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martes, 22 de septiembre de 2026

Del networking al bulo

Fuente de la imagen: mvc realizada con el recurso notebook
La transformación de las plataformas sociales digitales en espacios de intoxicación informativa ha motivado que abandone definitivamente entornos como Facebook y la creciente repulsión hacia Instagram, tal como ilustra la experiencia personal de prescindir de cuentas profesionales eliminadas de forma arbitraria y soportar una marea constante de contenidos basura e imposiciones algorítmicas cotidianas. Esta dinámica responde a modelos de negocio orientados a la captura de atención mediante la polarización y la indignación, mecanismos ampliamente estudiados en la literatura académica sobre arquitectura de redes (Pariser, 2011). Las corporaciones digitales priorizan el enganche emocional por encima de la utilidad comunicativa original, expulsando a participantes que buscaban comunidades especializadas de debate laboral o jurídico y sustituyéndolas por sugerencias automatizadas que mercantilizan la experiencia interactiva sin atender al bienestar del usuario (Zuboff, 2019). Cuando los espacios digitales diseñados para la interacción social pierden su propósito genuino y actúan bajo lógicas estrictas de vigilancia comercial, la decisión de cerrar perfiles deja de ser una opción marginal para convertirse en una respuesta legítima contra la erosión del diálogo constructivo. Las grandes tecnológicas imponen flujos de contenidos no solicitados que convierten el uso cotidiano en un ejercicio de desgaste psicológico, donde la desinformación y los mensajes partidistas actúan como combustible para retener miradas a cualquier coste, socavando los vínculos comunitarios que justificaron inicialmente el registro en dichos portales de internet (Van Dijck, 2013).

Esta preocupante degradación algorítmica ha trascendido las redes de ocio para contaminar entornos supuestamente laborales como LinkedIn, donde la proliferación de bulos, ideología partidista y manipulación encubierta desdibuja por completo su pretendida identidad profesional. Resulta cuestionable que una red concebida para el intercambio corporativo y el networking especializado tolere activamente la circulación de basura política en sus muros, priorizando el tráfico masivo de interacciones sobre la ética empresaria o la calidad del debate técnico y económico. Diversos teóricos de los medios digitales argumentan que la arquitectura de estas corporaciones incentiva la viralidad tóxica porque el conflicto genera mayores tasas de participación que el rigor profesional (Marwick, 2013). Y es que permitiendo la degradación de un espacio laboral convierte el perfil del profesional en un escaparate condicionado por algoritmos opacos que benefician el ruido ideológico por encima del mérito y la trayectoria laboral. Los usuarios legítimos quedan atrapados en dinámicas donde la confrontación artificial desplaza al conocimiento especializado, cuestionando la propia legitimidad ética de estas entidades digitales para autodenominarse profesionales (Fuchs, 2014). Semejante permisividad empresarial demuestra que la mercantilización masiva de los datos afecta a todo el ecosistema digital contemporáneo, exigiendo una reflexión colectiva profunda sobre los límites éticos que las plataformas corporativas deben respetar si pretenden conservar un mínimo de credibilidad ante profesionales que reclaman rigor, respeto mutuo y espacios libres de interferencias partidistas interesadas.
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Bibliografía
Fuchs, C. (2014). Social Media: A Critical Introduction. SAGE Publications.
Marwick, A. E. (2013). Status Update: Celebrity, Publicity, and Branding in the Social Media Age. Yale University Press.
Pariser, E. (2011). The Filter Bubble: What the Internet Is Hiding from You. Penguin Press.
Van Dijck, J. (2013). The Culture of Connectivity: A Critical History of Social Media. Oxford University Press.
Zuboff, S. (2019). The Age of Surveillance Capitalism: The Fight for a Human Future at the New Frontier of Power. PublicAffairs.

viernes, 18 de septiembre de 2026

Paranoia en tres letras: uco

Fuente de la imagen: mvc realizada con el recurso notebook
Llevo tiempo observando con normalidad las métricas de tráfico hacia este sitio, donde la presencia frecuente de visitas procedentes de dominios como "moodle.poderjudicial", se ha convertido en una constante habitual de la rutina de verificación digital. Pero hace escasos días el monitor de estadísticas comenzó a devolverme de manera recurrente una dirección web que me heló la sangre por completo al leer "webmail.uco.es" de un vistazo rápido. En ese preciso instante mi mente conectó el acrónimo directamente con la Unidad Central Operativa, la controvertida y cuestionada sección del servicio de Policía Judicial de la Guardia Civil española encargada de perseguir las formas más graves de delincuencia organizada. Sumido en el agitado clima social de mi país, rodeado por constantes noticias sobre filtraciones de sumarios, investigaciones secretas e informes policiales utilizados como arma arrojadiza entre rivales políticos, sentí un escalofrío helado recorriéndome la espalda al imaginarme en el punto de mira de la fuerza pública. Comencé a repasar mentalmente cada publicación antigua, cada comentario deslizado en las entradas... temiendo haber cruzado alguna línea invisible que hubiese llamado la atención de los investigadores "expertos" en delitos económicos o fiscales. La tensión acumulada en mi pecho alcanzó su punto máximo justo en el momento en que decidí teclear directamente la dirección completa en la barra del navegador para encarar la verdad. 

La sorpresa fue de órdago, al cargarse la página principal y descubrir que esa tan temida sigla pertenecía en realidad al servidor de correo electrónico corporativo de la Universidad de Córdoba (España). Por fin, un hondo, enorme, suspiro de tremendo alivio fue sustituyendo al miedo inicial al comprender que las visitas venían simplemente de la academia cordobesa: investigación, docencia, alumnado o personas trabajadoras universitarias interesadas en las lecturas que publico periódicamente. Aquel sobresalto instantáneo terminó transformándose en una anécdota cómica sobre los estragos que la paranoia informativa puede causar en nuestra percepción diaria. La coincidencia de unas letras compartidas entre la alta policía judicial y una institución académica andaluza me regaló un susto que se tardará en olvidar, rememorándome lo fácil que resulta sobreinterpretar un simple registro de Google Analytics cuando la actualidad pública vive sumida en la sospecha constante. Tras apagar la pantalla con una sonrisa irónica, comprendí hasta qué punto la sobreexposición a las noticias dramáticas puede alterar nuestro juicio cotidiano de las cosas más simples. Decidí entonces servirme un café bien caliente para aplacar los últimos vestigios de aquel salto en el corazón y volver a centrarme en escribirte la siguiente entrada. Al final, la comprobación de las métricas de un sitio web siempre guardará una pequeña dosis de sorpresa, impredecible para quien se atreve a mirar tras las siglas.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Búsqueda de una red social virtual más humana

