclusión que si involucro ambos hemisferios de mi cerebro, liberaré espacio neuronal para pensar, ver y entender de manera mucho más eficiente y, por derivación, puede que la técnica que me propone Jamie me proporcione mayor capacidad para planificar, organizar, comunicar, innovar, aprender… de manera más proporcionada y ágil. A continuación te dejo un vídeo en inglés, alojado en Youtube cortesía de TechSmith, donde Jamie explica algunos de los conceptos básicos del mapeo mental. Parte de este texto también se ha editado en el sitio BOOK—POST, bajo el título “Mapeo de ideas”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1]Nast, Jamie. Idea Mapping: How to Access Your Hidden Brain Power, Learn Faster, Remember More, and Achieve Success in Business. Editorial John Wiley and Sons Inc. 2006.

sábado, 24 de febrero de 2018

Gestión de riesgos de la gestión de datos

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Invitado por Lucía (Gracias), la tarde de ayer la pasé asistiendo a una webinar acerca de la "gestión de datos" y la "gestión de riesgos" de esa "gestión de datos". Sobre este tema ya te informé hace unos meses a través de dos textos: "Gestión de Riesgos y Protección de Datos", editado en "Compliance Officer"[1], y "Enfoque de Riesgos Reglamento Protección de Datos"[2], publicado en "Protección de Datos". Según la AEPD[3], el análisis de riesgos permite realizar una valoración objetiva y decidir las medidas que se pueden utilizar para mitigarlos. La existencia del riesgo es inherente a cualquier actividad humana y, por lo tanto, su diversidad es tan variada como las actividades que se realizan: laborales, de salud, financieras, ambientales, de seguridad de la información o los riesgos en los tratamientos de datos personales. El análisis de riesgos es una herramienta que permite realizar una valoración objetiva de los mismos y las posibles medidas que podemos utilizar para mitigarlo.

La suma de los posibles riesgos de una empresa constituye para AEPD su mapa de riesgos. Cada tratamiento de datos personales y cada organización tendrán su propio mapa, ya que el mismo tratamiento puede tener diferente mapa en función de la organización o el espacio físico en el que tenga lugar. El mapa de riesgos no es estático, con frecuencia puede estar asociado a la tecnología y, por lo tanto, evolucionar. El catálogo o mapa de riesgos debe de estar realimentado con el resultado de cambios y experiencias de la organización (incidencias, actualizaciones de infraestructura, cambios normativos, etc.) A cada riesgo, siempre que sea posible, se le asociará al menos una salvaguarda y, por lo tanto, existirá un mapa de riesgos y otro de salvaguardas. En la práctica esta actualización es un ciclo o proceso de mejora continua que nos garantiza la puesta al día. Este ciclo de mejora continua para el análisis de riesgos se puede resumir en cuatro fases. 

La fase del diseño del marco de trabajo está orientada a estructurar el análisis de riesgos dentro de una organización, teniendo en cuenta el contexto específico y las medidas organizativas necesarias para articular los procesos de análisis de riesgos. La segunda fase está encaminada a la gestión del riesgo en línea con los objetivos que se hubieran planteado en la fase anterior. La auditoría o revisión deberá mostrar con evidencias los resultados de las salvaguardas que se hayan puesto en marcha según el diseño de la política de riesgos que se haya realizado en la fase inicial. En general se trata de abordar de forma objetiva y repetible el posible desfase entre los objetivos iniciales y los resultados obtenidos o, dicho en términos de análisis de riesgos, valorar si tras la gestión del riesgo el valor residual es aceptable y por lo tanto se encuentra dentro de los objetivos del marco de trabajo. Finalmente, en base a los resultados se debe intentar mejorar el diseño del marco de trabajo, técnicamente es lo que se denomina ciclo de mejora continua[4] de un sistema[5].
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Gestión de Riesgos y Protección de Datos. Sitio Compliance. 2017. Visitado el 24/02/2018.
[2] Velasco Carretero, Manuel. Gestión de Riesgos y Protección de Datos. Sitio Protección de Datos. 2017. Visitado el 24/02/2018.
[3] Agencia Española de Protección de Datos.
[4] O ciclo PDCA.

