martes, 30 de mayo de 2006

Dejar al descubierto tus intimidades

Fuente de la imagen: aitoff en pixabay
Dentro del programa de seminarios de Desarrollo y Marketing Personal organizados por la Escuela Superior de Gestión Comercial y Marketing, ESIC, ayer estuvimos reunidos en torno a la Inteligencia Emocional (IE). Fue de esos días que te queda una sensación especial cerca de la amígdala, como si el desarrollo de la clase hubiera superado tus expectativas. Y eso que me ha generado dudas acerca de mi comunicación bloguera. Me explico. Dice el profesor del seminario que IE no significa dar rienda suelta a nuestros sentimientos y “dejar al descubierto todas nuestras intimidades”. Entonces ¿hago bien en escribir estos y otros temas en este blog? Creo que la IE va en relación a la capacidad de expresar nuestros propios sentimientos del modo más adecuado y eficaz, posibilitando la colaboración en la consecución de un objetivo común y pienso que esa es la línea de esta bitácora (espero haber usado adecuadamente mis competencias personales y profesionales para llegar a esa deducción y no haberme engañado a mí mismo). También se apunta que IE no significa sólo “ser amable”; hay momentos estratégicos en los que no se requiere precisamente la amabilidad, sino afrontar abiertamente una realidad incómoda que no puede eludirse por más tiempo. Asimismo, el grado de desarrollo de la IE “no está determinado genéticamente y tampoco se desarrolla exclusivamente en nuestra infancia”. La IE constituye un proceso de aprendizaje… Madurez es la palabra con la que tradicionalmente se ha venido llamando.

Me compré el libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman en 1996, texto que lo he visto en la estantería de más de un alto directivo. Posteriormente, agencié ”Práctica de la Inteligencia Emocional” del mismo autor – sugiero sólo el segundo -, pero he sido consciente ahora que ya en el año 1905 Alfred Bidet intentó medirla y en 1920 E. L. Thorndike hablaba de “inteligencia social” y David Wechsler en 1943 hablaba de la "adaptabilidad social". En la década de los noventa, Howard Gardner debatía entorno a “inteligencias múltiples", Reuven Bar-On sobre “coeficiente emocional (CE)” y Meter Salovey y John Mayer en 1990 trataron por primera vez la “inteligencia emocional”. Digamos que Goleman democratizó o difundió el concepto. Hay un texto que me regalaron en 1997, “Estrategia Emocional para Ejecutivos”, de Robert K. Coope y Ayman Sawaf, que me gustó bastante. El término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos. Está basada en cinco elementos: la conciencia de uno mismo, la motivación, el autocontrol, la empatía y la capacidad de relación. 

En la actualidad, el empresario, además de las competencias técnicas concretas de cada puesto, busca capacidad de escuchar y de comunicarse; adaptabilidad y respuesta creativa ante los contratiempos; control de sí mismo, confianza y motivación para trabajar; eficacia grupal, cooperación, habilidad para negociar; participación activa y potencial de liderazgo. Nos enfrentamos con un entorno cada vez más turbulento, impredecible y agitado, con cambios muy rápidos y profundos, dentro de procesos de transformación vertiginosos que afectan a todos los ámbitos sociales, dentro de un ambiente altamente competitivo. Las interacciones que mantenemos en el trabajo son de la misma índole que cualquier otra relación de nuestra vida y, en consecuencia, en ellas también intervienen nuestras pasiones. Son pocas las empresas que se cuestionan hasta qué punto crean estrés, la tendencia es culpabilizar a la “víctima”. Sin embargo, a través de la IE, se insufla espíritu de logro, economía de colaboración y se construye con integridad. Cuanto más complejo sea un trabajo, mayor es la importancia de la IE. Saludos (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: aitoff en pixabay.

La revolución de la información

El principio: 
"La eclosión de una audiencia proactiva parece imparable. El usuario cobra relevancia como testigo de la actualidad que alimenta la gran conversación mantenida por los medios..." (Javier Cremades).
Sugiero la lectura del artículo “La revolución del micropoder”, escrito por Javier Cremades en el ABC del martes 30 de mayo de 2006.