Fuente de la imagen: captura de pantalla del perfil virtual en BsKy
Corría el verano de 2009 y ejercía de socio minoritario (M. Velasco, 2018)[1] de la entidad de capital riesgo M Capital (entonces participada por financieras como Unicaja, Cajamar, Cajasur…), actuando de consejero delegado en Interempleo Andalucía (Servicios Empresariales de Consultoría Integrada), cuando reuní a parte del equipo directivo, sugiriendo aperturar perfiles profesionales en las redes sociales virtuales (RSV) de entonces (Facebook, Linkedin…), "cayendo en la cuenta que no tenía cuenta" en Twitter (hoy X), así que, ni corto ni perezoso, me di de alta en esa social media. Me gustaba su enfoque, si bien reconozco que sólo la utilizaba para linkear las publicaciones que periódicamente editaba en otros sitios. Aún así, en estos años, el número de seguidores ha superado el millar, bastante por debajo de otras RSV que frecuento, pero nada desdeñable dado el condicionado uso. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, he comenzado a no sentirme a gusto, la información la presiento condicionada, por no escribir manipulada, ya no me motiva la posibilidad de conectar con personas de todo el mundo, porque no sé si van a ser perfiles serios u otros provenientes de granjas de bots y trolls. Por lo anterior, deja de atraerme la dinámica de sus conversaciones. ¡Y qué te voy a contar de los absolutismos y el condicionamiento político!

Más que una social media seria, la percibo como un sitio ruidoso donde se ahoga el razonamiento o la objetividad, alineándome con aquella parte de la doctrina que piensa que en esa RSV la toxicidad, la manipulación y las noticias falsas (fake news) parece que son la norma. Comentado esa sensación en mi ámbito de relaciones, varias personas me recomendaron Bluesky. Y durante algunas semanas la he estado analizando, atrayéndome aspectos tales como la descentralización, la promoción del concepto “comunidad”, la percepción de control de la experiencia online, conversaciones con un sentido más serio y, en síntesis, un espacio virtual formado por personas con diálogos considerados y hondos. Creo que el sistema aún está desarrollándose, por lo que, seguro, tiene sus imperfecciones, pero, también, presiento un gran potencial y que puede convertirse más pronto que tarde en una alternativa real para los que quieren alejarse de la toxicidad, la desinformación, la polarización o la manipulación, por no hablar del desmantelamiento de la privacidad. Así que he creado perfil, confesándote que emocionalmente no ha sido fácil, por los seguidores y la red de contactos construida en X, pero la tranquilidad y la sensación de pertenecer a una tribu virtual más auténtica, vale la pena. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2018). El sufrido rol de accionista minoritario. Sitio visitado el 29/12/2024.

viernes, 22 de noviembre de 2024

Menos wasapeo y más comuneo

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
El título de este texto no es mío, sino de la auditora Milagros. Te lo explico. A veces (pocas), en los "espacios cortos" creo tener las cosas muy nítidas, sobre todo en cuestiones técnicas básicas y, claro, cuando recibo opiniones de expertos contradictorias con mi “meridiana claridad”, pues pienso que o bien me he expresado mal o bien soy el único que lleva el paso cambiado (M. Velasco, 2021)[1]. Ante ese coyuntural desconcierto, someto la tesis que defiendo a profesionales de mi ámbito íntimo de relaciones, como Antonio, miembro de una fundación de un despacho jurídico de ámbito nacional, o Milagros, otrora auditora externa ejerciente especializada en verificación de subvenciones europeas y nacionales. Agradezco a ambos la opinión que me trasladaron antenoche. Milagros fue más allá, recomendando que tuviera cuidado con las “circunvalaciones cerebrales de todo tipo”, que siempre con la “mejor intención” se originan consecuencia de distintas conversaciones por distintos medios (telefónicas, wasaps…) y por distintas personas en momentos distintos, lo que puede propiciar descontextualización, desconceptualización y, al final, desorientación, sugiriendo que para cuestiones importantes o trascendentales, cuantitativas o cualitativas, lo mejor es que los responsables se reúnan física o virtualmente con sus staff, analicen la situación desde todos los ángulos y, posteriormente, decidan en consecuencia, coincidiendo con Antonio en que “con las cosas de palacio menos wasapeo y más comuneo” (comuneo en el sentido de puesta en común grupal).

Y es que en esta era de la inmediatez y la conectividad constante, el social media, en general, y redes como Telegram o WhatsApp, en específico, se han configurado como herramientas cuasi-forzosas en la interacción profesional, empresarial o institucional, pero ese presunto uso imperceptible para la toma de decisiones importantes dentro de equipos de trabajo plantea serias interrogantes sobre la eficacia y la calidad de las decisiones finales. Ciertamente, la comodidad y rapidez con la que se envía un mensaje y se obtiene una respuesta casi inmediata es innegablemente seductora, pero ese aparente bienestar puede ensoberbecer el laberinto de un sinnúmero de inconvenientes y la necesidad de un debate profundo y estructurado. Olvidamos que los mensajes de textos, por su propio hábitat, carecen de aspectos tales como la expresión corporal, el tipo y tono de voz (incluso, las notas de voz, con innumerables ruidos de fondo y que se escuchan a velocidad rápida -X2-), y otros elementos de comunicación que son fundamentales para una interacción seria y segura, lo que puede dar lugar a malentendidos o que se disperse o disipe lo importante o concreto, por no hablar que determinadas conversaciones en las redes sociales pueden desbarrar en mensajes desconectados, desiertos… entorpeciendo sobremanera la construcción de un argumento sólido y el logro de un consenso. Otro inconveniente es que esa necesidad de responder rápidamente para satisfacer a tu interlocución, impide una investigación previa de calidad que, a su vez, propicie una conclusión o recomendación de excelencia.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2021). A veces me siento como el hijo del desfile. Sitio visitado el 22/11/2024.

viernes, 1 de noviembre de 2024

Más allá del aula universitaria pública: el networking

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Varias Facultades de la Universidad de Málaga se encuentran en proceso electoral de renovación de sus claustros. En la tarde del jueves les explicaba a exalumnos del anterior semestre la importancia de su voto, recordándoles lo que me decían el año pasado: “Profesor, es que pocos docentes nos tratan como personas”. “Ahora es el momento”, les trasladé: “diferenciar entre las candidaturas que ponen a las personas en primer lugar de las que no” Apuntillé. ¿Pero no me llega ninguna información en la red profesional Linkedin? Remataron. Ciertamente, la irrupción de las redes sociales profesionales en la vida cotidiana de los estudiantes universitarios es innegable. Plataformas como LinkedIn se han convertido en una herramienta indispensable para la búsqueda de empleo mientras estudian el Grado, el networking (M. Velasco, 2006)[1] y la construcción de una marca personal. Sin embargo, esta realidad parece pasar desapercibida o, peor aún, subestimada por una parte significativa de la comunidad universitaria docente[2]. Asimismo, es paradójico que, mientras los estudiantes se sumergen en estas plataformas para desarrollar habilidades clave para su futuro, como la comunicación efectiva, la colaboración en línea y la gestión de su reputación digital, muchos docentes de la universidad pública parecen desconectados de esa realidad.