lunes, 9 de octubre de 2017

Focalizándome en la inteligencia temporal

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Mi tiempo, cual corcel desbocado, a veces se me escapa, por lo que decidí re-hojear en el fin de semana pasado el texto de J. Clemens y S. Dalrymple[1], titulado Time Mastery: How Temporal Intelligence Will Make You a Stronger, More Effective Leader[2], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así “Dominio del tiempo: cómo la inteligencia temporal le hará un líder más enérgico, más eficaz”. Se realizan preguntas del tipo ¿Qué se puede hacer cuando el teléfono suena y varias personas esperan fuera de la puerta de la oficina? ¿Cómo se puede sitiar la agenda de manera más eficiente? ¿Cómo se puede programar más trabajo en la jornada laboral? Cierto, las consideraciones tácticas son importantes, pero[3] existe una diferencia bien documentada entre dirección y liderazgo. 

Los líderes están más preocupados por cuestiones estratégicas, debiendo tratar el tiempo de manera diferente a la de la mayoría de las personas. De hecho, algunos líderes parecen tener una comprensión más profunda del tiempo, como una inteligencia temporal que les permite sobresalir, entendiendo que el tiempo no es un problema, sino una oportunidad de liderazgo. Como ese “Espacio blanco” del que habla el presidente de Liz Claiborne, exhortando a sus ejecutivos a estar menos ocupados, a acariciar lo que él llama "espacio en blanco": esas raras horas libres de la tiranía del calendario. Me recuerdan Clemens y Dalrymple, que Einstein descubrió que el tiempo, incluso el tiempo de desplazamiento, es relativo. Es capaz de acelerarse y ralentizarse. 

Las personas con altos niveles de inteligencia temporal no son esclavos del tiempo, sino que el tiempo funciona para ellos. No son gerentes de tiempo, sino maestros del tiempo. Conceptualizan y aprovechan tiempo en seis diferentes formas estratégicas, 1. tiempo de Liderazgo, 2. ir con el flujo, 3. la increíble elasticidad del tiempo, 4. ritmo. 5. Chronos y Kairos y 6. el tiempo como energizador. Concluyen afirmando que la inteligencia temporal es tan importante para el éxito del liderazgo como los comportamientos anunciados desde hace mucho tiempo: empoderar a otros, modelar el camino, desafiar el statu quo y crear visiones compartidas[4]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1]  Profesores de administración en Hartwick College.
[2] John Clemens , Scott Dalrymple. Time Mastery: How Temporal Intelligence Will Make You a Stronger, More Effective Leader. Editorial AMACOM. 2005.
[3]  En opinión de John y Scott.
[4] Este texto también se ha publicado en el sitio BOOKPOST, bajo el título "Dominio del tiempo".

lunes, 7 de agosto de 2017

Trabajar en modo profundo

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En el fin de semana pasado he estado hojeando el libro Deep Work. Rules for Focused Success in a Distracted World[1], de Cal Newport, recomendado por Antonio (Gracias), que traducido[2] es algo así como “Trabajo Profundo. Reglas para el éxito orientado, en un mundo descuidado”. Según Cal, el trabajo profundo es la capacidad de concentrarse sin distracción en una tarea cognitivamente exigente. Es una habilidad que me permite dominar rápidamente la información complicada y producir mejores resultados en menos tiempo, propiciando hacer mejor lo que habitualmente hago y proporcionándome la sensación de satisfacción por su realización. Divide Newport el texto en dos partes, la primera se centra en el cultivo de lo que traduzco como “ética profunda” del trabajo que realizo, lo que generará grandes rendimientos. 