Conocí a Javier en el verano del año 1999, en Madrid, durante unas intensas negociaciones para la adquisición y posterior relanzamiento de una empresa del sector de las telecomunicaciones.

En aquellos momentos, el efecto burbuja todavía estaba pululando en la inadecuadamente llamada “empresas de la nueva economía” o “e–conomía” y Cremades, con suma paciencia y extraordinaria docencia, nos bajaba de ese falso sentimiento que nos envolvía de vez en cuando a algunos de nosotros.

El final:
“Los ciudadanos, los consumidores y los accionistas son ahora más relevantes, porque se han convertido en nodos de unas redes sociales cada vez más influyentes. Los poderes clásicos deberán aprender a relacionarse con estos nuevos participantes en el gran juego de la sociedad. Aquellos que sepan adaptarse los encontrarán como aliados. Los que no perciban el cambio se despertarán, como el Gulliver de Swift, atenazados por la red de infinitos hilos de los insignificantes liliputienses”.
Deseo os te guste.

(Formato de texto cambiado posteriormente. Link actualizado. Fuente de la imagen; perfil de Javier en Facebook).

domingo, 28 de mayo de 2006

Cara de Idiota

Imagen incorporada posteriormente. Chibi de Manuel Velasco Carretero, realizado por rvs.
Me he levantado esta mañana, me he mirado al espejo y por un segundo he sentido como dice la canción de Nena Daconte “Solo soy... esa cara de idiota”[1]. Ya es la segunda vez que me la han jugado en estos últimos tres años. En la primera ocasión muchos piropos, muchas invitaciones, muchas palmaditas, pero me dejaron colgado un buen pico (y menos mal que corté el grifo, lo siento por aquellas personas que querían que siguiera). El proyecto me llegó a través de un conocido y la empresa, según él, tenía mucho futuro delante y la familia, según él, era seria. La palabra de caballero, un apretón de manos, es muy importante para mí y, además, estaba el aval de mi “amigo”. 

Y en esta circunstancia barrunto algo similar. Llevo varios meses elaborando un texto técnico sobre las NIIF; es la segunda vez que lo he actualizado. Ahora me dicen que se congela el proyecto, que debo incorporar la adaptación que se realice del PGC, que lo lamentan, que me pagarán un 5% más, pero que el mercado docente es el que manda. Me encuentro indefenso; generalmente se firma el acuerdo y se entrega un porcentaje de lo acordado al inicio, otro a mediados del trabajo y otro al final. Pero el trabajo me llegó a través de un “amigo” y la empresa es, según él, una de las consultoras más importantes de los países de habla hispana. ¡Vamos! A dos velas que me quedo. 

En mi vida empresarial he tenido muchas satisfacciones por el trabajo comercial bien hecho. Con los equipos comerciales bajo mi responsabilidad, por ejemplo, hemos comercializado más de doce millones de kilos de aceituna de aderezo (venta de más de dos campañas en un año), negociaciones muy duras con Comaro, Camacho, etc. Ahí están los resultados, calculen ustedes, a 105 ptas. el kilo de media -sin clasificar, clasificada, cocida, etc.- ; pero primaba siempre la idea ganar/ganar. Cerca de quince millones de litros de vino (excedentes de más de dos campañas), mejorando sensiblemente los precios de otros años. etc.

Pero se ve que cuando soy yo solo, la confianza en las personas, la amistad, la palabra, los principios y valores que sustentan mi perfil… se ve que entonces mi forma de ser, de actuar, a veces, me juega estas malas pasadas. En el desayuno le cuento a mi familia estas impresiones y reflexionamos de forma conjunta, en grupo. Era nuestro amigo, soy yo el responsable, concluimos. Llega el preceptivo silencio. Observo la botella de aceite Hojiblanca, la rodaja de tomate, el olor a ajo refregado en la rebanada tostada de pan cateto de Álora, el aroma a café Santa Cristina. Miro a mi la familia mientras suena la Pequeña Serenata Nocturna (Allegro) de Mozart (CD “Pasión por Mozart”, por cierto, regalado en Carrefour, ¡gracias!) y empezamos todos a tararear ¡Ta! ¡Tata! ¡Tatatata!... 