Esta brecha generacional y digital se traduce en una falta de acompañamiento y orientación por parte de la institución educativa universitaria pública en el uso estratégico de esas herramientas. ¿Por qué esta situación es preocupante? Se barajan varias hipótesis. Por ejemplo, desconexión con las necesidades del mercado laboral, ya que las empresas cada vez más valoran la presencia en redes profesionales y las habilidades digitales de los candidatos y las candidatas. Al no preparar a los estudiantes para este nuevo escenario, las universidades públicas están poniendo en desventaja a sus futuros egresados, lo que desemboca en una preocupante pérdida de oportunidad, ya que las redes profesionales, en general, y Linkedin, en específico, ofrecen un sinfín de oportunidades para establecer contactos, participar en grupos de discusión, acceder a información relevante y descubrir nuevas tendencias en el sector. Los estudiantes que no las utilizan están limitando su potencial. A ello se une la neurálgica falta de actualización de los docentes que, unido a esa resistencia al cambio y a la escsez de formación en el uso de herramientas digitales por parte de algunos miembros de la comunidad universitaria, dificulta la integración de estas plataformas en los planes de estudio, lo que desemboca en la imposibilidad de aprovechar el potencial de las redes[4].

Ante estos hábitos o tendencias ¿Qué se puede hacer en la universidad pública? Pues cabría la posibilidad[5] de incorporar el uso de redes profesionales en los planes de estudio, diseñando asignaturas o módulos específicos que enseñen a los estudiantes a construir un perfil profesional atractivo, a buscar empleo a través de estas plataformas y a utilizarlas de manera ética y responsable. También, fomentar la formación continua de los docentes, recibiendo capacitación en el uso de herramientas digitales y en las últimas tendencias del mercado laboral, creando espacios de colaboración entre docentes y estudiantes[4], compartir conocimientos y experiencias, incentivando la investigación sobre el uso de redes profesionales en la educación universitaria pública, realizando estudios que permitan comprender mejor el impacto de estas plataformas en el aprendizaje y el desarrollo profesional de los estudiantes. En síntesis, la creciente importancia de las redes profesionales en el mundo laboral exige una adaptación de las instituciones educativas, siendo fundamental que las universidades públicas, siguiendo el rastro de las privadas, reconozcan el valor de estas herramientas y las integren en sus procesos de enseñanza y aprendizaje, preparando a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mercado laboral en los tres cuartos del siglo XXI que restan.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2006). Networking. Sitio visitado el 01/11/2024.
[2] Especialmente entre quienes aspiran a liderar las facultades.
[3] Las redes profesionales pueden ser una herramienta valiosa para la investigación, la colaboración entre docentes y la promoción de la universidad. Sin embargo, esta potencialidad se está desaprovechando.
[4] Como desde hace años hacen las universidades privadas.
[5] Mediante la creación de comunidades virtuales donde docentes y estudiantes puedan interactuar.

jueves, 11 de julio de 2024

En esos casos, Paco, te hacen un favor bloqueándote

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Si eres follower de este sitio sabes que en más de una ocasión he tratado lo relativo a las redes sociales, social media, en general y situaciones o pautas de conductas, en específico. Por ejemplo, el caso de los mal llamados “merodeadores” y más bien análogos a los "caballeros blancos" (M. Velasco, 2007)[1], que monitorizan tu perfil profesional y copian descaradamente todo lo que les interese, ya sea información que periódicamente publicas o pautas de conductas profesionales, pasando por hacer suya tu red de contactos y otras censurables acciones, como generación de bulos, información tóxica vía netmails o basura en el sistema. Pero, de vez en cuando, te encuentras actuaciones curiosas o que desconocías, como la que me comentaba Paco, ese presunto individuo, porque igual es un falso perfil o inteligencia artificial, que te pide ser contacto tuyo un día, le envías un correo de cortesía, agradeciendo el interés, y al día siguiente te bloquea sin ninguna causa justificada.

Ciertamente, tal y como informa Linkedin, el bloqueo de un perfil profesional virtual es un mecanismo para proteger tu huella digital de interacciones no deseadas, del acceso del perfil que bloqueas a tu perfil o a tus actividades en el social media que frecuentas. Es lógico que la red social recomiende bloquear ante comportamientos acosadores, abusivos, spam o contactos que no deseas tener en tu red. Ahora bien, si tu perfil es público, el susodicho que has bloqueado podrá seguir viéndote en abierto. Lo que no entiendo es el caso que comenta el amigo, que después de pedirte ser contacto, a continuación, bloqueen tu perfil. De cualquier forma, Paco, ese acto denota que el bloqueador más bien no es “trigo limpio”, no está en sus cabales, tiene algún problema de personalidad o es algo artificial, salvo que no tenga ni idea del uso de las opciones básicas de la red y, sin querer, te ha restringido[2]. Por tanto, te hace un favor, porque con toda seguridad no te interesa que te relacionen con él.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2007). Los caballeros blancos. Sitio visitado el 11/07/2024.
[2] Que “de todo hay en la viña del Señor”.

martes, 12 de marzo de 2024

Qué opinan de mí

Fuente de la imagen: captura de pantalla de la web rubenseo
Si eres follower de este sitio conoces mi interés por todo lo que envuelve al social media profesional en general y la importancia de las referencias y del boca a boca en específico (M. Velasco, 2011-2016)[1]. En el explícito “El boca a boca” (M. Velasco, 2011)[2], referenciaba la trascendencia de ese “corre ve y dile” en la experiencia “marketeniana” que se vive. En “Publicidad enteramente frontal” (M. Velasco, 2016)[3], reseñaba el texto de M. Prichinello y R. Laermer (2003), Full Frontal Public Relations: Getting People Talking about You, Your Business, or Your Product[4] (Relaciones Públicas íntegramente frontales: conseguir que se hable de usted, de su negocio o de su producto), donde los autores alaban el boca a boca y la importancia de las referencias.

