martes, 30 de septiembre de 2014

Paradoja en sí mismo

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
Es conocida la frase que el periodista español Mariano José de Larra utilizó para describir el comportamiento administrativo de mi país: “Vuelva usted mañana”. El tiempo es fundamental en todos los ámbitos y en la Administración Pública también debe serlo, básicamente por dos cuestiones: limitación de la duración de todo procedimiento administrativo y precisión de las consecuencias jurídicas de su anormal prolongación. Dice Conrado que el silencio administrativo es una paradoja en sí mismo, porque estamos acostumbrados a que la Administración hable y se pronuncie mediante actos administrativos, actos expresos, públicos, que se notifican y que en la mayor parte de los casos se publican en los pertinentes boletines. ¿Qué pasa cuando la Administración no habla? ¿Qué pasa cuando la Administración no resuelve? ¿Qué pasa cuando la Administración no se pronuncia? Para el diputado y profesor, es a estas administraciones a las que hace frente el instituto del “silencio administrativo”.

Cierto que la Constitución Española nos marca el camino al exigir un eficaz y objetivo funcionamiento de la Administración Pública en sus artículos 9 y 103. Lógicamente, nada más distante de esa eficacia y objetividad que la callada por respuesta. Por su parte, la Ley de 1958 establecía que el silencio siempre era negativo, salvo prescripción legal expresa, lo cual, por otra parte, era muy infrecuente. Tuvo que llegar la Ley 30/92 y, posteriormente, la modificación registrada en la Ley 4/99, para salir al paso de la circunstancia de la Ley de 1958, exigiendo que la Administración tenga que resolver siempre en un sentido o en otro: respuesta expresa (artículo 42). Ahora bien: ¿Qué sucede cuando un particular realiza una solicitud a la Administración y ésta no contesta? Pues este silencio se considera positivo, construyendo un derecho en torno a él. ¿Cómo se demuestra ese derecho? Pues se hace valer con cualquier medio probatorio. Pero, por si fuera poco, se puede pedir una certificación de acto presunto, es decir, que ha transcurrido el plazo de tres a seis meses (dependiendo del ámbito concreto y siempre que no estemos en excepciones motivadas por peticiones absurdas o no conforme a ley). 

¿Qué sucede cuando la Administración Pública inicia un procedimiento y el particular se acoge a él, solicitando su participación, pero no se le contesta? En ese caso el silencio es negativo, si bien sigue prevaleciendo la obligación de responder por parte de la Administración Pública. Finalmente, puede darse el caso de un resultado desfavorable para el particular, instado por la Administración Pública (una sanción, una multa, …), iniciándose el procedimiento y parándose por un tiempo sin una respuesta, imperando ante ese silencio administrativo lo que se conoce como “caducidad administrativa”, ya que el expediente caduca, no castigando al administrado. Sin embargo, lo anterior no quiere decir que la Administración no pueda volver a iniciar ese procedimiento de forma más diligente, ya que no caduca el derecho de la Administración a perseguir ese ilícito o presunto sancionable (Fuente de la imagen: sxc y elaboración propia). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: geralt en pixabay.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Olas

En “La tercera ola”, el escritor experto en prospectiva social Alvin Toffler, reflexiona sobre la configuración socio-económica del mundo. Hace unos días, en la disciplina Técnicas de Negociación, estudiamos que Toffler distingue tres grandes “olas”, desde los asentamientos neolíticos (6000 a.C.), hasta la aparición del primer ordenador construido por IBM en 1948. La primera ola la denomina Agrícola, con una duración de 7650 años (desde 6000 a.C. hasta 1650 d.C.), constituyendo el primer paso de nuestro desarrollo social. La segunda ola la cataloga como Industrial, con una duración de 300 años (desde 1650 a 1948), donde la fábrica se convierte en la organización básica para el desarrollo social y económico. La tercera ola es la Tecnológica, que comienza en 1948, con la fabricación del primer ordenador por IBM (Deep Blue) y que, según Andrés Míngez Vela, finaliza en 1992, cuando la empresa “GOYA Servicios Telemáticos” (adquirida posteriormente por Sema Group España), ofreció servicios de Internet en España, comenzando la cuarta ola, denominada por Míngez “de las TIC’s", Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. En 2005 surge con fuerza la quinta ola, denominada de las Redes Sociales y que se prevé que dure hasta 2015, previsiblemente dando paso a una hipotética sexta ola, debido al tremendo avance de temáticas como la nanotecnología, otras fuentes de energía para el transporte terrestre, la biotecnología o ¿por qué no la conciencia medioambiental?

Hasta aquí todo bien. Sólo tengo un “pero” u observación. Se apunta al año 1992 como el inicio de la ola de las tecnologías de la información, debido a que Goya Servicios Telemáticos se inicia como proveedor de servicios de Internet. Sin embargo, tengo mis reservas. Por textos como "Que nos pille confesados", “El profesional, la imagen y el slogan”, “Realidad empresarial virtual”, ¿Seres de otro mundo?, “Promesas no cumplidas”, “A vueltas con el e-marketing” o “La Despensa de Málaga”, sabes de mi temprana relación con las empresas de servicios de Internet en general y la, en su momento, denominada “Acceso a la Red Internet Española, S.L.” (luego ARI Telecom) en específico, que, si no me falla la memoria, fue constituida en 1993 por emprendedores que años antes habían promovido otro emprendimiento de las mismas características, cuyo nombre concreto no recuerdo (tal vez, Pablo o Joaquín me refresquen la memoria), pero que llevaba el término “Senda”. Si esto es así, me temo que junto a Goya, existían otros emprendedores en España como proveedores de servicios de Internet y tal vez el inicio de esa ola sea un poco antes. Te inserto el libro de Alvin Toffler, alojado en Scribd, cortesía de ente y que a fecha de edición de este post su acceso se encuentra operativo. Por lo demás, que esta semana, a caballo entre septiembre y octubre, te sea beneficiosa en lo profesional, laboral, empresarial o institucional, según proceda o te interese (fuente de la imagen: elaboración propia).

domingo, 28 de septiembre de 2014

Con las botas puestas

Si eres follower desde los inicios, sabrás que a principios de 2007 decidí centrarme en Blogger y dejar aparcado el resto de sitios donde tenía abierta cuenta y editado blog para investigar y aprender. Uno de esos servicios gratuitos que descarté fue “La Coctelera”, que a la fecha de redacción del post sigue operativo, donde pululan unos cuantos textos del que te escribe. Pues bien, hace unos días he recibido un email de los administradores comunicándome que todo tiene su principio y su final, y La Coctelera, el servicio gratuito de hospedaje de bitácoras, echa el cierre el próximo 9 de octubre, después de casi 10 años ofreciendo un servicio gratuito de hospedaje de blogs, pero no tienen los recursos suficientes para mantener en activo el servicio.