Me levanto, vuelvo a mirarme en el espejo y me digo: “Dulce idiota, mil veces firmarías lo que has vivido, lo que vives y lo que vivirás, aunque fuera un segundo más de vida”. Nos vamos a la playa, a ver que tal día hace hoy (ayer estaba el mar encrespado). P.D.: Fijaros, hasta José Sarria me había cedido unos versos para insertarlos en la presentación del, por ahora, sucumbido texto técnico (gracias Pepe). Os dejo con esa creación:
“Me gusta tu insolvencia 
a pesar de mis dólares, 
y en contra de mis talonarios
porque nunca quisiste más riqueza
que la que se conjuga
en presente, sin fondos de pensiones,
ni amor a largo plazo.
Mi saldo es éste: yo, tan pobre,
y tú tan rica a base de insolvencias.”
Versos pertenecientes a un poema de amor titulado INSOLVENCIA,
de José Sarria (Málaga, 1960).
(Formato cambiado con posterioridad. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada posteriormente. Fuente: rvs.
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[1] Nena Daconte. Idiota (2005).

viernes, 26 de mayo de 2006

La Senda del Drago

Esta mañana he pasado por la Feria del Libro. Quiero rendir tributo en este blog a un maestro, D. José Luís Sampedro. El primer libro suyo que leí, “Las fuerzas económicas de nuestro tiempo” (escrito en 1967), me lo regaló una amiga un nueve de octubre de 1984 (le habían dado una beca para libros, invirtió un resto en la obra y me obsequió con esa joya; gracias amiga).

Aquí lo tengo, en mis manos, cerca de vosotros, forrado con plástico transparente, con amor y cariño. Es estremecedor la clarividencia de este hombre, ya en 1967 escribía cuestiones que hoy son de rabiosa actualidad. Gracias maestro. Hoy, casi veintidós años después, voy a darle una sorpresa a mi amiga con la misma moneda de cambio. Le voy a regalar “La senda del drago”, de José Luís Sampedro, para mí el mejor libro este año.

Trata de un hombre autodidacta (pasó de ser guarda de una finca a funcionario) que viaja en un buque imaginario en el que tiene un encuentro con varios personajes singulares. Con ellos va tomando conciencia del ocaso de nuestra civilización, pero también de la fragilidad de las alternativas religiosas y místicas.

El buque surca un océano donde hay otros navíos como Islam, India o China. Esta situación imaginaria da paso a otra realista. Lo destinan a la isla de Tenerife, encuentra el amor y descubre el sentido de la vida, en una hermosa historia de transformación personal. (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: portada el libro).

jueves, 25 de mayo de 2006

Un breve y triste post

Mi primer chándal azul fue Adidas, regalo de un familiar y comprado en un centro Mamut. 

Las desvencijadas zapatillas con las que hago footing meditabundo son Adidas, a mi querido ahijado le regalé para su cumpleaños una camiseta Just Do It. 

Y leo y escucho las noticias sobre la explotación mísera y los deportistas que realizan publicidad en esas firmas.

"Nike no es una compañía; es un movimiento, o quizás es un caballo” (Blair, presidente de Nike, leído en Todomba). 

¿Cómo puedo aplaudir estas y otras afirmaciones de esos “líderes” y consumir productos de sus empresas? Tengo ganas de llorar. Tengo ganas de gritar. Me siento impotente, me siento mustio. 

Algo bonito y nostálgico se ha desmoronado y se está esfumando en mi interior. 

Ya no disfrutaré de esos originales anuncios. 

A esos deportistas no los percibiré igual. 

Fijaros, prefiero hoy a gentes como el recuperado Maradona. Es lo que siento.

(Formato cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

miércoles, 24 de mayo de 2006

¿Un nuevo SOFICO?

Un veterano familiar que se ha dignado leer los textos de este blog Ponga un sello en su vida y Decisiones Imprudentes (a tamaño de letra Grande, porque la vista la tiene cansada), después de criticarme la extensión de dichos pasajes se queda en silencio y me dice:
“Manolo, conocí Sofico en mi juventud y fue terrible para muchas familias; Sofico era inversión, construcción, hoteles, … Forum y Anfisa era sólo inversión en sellos, Gescartera más de lo mismo etc; pero ¿y las familias que han invertido en comprarse una vivienda? Ya solo queda que empiecen a quebrar las empresas promotoras de viviendas” 
¿Tendrá razón este buen hombre? Le digo que tengo que escribir en el blog sobre lo que me ha comentado y va y me dice todo serio:¡Tú sabrás lo que haces!

