![]() |
| Fuente de la imagen: mvc realizada con el recurso notebook |
La publicación de la décima edición del informe anual de esta institución, titulado de forma sugerente sobre el resquebrajamiento de la era democrática, revela un proceso de regresión autoritaria que afecta a múltiples regiones del planeta (Nord et al., 2026). Las investigaciones demuestran que la calidad democrática global experimentada por el ciudadano medio ha retrocedido a los niveles registrados a finales de la década de los setenta, lo que prácticamente disuelve los avances logrados tras la ola democratizadora que se inició en el año 1974 (Nord et al., 2026). En la actualidad, el sistema identifica noventa y dos autocracias frente a ochenta y siete democracias, albergando las primeras a un setenta y cuatro por ciento de la población del planeta, lo que muestra que la autocracia electoral se ha constituido como la estructura gubernamental más extendida del globo (Nord et al., 2026). El fenómeno de la autocratización no se restringe a regímenes tradicionalmente inestables, pero afecta directamente a democracias consolidadas que históricamente actuaron como referentes liberales (Lührmann & Lindberg, 2019). El ejemplo más ilustrativo de esta tendencia de declive acelerado se sitúa en los Estados Unidos de América, nación que ha perdido su estatus histórico de democracia liberal debido a un marcado proceso de concentración de atribuciones en el poder ejecutivo y a la erosión de las libertades de expresión (Nord et al., 2026). El informe documenta que la censura a los medios de comunicación y la hostilidad gubernamental hacia las organizaciones de la sociedad civil constituyen las tácticas más recurrentes implementadas por los regímenes autocráticos contemporáneos (Nord et al., 2026). Además de la situación estadounidense, el continente europeo registra retrocesos notables en varios de sus miembros y aliados cercanos como Italia, Croacia, Eslovaquia y el Reino Unido, evidenciando que las regresiones no respetan fronteras geográficas ni democracias de larga data (Nord et al., 2026).
Esta forma de retroceso, de acuerdo con la literatura científica, debilita paulatinamente los contrapesos institucionales desde el interior del propio sistema estatal (Bermeo, 2016). La versión en lengua castellana de este volumen, incorpora una sección inédita dedicada específicamente al análisis de las fuerzas políticas de extrema derecha en el contexto latinoamericano (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). Este apartado especial examina minuciosamente los casos de Argentina, Brasil y El Salvador, identificando que estos gobiernos suelen sostener una vinculación conflictiva con los principios constitucionales y el Estado de derecho (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). El estudio revela que no existe una única corriente de derecha radical en el continente, debido a que el ritmo y el grado de erosión de las garantías democráticas dependen directamente de la interacción entre el liderazgo de los mandatarios y el marco de instituciones donde operan (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). Los autores sugieren que la contención de estos proyectos autoritarios y la preservación de la estabilidad democrática dependen de la vigencia de contrapesos judiciales y legislativos autónomos, unidos a organismos de gobernanza electoral que gocen de plena confianza ciudadana (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). En el caso salvadoreño, se evidencia una considerable concentración del poder estatal mediante reformas judiciales y alteración de los límites a la reelección, lo que ha conducido a una drástica caída en su puntuación democrática (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). En contraste, la experiencia brasileña reciente muestra el papel defensivo que pueden desempeñar las coaliciones políticas amplias y los tribunales independientes para encauzar un proceso de transición pacífica del poder (González Ruiz & Villalobos-Machuca, 2026). Estas dinámicas regionales subrayan que la contención institucional eficaz no sigue un esquema uniforme.
Requieren más bien la adaptación de los mecanismos de fiscalización de cada estado a las presiones del entorno (González Ruiz, 2026). La comprensión de estos movimientos de transición requiere acudir a la metodología de episodios de transformación de régimen, que ayuda a identificar con precisión los momentos de avance y retroceso institucional (Maerz et al., 2024). Dentro de este marco conceptual se sitúan los giros en U, descritos como procesos donde un país que sufre autocratización logra detener el deterioro y recuperar su senda democrática en un periodo breve (Nord et al., 2025). Los expertos diferencian entre dos modalidades de esta capacidad defensiva: la resistencia ante la ruptura, que permite frenar la deriva autoritaria antes de que ocurra un colapso del sistema democrático —como se evidenció en los procesos políticos de Brasil, Polonia y Botsuana—, y la resistencia de recuperación, donde el orden democrático se restablece velozmente tras haberse consumado una quiebra institucional, con Mauricio como un ejemplo notable de este segundo tipo (Nord et al., 2025). Pese a estos éxitos, estos giros demuestran una preocupante fragilidad, puesto que naciones como Zambia, que habían logrado recuperar su condición democrática electoral, han vuelto a caer recientemente bajo categorías autocráticas debido a nuevos ataques estatales contra las libertades civiles (Nord et al., 2025). Las investigaciones evidencian que el éxito de un giro democrático reside en una combinación de salvaguardas legales fuertes, una acción social cohesionada mediante protestas pacíficas y oposición unificada, y una intervención temprana para frenar los abusos ejecutivos (Nord & Lindberg, 2025). El análisis de los procesos exitosos de democratización aislada[2] muestra que la recuperación suele iniciarse con mejoras sustanciales en la administración pública imparcial y el restablecimiento de la libertad de expresión académica y cultural (Nord et al., 2025).