Aunque ya hace tiempo que no publico en La Coctelera, pasé buenos momentos en ese entorno virtual bloguero. Me siento triste por este tipo de noticias. Asimismo, es un “detallazo” por parte de los gestores del portal, la remisión del correo comunicando la situación, informando de aspectos como qué va a pasar con mis datos o qué ocurrirá con mi blog y ofreciendo posibilidades para no perder la información. Eso es profesionalidad y “morir con las botas puestas”. Desde aquí les deseo la mejor de las suertes en su futuro y nuevamente agradecerles la información y las opciones propuestas (Fuente de la imagen: cabecera de La Coctelera).

sábado, 27 de septiembre de 2014

Un mundo en sí mismas

España es el segundo país en Europa con mayor número de vehículos ligeros, solo por detrás de Francia[1]. Hasta el momento, las flotas han garantizado la movilidad y el transporte de las mercancías, servicios o trabajadores de una empresa mientras reparten, desempeñan su función laboral o simplemente se desplazan. Coincido con aquellos expertos que opinan que las flotas son mucho más que todo eso, configurando un mundo en sí mismas, una actividad que ha movido miles de millones, con importancia real tanto para el sector del automóvil en particular como para la economía andaluza y española en su conjunto[2]. No obstante, “si algo no se controla no se puede medir y si no lo mides no puedes reducir gastos y alrededor del vehículo hay mucho gasto asociado de movilidad, coste de combustible, eficiencia… Si alguien es capaz de conocer todo eso y por otro lado planificarse y conocer sus rutas… fabricantes y usuarios podemos complementarnos y hacer una labor extraordinaria”[3].

Promovida y financiada por el Ministerio de Fomento del Gobierno de España, con la colaboración de la Asociación Empresarial de Coches de Alquiler de Andalucía y la coordinación, gestión y logística de Human Development, ayer impartí una jornada formativa bajo el título “Nuevas fórmulas de financiación empresarial para la gestión de flotas”, en los salones del Holiday Inn Express situado en la zona de Málaga Airport. El objetivo consistía en ofrecer al participante los conocimientos y herramientas básicas para analizar la situación de una empresa de gestión de flotas en general y de alquiler de vehículos en específico, a través de los estados financieros para la toma de decisiones, determinándose los factores competitivos más importantes y su influencia en el negocio de rent a car, otorgándose herramientas de autoevaluación para la detección de elementos de riesgo y proponiendo sistemas de control y planificación orientados a la mejora de la viabilidad empresarial. Deseando haber estado a la altura pedagógica y de conocimiento que los asistentes se merecen como profesionales y empresarios, se agradeció el aplauso final. Por si es de interés, te dejo el pdf de la presentación (fuente de la imagen: presentación de la jornada).

[1] Según un estudio en el que ha participado TomTom, proveedor de servicios y productos de navegación y localización GPS. 2012
[2] Fuente: Guillermo López. Motor 16.
[3] Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos.

viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Y escribe en cursiva?

Cuenta Pablo Doberti en su artículo “Escuela en cursiva”, publicado en agosto de 2013 en huffingtonpost.es, que ante un comentario acerca de la enormidad de Borges y la admiración que Pablo sentía por el escritor, su hija le preguntó ¿Y escribe en cursiva? Ayer me acordé de esta referencia cuando un compañero me trasladaba su tristeza porque en el colegio donde tiene a su hijo, se paran más en cómo escribe (la buena letra) que en lo que escribe (el contenido). Parece que una caligrafía perfecta es el objetivo de algún que otro profesorado, presuntamente retrógrado. 

Que conste que a fuerza de tortazos, tirones de orejas y coscorrones a porrillo, conseguí una escritura decente, pero me concentraba tanto en hacerla bien, por miedo al maltrato y al suspenso, que olvidaba el conocimiento que tenía que trasladar vía escritura, por lo que, igualmente, suspendía. No. Esa situación no la quiero para los peques de hoy en día, más aún cuando el avance de la tecnología propicia que desde hace décadas la caligrafía pierda importancia a una velocidad sin precedentes. Pero ¡Dale! Todavía pululan presuntos “profesionales” del “enseñar a “aprender” que viven anquilosados en las escuelas de los siglos XVIII y XIX. Sugerí al amigo que junto a su pareja abrieran una ventana de reflexión acerca de si ese colegio era el adecuado para su hijo.

Y aprovechándome de Pablo, vía “Escuela neurótica”, publicado en julio de este año, leo la reflexión de Alonso González de Gregorio, de la consultora de educación The Gregorian Manor House, sobre el anquilosamiento de la educación actual en cubrir necesidades formativas de la anterior revolución industrial, en vez de centrarse en el mañana, cocinando hornadas de alumnado con aroma de emprendedores y gestionadores de sus respectivos tiempos, junto a profesores que actúan como guías en la inmensidad del conocimiento. Si puedes, recarga pilas en este fin de semana (Fuente de la imagen: sxc.hu).

jueves, 25 de septiembre de 2014

¿Y en Japón?

El martes, me vino el querubín con los trazos que te dejo en el encabezado, acertijo que le había puesto su profesor tutor en clase, preguntándome la dirección hacia dónde iba el microbús, no son antes puntualizar que debía razonar la respuesta. Después de hacer como que pensaba (tocándome la perilla, frunciendo el ceño y resto de parafernalia y tópicos de perfil intelectual), le respondí "hacia la izquierda", motivándole la respuesta. Ya que no tenía puertas en el frontal dibujado, lo lógico es que estuvieran en el otro lado; por tanto, irremediablemente se dirigía hacia la izquierda. Estuve un rato riéndome a carcajadas limpias, reconociendo luego que hace tiempo vi el acertijo en Internet, comentándole también la noticia de que cerca del noventa por ciento de los peques a los que les enseñaron el autobús en un test, acertaron la solución.
Ayer por la mañana, paseando hacia el colegio, rememorando el momento feliz que vivimos, caímos en la cuenta que si la personita habitaba en el Reino Unido, previsiblemente respondería hacia la derecha. Volvimos a reírnos ante la sorpresiva mirada de una vecina que estaba regando las plantas (teniendo en cuenta que el día anterior llovió bastante, era un tanto cómica la situación). Nuevamente nos reímos (sanamente ¡Eh!). Ahora que lo pienso ¿Y en Japón? En fin. Mañana insertaré el dibujo del minibús en la diapositiva final de la jornada que imparto, junto a la siguiente leyenda: “Piensa en global, actúa en local”. ¿Lo coges?