Curioso, Sofico fue creada en el año 1962 como una inmobiliaria destinada a construir viviendas en toda la franja del litoral malagueño. 

Posteriormente se constituye Sofico Inversiones, que pagaba intereses sobre el capital invertido en las viviendas de los compradores y administraban dichos patrimonios, Sofico Vacaciones (ya empezaban a diversificar), Censa, Srfsa, Financiera Mecánico Eléctrica S.A, Sofico Victoria, S.A., Sofico France,. Sofico Great Britain. Sofico Deutschland., Sofico Usa, Hispano Benelux, etc. 

A finales de los sesenta se crea Sofico Renta, para captar dinero de los pequeños ahorradores (que recibe la Medalla de Plata al mérito Turístico y todo).

Creo que la quiebra de Sofico no sólo perjudicó a muchos pequeños ahorradores ¿25.000? (se ofrecían rentabilidades entorno al 12% y, en algunos casos hasta el 16%), sino también a trabajadores ¿5.000?, compradores de viviendas y un rosario de empresas dentro de la economía de escala generada. 

En 1974 presenta suspensión de pagos, con una facturación por encima de los 72 millones de euros (12.000 millones de pesetas), por ventas de viviendas, participaciones en patrimonio, etc (muchos de los apartamentos vendidos ni estaban construidos ni existían los solares donde debían ser edificados).

Claro, una persona o una familia que entrega un dinero para la compra de un piso, sin seguir las recomendaciones de las organizaciones de consumidores y de algunas decentes organizaciones empresariales, en cuanto a cumplimentación de la normativa legal aplicable (requisitos del contrato, cantidades avaladas, etc.), porque se fía de la buena fe del empresario, es responsable de sus actos. 

También, los inversores de Sofico se fiaban de ese grupo (estaban ministros y todo), o los inversores de Afinsa y Forum… 

Espero no tengas razón amigo mío, porque entonces, sería otro nuevo desastre para la Costa del Sol ¿Se estará fraguando un nuevo Sofico?

Algún grupo periodístico serio, no casado con nadie, debería analizar esta situación y su presunta similitud con la actualidad. 

Los que me conocen saben que, a priori, no me dan buen rollo los grupos empresariales con dos o más razones jurídicas distintas en un mismo ámbito territorial o sectorial de actuación, salvo que existan razones patrimoniales u organizativas plenamente justificadas; las presuntas huidas hacia delante comprando más patrimonio y especulando con ello; las presuntas deudas astronómicas por impuestos o cuotas con la Administración Pública, con la excusa que la Administración es un socio más; las presuntas consolidaciones, fusiones y absorciones con afloramiento de plusvalías alegales que encubren situaciones patrimoniales muy sensibles; las presuntas diversificaciones o inversiones en otros sectores afines o complementarios que se realizan sin un plan estratégico, ni justificación de la inexistente inversión; las presuntas financiaciones irregulares no sujetas a ningún tipo de control; presuntas gestiones empresariables soportadas sólo en imagen a través de la alta influencia de buenos gabinetes de comunicación y en campañas publicitarias brutales; la presunta complacencia o vista gorda de los gobiernos municipales y de la propia sociedad local (que somos todos y nos callamos, tú también, amigo); ¿y qué dicen los auditores externos?; no sigo más.

Que conste que conozco empresas constructoras y promotoras muy decentes, que día a día cumplen todas sus obligaciones comerciales, fiscales y mercantiles. Sus dueños no van por ahí montados en un Porsche último modelo, ni tienen un apartamento de 500 metros cuadrados en Nueva York, pero sus clientes están más tranquilos, porque tienen sus papeles en regla, sus trabajadores más satisfechos, porque perciben un futuro todavía más esperanzador, sus proveedores saben que cobrarán y que el papel que se le entrega cualquier entidad financiera se lo va a negociar, la Administración cobra a tiempo y en forma y la Sociedad de su ámbito territorial de actuación se siente orgullosa de esa institución.

Quizás es hora de profundizar seriamente en estos temas para que la historia no se repita.

(Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

martes, 23 de mayo de 2006

Al rico rico ...

Hoy es un día especial, como todos ¿verdad?. Me comunican que ha llegado una resolución dictada por el Tribunal Económico Administrativo estimando una reclamación que una entidad jurídica presentó contra una resolución de Hacienda, después de sucesivos requerimientos y respuestas en contra, y anula la sanción, también impugnada, por no encontrarla ajustada a derecho ¡Bien! ¡Bien! ¡Bien! La dirección de la empresa era escéptica a la hora de presentar la reclamación económico-administrativa porque dice no cree mucho en el Sistema. Tal fue mi insistencia que, creo, asintieron para no escucharme más, si bien me hicieron apostar que pagaría un almuerzo de trabajo especial si perdía. ¡Bien! ¡Bien! ¡Bien!

Y ruego me permitan la siguiente frase disonante y es que también tengo “envidia grosera e inmunda” por mi amigo Koldo, que tiene la cara dura de irse un fin de semana al hotel de Karlos en Zarautz y refregárnoslo en la cara sin ninguna contemplación. Copio aquí el texto que ha dejado el muy atrevido en su foro
“Con el regusto de unos días maravillosos, pasados en ese increíble enclave que es el hotel-restaurante de Karlos Arguiñano, ya estoy de vuelta. Buen tiempo, un entorno de ensueño, una cocina de pecado, un personal simpatiquísimo y unos menús perfectamente equilibrados entre la cocina de diseño y la cocina tradicional”
“Arrierillos somos y en el camino nos encontraremos”.

Bromas aparte, me alegro mucho por él. Tuve la suerte de conocer a D. Karlos Arguiñano cuando estaba en el Grupo Hojiblanca, ¡uf!, recuerdo cuando me tocaba representar a mi consejero y empresa en aquellos estratégicamente interminables consejos de administración, dirigidos por Pepe y Antonio, con el mercado aceitero, fusiones para allá e inversiones por acá. 

En aquellos días colaboraba con nosotros Karlos en la publicidad del aceite y creo que no lo hacía nada mal (echo de menos esa botella de aceite Hojiblanca en su programa), pero luego, en mi modesta opinión, se nos fue la olla un poco con Antonio Banderas y el mercado americano.

No tengo nada en contra de Banderas, todo lo contrario, además de malagueño creo que es buen chico, lo que no me da buena espina es toda la parafernalia económico-financiero-comercial a su alrededor. Dicen que han dejado la buena idea de “La Posada de Antonio” poco más que en bancarrota. 

Si eso es cierto, deseo que no suceda lo mismo con Hojiblanca, comen muchos pequeños empresarios de ese proyecto empresarial. En fin, el tiempo nos dará o quitará la razón a los que no veíamos claro ese camino o el de las fusiones y absorciones en sectores que no tienen que ver de forma directa con el aceite: Antonio, “zapatero a tus zapatos”.

Y Karlos es especial. Dice mi sobrino Robert, que estuvo haciendo práctica durante seis meses con Arzak, que éste le da cinco vueltas a Karlos, pero que Karlos es un comunicador. Pues mira Robert, no soy entendido en el tema (habrá que preguntárselo a Koldo), pero me quedo con Karlos porque me hace pasar un buen rato y reírme y, en síntesis, disfrutar. Les deseo a Karlos, Arzak, Koldo, Hojiblanca y a vosotros la mejor de las suertes profesionales y, sobre todo, personales

(Formato cambiado posteriormente. Fuente de la imagen; vídeo de Karlos).

domingo, 21 de mayo de 2006

Tirados a la papelera

Debo estar incubando algún virus de esos raros, porque hoy vuelvo a encontrar desangelado el suplemento negocios dominical del diario local (21 de mayo de 2006). Ciclos de reportajes similares que se repiten cada cierto tiempo; colaboraciones en temas fiscales, mercantiles, laborales, etc., que me dan la impresión que, en algunos casos, se redactan sólo para llenar el hueco contratado o acordado con el periódico; firmas en el siglo XXI con artículos a entregas (IV, V, VI, ... ) e, incluso, menos anuncios de ofertas de empleo (en casi todas piden nivel alto de idiomas, por lo que con mi inglés de los Montes de Málaga no voy a ninguna parte).