Te cuento lo anterior porque recientemente he descubierto una opinión sobre un perfil profesional que hace tiempo dejé escrita en su sitio virtual de Linkedin. Se trata de la web rubenseo del SEO Rubén, que se dedica a impulsar la presencia online de sus clientes, como consultor SEO especializado. Bajo el epígrafe “Qué opinan de mí algunos profesionales con los que he trabajado”, inserta testimonios entre los que se encuentra el mío. Aunque ya no sigo pensando lo mismo de este experto, porque ha dejado atrás lo de “diamante en bruto” para convertirse en toda una joya en su especialidad, lo animo a seguir cultivando ese camino hacia la excelencia que se merecen tanto él como su clientela. Fuente de la imagen: captura de pantalla de la web rubenseo.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel. El dividendo dialéctico (2015), Eso no es marketing (2011), Múltiple Canal Vs Boca a Boca (2016). Sitios visitados el 12/03/2024.
[2] Velasco-Carretero, Manuel (2011). El boca a boca. Sitio visitado el 12/03/2024.
[3] Velasco-Carretero, Manuel (2016). Publicidad enteramente frontal. Sitio visitado el 12/03/2024.
[4] Michael Prichinello y Richard Laermer (2003). Full Frontal Public Relations: Getting People Talking about You, Your Business, or Your Product. Editorial Bloomberg Press.

viernes, 2 de febrero de 2024

Tonterías las justas

Fuente de la imagen: captura de pantalla perfil en Linkedin
"Pechá" de reír que se dio Lourdes a mi costa (y me alegro mucho, amiga, que te carcajees), con la frase que acompaña a la presentación en Linkedin: “Tonterías las justas”. Sonrisas aparte, el motivo de dejar constancia de ese “anhelo” es porque no sólo se recibe el típico correo basura de manera indiscriminada, sino que últimamente da la impresión de que, vía presumible inteligencia artificial (IA) o “sucedánea”, envían netmails supuestamente personalizados a los que atiendo por educación y vuelven a contestar con párrafos más bien “artificiosos”.

En cuanto a la frase “tonterías las justas”, en mi país su significado tiene relación con el ruego que se realiza al interlocutor o emisor, para que no envíe información inadecuada, incorrecta o “poco seria”. También, otra interpretación menos restrictiva es que llegado el caso de que, sí o sí, el "sujeto" es propenso a remitir o decir simplezas, bobadas... se le solicita o se le pide que estas presuntas estupideces sean las justas o imprescindibles (por decoro ¡vamos!). Finalmente, en España hubo un programa de televisión que se llamaba “Tonterías las justas”[1].
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[1] Producido por 7 y acción y emitido por la cadena española Cuatro. El programa lo condujo Florentino Fernández, junto a Dani Martínez y Anna Simón desde el 3 de mayo de 2010 hasta el 1 de julio de 2011.

martes, 3 de octubre de 2023

Red social de la Formación Profesional

Fuente de la imagen: FPConecta
El MEFP[1] intenta impulsar la creación de una gran red nacional e internacional conectada a tiempo real que asegure las relaciones entre sus usuarios para potenciar la formación y mejorar la empleabilidad, escenificar modelos de colaboración, hacer posible la transferencia de conocimiento y el intercambio de buenas prácticas, entre otros objetivos. Parte de la tarde del lunes la pasé bicheando la red social de la Formación Profesional(FP) que ha lanzado y que referencié en el sitio Educación, Formación y Empleo bajo el título “FP Conecta”[2]. La plataforma pretende servir de canal de comunicación de profesorado, alumnado, titulados de FP, centros, empresas y administraciones públicas vinculadas a la FP.

La herramienta online debe posibilitar el intercambio de información de interés sobre oportunidades de formación en centros y empresas, ofertas de empleo, proyectos de innovación e iniciativas públicas y privadas en este ámbito. Cada usuario podrá crear su propio perfil, compartir su trayectoria formativa y su experiencia profesional, seleccionar aquellos contenidos acordes con sus necesidades y expectativas, publicar información de interés, así como conectar con otros agentes para generar flujos de comunicación[3]. FP Conecta ya está operativa en versión web (https://fpconecta.gob.es) y móvil (disponible en la App para dispositivos iOS y Android). Fuente de la información y de la imagen: MEFP.
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[1] Ministerio de Educación y Formación Profesional de España-
[2] Velasco Carretero, Manuel. FP Conecta. Sitio Educación, Formación y Empleo. 2023. Visitado el 03/10/2023.
[3] La iniciativa se enmarca en el Plan de Modernización de la Formación Profesional del Gobierno de España diseñado en 2020 para garantizar un nuevo sistema de calidad, de acuerdo con las necesidades del mercado laboral actual y en el que todos los agentes implicados estén conectados.

miércoles, 30 de agosto de 2023

¿Qué es un sistema de recomendación?

Fuente de la imagen: captura de pantalla del perfil de Manuel Velasco Carretero en Linkedin
Siguiendo a L. Rokach y otros[1], un sistema de recomendación (recommendation system), también denominado motor de recomendación (recommendation engine) o plataforma de recomendación (recommendation platform), es un procedimiento técnico de depurado o filtrado inteligente de información, que sugiere opciones a un usuario de una plataforma digital, comercio electrónico, red social virtual... sobre cantidad de temática específica de interés para ese interesado; por ejemplo: qué artículo leer, qué música escuchar, qué vídeo ver, qué artículo comprar, qué servicio elegir…

M. Fayala y otro[2] lo conceptualizan como un método informático inteligente que sugiere según las preferencias de la persona. Se tiene constancia de su uso desde la década de los noventa del siglo pasado (M. Mao y otros[3]) y constantemente se actualizan bebiendo de nuevas técnicas de aprendizaje automático, puntera tecnología y otros recursos de última generación (J. Sarkar y otros[4]), por lo que, usados éticamente y sin ánimo de manipular, se consideran beneficiosos, tanto para el consumidor como para la institución, al posibilitar la mejora de la experiencia de elección (P. Melville y otro[5]).
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[1] Rokach, Lior; Shapira, Bracha; Ricci, Francesco. Recommender Systems: Techniques, Applications, and Challenges. Recommender Systems Handbook. 2022.
[2] Fayala M; Mezni H. Time-aware service recommendation: taxonomy, review, and challenges. Softw Pract Exp. 2018.
[3]Mao M, Wang W, Zhang G, Lu J, Wu D. Recommender system application developments: a survey. Decis Support Syst. 2015.
[4] Joy Lal Sarkar; Abhishek Majumder; Chhabi Rani Panigrahi; Sudipta Roy; Bibudhendu Pati. Tourism recommendation system: a survey and future research directions. Springer Nature, 2022.
[5] Melville P, Sindhwani V. Recommender systems. In: Encyclopedia of Machine Learning. 2010.

jueves, 25 de mayo de 2023

La lista de seguidores podría haber cambiado!!!

Fuente de la imagen: captura de pantalla perfil en Linkedin
Desde hace unas semanas he notado un bajón muy importante en los seguidores de mi perfil en Linkedin, achacando la situación a que dicho sitio estaría perdiendo interés en esa red social virtual profesional. Por textos como “A la porra los algoritmos de los buscadores”[1], sabes que hace tiempo dejé de analizar y pelearme con esos "guarismos" de los “buscones” de internet. Y como sigo la recomendación del maestro Maktub[2], que te sugiero en “Acerca del Sitio”, en el sentido de que escriba, "ya sea una carta o un diario", o unas notas en este sitio, pero que escriba porque escribir me "acerca a Dios y al prójimo" y posibilita que entienda mejor mi rol en la vida, pues me dije: merece la pena continuar aunque sólo quede un seguidor que coyuntural o estructuralmente visite la aportación diaria que realizo a través de este lugar blogosférico.