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Recurso limitado

Foto del post "Nacimiento del Río Mundo". Si quieres ver más, clickea AQUÍ.
Por textos como “Sin suministro de agua” o “Por ellos”, sabes de mi sensibilidad y preocupación por todo lo concerniente al agua y a su gestión, utilización y, últimamente, especulación. Ayer, Tony, fotógrafo y biólogo, con el que colaboro en actividades de saneamiento y reestructuración empresarial, coautor del libro “Odonatos, habitantes del agua” (si quieres acceder al pdf, clickea AQUÍ), así como artículos en revistas especializadas en medio ambiente, además de ser miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA), que promueve un cambio en la gestión de las aguas para conseguir actuaciones más racionales y sostenibles, me envió link a la reseña de la conferencia que impartió el pasado 12 de septiembre, en la sala Era Audiovisuau de Vielha, sobre los desafíos mundiales del agua. Si quieres acceder a la cobertura, clickea AQUÍ (Gracias, Tony). Me tomé la libertad de reenviarlo a algunos de mis contactos expertos y sensibilizados en estos temas, coincidiendo todos en lo interesante y acertadas de sus observaciones.

Según Antonio, en España no sólo se espera que disminuyan las precipitaciones, sino que se incrementen los fenómenos torrenciales. Es decir, el agua que caiga será menor y es posible que caiga menos repartida en el tiempo y generando más daños por las fuertes escorrentías que se produzcan. Para Herrera, “derrochar el agua en nuestros usos supone menos caudal aprovechable para producir energía hidroeléctrica, por ejemplo. También provoca que sea necesario construir más infraestructuras o bombear más cantidades de agua de un lugar a otro. Esto supone gasto de energía y emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, que originan el cambio climático.” Tristemente sorprendido cuando conozco conflictos como el de la construcción de la presa de Las Tres Gargantas en China, con más de 4 millones de personas desplazadas y 13 ciudades, 140 pueblos y 1350 aldeas anegadas, u otros, no desconocidos, como el palestino-israelí, que mantienen vivo un conflicto armado que tiene mucho que ver con la lucha por recursos de agua. A continuación, te dejo una lista de reproducción organizada en Youtube por Mónica Páez, con vídeos sobre el agua.

martes, 23 de septiembre de 2014

Socio del club

El cimiento de la decencia, la honestidad y la moralidad no puede encontrarse en la resistencia y conservación como individuo, porque entonces sería quimérico amparar cualquier paradigma de humanidad, sociedad o, incluso, casta (término tan de moda en los ambientes políticos de mi país). Mientras ayer paseaba por el centro de Málaga (España), percibía la apatía moral de los transeúntes ante la solicitud de auxilio y refuerzo dibujada en las caras de otros peregrinos de la vida, que yacían en las bordes y aledaños o simplemente caminaban a triste ritmo distinto. 

En un momento, caí en la cuenta que con mi insensibilidad, que no observabilidad, también era socio de ese club de indiferencia ética, cayendo en el mismo fraude, al no tomar partido por un curso de acción determinado que beneficie al mundo que habito. Así que esta mañana, con la redacción de este post (granito de arena en la inmensidad) y con la duda de si es la forma correcta de hacerlo, he decidido tomar partido por esa moralidad que desterramos o que, en el fondo, nunca practicamos.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Estrategia impar

¿A qué retazo del mercado puedo ofrecer mis servicios profesionales? ¿Qué servicios puedo brindar a dicho fragmento de compradores? ¿De qué modo puedo transferir dichos servicios? Si no tengo respuesta no cabe duda que necesito una estrategia de negocio. Según Constantino Markides[1], las empresas triunfantes son las que cuentan con el apoyo de una estrategia presupuestaria impar, o sea, diferente de la patrocinada por la competencia. Para ello es necesario emplear un nuevo conjunto de medidas que conciban una bóveda de mercado distintivo y excepcional. 

Constantino propone el proceso de instauración de una estrategia de negocios que practique con las exigencias precisas para que la empresa se redima de manera exitosa frente a su competencia: delimitar el negocio, Identificar los clientes y los productos y servicios, posibilitar un contexto organizacional proporcionado, desplegar innovación estratégica y patrocinar una perspectiva industriosa de la estrategia. Que esta semana te sea beneficiosa en lo laboral, profesional, empresarial o institucional (Fuente de la imagen: sxc.hu).

[1]  Markides Constantinos. “ All the Right Moves: A Guide to Crafting Breakthrough Strategy”. Harvard Business Press.  2000. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

Hackear el liderazgo

El emblema del Hacker.
Fuente: Wikipedia
El término hackear[1] se refiere a la acción de explorar y buscar las limitaciones de un código o de una máquina[2]. Según el "Glosario del Argot Hacker" o "Jargon File", cuyo creador fue Eric S. Raymond, el término hackear también significa acción de irrumpir o entrar de manera forzada a un sistema informático o a una red. Este último significado para muchos hace alusión al término crackear. Sin embargo, en The New Hacker's Dictionary[3] se plantea como un significado igualmente válido para hackear.

Por otra parte, y simplificando, liderazgo consiste escuetamente en localizar y focalizar los obstáculos y dificultades de la organización, solventándolos y superándolos proactivamente. Asimismo, “hackeamiento” es un concepto tradicionalmente unido a la informática. Pero a través de Mike Myatt[4], redescubro que también empieza a utilizarse en el management: “hackear el liderazgo”. Para Myatt, hackear encarna el hallazgo de atajos, alternativas, destrozar códigos, comprender lo complejo, intervenir en las derivaciones y, por supuesto, transformar. El hacker es un filósofo, intelectual y especulativo que reinventa la estrategia, las formalidades y los propios conocimientos para instituir soluciones más efectivas.

Sin embargo, esta idea de Mike, relacionar hacker con líder, no es nueva y ya la había bebido anteriormente en otras fuentes. A finales de 2012, Mar Abad recogía en yorokubu[5] la reflexión de Amalio Rey sobre el referente. Por ejemplo, que en el hacker “hay entusiasmo y disfrute por lo que hace … Tiene vocación de compartir, deseo de hacer cosas valiosas, pasión por los desafíos y necesidad de vivir todo esto desde una sensación de autonomía. Lo que amalgama estos atributos es su insaciable sed de aprendizaje. Es una actitud vital”. Un poco antes (agosto 2012), Mario Gross[6] también recoge en “Pensamiento Imaginativo” la opinión de Amalio sobre el “hackeismo” y el “liderazgo”. Así que, “al César lo que es del César”.