Posteriormente, propone un implacable sistema de adiestramiento, presentado como una serie de cuatro "reglas", para transformar mi mente y hábitos para apoyar estas presuntas habilidades. Realmente, el trabajo profundo es cuando realizo mis actividades profesionales, empresariales o institucionales, de mayor aporte de valor, en un contexto independiente o lejos de cualquier distracción. Al encontrarme en modo deep work, estoy ante una excelente perspectiva para acercarme al tope de mis destrezas en relación a pensamiento y creación y, por derivación, para conseguir los mejores, profundos y creativos corolarios. A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de TEDx Talks, con una breve disertación de Cal sobre su “trabajo profundo". Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Newport, Cal. Deep Work: Rules for Focused Success in a Distracted World, Editorial Grand Central Publishing. 2016.
[2] Con mi inglés de los Montes de Málaga.

lunes, 24 de julio de 2017

Éxito contagioso

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
El fin de semana pasado estuve rehojeando el texto de S. Annunzio y S. Sutker, Contagious Success: Spreading High Performance Throughout Your Organization[1], que traducido[2] es algo así como “Éxito contagioso: difusión de alto rendimiento en toda la organización”. Estuvieron las autoras realizando un estudio mundial a más de tres mil trabajadores del conocimiento, investigando los factores que aceleran o inhiben el alto rendimiento en los grupos de trabajo. Las características que impulsan un alto rendimiento en estos grupos son las mismas en todo el mundo y al fomentar el ambiente de trabajo adecuado, las empresas pueden acelerar el alto rendimiento[3]. Según Susan y Sharon, el mejor modo de propiciar un mayor crecimiento de la organización es procurando las circunstancias más idóneas[4], para que los empleados pongan en práctica sus conocimientos y habilidades en beneficio de la empresa.

De los temas estudiados, esta mañana voy a centrarme en la reflexión de las autoras acerca de los factores que favorecen un buen desempeño laboral: valoración de las personas, respaldar el pensamiento crítico y aprovechar las oportunidades. Valoración en el sentido de posibilitar un clima laboral en el que las personas inteligentes perciban que se puede pensar en libertad. Respaldo en el sentido de extraer conclusiones lógicas a partir de información complicada y resolver cómo manejar dicho examen en la conquista de objetivos programados. Aprovechamiento en el sentido de cultivar la experimentación, el aprendizaje y la tolerancia al fracaso. Los equipos con mejor desempeño cautivan a personas impregnadas de talento, porque quieren atarearse con los que le permitan desenvolverse en la excelencia y sentir que están haciendo cosas trascendentales para la institución[5]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Susan Lucia Annunzio y Sharon Sutker McGowan. Contagious Success: Spreading High Performance Throughout Your Organization, Portafolio. 2004.
[2] Con mi inglés de los Montes de Málaga.
[3] Lo que considero una obviedad.
[4] Inversiones, clima laboral, coaching, trato individual, etc.
[5] A continuación te dejo un vídeo alojado en Youtube, cortesía de Susan, donde medita sobre la conducta del equipo de liderazgo de una empresa y la directa correlación con el desempeño a largo plazo de las organizaciones.

miércoles, 7 de junio de 2017

Ni por encima ni por debajo

Cogiendo espárragos en un paraje de la Serranía de Ronda. Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En relación al perfil de C. Ronaldo y eso que dicen acerca de que es un líder vanidoso[1], interesante debate el que mantuvieron ayer Paco y Antonio, sobre el atributo "efectividad" de los líderes y la complementariedad de esta particularidad con otra no menos importante: la "humildad". Y es que, en este mundo de alas nobles, "suntuosísimos" y kilométricos despachos instalados a “tuti plen” en la cúspide de las pirámides organizativas, chorreando ego por doquier y “qué guapo soy y qué tipo tengo” hasta en el sabor del café de la máquina instalada en el office[2], lo normal es que la humildad brille por su ausencia y no se la espere, por mucha foto "marketeniana" que se difunda en campañas ad hoc

Según la RAE, la humildad es la "virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento". Les comenté a los amigos que hace unos años, J. Prime y E. Salib, escribían en HBR, The Best Leaders Are Humble Leaders[3], que traducido[4] es algo así como “Los mejores líderes son líderes humildes”, sobre un estudio realizado en aquellos momentos, que manifestaba la humildad como uno de los cuatro agentes esenciales del liderazgo en clave “excelencia”, para instituir un contexto organizacional donde los colaboradores y colaboradoras, de desiguales umbrales demográficos y sociales, se sintieran circunscritos emocionalmente. 

