martes, 30 de agosto de 2016

Manipulación vía Adulación

Escuchaba ayer a los representantes o portavoces de las distintas organizaciones políticas españolas y sus estrategias de balones en el tejado del otro en cuanto a la responsabilidad de las decisiones, detectando un cierto tufillo a presunta manipulación de la masa, vía adulaciones a ésta, del tipo: que si los españoles han decidido, que si han votado, que el pueblo es soberano… Sí, percibí manipulación disfrazada de adulación, como la que actualmente se cultiva en el mundo de las relaciones profesionales y de los negocios en general (Fuente de la imagen: pixabay).

A mí me pasa que, a veces, me cuesta saber si he recibido un piropo, un comentario sincero o, por el contrario, una adulación envenenada. La causa creo que se encuentra en lo rápido que actualmente se hacen amigos, bueno, mejor decir contactos, puesto que la confianza que se deposita en un amigo necesita más tiempo para fraguarse que la que el tiempo que el transcurrido entre la aceptación de una relación profesional y, en algunos casos, la recepción de halagos.

En este mundo que nos toca vivir, con una velocidad de relaciones distinta a la de nuestros padres y abuelos, donde nos medimos por el número de contactos en tal o cual red social virtual profesional, la sinceridad de la que tanto te he escrito en este sitio (por ejemplo: “Hipocresía y sinceridad”, “Sinceridad y confianza” o “Estimación sincera” ) se despista, es la invitada de piedra o no se la espera porque ha sido desplazada por la adulación. El quid de la cuestión se encuentra en saber separar el grano de la paja, es decir, detectar las palabras sinceras del resto de comentarios falsos y desterrar estos últimos a la papelera virtual.

lunes, 29 de agosto de 2016

Hipótesis sencilla y rompedora

El fin de semana pasado lo he pasado a caballo entre pasado y futuro. Me explico. El pasado trató del recuerdo de uno de mis relativos héroes de la infancia, que ya te conté en el post “Corazón de Jabato”. El futuro corresponde al hojeo del libro que me prestó Antonio (Gracias), de James Canton, Future Smart: Managing the Game-Changing Trends That Will Transform Your World[1], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Futuro inteligente: manejando las tendencias innovadoras que transformarán el mundo”, donde el autor, mediante un estudio previsional, intenta pronosticar las tendencias más perentorias que condicionarán el futuro de los negocios, la sociedad y los individuos durante las próximas dos décadas.

La hipótesis de Canton es, a la vez, sencilla y rompedora. Si entiendo su planteamiento y, obviamente, acierta, reconoceré y me adaptaré mejor a esos cambios pronosticados y los aprovecharé. Por ejemplo: se podrán reconstruir cerebros y llegaremos hasta los ciento cincuenta años de vida; estaremos rodeados de máquinas inteligentes por doquier; internet móvil monitorizará todo, desde productos hasta personas; predicción de problemas médicos a través de dispositivos digitales (relojes, por ejemplo); los docentes, profesores… serán sustituidos por avatares con prodigiosas capacidades y habilidades pedagógico-didácticas, etc. ¡Ah! Para James la próxima guerra mundial será o vendrá a partir del cambio climático. A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Canton, donde presenta su libro (Fuente de la imagen: pixabay).

[1] Canton, James. Future Smart: Managing the Game-Changing Trends That Will Transform Your World. Editorial Da Capo. 2015.