[1]  Fuente Wikipedia. Consultada el 21/09/2014.
[2] TECHNICALLY SPEAKING McFedries, P.; Spectrum, IEEE Volume 41, Issue 2, Feb. 2004 Page(s):80 10.1109/MSPEC.2004.1265143
[3] The MIT Press(s.f) 2006. "Hacker".   http://mitpress.mit.edu/catalog/item/default.asp?ttype=2&tid=3618
[4] Myatt Mike. “Hacking Leadership: The 11 Gaps Every Business Needs to Close and the Secrets to Closing Them Quickly”. Editorial Wiley. 2014. Página visitada el 21/09/2014.
[5] Abad Mar. La ética hacker. Yorokubo. Ultima vez consultado: 21/09/2014.
[6] Gross, Mario. “Copiar legalmente es la fuente de la innovación. 13 conceptos básicos”. Pensamiento Imaginativo. 2012. Consultado el 21/09/2014.

sábado, 20 de septiembre de 2014

La hidra de Lerna

Fuente de la imagen: SilviaP_Design en pixabay
En textos como ¿Menos burocracia? o “La ausente señora X”, te trasladé tímidamente mi tristeza por la “burrocracia” (burocracia en sentido negativo del concepto) que de vez en cuando se me cruza en el camino. No han sido pocos los organismos internacionales que han denunciado este cáncer de la administración española. Ya en el postVuelva usted mañana”, apuntaba la crítica del Banco Mundial acerca del exceso de trámites en mi país para poner en marcha una empresa y las dificultades para contratar trabajadores. Ayer se me materializó de nuevo este tumor, que Carlos hace unos días lo catalogó como una "hidra" de siete cabezas con la que el Hércules de turno, es decir, el administrado, debía luchar continuamente y. en este caso, no siempre el Heracles de la vida moderna lleva las de ganar, por la insaciable capacidad de regeneración del monstruo (te recuerdo que por cada cabeza que le cortaba el héroe a la Hidra de Lerna, le crecían dos más). Respiré hondo, me armé de paciencia, de valor y me dije: “Manuel, la vida es un camino, así que vive el momento y piensa que jamás volverá a pasar, puesto que ese instante se evaporará en el Tiempo”.

Quiero dejar claro que no estoy en contra de la Administración Pública en general. En las ideas claves de la disciplina Derecho Administrativo II, hace poco leía que los procedimientos administrativos surgen como reacción natural del Estado liberal de Derecho ante el fenómeno de asunción de potestades autoritarias por la Administración, porque no hay que olvidar que el procedimiento es ante todo una garantía para el administrado. Lógicamente, el crecimiento orgánico que la Administración experimenta exige someter su actuación a cauces procedimentales necesarios, como es propio de las grandes organizaciones, con loables objetivos como el de la racionalización del funcionamiento, donde la “procedimentalización” surge ad intra como requisito de buen orden interno, evitando ineficiencias y deseconomías a la vez y permite a terceros prever sus comportamientos y resultados de su actividad (seguridad jurídica).

Hasta aquí estoy de acuerdo, siempre, claro está, que no se pierda el norte de la eficacia, transparencia y calidad del servicio y se elimine la presión de la burocracia funcionarial, a la que el procedimiento otorga comodidad, seguridad y garantiza esferas de influencia, porque esas rutinas que el ordenamiento jurídico posibilita con el pretendido fin de eliminar tensiones inventivas en la actuación del funcionariado, desgraciadamente propicia improductividad en algunos de sus componentes (cuando no prevaricación, fraude... ) que se aprovechan de esa comodidad y seguridad frente al ciudadano, convirtiendo su puesto, departamento, sección, división o, incluso, tarea, en reinos de Taifas inexpugnables en el corto plazo. 

Finalmente y para no ser tan subjetivo, el director de los Servicios Jurídicos de la comunidad de la Rioja, Alfonso Domínguez Simón, en línea con Eduardo García de Enterría, justifica el procedimiento administrativo porque es una de las tres garantías con las que cuenta el ciudadano en un estado social y democrático de derecho, al asegurar la legalidad y el acierto de la administración pública en la diversidad de actividades que realiza en cumplimiento del interés general. La segunda garantía del administrado son los recursos administrativos que puede interponer para velar por sus intereses y por la cual la Administración Pública nuevamente revisa el procedimiento para ver si ha metido la pata. La tercera garantía viene establecida por la constitución española en su artículo 106, que establece la garantía jurisdiccional, el control de los actos administrativos por parte del Poder Judicial. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: SilviaP_Design en pixabay.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Hashtag en clase

Agradablemente sorprendido me encontré ayer cuando la profesora de la disciplina Derecho Privado de los Contratos, Adriana, incorporó a la clase el recurso pedagógico de Twitter, con la preceptiva etiqueta (hashtag), para que, sobre la marcha, el alumnado pudiera anotar aquellas aportaciones, comentarios, percepciones, … que estimara oportuno respecto a la temática tratada en directo. Aplaudo la iniciativa así como la valentía de la coordinadora del grado en Derecho de la Universidad de la Rioja y confieso que la voy a copiar en mi próxima ponencia en abierto (la semana que viene), si los organizadores y los participantes me lo permiten, claro.

No hace mucho, Pilar Romero Barello escribía en Serpadres[1], que el intercambio de tweets relacionados con la asignatura o el tema que estén tratando en el centro educativo, puede hacer más fácil la asimilación de los conocimientos. Para esta experta, twitter se puede utilizar con fines didácticos para sintetizar, para compartir, para aprender idiomas, para debatir, etc. La cuestión está, Pilar, en si los individuos retrógrados, mal llamados “maestros” o “profesores”, que desgraciadamente todavía moran por los colegios, institutos y universidades de la geografía española, están dispuestos a dejar paso a estos métodos pedagógicos y transparentes. Te dejo arriba una de mis participaciones. Si quieres más, el hashtag es #unircontratos.

[1] Romello Barello, Pilar. “Cómo utilizar Twitter para sacar más partido a las clases”. Serpadres. Última vez consultado: 19/09/2014.

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Camino o negocio?

En la tarde del martes pasado asistí a la primera sesión de la disciplina “Técnicas de Negociación”, impartida por Andrés, dentro de la programación del grado en Derecho de la Universidad de la Rioja (España). Albergaba con impaciencia el inicio de esta materia y no dudo que en estos meses voy a ser una esponja absorbiendo todos los conocimientos que el doctor en Ciencias de la Educación, por la Universidad de Valencia, tenga a bien transferir al alumnado. Ya te iré contando.

Como decía el profe en la presentación, nos pasamos todo el día negociando, no sólo en el trabajo, sino en casa y a veces incluso con uno mismo. A nivel profesional, del rosario de experiencias que te podía trasladar, sonsaco esta mañana dos: la compra de una maquinaria de almazara, que te comenté en el post “Ponerme colorado”, y la negociación de la distribución de los Donuts (cuando eran del día) que te apunté en “Parece que fue ayer” (esa batalla entre David y Goliat en la que al primero le falló la honda).
En cuanto a lo personal, te dejo las imágenes de algunos trozos del penúltimo convenio que he firmado con el peque, con motivo de la gestión del “control parental” de la consola de videojuegos. Después de casi un mes de reuniones preparatorias, redactamos una propuesta de acuerdo, del cual te dejo un trozo, no sin antes estar a punto de romperse las negociaciones en más de una ocasión. Finalmente, cedí en un aspecto puesto que se compensaba en otra manifestación (Fuente de la imagen del encabezado: sxc.hu).

