martes, 15 de octubre de 2019

Trabajo digno: aspiración esencial del ser humano

Si eres follower de este sitio, por textos como “Parece que fue ayer” o “Si el vino viene, viene la vida”, sabes mi relación con el sector cooperativista y de economía social. Igualmente, por anotaciones como “Ésta será tu casa”, “Creativas, optimistas… amigas” o “Secretaría General”, conoces mi experiencia en organizaciones empresariales. Hace más de una década, en el texto “Sociedades Laborales”, te contaba mis primeros escarceos profesionales con la economía social en general y las sociedades anónimas laborales en específico, así como la oportunidad de colaborar en la representación de la Asociación de Sociedades Laborales de Andalucía en la provincia de Málaga, que desde el año 1998 tenía el cometido de participar en la construcción de una organización de tipo corporativo, que canalizara las demandas y reivindicaciones del sector de las Sociedades Laborales en Andalucía, con el fin de conseguir un trabajo digno. Estuve en ese puesto hasta que la organización fue absorbida por FEANSAL

Aunque me ofrecieron seguir colaborando en la entidad absorbente, decliné la oferta entre otras razones porque difería del modelo económico de la Federación Andaluza, con presumiblemente muchos gastos estructurales (según sus informes oficiales y en línea de otras muchas organzaciones empresariales y sindicales) y muy dependiente sus presupuestos anuales de ayudas y subvenciones de la Administración Pública y presuntamente difuminado otros fines de la economía social, como la promoción del trabajo digno. Desgraciadamente, menos de cinco años después, la entidad entró en concurso de acreedores (ver artículo de Jorge de Lorenzo en LaCelosía), parece ser por el impago de subvenciones de la Junta de Andalucía. Desde aquí un afectuoso saludo a Julio, María, Carmen, José Manuel… y tantas otras personas que conocí y trabajamos en la primera década de este siglo en pro de la economía social en Andalucía. 

Te cuento lo anterior porque parte de la tarde del lunes la pasé rehojeando el Plan Director por un trabajo digno 2018-2020, redactado por el Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social de mi país (si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ), cuyo contenido indirectamente se ha tratado en la "XI Edición Academia de Economía Social y Solidaria: la economía social en el futuro", organizado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social del Gobierno de España (MTMySS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES). Y es que, como se dice en la introducción del plan, “la consecución de un trabajo digno constituye una aspiración esencial del ser humano”. 

Para la OIT, el trabajo decente es el punto de convergencia de la promoción de los derechos fundamentales en el trabajo, el empleo, la protección social y el dialogo social, por lo que constituye un objetivo universal, tanto en lo que a los derechos humanos, como en aspectos tales como el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la igualdad de género o la reducción de la desigualdad entre los países. Según el MTMySS, el objetivo del Plan Director es recuperar los derechos laborales y mejorar la calidad del empleo y de las condiciones de trabajo, garantizando la competencia leal entre empresas en el mercado de trabajo. Fuente de la información: MTMySS y OIT. Fuente de la imagen: rawpixel en pixabay.