Los trabajadores y trabajadoras que observaban proceder filántropo en sus directivos, también lograron ser más innovadores, solidarios con sus compañeros y compañeras, percepción de distinción, y sentimiento de pertenencia al grupo, sintiéndose especiales ante los reconocimientos explícitos de sus superiores por sus competencias y destrezas. Sí, no es fácil la senda, pero, según Prime y Salib, la humildad de algunos de los directivos y directivas investigados, fue uno de los vitales adjetivos de esos “guías” que armonizaba a todos y todas, en casi todos los contornos de la organización. 

Para los autores, los líderes humildes no deben ser confundidos con débiles, puesto que se necesita mucho arrojo para trabajar la humildad. Desdichadamente, esta bravura no siempre es laureada en las empresas. Termino transcribiendo la idea de Ovidio: “No se puede ser mejor líder que persona”, en el sentido de que líderes somos todos, pero humildes probablemente sólo unos cuantos. Define la humildad como aquel estadio mental “en el que se mira a los demás al mismo nivel, ni por encima ni por debajo”[5] (Fuente de la imagen: mvc archivo propio).
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[1] ¿Vanidoso? ¡Anda ya! ¡Qué va!
[2] De la que, por cierto, también gana dinero a costa de los becarios y la miseria de sueldos de la inmensa mayoría.
[3] Prime, Jeanine; Salib, Elizabeth. The Best Leaders Are Humble Leaders. Harvard Business Review. 2014. Sitio visitado el 07/06/2017.
[4] Con mi inglés de los Montes de Málaga.
[5] A continuación te dejo una conferencia de Ovidio, alojada en Youtube cortesía de TedxTalks. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Refrescando reingeniería societaria

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
En “Falsos profetas[1] transcribía la explicación de James Hoopes, acerca del predominio que practicaron las instituciones déspotas en la disposición de la cultura gerencial de la era industrial y posindustrial, conocida como moderna, realizando un camino por las diversas etapas del desarrollo de la Administración, descubriendo las teorías más importantes y los protagonistas imprescindibles que conformaron la administración moderna. Coincido con James en que los directivos deben tomar en cuenta que buena parte de sus antecesores en la evolución de la cultura gerencial fueron negreros, déspotas, por lo que no debe sonar a chino que las empresas de esa época manifiesten un organigrama funcional, eminentemente autoritario y hondamente jerarquizado, que choca claramente con lo recogido en las primeras constituciones. Hoopes intenta ayudarme a conseguir una apariencia más objetiva de las anfibologías morales del círculo sistémico empresarial, donde parece que casi siempre ha gobernado el poder y el desafuero (Fuente de la imagen que acompaña al texto: geralt en pixabay y elaboración propia). Por otro lado, si eres follower de este sitio, sabes que no estoy a favor de crear empresas a diestro y siniestro sin una razón o argumento económico y socialmente sólido. Por ejemplo, en ¡Qué guapo soy y…![2] te comentaba que desde que tuve uso de razón en los temas económicos, financieros y mercantiles, nunca he terminado de entender el porqué crear una sociedad (S.L. S.A…) por cada nueva actividad que se ponía en marcha, ya fuera una promoción de viviendas, una empresa de formación, una editorial, una de tecnologías, una actividad agroindustrial, etc. 