¿Se le echa la culpa a Internet de la bajada en el índice de lectura de la prensa de pago en papel? ¿crisis, quien ha dicho crisis? Bueno, ahí están los periódicos llamados regalados o, como dice un amigo, tiralera –“tira” dos a la pape”lera”- (esos sí son gratuitos ¡eh!, Ángel). Sí, definitivamente, debo tener algo de fiebre, porque no creo que estén equivocados los equipos de redacción y, por el contrario, sea yo el que tenga razón.

Me refugio en el suplemento negocios del ABC y El País (1) y se me va quitando la mala sombra con la que me levanté. Vais a pensar que tengo acciones de estas empresas ¡ya quisiera! Son dos periódicos que percibo que en general no redactan para rellenar páginas, sino con una línea editorial definida, clara y profesional, que me dan su opinión sin agobiarme; leo uno y leo otro y luego me hago mi propia composición de lugar (cosa que echo de menos en mi provincia). Tengo amigos, tanto conservadores como liberales y progresistas, que tienen el mismo hábito informativo (les copié la técnica) y me quedo ensimismado cuando les escucho hablar de la actualidad, es como si poseyeran la verdad, de hecho, poseen “su verdad”, pero es como si esa verdad estuviera más cerca de “la Verdad”.

Recuerdo la imagen del ABC a principios de los 70, lo compraba mi tío Rafael, autodidacta él. El País lo conocí en la universidad. Durante largas temporadas he tenido una relación amor-odio con los dos periódicos, me defraudaban (y, supongo que yo a ellos en algún momento también), me encandilaban, me volvían a defraudar. Además de ampliar mi perenne reducido vocabulario, me posibilitaban componer mi propia idea de la actualidad. Gracias. Os deseo a los dos la mejor de las suertes informativas futuras.

Respecto a la tele, cada vez la veo menos (“El sonido de los dedos apretando el botón”, post de Enrique Dans). Procuro en las noticias una cita de lunes a viernes en Quatro con Iñaki, digamos un noticiero sincero, sin sesgo y liberal progresista, pero echo en falta otra cadena con un noticiero digamos sincero, sin sesgo y conservador. Puede que el ABC y el País me hayan acostumbrado mal, pero no me importa. En fin, esperaremos, no creo que sea difícil copiar el formato del informativo de Quatro por otra cadena, puede que la dificultad se encuentre en desterrar las actitudes aparentemente intervencionistas y manipuladoras, que pueden existir en el lado conservador, y ¡dejar hacer! a los verdaderos profesionales (que también los hay), desterrando a los presuntos advenedizos, temporeros y cantamañanas (2) que hacen un flaco favor al público moderado, conservador, y a la sociedad en general. Saludos

/Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu)..

Notas,-
(1). También sigo por Internet otros periódicos: La Vanguardia, El Diario Vasco, El Periódico, la Gaceta, Expansión, Cinco Días, etc. que me permiten modular aún más el enfoque informativo general y el específico (economía y finanzas).
(2). En mi caso ¿Debo considerarme también un advenedizo, temporero, cantamañana y periodista fracasado escribiendo este blog? Juzguen ustedes.

jueves, 18 de mayo de 2006

Web 2.0

Fuente de la imagen. jmexclusives en pixabay
Después de leer el post de Enrique Dans, profesor de Sistemas de Información en el Instituto de Empresa (reseña: Web 2.0 en The Economist), hoy me he incorporado a una comunidad virtual de usuarios que orbita entorno al pensamiento Web 2.0.  
Lo he hecho por dos razones: porque intelectualmente me aporta mucho este tipo de foros especializados y porque conforme me adentro en el concepto, mi desorientación va en aumento. 

Ya al fusionar la idea en uno de los foros de la otra comunidad virtual que fundé y administro actualmente “Consultoría Estratégica”, (con la inestimable ayuda de los moderadores Alex y Juan) me di cuenta de mi ignorancia total. Y bien saben mis ojos y oídos que llevo leyendo y escuchando desde el año 2004 debates y tertulias informales sobre Web 2.0, incluso he ironizado con algún amigo acerca de su adicción por lo último en tecnología y solución informática.