Pero he descubierto un mensaje de la red social virtual referenciada que me informa precisamente de ese “cambio en los seguidores” (Gracias), explicándome que han puesto "en pausa o restringido" cuentas de usuario recientemente, por lo que mi lista de seguidores podría haber cambiado. Para Linkedin, las cuentas restringidas son cuentas de miembros que han sido bloqueadas temporalmente porque violan las Políticas para la comunidad profesional o las Condiciones de uso. En cuanto a las cuentas pausadas, pertenecen a miembros que deciden desactivarlas durante un período de tiempo en lugar de cerrarlas. Para ofrecer a los miembros interacciones y funciones de búsqueda más fiables, las cuentas restringidas o pausadas no están incluidas en el número total de seguidores y contactos que se muestran en el perfil de un miembro.

Ese cambio podría afectar a unas cuentas más que a otras. La variación del impacto puede deberse a distintas razones, entre otras, el tiempo que una cuenta lleva activa, cuántas conexiones y seguidores tiene un miembro, los lugares en los que los miembros han estudiado o trabajado, etc. Dice Linkedin que va a actualizar con regularidad el recuento de seguidores para eliminar las cuentas restringidas[3]. Todo lo anterior me ha parecido fenomenal porque con esto de los bots y la inteligencia artificial, aquellos perfiles virtuales “tradicionales”, como el mío, editados solo con “inteligencia natural”, cada vez tienen más difícil llegar a lectores y seguidores con perfil como el tuyo, ante la avalancha de contenidos, contornos y usuarios editados utilizando estrategia de comunicación basada, en todo o en parte, en lo artificial cuando no falsificada.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. A la porra los algoritmos de los buscadores. 2019. Sitio visitado el 25/05/2023.
[2] Coelho, Paulo. Maktub. Ed. Planeta DeAgostini. 2001.
[3] Esa iniciativa forma parte de sus esfuerzos por ofrecer una experiencia segura, auténtica y transparente, además de un reflejo más fiel de tu público.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Cómo descargar los datos de tu perfil en Twitter

Fuente de la imagen: captura de pantalla del perfil en twitter
Corría el año 2009 cuando abrí la cuenta @manuel_velasco en twitter, reconociendo que lo hice por el hecho de conocer la red social y, como en tantos otros sitios que he “bicheado”, una vez averiguado su funcionamiento, en este caso envío de texto plano y poco más, se ubicó en el "saco del olvido virtual", hasta que hace poco la reactivé para "linkear" estos textos diarios e interactuar con algunos “seguidos”, momento en el que el número de "seguidores" comenzó a subir significativamente, acercándose al millar, que no es mucho si lo comparamos con los seguidores en Linkedin o los contactos en Facebook, pero dato decente para haber estado casi inactiva durante años. Y ahora, con todo el follón de Elon Musk y su más que cuestionada “gestión del talento” en esa empresa, después de orientar a Paqui para recuperar su información en la red, me dije “voy a descargarme lo que he puesto a lo largo de este tiempo". Y me puse manos a la obra. 
Fuente de la imagen: captura de pantalla del perfil en twitter
Y esta mañana he pensado comentártelo por si también te interesa. Es relativamente sencillo el protocolo de descarga. Si accedes en modo PC o consola, tienes que pinchar la opción que se encuentra al final del menú vertical situado en la izquierda de la pantalla, titulado “Más opciones" (un circulito con tres puntitos dentro). Luego eliges “Configuración y soporte”, “Configuración y privacidad”, “Tu cuenta” y, finalmente, “Descargar un archivo con tus datos”. A partir de aquí, seguir el procedimiento especificado en ese submenú al que has llegado, donde puedes solicitar un archivo ZIP con la información de tu cuenta, el historial, las apps y los dispositivos, la actividad de la cuenta, los intereses y los datos de Twitter Ads. Después de activar un protocolo de seguridad previo, con envío de una clave a tu email o teléfono (según elijas), recibirás una notificación en la app o email cuando el archivo de tus datos esté listo para descargarse.

martes, 15 de noviembre de 2022

¿Eliminar de mi muro comentarios inapropiados?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En relación con la libertad de expresión y el derecho al honor, informa el Consejo General del Poder Judicial español (CGPJ), de la Sentencia del Tribunal Supremo (TS)[1], en la que se examina la responsabilidad del titular de una cuenta de Facebook por los comentarios publicados por terceros en el perfil público de esta red social. Se trata de un litigio sobre la ponderación entre el derecho al honor y la libertad de expresión en el que la Audiencia Provincial había apreciado la vulneración del derecho al honor de los demandantes por algunas expresiones del titular de la cuenta y también por los comentarios de terceros. Entre otras cuestiones, el TS considera que las facultades de administración y control que tiene el titular de una cuenta en Facebook, sobre su perfil son de una gran amplitud, pudiendo bloquear el perfil de alguien para que no pueda ver ni comentar sus publicaciones; reaccionar a los comentarios de ellas que se publiquen en su perfil; darles contestación; ocultarlos; denunciarlos; marcarlos como spam; bloquear el perfil o la página que los ha publicado; e incluso eliminarlos. Entiendo que el TS está ordenando vía jurisprudencia que se monitorice periódicamente las opciones compartidas del Social Media, porque se es responsable de lo que allí se comenta, sobre todo de las aportaciones fuera de tono o que vulneren derechos fundamentales.

Por lo tanto, el titular de la cuenta en la red social no puede desentenderse sin más de lo que se publica en su perfil por otros usuarios mediante la razón de no corresponderle a él, sino a otros, la autoría de lo publicado, y considerar, por ello, que estos son los exclusivos responsables de lo manifestado y los únicos que deben cargar con sus consecuencias. No es válida esa excusa porque para el TS la responsabilidad del titular de la cuenta de no eliminar de su perfil público, una vez conocidos, de comentarios de terceros que producen intromisión ilegítima en el derecho al honor de otra persona, no puede ser excusada por falta de legitimación, peligro de censura o dificultades de ponderación, puesto que existe un deber de diligencia reactiva y cuidado que le obliga, ejercitando su poder de control, a su borrado inmediato. Y si no actúa y se desentiende, incumple ese deber, convirtiéndose en responsable de los daños y perjuicios causados a título de culpa por omisión derivada de dicha falta de diligencia y cuidado. Así que sugiero realizar una monitorización adecuada de nuestros muros en las redes sociales donde estamos integrados, no vaya a ser que nos veamos implicados en algún desliz del tipo penado en la sentencia referenciada. Fuente de la información: CGPJ y TS. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Sentencia del Pleno de la Sala Primera 747/2022, de 3 de noviembre, e (CAS 997/2021).

sábado, 12 de noviembre de 2022

Obligado a clausurar sus perfiles en redes sociales

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Si eres follower de este sitio sabes que en más de una ocasión he tratado la cuestión de las noticias falsas, fake news. Textos como “La mejor arma para luchar contra las fake news”, “La UE preocupada por la desinformación” o “Conciencia y capacidad contra la desinformación”[1] son prueba de ello. Parece que hay individuos empeñados en practicar la máxima del político alemán y ministro para la ilustración pública y propaganda del Tercer Reich, Paul Joseph Goebbels: “mentir, mentir, mentir… que algo permanecerá”. “Cuanto más grande sea una mentira más personas la creerán”.