Del mismo modo, la consolidación democrática en estos entornos se fortalece mediante la reforma de las altas cortes para asegurar su independencia respecto al poder central y la reducción del hostigamiento estatal hacia los profesionales del periodismo (Nord et al., 2025). Estos ejemplos empíricos ratifican la existencia de trayectorias diversas hacia la reconstrucción institucional democrática (Nord et al., 2025). En el ámbito europeo, la situación de España dentro de este análisis de la calidad institucional ofrece lecturas complejas que demandan atención por el camino que está cogiendo la situación política. Ciertamente, el país conserva su clasificación histórica bajo la categoría de democracia liberal, registrando una puntuación de cero coma setenta y cuatro en el índice de democracia liberal y ocupando la posición número veintiuno a nivel mundial (Nord et al., 2026). Pero el informe sitúa al estado en el grupo de los denominados "casos cercanos" a experimentar un proceso de autocratización, debido a una alteración a la baja en su índice electoral que oscila entre el cero coma cero de diferencia (Nord et al., 2026). Al examinar los componentes específicos del sistema político español, se observa que la dimensión deliberativa alcanza un valor de cero coma ochenta y tres, mientras que el cimiento participativo se reduce a cero coma sesenta y cuatro, evidenciando ciertas asimetrías en el funcionamiento de las instituciones (Coppedge et al., 2021). Estas dinámicas sugieren que las democracias consolidadas del sur de Europa no se encuentran exentas de las tensiones políticas que caracterizan la actual marea regresiva global (Lührmann & Lindberg, 2019). De este modo, la posición española ilustra la fragilidad de los sistemas liberales frente a la erosión gradual de las garantías procedimentales, requiriendo un constante escrutinio social para evitar un desplazamiento indeseado hacia categorías de menor calidad gubernamental (Nord et al., 2026). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
____________
[1] Sitio visitado el 9/9/2026.
[2] Como los documentados en Fiji, Gambia y Sri Lanka.
Bibliografía
Bermeo, N. (2016). On democratic backsliding. Journal of Democracy, 27(1), 5-19.
Coppedge, M., Gerring, J., Knutsen, C. H., Lindberg, S. I., Teorell, J., Altman, D., ... & Ziblatt, D. (2021). V-Dem Codebook v11. Varieties of Democracy (V-Dem) Project.
Coppedge, M., Gerring, J., Knutsen, C. H., Lindberg, S. I., Skaaning, S.-E., Teorell, J., ... & Verkhovtseva, M. (2024). V-Dem Organization and Management v14. Varieties of Democracy (V-Dem) Project.
Dahl, R. A. (1971). Polyarchy: Participation and opposition. Yale University Press.
González Ruiz, A., & Villalobos-Machuca, F. (2026). ¿Cuánto importan las instituciones y la gobernanza electoral? Radicalización y contención de la extrema derecha en América Latina. En M. Nord, D. Altman, T. Fernandes, A. G. God, & S. I. Lindberg (Eds.), Informe sobre la democracia 2026: ¿El fin de la era democrática? V-Dem Institute.
Lindberg, S. I. (2026). Fifty years of the third wave(s): from democratization to autocratization. Democratization, 33(1), 1-24.
Lührmann, A., & Lindberg, S. I. (2019). A third wave of autocratization is here: What is new about it? Democratization, 26(7), 1095-1113.
Lührmann, A., Tannenberg, M., & Lindberg, S. I. (2018). Regimes of the World (RoW): Opening new avenues for the comparative study of political regimes. Politics and Governance, 6(1), 60-77.
Maerz, S. F., Edgell, A. B., Wilson, M. C., Hellmeier, S., & Lindberg, S. I. (2024). Episodes of regime transformation. Journal of Peace Research, 61(6), 867-882.
Mechkova, V., Pemstein, D., Seim, B., & Wilson, S. (2021). Digital Society Survey Codebook. Digital Society Project.
Nord, M., Altman, D., Fernandes, T., Good God, A., & Lindberg, S. I. (2026). Democracy Report 2026: Unraveling The Democratic Era? V-Dem Institute, University of Gothenburg.
Nord, M., Angiolillo, F., Lundstedt, M., Wiebrecht, F., & Lindberg, S. I. (2025). When autocratization is reversed: episodes of U-turns since 1900. Democratization, 32(5), 1136-1159.