¿Qué es la Web 2.0? Una participante en uno de los foros de Consutoría Estratégica comenta: Puede entenderse Web 2.0 como una estrategia comercial de los de siempre, pero creo que es más una filosofía que una tecnología. El tiempo lo dirá. Le respondo que a mi parecer se ha precipitado un poco con lo de “filosofía”.  Quiero ser prudente y por ahora me quedo con la definición de O´Reilly[1] con la frase “transición percibida” en Internet desde las web tradicionales a aplicaciones web destinadas a usuarios.

Un ejemplo radical que se puede acercar a esta idea, según Tim O´Reilly. Presidente y CEO de O´Reilly Media , INC., es la Wikipedia, una enciclopedia en línea basada en la inverosímil idea de que una entrada puede ser agregada por cualquier usuario de la web y corregida por cualquier otro, es un experimento radical de confianza, aplicando la máxima de Eric Raymond (acuñado originalmente en el contexto del software abierto) de que "con ojos suficientes, todos los fallos son superficiales" para la generación de contenido. Wikipedia está ya entre las 100 webs más visitadas, y muchos piensan que llegará a estar entre las 10 de la cima en poco tiempo. 

¡Esto sí que es un cambio profundo en la dinámica de la creación de contenidos! En esa incipiente enciclopedia abierta virtual encontramos una tesis de Web 2.0: El concepto original de la web (en este contexto, llamada Web 1.0) era de páginas estáticas HTML que no eran actualizadas frecuentemente. El éxito de las punto-com dependía de webs más dinámicas (a veces llamadas Web 1.5) donde los CMS servían páginas HTML dinámicas creadas al vuelo desde una actualizada base de datos. En ambos sentidos, el conseguir hits (visitas) y la estética visual eran considerados como unos factores muy importantes.
 
Los propulsores de la aproximación a la Web 2.0 creen que el uso de la web está orientado a la interacción y redes sociales, que pueden servir contenido que explota los efectos de las redes con o sin crear webs interactivas y visuales.  Es decir, los sitios Web 2.0 actúan más como puntos de encuentro, o webs dependientes de usuarios, que como webs tradicionales. Desde que una amiga rescató del baúl de los recuerdos la frase “Gestión del Conocimiento", me he aficionado a la búsqueda selectiva en Internet y, en este caso, he compilado otras definiciones interesantes. De todos los muchos axiomas, os dejo en este post dos que he encontrado en la bitácora de Aníbal de la Torre:

Web 2.0 es: "1. una incipiente realidad de Internet" "2. una forma de entender Internet" que, con la ayuda de nuevas herramientas y tecnologías de corte informático, promueve que la organización y el flujo de información, cada vez más, dependan del comportamiento de las personas que acceden a ella, permitiéndose a éstas no sólo un acceso mucho más fácil y centralizado a los contenidos, sino su propia participación tanto en la clasificación de los mismos como en su propia construcción, mediante herramientas cada vez más fáciles e intuitivas de usar.

Finalmente, os recomiendo el documento “Qué es Web 2.0. Patrones del diseño y modelos del negocio para la siguiente generación del software” de uno de los que acuñaron el concepto, Tim O´Reilly. Presidente y CEO de O´Reilly Media , INC (el término fue acuñado por Dale Dougherty de O'Reilly Media en una tormenta de conceptos con Craig Cline de MediaLive para desarrollar ideas para una conferencia). Saludos (Formato de texto cambiado con posterioridad. Link actualizadas. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: jmexclusives en pixabay.
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Tim O'Reilly «What Is Web 2.0. Design Patterns and Business Models for the Next Generation of Software. 2006.

martes, 16 de mayo de 2006

Corrupción en Marbella

Fuente de la imagen: Bru-nO en pixabay
Leo en revistas especializadas acerca de la mononucleosis infecciosa, o enfermedad del beso y se me viene a la mente la situación político-económica actual del sector de la construcción y la promoción de viviendas, obras públicas, etc. (a partir de ahora SECONPROVIN) en nuestro país, con Marbella como punta del iceberg de la corrupción política. La mononuclesosis infecciosa, al igual que los problemas del SECONPROVIN, es una patología aparentemente poco conocida pero con una mayor incidencia de la que se cree. Se trata de una enfermedad infecciosa aguda, de difusión universal, exclusiva del ser humano y producida por el virus de Epstein-Barr. Al principio puede pasar inadvertida (¿quince años de desfalco continuado en las arcas de Marbella?) y sus primeros síntomas (dolor de cabeza, cansancio y fiebre) resultan fácilmente confundibles con los de otras enfermedades. Afecta sobre todo a adolescentes (empresarios advenedizos, temporeros, chapuzas...) y adultos jóvenes (políticos fracasados...) -especialmente, en países desarrollados (España, pongamos por caso).