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Informática? ¡Sí, gracias!

En el paseo matinal del viernes pasado, camino del colegio, escuchaba atentamente las reflexiones del peque sobre la importancia de la informática y la programación en Infantil y Primaria. Pensaba el querubín que era bueno que se impartiera como asignatura, no entendiendo (ni yo pude explicárselo) cómo en algunos colegios se ofrecía pero como actividad extraescolar y, en otros casos, pagando por ello.

En la tarde de ayer me acerqué a su habitación. Había terminado los deberes y estaba hojeando el libro “La buena suerte”, de Fernando Trías de Bes y Álex Rovira. Le entregué una copia en papel del artículo de Inma Zamora en ABC, “Razones por las que deberíamos aprender Programación siendo niños[1], que minutos antes leí a sugerencia de Agustín a través del Grupo CAB Soluciones Tecnológicas. El texto recoge las deliberaciones del presidente de la Asociación de Desarrolladores Web de España (ADWE) y CEO en DinamicBrain, Andrés Karp, y el presidente de la Asociación Española de Programadores Informáticos, Jesús Jiménez, sobre esta, para el peque, importante cuestión.

En opinión de los directivos, estar al tanto de los lenguajes de programación desde edades tempranas es esencial para provocar la creatividad y concentrarse mejor en otras disciplinas, concluyendo que es una asignatura indispensable, ayuda a pensar, favorece la creatividad, aporta libertad y beneficia la atención del niño. Asimismo, qué duda cabe que es una formación de futuro y posibilita la competencia con otras regiones o países del “mundo mundial”. Así que: ¿Informática? ¡Sí, gracias! (Fuente de la imagen: elaboración propia).

[1] Zamora, Inma. ABC. “Razones por las que deberíamos aprender Programación siendo niños”. Última vez consultado: 17/09/2014.

martes, 16 de septiembre de 2014

Integración Virtual, IVE


En relación al contenido del post “Entre lo típico y lo sinérgico”, me comentó ayer Paco que en la actualidad pocos negocios son los que se libran de ese tránsito entre lo tradicional y el nuevo mercado que lo tecnológico genera por doquier (Gracias, Paco). Efectivamente, amigo, ya Morrison, Weber y Slywotzky[1] escribían en el año uno de este siglo que el desafío más significativo que afronta una firma mercantil (sea una gran empresa, una pyme, micropyme o, incluso, las empresas de la Red de Redes) hoy es conciliarse con la realidad virtual e integrarse en ella.

Ahora bien, establecer una “Integración Virtual de la Empresa”, IVE, no es un huevo que se echa a freír y traspasa el planteamiento organizativo de teletrabajo o e-commerce. Tampoco hay que pensar que IVE es simple y exclusivamente aplicación tecnológica. No. Es mucho más que todo eso. Es un cambio de chip filosófico, de la manera de entender la producción, la gestión y la comercialización, envolviendo el servicio al cliente mediante la instauración de proposiciones de valor notables y señeras, apalancando la competencia y el entendimiento de las personas que participan en la cadena de valor, lo que irremediablemente deriva en un florecimiento substancial del rendimiento empresarial y un agregado en los beneficios sociales, medioambientales y económicos.  Imagen correspondiente a un trozo del flujograma propiedad de "consultoresenlared".

[1] Adrian J. Slywotzky, Karl Weber, David J. Morrison. How Digital Is Your Business? Editorial: Crown Business. 2000. El 16/09/2014 disponible en Iberlibro.com

lunes, 15 de septiembre de 2014

Entre lo típico y lo sinérgico

Mientras ayer escuchaba a un grupo de amistades conversar sobre el teletrabajo, empecé a darle vueltas en la cabeza a la fórmula ideal para que el directivo, gerente o coordinador, dirija a un equipo, proyecto, empresa, actividad o tarea, cuya organización se encuentre soportada, toda o una parte, en el trabajo a distancia. Evidentemente, sin los desarrollos y soluciones tecnológicas actuales sería impensable este modelo de producción, pero, aún así, es un desafío trascendental para la dirección, puesto que ésta debe tener destrezas y pericias específicas, en base a la organización que debe dirigir, en parte virtual pero siempre física (no nos olvidemos de este aspecto). Ahora bien, estas habilidades “puntuales” no tienen relación con el liderazgo, la dirección por objetivos o la gestión presupuestaria (por poner unos ejemplos), puesto que son maestrías típicas de las organizaciones tradicionales que siguen valiendo en el nuevo marco organizativo, por mucho que algunos “expertos”, “gurús” y otras hierbas aromáticas de la “nueva economía” se empeñen en hacernos ver que son nuevas artes de management surgidas al abrigo de lo tecnológico y virtual.

Me refiero a otras herramientas de la gestión y dirección de personas que también existen desde que la especie humana tomó conciencia de su rol en la Tierra (para desgracia del resto de especies), como la incentivación por parte del gerente de sinergias colaborativas, mediante la ayuda al equipo a entender el papel de lo virtual en general y del teletrabajo en específico, explicando en ese entorno de trabajo los objetivos comunes, rentabilizando al máximo esas nuevas herramientas de colaboración que permitan al grupo alcanzar un consenso en los desacuerdos preexistentes o que surjan en el transcurso del mismo. De esta forma, se derriban posibles barreras construidas por el entorno virtual, se abren otras ventanas de conocimiento y se fortalece el compromiso y la responsabilidad de todos los participantes en estos modelos de producción y trabajo colaborativo. La imagen del encabezado y del pie de post es de un azulejo que me regaló un amigo (Gracias), realizado por Nuango, con una instantánea típica de Lisboa (Portugal), ciudad a caballo entre lo típico y lo tecnológico. Que esta semana que hoy comienza te sea beneficosa en lo laboral, profesional, empresarial o institucional.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Mi libertad

Este verano no me he cuidado físicamente como debería, así que ayer, aprovechando el sábado de playa con familia y amigos, decidí darme el gustazo de un footing playero, a ver si recupero los hábitos de antaño (ver post “Footing meditabundo”) y renovando el compromiso que te hice hace ahora un año en “Lo intentaré”.

