martes, 16 de junio de 2026

Menos es más: Rebelión de la experticia en esta era

Fuente de la imagen: mvc, realizada con el recurso Notebook
La transformación que vive el mundo de las leyes hoy en día puede compararse con una gran maquinaria que se está desarmando para volver a armarse de forma más eficiente: Capital, competencia y especialización en el sector jurídico (Velasco, 2021); un proceso que los expertos llaman "desarticulación" de la producción (Global, 2019). Antiguamente, se creía que un abogado debía ser capaz de resolver cualquier problema, pero esa idea del "abogado para todo" está chocando con una realidad muy dura: la justicia moderna es tan compleja que intentar abarcarlo todo suele llevar a errores graves que perjudican al ciudadano (Moorhead, 2010). Mientras las grandes corporaciones legales intentan imponer un modelo de trabajo frío y estandarizado, similar al de una fábrica, a menudo fracasan porque no logran adaptarse a las costumbres y la confianza personal que cada país exige (Muzio, 2015). Esta división ha creado un mercado de "dos velocidades", donde por un lado existen gigantes que manejan volúmenes masivos de datos y, por otro, profesionales que han quedado relegados a una práctica casi informal por no poder competir con esas grandes estructuras (Gonzales, 2016).

La buena noticia para el cliente común es que el tamaño no lo es todo; de hecho, están surgiendo con fuerza las llamadas "firmas boutique", pequeños despachos que, en lugar de intentar hacerlo todo, se especializan en un solo tema para alcanzar la excelencia (Pinheiro, 2016). Estos despachos ganan porque cuentan con un "capital humano" de gran experiencia, es decir, profesionales expertos que prefieren el trato directo y humano antes que la burocracia de las grandes oficinas (Larrosa, 2004). Para que esta evolución sea realmente segura para las personas, la solución no es prohibir la especialización, es certificarla: necesitamos que los colegios profesionales aseguren que quien dice ser experto realmente lo sea, evitando que la visión del abogado sea tan estrecha que olvide otros problemas importantes del cliente (Moorhead, 2010). Al final, el éxito de la abogacía en el futuro dependerá de su capacidad para usar la tecnología para las tareas aburridas y repetitivas, permitiendo concentrarse en lo que mejor sabe hacer: dar un consejo experto, honesto y profundamente personalizado (Global Markets Institute, 2019; Garicano y Hubbard, 2003). Fuente de la imagen: mvc.
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Bibliografía
Clare, A. (2020). Is there a Boutique Asset Management Premium? Evidence from the European Fund Management Industry. Centre for Asset Management Research, Cass Business School.
Faulconbridge, J. y Muzio, D. (2015). Global Professional Service Firms and the Challenge of Institutional Complexity: ‘Field Relocation’ as a Response Strategy. Journal of Management Studies, 53(1), 89-124.
Garicano, L. y Hubbard, T. N. (2003). Specialization, Firms, and Markets: The Division of Labor Within and Between Law Firms. University of Chicago Graduate School of Business.
Global Markets Institute (2019). A survivor's guide to disruption. The Goldman Sachs Group, Inc.
Gonzales Mantilla, G. (2016). Abogados y Globalización en el Perú (1990-2014). Parlamento y Constitución. Anuario, (17), 117-156.
Larrosa, J. M. (2004). Contactos, especialización y litigios: Una revisión del papel del capital humano y social en la profesión legal. REDES- Revista hispana para el análisis de redes sociales, 6(2).
Moorhead, R. (2010). Lawyer Specialization–Managing the Professional Paradox. Law & Policy, 32(2), 226-259.
Pinheiro, J. M. (2016). The Boutique Firm in the Management Consulting Industry (Tesis de maestría). Lund University, Suecia.
Velasco-Carretero, M. (2021). Capital, competencia y especialización en el sector jurídico. Sitio iurepost. Visitado el 16/6/2026.