Pero a veces, sin que todavía sea de mucho precedente en mi país, la Justicia se pronuncia en contra de estas censurables acciones, como la situación que recoge el Consejo Judicial del Poder Judicial español (CGPJ), acerca de la Sentencia de la sección 6ª de la Audiencia de Barcelona, caso donde se juzgó por la publicación de informaciones falsas y discriminatorias (fake news). Se condenó al acusado[2], imponiéndole, además, clausurar sus perfiles en redes sociales con la prohibición de abrir otros nuevos con contenidos discriminatorios. Fuente de la información: CGPJ. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. La mejor arma para luchar contra las fake news (2018), La UE preocupada por la desinformación (2020), Conciencia y capacidad contra la desinformación (2019). Sitios visitados el 12/11/2022.
[2] A 15 meses de prisión, multa de 9 meses con cuota diaria de 6 euros e inhabilitación especial para profesión u oficio educativos, en el ámbito docente, deportivo o de tiempo libre por tiempo de 5 años superior a la pena impuesta.

martes, 25 de octubre de 2022

Los Influencers y las propuestas de inversión

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
La Comisión Nacional del Mercado de Valores español (CNMV), entiende una “recomendación de inversión” como una información en la que se recomiende o sugiera una estrategia de inversión, de forma explícita o implícita, en relación con uno o varios instrumentos financieros o con los emisores, incluida toda opinión sobre el valor o precio actuales o futuros de esos instrumentos, destinada a los canales de distribución o al público. Para determinar si se emite una recomendación es necesario analizar la sustancia de lo que se comunica, es decir, si se recomienda una estrategia de inversión[1], con independencia del nombre que se dé a la comunicación, su formato o el medio a través del que se difunde[2]. Así, para que una información constituya una recomendación no es necesario que se presente por escrito o que se denomine como tal. Habitualmente, las recomendaciones de inversión son emitidas por empresas de servicios de inversión o entidades de crédito que se dedican a esta actividad y la CNMV supervisa de forma regular el cumplimiento por parte de estas entidades de los requisitos detallados que se establecen en la legislación.

No obstante, según la CNMV, las recomendaciones también pueden ser elaboradas y divulgadas por otras personas, que están sujetas a ciertos requisitos mínimos. Cuando estas otras personas se presentan al público en general como poseedores de experiencia o conocimientos sobre instrumentos financieros y los mercados, o son percibidos como tales por los participantes del mercado, la regulación les califica como “expertos” y les sujeta a requisitos adicionales. Estos expertos pueden pensar erróneamente que el régimen de la UE sobre recomendaciones de inversión no les aplica por el hecho de transmitir sus comunicaciones a través de redes sociales o de forma verbal. En este sentido, recientemente la CNMV ha llevado a cabo un análisis y revisión de recomendaciones de inversión emitidas por influencers en las redes sociales, social media, inicialmente identificados como supuestos expertos en la materia que recomiendan, observando que algunos de ellos podrían estar emitiendo recomendaciones de inversión sin cumplir con los requisitos establecidos por el régimen de la Unión Europea (UE).

En específico, la CNMV va a contactar con las personas inicialmente identificadas como “expertos” para solicitar aclaraciones sobre su pretendido asesoramiento, ya que la actividad de elaboración y difusión de estas recomendaciones se encuentra regulada en el Reglamento UE 596/2014[3], teniendo la normativa como principales objetivos que las recomendaciones sean presentadas de forma clara, exacta y objetiva y que se informe sobre los intereses y conflictos de intereses que tenga la persona que emite la recomendación sobre los instrumentos financieros a los que se refiera. En el caso de los expertos, la normativa contempla que deben seguirse requisitos adicionales. Lo que se pretende es promover el cumplimiento de los objetivos de la legislación, es decir, que quienes lleven a cabo estas prácticas se identifiquen adecuadamente, presenten las recomendaciones de manera imparcial y revelen todas las relaciones o circunstancias que pudieran afectar a su objetividad, asegurando una igualdad de trato con las personas y entidades supervisadas que emiten sus recomendaciones respetando los requisitos normativos[4]. Fuente de la información: CNMV. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Comprar, mantener o vender instrumentos financieros.
[2] Puede ser por vía electrónica o verbal, por ejemplo.
[3] UE 596/2014 sobre el abuso de mercado y en el Reglamento Delegado (UE) 2016/958 que lo desarrolla.
[4] En esa línea, ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados), publicó una declaración en materia de recomendaciones de inversión en redes sociales en la que se explicaba qué actividad está sujeta a la regulación y las normas aplicables. En ese contexto la CNMV inició una revisión de las actividades de personas que podrían estar emitiendo recomendaciones de inversión en redes sociales, y en especial de los expertos, teniendo en cuenta los indicadores del Reglamento Delegado para orientar sobre la aplicación de la definición legal de ‘experto’ (frecuencia de las recomendaciones, número de seguidores, historial profesional), considerando también si las comunicaciones de estos posibles expertos han sido difundidas por terceros, como medios de comunicación.

viernes, 29 de julio de 2022

Ojo avizor con los "falsetes pero peligrosos"

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Termina julio. Duro en lo profesional. Difícil seguir directrices de Madre Teresa (ver "Aspiración íntima"[1]), en las actividades donde navego, pero aguanto el tipo gracias a mi gente y a personas como tú, que percibo sigue ahí dándome fuerzas (Gracias). Llega agosto y quiero enfocarlo como una oportunidad de la vida. ¡A por ello! Te dejo esta reflexión sobre los bots, una de las pesadillas en esto de las redes sociales o social media profesional. Aprovecho para reiterar que, aunque sea en el ámbito de lo personal, si eres una de las personas que recibe de manera individual este texto y no lo quieres seguir recibiendo, dame un toque por el medio de interacción al que llego a ti y te reasigno a otra, también cercana, lista de contactos. En todo caso, es para mí un privilegio y un placer que me tengas en tu ámbito de relaciones.

