domingo, 23 de junio de 2019

Conciencia y capacidad contra la desinformación

Hace unos meses, noviembre de 2018, en "Plan de acción para contrarrestar desinformación", apuntaba que la Unión Europea (UE), para proteger sus sistemas democráticos y debates públicos, ponía en marcha un Plan de Acción para intensificar los esfuerzos para contrarrestar la desinformación en Europa y más allá. En "La mejor arma para luchar contra las fake news", transcribí el enfoque defensivo más efectivo: una "sociedad formada". Ya en este año, texto “Código de práctica contra la desinformación”, informaba de la publicación de los primeros informes presentados por los signatarios del Código de práctica sobre desinformación. Pues bien, en las conclusiones del reciente Consejo Europeo (CE), en esta semana, se piden esfuerzos sostenidos para acrecentar la conciencia, aumentar la preparación y fortalecer la capacidad de recuperación de las democracias europeas en su lucha contra la desinformación. 

Asimismo, el CE celebra la intención de la Comisión Europea de realizar una evaluación en profundidad de la implementación de los compromisos asumidos por las plataformas en línea y otros signatarios en virtud del Código de Prácticas. Para el CE, la naturaleza evolutiva de las amenazas y el creciente riesgo de interferencia maliciosa y manipulación en línea asociada con el desarrollo de la Inteligencia Artificial y las técnicas de recopilación de datos, requieren una evaluación continua y una respuesta adecuada. En esa línea, la UE debe garantizar una respuesta coordinada a las amenazas híbridas y cibernéticas y fortalecer su cooperación con los actores internacionales relevantes. 

También, se acoge con satisfacción la adopción de un nuevo marco para medidas restrictivas específicas y el trabajo sobre la atribución coordinada a nivel de la UE en el contexto de la diplomacia cibernética, para disuadir y responder mejor a los ataques cibernéticos. Finalmente, el CE invita a las instituciones de la UE, junto con los Estados miembros, a trabajar en medidas para mejorar la resiliencia y la cultura de seguridad de la UE contra las amenazas cibernéticas e híbridas de fuera de la UE, protegiendo mejor las redes de información y comunicación de la UE, así como sus procesos de toma de decisiones contra actividades maliciosas de todo tipo. Fuente de la información: CE. Fuente de la imagen: geralt en pixabay.