Pero no te confundas, las excepciones sí las comprendo, ya sean motivadas por imperativo legal, región peculiar, adjudicación, objeto social, compra, requisitos específicos, etc. También, en casos de liderazgo especial de algún directivo, propietario de marca o promotor, se entiende que haya que recurrir a ese recurso mercantil. Pero, quitadas esas situaciones, pare usted de contar. Si me encuentro este tipo de telarañas sin sentido, una vez analizado el entramado estoy proponiendo modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles. Antes de seguir, vuelvo a confesarte que en el pasado, con mi torpe expresividad, he consentido acciones en esa línea – el que no se explica adecuadamente, otorga -, pero los que me conocen saben que en los foros adecuados sí he expresado mi opinión, a veces con vehemencia, con sentimiento, diría, que se resume en el siguiente planteamiento o frase: visión de corto o de largo alcance. En el corto plazo, igual los acreditados y presuntos excelentes asesores fiscales hasta tenían razón, pero si verdaderamente el empresario quería consolidar un proyecto a medio y largo plazo, esos artificios contables (inversiones de una empresa a otra, presuntas cesiones ilegales de personal, traslado de facturación de un negocio a otro, etc.) y fiscales, lo que generaban, en la mayoría de los casos, es pérdida de energía empresarial (económica, financiera, comercial, operativa e, incluso, fiscal), desorientación de clientes, proveedores, entidades financieras, trabajadores y terceros en general y, al pasar del tiempo, la constatación del refrán: “pan para hoy y hambre para mañana", por no decir "partos mentales", a lo Gunter Grass. 

Igualmente, en “Reingeniería de procesos[3], apuntaba que en 1991, dentro del programa de doctorado Dirección Estratégica, de la Universidad de Málaga, elaboré un estudio titulado “Síntesis de las investigaciones de Henri Fayol sobre administración”[4]. En su época (siglo XIX), Fayol y Taylor fueron unos iluminados en la gestión empresarial de aquellos tiempos, representantes de la Teoría Clásica sobre la Administración. En el caso de Fayol, llegó un momento en que las investigaciones administrativas las realizó con fines puramente científicos. Su doctrina administrativa se va puliendo poco a poco hasta llegar a uno de los puntos culminantes con la publicación de la obra “Administración Industrial y General”. La abstracción y el formalismo que inundan las ideas clásicas, que desgraciadamente se siguen utilizando en la actualidad, propician la superficialidad, la súper-simplificación, la falta de realismo, escasez de claridad y rigor científico. Por otro lado, el enfoque mecánico, lógico y determinístico de la empresa, hace que ésta sea dispuesta como una máquina, sin tener en cuenta otros valores del cuerpo social. Partiendo de la crítica al pensamiento fayoliano, cada vez más instituciones se dan cuenta que su fortaleza y vigor radica en la eficacia y la eficiencia de los procedimientos y actividades organizativas que desarrollan, planteándose cómo optimizar su organización y sortear lacras tales como actividades que no aportan valor, inexistencia de enfoques dirigidos al cliente, falta de visión del negocio, etc. Te comento lo anterior, porque la tarde del viernes pasado la pasé escuchando a Guillermo parlamentar sobre modificaciones estructurales en el ámbito societario en mi país, que se encuentran reguladas por la Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles (si quieres acceder al documento clickea AQUÍ). 

Para el ponente, las reestructuraciones societarias es un “proceso tipificado por la norma en cuya virtud una sociedad de capital modifica su tipo social, su nacionalidad, o transfiere total o parcialmente la titularidad jurídica de la totalidad de sus activos y pasivos, o de unidades productivas autónomas, pudiendo extinguirse o no mediante disolución sin liquidación, y adjudicándose a sus socios o accionistas títulos representativos del capital social de la sociedad o sociedades beneficiarias de los patrimonios transmitidos”. Los motivos son variopintos: estratégicos, competenciales, comerciales, fiscales… Por su parte, el legislador entiende las “modificaciones estructurales” como” aquellas alteraciones de la sociedad que van más allá de las simples modificaciones estatutarias para afectar a la estructura patrimonial o personal de la sociedad, y que, por tanto, incluyen la transformación, la fusión, la escisión y la cesión global de activo y pasivo”. En cuanto a la normativa específica referenciada, ésta tiene por objeto “la regulación de las modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, consistentes en la transformación, fusión, escisión o cesión global de activo y pasivo, incluido el traslado internacional del domicilio social” (Art. 1), siendo aplicable la ley a “todas las sociedades que tengan la consideración de mercantiles, bien por la naturaleza de su objeto, bien por la forma de su constitución”(art. 2). Para el legislador, mediante la “transformación una sociedad adopta un tipo social distinto, conservando su personalidad jurídica” (art. 3). Mediante “la fusión, dos o más sociedades mercantiles inscritas se integran en una única sociedad mediante la transmisión en bloque de sus patrimonios y la atribución a los socios de las sociedades que se extinguen de acciones, participaciones o cuotas de la sociedad resultante, que puede ser de nueva creación o una de las sociedades que se fusionan” (art. 22). 