Y es que cabreado anda un compañero porque tarde se ha dado cuenta que en una conversación mantenida en una red social profesional, su interlocutor tenía toda la pinta de un bot. Y se enfadó más porque no se me ocurre otra guasa que preguntar: ¿A estas alturas y te siguen dando “gato por liebre”? Bromas aparte, le confesé que yo también he caído en esas “interacciones virtuales” (por denominarlas de alguna manera), al menos las que me haya dado cuenta y soy consciente que en más de una ocasión he recibido mensajes de esos “falsetes pero peligrosos”, como los llama el amigo Paco, cayendo ingenuamente en sus conversaciones. Y tiene toda la razón, porque si han conseguido presidencias de países ¡Vete tú a saber qué otras cosas mucho más graves han podido cocinar: descrédito de líderes, oponentes…!

¿Pero qué es un bot? Siguiendo a F. Kara[2], N. Proferes, S. Payne y P. Efthimion[3], un bot o social bot es un diseñado perfil virtual falsificado, que pulula en Social Media y que se comunica autónomamente, en función de la estrategia diseñada por su creador. El contacto puede ser sencillo, mediante mensajes simples, o más complejo, incluyendo la interacción de los “engendradores humanos” (los padres del falsete). Actualmente, se aprovechan del big data y de la inteligencia artificial para lograr interacción muy real, por lo que dificulta sobremanera su detección. Cuando trabajan en grupo, lo que suele ser usual (equipos de miles de bots y mucho más), su actividad es similar a los spambots o aplicaciones de envío de spam. No solo están en Twitter, también se encuentran, al menos, en Facebook y en Linkedin.

En cuanto a los usos. L. Finger[4] enumera los siguientes: fomento artificial de la fama de un personaje, un proyecto, una institución… como herramienta publicitaria, para destruir la imagen de un contrincante, para influir en la opinión pública, para desactivar, desnaturalizar o embarrar información importante, para suplantar perfiles, etc. ¿Cómo se detecta un bot? Reitero que cada vez es más difícil. Los expertos referenciados apuntan pautas: sin imagen o imagen genérica, porcentaje de seguidores respecto a los contactos, porcentaje de me gusta y otros patrones sospechosos de conducta virtual. Finalmente, fijarse en los matices, por ejemplo, que diga que es de una institución y, sin embargo, su correo electrónico no sea corporativo. Así que ¡Ojo avizor! Fuente de la imagen: mvc.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Aspiración íntima. 2003. Sitio visitado el 29/07/2022.
[2] Frederick, Kara. The New War of Ideas: Counterterrorism Lessons for the Digital Disinformation Fight. Center for a New American Security. 2019.
[3] Efthimion, Phillip; Payne, Scott; Proferes, Nicholas. Supervised Machine Learning Bot Detection Techniques to Identify Social Twitter Bots. Data Science Review. 2019.
[4] Lutz Finger. Do Evil - The Business Of Social Media Bots. forbes.com. 2015.

viernes, 15 de julio de 2022

¿Para cuándo protección de datos en Metaverso?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En "¿Metaverso? Pongamos los pies en el suelo"[1] te conté mi experiencia en ese entorno virtual interactivo, conociendo los avances en el sector de la enseñanza. Pues bien, a raíz de aquel encuentro, llegó invitación de otro equipo de investigación de mundos virtuales (Muchas Gracias). La tarde la pasé nuevamente en acondicionados (por lo fresquito que se estaba) laboratorios del Parque Tecnológico de Andalucía, conociendo prototipos y desarrollos de cara al futuro enfoque educativo que ya está llamando a nuestras puertas y, como no podía ser de otra manera, trasladándoles mi modesta pero técnica opinión a los anfitriones sobre los que, por motivos de estrategia empresarial, debo guardar discreción (tiempo habrá cuando los prototipos se conviertan en realidades).

En esta mañana de viernes sí puedo y quiero compartir contigo un pensamiento, que me rondó por la cabeza mientras, a través del avatar, interactuaba intercambiando experiencias virtuales como docente con alumnado real y virtual. Es el relativo a la protección de los datos personales, tanto de las zonas comerciales como de las cerradas, ya sean profesionales, empresariales, institucionales o meramente privadas. Coincido con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)[2] en que, desde la óptica de los datos personales, el uso del metaverso puede ser muy intrusivo, implicando nuevas categorías de datos con mayor granularidad y precisión, por ejemplo, el aumento del registro de lecturas biométricas recogidas a través de los wearables o los interfaces neuronales.

Incluso, las gafas de realidad virtual seguro están registrando atributos de los ojos y los sensores que tengo puestos por todo el cuerpo, anotando un "porrón" de datos de las constantes vitales y monitorizando mis respuestas emocionales, información impensable de examinar a través de la interacción actual en un social media llamémosle tradicional ¿A dónde van esos datos y qué tratamiento se les da una vez que, por ejemplo, he terminado la clase impartida al alumnado real o virtual? Pero voy a más ¿Acumulará el sistema suficientes datos biométricos como para que, llegado el caso y a través de big data y uso de más inteligencia artificial, pueda suplantarme totalmente? No sé a qué esperan los reguladores para consensuar y legislar un serio código ético. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. ¿Metaverso? Pongamos los pies en el suelo. 2022. Sitio visitado el 15/07/2022.
[2] AEPD. Metaverso y Privacidad. 2022. Sitio visitado el 15/07/2022.

miércoles, 6 de julio de 2022

¡Pero qué me vas a contar!