Después me obsequié un paseo por la orilla escuchando “La mer m'a donné”, "La liberté" y otras canciones de George Moustaki, junto al rumor de las olas y cargando pilas para afrontar la semana que viene que, entre otros frentes, se inicia un nuevo cuatrimestre del grado en derecho. Tienes la canción "La Liberté" a continuación, subida a Youtube por Ciencia para Nes Fande Comix.

sábado, 13 de septiembre de 2014

#ComoNiña

¡Cuántas veces hemos escuchado “corres como una niña”, “pegas como una niña”, …! Vía Aularia llego al vídeo que te dejo a pié de post, subido a Facebook por Sergio Huguet Gaspar y a Youtube por Always, donde con la excusa de una campaña de publicidad, se reflexiona sobre el tópico “corres (comes, pegas, etc.) como una niña”, que más que vulgar coletilla o comentario es un insulto que aporrea la confianza de nuestras hijas en toda su vida y en la pubertad (de 10 a 12 años) en especial. Extendería esta crítica a otros mediocres comentarios y cuestionables bromas de profesores, padres y tutores a las "personitas" de esa franja de edad en específico, tipo: “qué paleto”, “qué pija”, "qué vulgar", “qué bruto”, etc. Sin olvidar: "los niños no lloran". Que aunque vayan con la discutible intención de motivar, integrar o romper barreras comunicativas, el efecto negativo a medio y largo plazo en la mente del infante puede ser devastador.

La directora de cine Lauren Greenfield, apunta que en su trabajo como documentalista ha sido testigo de la crisis de confianza en las niñas y los efectos negativos de los estereotipos de primera mano: "Cuando se utilizan las palabras 'como una niña' para simbolizar algo malo, es profundamente descalificador. Estoy orgullosa de asociarme con Always para destacar como esta simple frase puede tener un impacto significativo y duradero en las niñas y las mujeres. Estoy muy emocionada de ser parte del movimiento para redefinir 'como una niña' en una afirmación positiva".

viernes, 12 de septiembre de 2014

El viaje de Mary

Como detalle por la visita a este sitio y para que lo hojees este fin de semana, y si tienes locos bajitos por tu rededor para que montes un improvisado cuentacuentos, abajo te dejo el relato “Mary y el viaje al invierno”[1], de un peque de diez añitos, que ya lleva a sus espaldas lectoras algunos libros leídos (los últimos: El Hobbit y la trilogía “El Señor de los anillos”, de Tolkien). Como dice la prologuista en la presentación: “precoz escritora, aunque experimentada lectora ganadora de varios premios de lectura en su colegio. Su gran imaginación y ese montón de páginas que han inundado sus retinas con maravillosas aventuras y mundos fantásticos, alientan su deseo de plasmar en breves relatos, cuentos, comics o simplemente tiras de dibujos, el fruto de esa mezcla que va fabricando su cabecita”. Por lo demás, si puedes, recarga pilas en estos días (Fuente de la imagen: parte de la portada del libro).

[1] Velasco Soto, Regina. “Mary y el viaje al invierno”. Editorial SyVSL. 2014.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Con limones, limonada

Llevo unas semanas tristón. Recurriendo nuevamente a Dale Carnegie[1] (ver post: "Elaborando limonada"), la vida le ha entregado a un amigo un limón bastante agrio y corre el riesgo de entrar en la espiral de la desesperación y la autocompasión. Confío en su juicio y su enfoque vital, volviendo la situación a su favor, es decir, convertir el limón en limonada (Suerte, amigo. Espero ser parte del azúcar necesaria para que tu limonada sea lo más dulce posible).

Volviendo a Carnegie, éste escribía en 1948 que lo más substancial de la vida no es rentabilizar las ventajas, sino capitalizar al máximo las pérdidas. ¿Cómo? Con inteligencia y marcando la diferencia entre una persona de juicio y una necia. Sentenciaba Dale que para cultivar una actitud mental que nos procure paz y felicidad, tenemos que preparar limonada cuando el destino nos prodigue limones.

A continuación, te dejo el corte del audiolibro de Darle Carnegie, subido a Youtube por MercenaryLeon2, del cual he sacado el mensaje de los limones y la limonada[2] (Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay.
________________________________
[1] Carnegie, Dale. “How to Stop Worrying and Start Living”. Simon + Schuster Inc.; Edición: Revised (15 de septiembre de 1990). A fecha 11/09/2014 disponible en Amazon
[2] Última vez consultado en Youtube el audilibro: 11/09/2014.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Cambio de paradigma

Si me obsesiono con mis competidores, se acrecienta el riesgo a caer en el grave error de copiar consciente o inconscientemente sus estrategias empresariales, lo que provoca que, además de que sea mi competencia la que establezca las reglas, se materialice el dicho "quien da primero, da dos veces", unido a que el imitador siempre va rezagado, barriendo las migajas. Disciplinas como la psicología social y de las organizaciones, pueden aportarme respuestas y orientarme a soluciones, a los retos de innovación continua y a una modificación de paradigma, todo ello en un contexto de competitividad extrema, de cambios constantes y globalización por doquier.

Pero puede que no te sorprenda la propuesta de Michel Robert[1], que aprovechando su experiencia en estas lides, defiende no tomar en cuenta a la competencia hasta que ésta se convierta en insignificante. ¿Cómo llevarlo a cabo? Mediante el conocimiento de la fuerza interior de la organización que, llegado el caso, puede mover montañas, orientarse al desarrollo de parcelas de excelencia, el uso continuo de enfoques innovadores y, si es necesario, promover una alteración legal de las reglas del juego. Te dejo un vídeo[2], subido a Youtube por UNED, con una serie de técnicas para el cambio y la innovación en las empresas (fuente de la imagen: instantánea del vídeo).

[2] Última vez consultado el vídeo: 10/09/2014.

martes, 9 de septiembre de 2014

Nexo en común

Los dos índices principales para medir las rentabilidades de una empresa son el ROA (Return on Assets) o ROI (Return on Investments) y el ROE (Return on Equity), es decir, la rentabilidad de las inversiones o activos (ROI o ROA) y la rentabilidad de los fondos propios (ROE). A pie de post te dejo un vídeo, subido a Youtube por UPF Barcelona School of Management, donde el profesor Xavier Puig explica la diferencia de cálculo de ambos conceptos y qué significado financiero tienen cada uno de ellos, ya que la tercera condición para determinar la viabilidad de una empresa es que sus rentabilidades deben ser "adecuadas". Aunque estos conceptos surgen y viven en el ámbito financiero puro y duro, desde hace un tiempo reflexiono sobre la aplicación en otros perímetros de gestión, control, asesoramiento o ejecución regulada de trabajos, como el ejercido por una administración concursal, un auditor o un perito, relacionando el concepto más sensible del ROI, “rentabilidad”, con el de un servicio profesional, “servicio al cliente”, puesto que ambos términos tienen un nexo muy importante en común: “resultados”.