Finalmente, también “constituye una fusión la operación mediante la cual una sociedad se extingue transmitiendo en bloque su patrimonio a la sociedad que posee la totalidad de las acciones, participaciones o cuotas correspondientes a aquélla” (art. 53). Otras situaciones relacionadas con las modificaciones estructurales lo constituye la escisión, que puede ser total, entendida como “la extinción de una sociedad, con división de todo su patrimonio en dos o más partes, cada una de las cuales se transmite en bloque por sucesión universal a una sociedad de nueva creación o es absorbida por una sociedad ya existente, recibiendo los socios un número de acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde” (art. 69); parcial, el “traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades de nueva creación o ya existentes, recibiendo los socios de la sociedad que se escinde un número de acciones, participaciones o cuotas sociales de las sociedades beneficiarias de la escisión proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde y reduciendo ésta el capital social en la cuantía necesaria” (art. 70); o la segregación, “el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad, cada una de las cuales forme una unidad económica, a una o varias sociedades, recibiendo a cambio la sociedad segregada acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias” (art. 71).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Falsos profetas. 2016. Sitio visitado el 23/03/2017.
[1] Velasco Carretero, Manuel. ¡Qué guapo soy y…! 2008. Sitio visitado el 23/03/2017.
[3] Velasco Carretero, Manuel. Reingeniería de procesos. 2004. Sitio visitado el 23/03/2017.
[4] Velasco Carretero, Manuel. Síntesis de las investigaciones de Henri Fayol sobre administración. Documentos de Trabajo. Universidad de Málaga. 1991.

lunes, 13 de marzo de 2017

El fin de semana de siete días

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Recargando pilas y escuchando buena música (ver “Viviendo en la isla[1]), el fin de semana pasado estuve re-hojeando The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change[2], del brasileño Ricardo Semler, que traducido[3] es algo así como “El fin de semana de siete días: Un Manifiesto por el Cambio Radical del trabajo”. Aunque ya ha pasado más de una década desde que cayó el tema en mis manos y puntualizando que el autor se centró en las empresas de su país, investigando y presentando las transformaciones adoptadas en ese tejido empresarial, no me disgustaron sus conclusiones en la línea que las organizaciones tienen que apostar por la satisfacción y la libertad de sus colaboradores y colaboradoras, por encima incluso de sus fines gremiales o sistémicos.

Y es que, antagónicamente a lo que habitualmente se piensa, el patrocinio ofuscado de normas, reglas… no tiene por qué comportar triunfo, puesto que se puede caer en el desajuste de vedar a ese colaborador o colaboradora la circunstancia de propiciar la creatividad y el sentimiento de sentirse cómodo, satisfecho. Por el contrario, se caminaría por el filo de una práctica o cometido infortunado, desdichado por parte, no sólo del trabajador, sino de toda la corporación. Realmente, todo el texto es como una alegoría o parábola que intenta resaltar aquellas reestructuraciones o reingeniería organizacional que posibilitaría ajustar los intereses y el estilo de vida de quienes colaboran en la empresa, con los intereses de la propia organización en la que desempeñan su cometido[4]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Viviendo en la isla. 2017. Sitio visitado el 13/03/2017.
[2] Semler, Ricardo. The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works: A Manifesto for Radical Workplace Change. Editorial Portfolio Hardcover. 2004.
[3] Con mi inglés de los Montes de Málaga.
[4] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Ooa Online con una inspiradora conferencia del autor.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Del ordenar-vigilar al coordinar-cultivar