Fuente de la imagen: ivabalk en pixabay
Si eres follower de este sitio, conoces mi interés por internet en general y el Social Media en específico. En “Hacia una empresa algorítmicamente responsable”[1] te comentaba mi otrora ilusión por conocer el funcionamiento de los algoritmos de Google, Linkedin, Facebook Twitter, Pinterest… hasta que mandé “A la porra los algoritmos de los buscadores”[2], cuando caí en la cuenta en algo tan obvio: el algoritmo lo crean mentes con una intención y continuamente lo van modificando mentes en función de la información del uso que de ese sitio hacen los perfiles usuarios y en base a intereses, fundamentalmente económicos. En ¿Contenido ofensivo? ¡Tonterías las justas![3] te conté una experiencia con Facebook. Como prueba un último botón. Hace unos años, Linkedin me enviaba información diaria de los cumpleaños de los contactos de primer nivel. Ilusionado, siempre que podía miraba la lista por si me sonaba algún que otro perfil que, aunque no lo conociera en la realidad, sí estaba relacionado en lo virtual, por netmail, chats, grupos, etc. A todos los conocidos virtuales y reales, me gustaba transmitirles el Feliz cumple. Pero un día detecté que era el cumpleaños de tal persona, contacto en la red, pero la red no me dijo nada, por lo que pensé: igual el contacto no quiere que se le felicite.
Fuente de la imagen: texto ¿Qué ambientes frecuentas en Social Media?
Al día siguiente me lo encontré en calle Larios (Málaga) y me dijo: "Manuel, este año te has olvidado felicitarme por Linkedin". Y se me puso "la mosca detrás de la oreja". Hice cuentas y llegué a la conclusión que la red me enviaba información "de aquella manera", dándome la opción de felicitar a las personas que ella estimaba, no a las que a mí me apetecía. Ahora ni eso. De vez en cuando me ofrece una sospechosa lista con "cumples" de unos cuantos contactos y luego se tira varios días sin remitir nada. Reitero que es un botón de muestra. Ya ni me pregunto si lo importante son los contenidos que se aportan a la red o poner tonterías, por qué se premian a unos y se penalizan a otros... Referencio lo anterior debido a que en la tarde del martes, asistí a un webinar realizado por Óscar sobre cómo hackear LinkedIn y ganar clientes sin gastar ni un euro, donde el fundador y Presidente de IEBS, le dio un repaso de órdago a esa red (¡Pero qué me vas a contar, Óscar! si ya vengo "trasquilao") y nos enseñó algunas herramientas para usar en modo marketing on line e incrementar el rendimiento o valor de la interacción con los contactos, trabajar la marca personal y diferenciarnos de la "masa" (¿Clave? Ser uno mismo). Por si es de interés, a continuación inserto el vídeo con la sesión, alojado en el canal de Youtube de IEBS y supuestamente autorizado por Oscar para difundirlo (Gracias). Fuente imágenes: ivabalk en pixabay y mvc.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Hacia una empresa algorítmicamente responsable. 2022. Sitio visitado el 06/07/2022.
[2] Velasco Carretero, Manuel. A la porra los algoritmos de los buscadores. 2019. Sitio visitado el 06/07/2022.
[3] Velasco Carretero, Manuel. ¿Contenido ofensivo? ¡Tonterías las justas! 2019. Sitio visitado el 06/07/2022.

sábado, 25 de junio de 2022

Encuentro con héroes del marketing digital

Fuente de la imagen: rvs 2016
En ¿Caminamos hacia un Marketing 5.G?[1], te comentaba el proyecto formativo sobre Marketing 2.0 en el que tuve la oportunidad de participar con el rol de docente y para un numeroso grupo de alumnado, distribuido en dos acciones formativas. Fueron más de dos meses los transcurridos en ese desangelado, incierto y complejo primer verano pandémico. En los 70 días en los que se desarrolló la formación, el recurso didáctico de elearning registró más de 2.000 sesiones efectivas de trabajo, lo que supuso más de tres mil horas de conexión, que arrojó una media de 1.5 horas por sesión y una media de dos sesiones por usuario de la plataforma al día. Pues bien, lejos queda la propuesta de asociación de antiguos alumnos, pero recientemente he contactado virtualmente con algunos de los participantes. Gratamente sorprendido de sus carreras profesionales y es que están en un sector lleno de oportunidades. Me alegro un montón y a esos héroes del marketing digital en tiempos de pandemia, les sigo deseando el mejor de los futuros profesionales y personales.

A pie de texto te dejo un mensaje de despedida que preparé para el alumnado. El recurso pedagógico giró en torno a 8 bloques temáticos, junto a foros de debate relacionados con los contenidos (por ejemplo, sobre reputación on line), una sala de chat donde se registraron participaciones, un tablón, con más de 100 anuncios insertados entre los dos grupos y un foro de dudas con cerca de 50 hilos de conversación promovidos entre los dos grupos. El ratio de abandono se encontró por debajo del 10%, en todo caso dato muy inferior a la media del sector en una situación normal, que ronda el 22%, digo normal, porque en ese verano excepcional, según me comentaban compañeros y compañeras del gremio, se acercaba al 37%. El porcentaje de aprobados rondó el 85%. Los Trabajos  de Fin de Curso (TFC) presentados, bajo la temática Estrategia de Marketing Digital, registraron un alto nivel. Algunos alumnos y alumnas realizaron el TFC aplicado a casos prácticos de sus ámbitos profesionales de actuación, lo que me ilusionó “sobremanera”. 

En cuanto al desarrollo del curso, los contenidos se complementaron con más de 50 videotutoriales personalizados, junto a entrevistas a profesionales y expertos del sector, de una media de 14 minutos por videotutorial y editados sobre la marcha, entre introducción y comentarios a los temas, puesta en común de las actividades de aprendizaje voluntarias, temáticas específicas tratadas, solución de dudas y refuerzos para los más avezados. En la presentación al alumnado, avancé que iba a ser un “pesao”. Esa supuesta pesadez se materializó en más de 3.000 contactos vía plataforma, entre mensajes y correos electrónicos, a una media de 70 mensajes por participante. En cuanto a las llamadas telefónicas enviadas o recibidas, se registraron más de 200. Asimismo, conté con el apoyo de un profesor ayudante asociado al curso, un tutor, un departamento de contenidos, una división tecnológica y el propio departamento de programación y gestión de la formación, sin cuya importante labor tampoco se hubieran podido desarrollar las acciones formativas. Fuente de la imagen: rvs 2016.
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[1] Velasco Carretero, Manuel.  ¿Caminamos hacia un Marketing 5.G?. 2020. Sitio visitado el 25/06/2022.

miércoles, 11 de mayo de 2022

¡Cuidadín con el wasapeo!

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Por textos como “Wasapeando un poco”[1], sabes que era usuario de sms y me resistía a utilizar wasap, pero finalmente, obligado por seguir en contacto con algunos perfiles profesionales, me di de alta en la aplicación (y luego en Telegram). La configuración me recordaba a los prehistóricos programas de “chateo” que conocí allá por la mediación de la década de los noventa del siglo pasado, pero aplicado a los teléfonos móviles que, por otro lado, son como potentes ordenadores en “petit”. 

Ahora he bajado el ritmo de la utilidad profesional, practicando con otros medios más seguros, y mantengo el uso para con la familia, amistades, excompañeros/as y exjefes/as, a los que les martilleo enviándoles aquellas publicaciones diarias que pienso pueden ser de interés profesional o personal. Lo anterior viene a cuento de la publicación sobre los wasaps de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que considero de sumo interés, leída hace unos días y que me tomo la libertad de difundirla en esta mañana de miércoles. 

Bajo el título “Compartir contenidos de manera responsable a través de WhatsApp”[2], la Agencia nos recuerda que la posibilidad de compartir audios, fotografías o vídeos desde nuestro teléfono móvil con un solo clic puede poner en riesgo nuestra privacidad y la de otras personas, por lo que debemos ser especialmente cuidadosos y usar la aplicación de manera responsable. Ofrece unas recomendaciones básicas para evitarlo. Así que te animo a que “bichees” el contenido. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Wasapeando un poco. 2013. Sitio visitado el 11/05/2022.
[2] AEPD. Compartir contenidos de manera responsable a través de WhatsApp. 2022. Sitio visitado el 11/05/2022.