viernes, 19 de abril de 2019

Resistencia tomatera

Anda este sitio salpicado de referencias directas e indirectas al tomate, desde el lejano “Con la salud no se juega”, hasta el reciente ¿Qué culpa tiene el tomate?, pasando por recetas como la del “Tomate y queso fresco” o el reflexivo “Percepción consciente”, donde te dejaba una foto, elaboración propia, de la percepción consciente del tomate de la tomatera y del pimiento de la pimentera, resultantes de los preliminares de la huerta que en aquellos tiempos andaba cultivando. 

La introducción viene a cuento porque, consecuencia del chaparon que cayó en la tarde del jueves en mi ámbito territorial de actuación, me preocupé por la situación de los pimpollos de tomates que recientemente he plantado en la “aspiración a huerto” que rodea la casa. Pero, a pesar de la intensa lluvia, seguían estirados y con cierto toque petulante, lo que me alegró a más no poder, ya que la sembrada de la campaña pasada languideció durante toda la estación.

Hace unos meses, escribía Lidia Penelo en la Vanguardia, sobre los beneficios y valor nutricional de esta fruta (si quieres acceder al artículo, clickea AQUÍ), inventariando propiedades múltiples, desde protección a la vista hasta su poder antioxidante, pasando por su carácter diurético, la mejora de la circulación sanguínea o el cuidado del tránsito intestinal. Te dejo una instantánea de la hilera de “tomateritas” después de la lluvia. Parte de este texto también se ha editado en el sitio GASTROPOST, bajo el título “Tomates”.