Fuente de la imagen: pixabay
A principios de este siglo, en relación al trapicheo de ciertas entidades vinícolas con los vinos que elaboraban, la calificación ante la Denominación de Origen y otros contubernios laborales y fiscales, me dijo Paco que esas empresas no eran "bodegas", sino más bien "negociantes"[1]. La semana pasada me acordé de esa reflexión cuando en varios medios de comunicación leía y escuchaba que el presidente de AC Hoteles[2], volvió a incidir y criticar el enfoque de la clase empresarial española, diciendo obviedades como que sus compañeros no eran empresarios, sino negociantes, para los que vale todo con tal de conseguir sus objetivos. ¡A buenas horas mangas verdes![3] Aunque también se podría expresar: ¡Más vale tarde si la dicha es buena! En mi caso, quiero creer en la sinceridad de las palabras del Sr. Catalá, valiente al decir que las organizaciones empresariales no le representan[4]

También quiero creer que los comentarios de Catalá son mensajes, indicios, luces… de que algo está cambiando en el mundo de los negocios. Hace más de diez años, hojeaba por primera vez el trabajo de Thomas Malone, The Future of Work: How the New Order of Business Will Shape Your Organization, Your Management Style, and Your Life[5], que traducido con mi ingles de los Montes de Málaga es algo así como: “El futuro del trabajo: cómo el nuevo orden en los negocios formará la organización, el estilo de gestión y nuestra vida misma”. Las palabras de Antonio han propiciado que el fin de semana pasado volviera a re-hojear el libro, constatando que Malone creía detectar una correspondencia entre el avance de la civilización y las heterogéneas fases por las que ha caminado el mundo empresarial. Me centro esta mañana en el capítulo donde el autor aboga por un tránsito del “ordeno y vigilo” al “coordino y cultivo”. 

Coordinar en el sentido de organizar la actividad de forma que la empresa se mueva, con independencia de que el gerente, empresario, ejecutivo, se encuentre al frente o no del proyecto, independientemente de la preceptiva verificación. Cultivar en la línea de centrarse en los colaboradores y colaboradoras que ejecutan las distintas actividades, procesos y tareas, extrayendo lo mejor de sí mismos mediante justas técnicas de acción, motivación, evaluación y liberación. Y es que no dudando de la efectividad del ordeno y mando para los bolsillos de unos cuantos (basta ver la lista Forbes), en los trasnochados modelos que critica Catalá, donde la bota de hierro se clava en el pescuezo de los “esclavos del nuevo milenio”, se está a años luz de aprovechar el verdadero potencial de inteligencia, innovación y creatividad de los trabajadores y trabajadoras. 

Termino con las propuestas de Thomas. Primero, fructificar las predisposiciones oriundas o "de fábrica" de los colaboradores, demostrándoles cómo los procesos empresariales, en el peor de los casos, indemnizarán parte de sus propios objetivos personales. En segundo lugar, permitir el florecimiento colectivo e individual a través de la experimentación, reforzando aquellos experimentos que funcionan y alentando a los líderes de aquellos otros ensayos que no han fructificado. En tercer lugar, propiciar lo que llama “polinización cruzada”, es decir, favorecer la circulación de la información y el conocimiento. Finalmente, no penalizar la improvisación, estando preparado para los riesgos que ese enfoque conlleva. (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Lo que entendí fue más bien "trapicheantes".
[2] Antonio Catalá, en una entrevista concedida.
[3] Por no hablar de presunta hipocresía, fingimiento o incluso astucia. 
[4]Espero que al lanzarse a esa piscina, haya guardado la ropa, porque el agua está bastante “enlobbyada” (de lobby) e interesada en mantener su statu quo.
[5] Malone, Thomas. The Future of Work: How the New Order of Business Will Shape Your Organization, Your Management Style, and Your Life. Editorial Harvard Business School Press. 2004.