Por la, a priori, presuntamente estrambótica idea descrita anteriormente, entenderás la “pechá” de reír que se dio ayer un compañero que se dedica a las administraciones concursales, cuando le pregunté el retorno de su arancel sobre el concurso en el que había sido designado. - Qué cosas tienes Manuel - Sentenció. Presiento que la mayoría de los que dicen ser consultores, asesores, auditores, administradores, … no se plantean su servicio profesional en clave ROI, reflexionando sobre el impacto que tendrá su actividad profesional en la empresa, proyecto, división o actividad encomendada, ya sea ésta privada o tasada. Al menos en mi país y en mi ámbito territorial de actuación, percibo que la consultoría en general y ciertas especializaciones en particular, se escudan en protocolos, normativas y responsabilidades y no trabajan realmente junto a los clientes o afectados para garantizar el mejor resultado posible, ya sea en la implantación de un sistema de excelencia o llevar a buen término un procedimiento concursal (Fuente de la imagen: instantánea de la disertación de Xavier).

lunes, 8 de septiembre de 2014

David y su honda

Fuente de la imagen: jeffsjacobs1990 en pixabay
Se cuenta en la antología popular de chistes de Jaimito que, estando el impúber en clase de Historia, le preguntó la maestra de qué forma venció David a Goliat, a lo que el travieso respondió: - Con una moto, seño -. –Jaimito ¿Pero no recuerdas que utilizó una honda? – Reprendió la profe. Con el ceño fruncido Jaimito rebatió: - Bueno, vaaale, no había escuchado que debía decir, también, la marca -. Bromas aparte, cuando siendo niño escuché la historia de David contra Goliat, no entendía que un soldado filisteo inmenso y armado hasta los dientes, fuera derrotado por el presuntamente débil pastorcillo. Ya en la juventud, pensaba que en algún truco o imagen distorsionada por el relator, debía estar envuelta la cuestión en el manto de la Historia. Hace unos meses, Héctor G. Bames, en la respuesta a la pregunta ¿Y si realmente ganó el más fuerte? redactada en El Confidencial, “La historia de David y Goliat te hará replantearte lo que sabías sobre el poder[1], hizo aflorar en la mente las dudas de la pubertad sobre esta leyenda o mito e imaginar otras respuestas menos místicas y más realistas. 

También, ayer terminé de hojear el libro de Malcolm Gladwell, “David y Goliat”[2], que ya en la reflexión a la pregunta que encabeza la introducción “¿Acaso soy un perro, que vienes contra mí con palos?”, cuando David sólo llevaba un cayado de pastor (¿tenía el gigante problemas de visión doble consecuencia de los efectos del mal funcionamiento de la hipófisis?), deja entrever el autor la idea de que Goliat no era tan “Goliat” como lo han pintado. Evidentemente, David, curtido con la honda en el cuidado y guía de los rebaños y en la defensa de las ovejas ante los lobos y otros animales salvajes, no era tan débil o manso como durante siglos se le ha pintado. Es más, con independencia de los posibles problemas de gigantismo de Goliat u otras complicaciones físicas propias de su estatura, la habilidad del ovejero con la honda posibilitó a éste disponer de un arma mucho más avanzada que la del mercenario. Por tanto, cabe pensar que definitivamente el más fuerte era David, puesto que, además de su presupuesto valor, disponía del poder de la honda.

Partiendo de la historia de los Santos Libros, cuestiona Gladwell el modo en que pensamos sobre obstáculos y desventajas, reflexionando sobre lo que en nuestra mente puede constituir una ventaja o una desventaja, las otras verdades sobre los presuntos fuertes y presuntos desamparados y lo que el esfuerzo, la constancia, la imaginación y la fe pueden conseguir en el movimiento de montañas o en el vencimiento de “goliatres”. Finalmente, sin ánimo de desconcertarte, voy a terminar escribiéndote una frase que pienso cuando en el camino de los “davises” que pululan por el mundo, éstos son abofeteados por los gigantes a los que se enfrentan (espero que coyunturalmente): “A David le ha fallado la honda”. Te dejo el vídeo sobre la honda de David, subido a Youtube (Imagen: litografía de Osmar Schindler, 1888; fuente: Wikimedia Commons). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: jeffsjacobs1990 en pixabay.
_____________________________________________
[1] Barnés, Héctor G. “La historia de David y Goliat te hará replantearte lo que sabías sobre el poder”. 23/06/2014. El confidencial. Última vez consultado: 08/09/2014.
[2] Gladwell, Malcolm. “David y Goliat”. Taurus, 2013. Disponible en casadellibro.comÚltima vez consultado: 08/09/2014.

domingo, 7 de septiembre de 2014

La ciudad y los perros

Desde el martes estamos de feria en el pueblo, Ronda, esa tierra de buena gente que describía en el trabajo de la disciplina “Comunicación Oral y Escrita” y en el vídeo que acompaña al post del mismo nombre que te escribí en junio. Ayer se dignó visitarnos el Premio Nobel Mario Vargas Llosa (Diario Sur), integrante del conocido como “boom latinoamericano”, que dejó por un día su Marbella, que dice es el paraíso donde renace y vuelve “a ser joven optimista y entusiasta” y que recientemente le ha nombrado Hijo Adoptivo, para adentrarse en uno de los símbolos y alma de la ciudad en cuyo término municipal nací: la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. La distancia, el séquito y mi timidez paralizó la posibilidad de propiciar la ocasión de estrechar su mano y preguntarle si El Jaguar, personaje de "La ciudad y los perros", realmente mató al cadete Ricardo Arana, El Esclavo, o por el contrario, se responsabilizó de la muerte para, así, no perder su liderazgo. Otra vez será (quiero pensar).

La primera vez que tuve constancia de este escritor fue, precisamente, por el título de esa, su primera novela, “La ciudad y los perros”, que en 2012 cumplió cincuenta años (si quieres acceder al vídeo, subido a Youtube por RAE, con la celebración en la Real Academia Española de la presentación institucional de la edición conmemorativa del cincuentenario, clickea AQUÍ). Allá, en la convulsa y corta EGB que padecí, década de los setenta del siglo pasado, el maestro de Lengua promovió un juego entre sus alumnos: situados en coro, unos a otros nos realizábamos preguntas de distintas materias. Entre las cuestiones que previamente hilé, se encontraba de quién era la novela “La ciudad y los perros”, que semanas antes el profesor había referenciado en clase y que no me suena que viniera apuntado en el Senda (ver “Especialmente gordos y densos”). Décadas después hojeé la obra y conocí el argumento y esa técnica de narración conocida como "vasos comunicantes", entristeciéndome y emocionándome por momentos. La imagen corresponde a la portada de la primera edición del libro en español; fuente: Wikipedia.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Calidad y garantías

Dibujo de J. Bueno,  portada del libro "Cómo elegir a su dentista", del doctor Manuel H. Santolaya,  1992.
Hace ya más de una década que te escribía en el texto “Los efectos del vino en los dientes”, sobre el primer y único dentista del que tengo gratos recuerdos, Manuel H. Santolaya, que mientras en febrero de 1993 me arreglaba la boca con sus experimentadas manos, me regaló el libro “Cómo elegir a su dentista[1] (Muchas gracias, Manuel) donde el doctor, aprovechando su experiencia de más de treinta años de práctica profesional y de sus conversaciones y tropecientos encuentros con sus colegas, reflexionaba sobre la odontología en general y los cambios que la especialidad había sufrido en los últimos años, pasando del dicho “el dentista elegía a sus pacientes”, de finales de los setenta y principios de los ochenta del siglo pasado en mi país, a la proliferación de consultas dentales por doquier, por no hablar de los intrusos y pseudoclínicas que más que centros médicos parecen oficinas comerciales, donde se percibe que lo que más escasean son los especialistas y de lo que más abundan son directores, subdirectores, administrativos, comerciales y todo un organigrama enfocado a rentabilizar al máximo las agresivas campañas publicitarias en prensa, radio, televisión e Internet, hasta el punto que el paciente, es decir, el “cliente”, tiene “muy difícil elegir al dentista”, precisamente por la amplia oferta, eludir que le den gato por liebre y poner tierra de por medio con los “sacadineros”, por no seguirlos llamando “sacamuelas”.
En manos de la doctora Paula. Instantánea tomada por rvs. 2014.
Todo lo anterior viene a colación porque llevo unos años dándole que te pego a los frutos secos en general y a los “quicos” (o kikos, maíz frito o tostado) en específico y ya me dijo Santolaya que si quería que los empastes me duraran seis años, además de cepillarme adecuadamente los dientes (él me enseñó), debía evitar frutos secos duros. Esta semana, veintiún años después, uno de los empastes dijo “hasta aquí hemos llegado”, así que volví de nuevo a la consulta, pero en este caso en otra cadena, puesto que he perdido la pista a Santolaya. Paula, por ahora mi nueva dentista, me recordó en el trato al doctor y eso me tranquilizó desde el primer momento. A principios de los noventa del siglo pasado, andaba Manuel obsesionado con resucitar o rescatar las piezas molares (doy fe porque lo viví en mis propios dientes), dejando la extracción como último recurso y haciendo famoso su "made in natural" aplicado a toda profesión o especialidad que rodea a la boca, sea médico dentista, odontólogo, estomatólogo, cirujano maxilo-facial, etc. Terminaba su libro con la siguiente reflexión: “Exija calidad y garantías de resultados. Y finalmente suerte y … ¡¡ al dentista !!”. Te dejo una foto que me hicieron en los prolegómenos del trabajo de la doctora. Si quieres más clickea AQUÍ. También, inserto el vídeo de Mister Bean en el dentista, subido a Youtube por Rubenen129 (Fuente de la primera imagen: portada del libro “Cómo elejír a su dentista”; autor del dibujo J.Bueno. Fuente de la segunda imagen: instantánea autorizada por Paula y captada por rvs).

[1] Santolaya, Manuel H. “Cómo elegir a su dentista”. Gráficas San Pancracio. Málaga. 1992.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Marca on line

Invitado por la Universidad de la Rioja (Gracias), el jueves asistí a una openclass donde la profesora de Derecho de la comunicación Cristina Pascual, disertó sobre “Reputación y marca online para abogados”. Ciertamente, tal y como se recoge en la presentación, en la actualidad los despachos de abogados requieren profesionales que no sólo dominen la técnica, sino que sean capaces de generar negocio. Es muy importante que éstos demuestren una serie de competencias y habilidades de comunicación y que tengan conocimientos de marketing especializado. Entre otros, es vital dominar la reputación y marca tanto personal como del despacho en el entorno digital. 

Durante la openclass se atendieron cuestiones tales como: ¿Qué tendencias está siguiendo ahora la comunicación digital en la gestión de despachos y de la marca personal del abogado?; ¿Cuáles son los públicos a tener en cuenta? ¿Son las redes sociales un riesgo o un reto en los bufetes? ¿Saben los abogados cómo debe usarse la marca on line y las redes sociales? También, Cristina comentó herramientas como el blog corporativo o profesional, la protección de datos o la normativa interna de las corporaciones de derecho público (colegios profesionales) sobre el uso o difusión de los servicios profesionales, etc. En síntesis, interesante momento de transmisión de conocimiento profesional. Por si quieres verla, te dejo el vídeo con la openclass "Marketing jurídico", cortesía de la UNIR, donde Borja Martínez Echevarría diserta sobre las claves del marketing jurídico (Fuente de la imagen: instantánea de la conferencia).

jueves, 4 de septiembre de 2014

¿Infalible?

Anoche terminé otro de los textos que empecé este verano, “El sistema infalible para triunfar”, de Clement Stone[1], empresario y filántropo norteamericano, conocido en los ambientes políticos por ser uno de los que financiaron generosamente las campañas de Nixon en 1969 y 1972. Desde hace décadas arrumbado andaba el libro en la estantería, por lo que en julio lo desempolvé y a ratos lo he estado hojeando de nuevo. Pretende Stone ofrecer su particular método, alimentado con herramientas como la influencia en los demás, la oración con uno mismo y la sugestión, para triunfar, porque piensa que el ser humano dispone de la capacidad de moldear su futuro a partir de su enfoque y camino en el presente. 

Bueno, hasta aquí nada nuevo me ha aportado. Lo que me ha costado un poco más de hilar o asimilar ha sido la idea en la que pivota gran parte del peculiar sistema catalogado por Clement como “infalible”, ese planteamiento que hace que el entorno posibilite mi éxito, conformado a base de experiencia, recolectada en la aplicación de mi saber, inspiración, ¡Ah! la motivación que hace levantarme de las caídas, y conocimiento, esa retroalimentación que emana de mis alforjas (el orden de esos factores no altera el resultado). 

Coincido en cuestiones como que mis pensamientos de hoy, del ahora, determinarán mi mañana y que si logro calificar y dirigir las reflexiones, inclinaciones y tendencias de la mente, podré controlar mi destino. También en que el desarrollo de una decente personalidad es un reto que todos deberíamos tener, en la necesidad de entusiasmo o en la disposición de un plan de actuación retroalimentado continuamente. 

Pero lo que ya me ha costado digerir, en compañía de estos calores que nos han acompañado en el estío, es cuando el autor se adentra en aspectos como el rezo, el poder de la plegaria, los fenómenos psíquicos o los pecados. Por supuesto que cada acción tiene su reacción o que los malos hábitos hay que cambiarlos, pero reflexionar lo anterior en “plan místico” es como mezclar el tocino con la velocidad. En fin. Sobre gustos y técnicas extemporáneas no se puede decir que “no hay nada escrito” (Fuente de la imagen: portada del libro en books).

[1] Stone, Clement. “El sistema infalible para triunfar”. Editorial Grigalbo. 1986. A fecha 4 de septiembre de 2014 disponible en Casa del libro.