Al igual que la corrupción que rodea al SECONPROVIN, el ser humano es la única fuente de infección de este virus, que se transmite fundamentalmente por la saliva, de ahí que también se denomine enfermedad del beso, ya que el beso en la boca constituye la forma más común de transmisión (¡ay! aquellas películas sobre la Mafia, con el beso de la muerte). Lo mismo que ha podido suceder hasta ahora con el desenfreno inmobiliario en el SECONPROVIN, la mononucleosis infecciosa no ha tenido un tratamiento específico, sino puramente sintomático, que consiste en reposar en cama (¿en la cárcel durante unos meses?) durante el periodo febril y en tomar analgésicos como el paracetamol (hasta ahora, aparentemente, la Administración Publica poco ha hecho al respecto). Sólo en casos de complicaciones severas (¿la Costa del Sol, la Costa de Levante, La Costa de la Muerte, la promoción de interior...? se opta por los corticoides (¿y porqué no se aplica la cirugía o la prevención a través de profundas, intensivas, decentes y selectivas inspecciones fiscales?).

Y sigue diciendo que al tratarse de una enfermedad que puede pasar desapercibida en sus inicios, el diagnóstico de la infección se realiza cuando la sintomatología es ya muy clara y se ha podido producir algún contagio (caso Piedras, por ejemplo). En lo que no veo la similitud con la realidad inmobiliaria de nuestro país es con el proceso de curación, ya que la mononuclesosis infecciosa se cura, como máximo, en dos meses si no surgen complicaciones. Me ha entrado la risa tonta. No puedo seguir. Sobran más palabras. Saludos (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: Bru-nO en pixabay. 

lunes, 15 de mayo de 2006

¡Ponga un sello en su vida!

Fuente de la imagen: qimono en pixabay
...una joya en su corazón, como decía la publicidad del gremio de joyeros.
 Estoy un tanto desorientado con las declaraciones de los agentes políticos en el reciente fiasco financiero-filatélico. Os contaré primero una historia que tuve la oportunidad de vivir en primera persona y luego escribiré mi reflexión. Hace años, un conocido empresario en ciertos sectores estratégicos me pidió que asistiera a una entrevista con el órgano de administración de una, catalogada por Hacienda, gran empresa, de la que era consejero, para un posible proyecto de reorganización empresarial. Después de las preceptivas reuniones de selección, se decidieron por mi perfil profesional y acordamos la participación. Acepté el proyecto por tres razones: porque éste pertenecía a un sector empresarial que no conocía directamente, porque me motivaba el trabajo comercial a realizar y porque me quitaba durante un tiempo de la calle de en medio, el sector tecnológico y de la formación, donde llevaba unos años ejerciendo y me estaba decepcionando, desencantando y aburriendo.

Y empezamos a laborar. Aunque se me había expresado por activa y por pasiva que la situación económica y financiera estaba muy bien y mi trabajo era fundamentalmente organizativo y comercial, dado que durante un tiempo asumía la corresponsabilidad de la gestión, me gustaba y me gusta saber de primera mano como están los gastos, los dineros y el patrimonio. Mi sorpresa fue mayúscula; lo que me encontré era un marco mercantil totalmente diferente (me vendiste la moto). Cierto es que se habían dado beneficios desde hace muchos años (ahí no me engañaste, amigo) y entregados sustanciosos dividendos, pero cuando analizo determinados activos del negocio intuyo que estaban sospechosamente sobrevalorados; anualmente se había actualizado el dato contable por encima, incluso, del valor de mercado, sin dotar provisiones por depreciación y generando unas sensibles minusvalías o pérdidas encubiertas. Me voy a la firma de auditoría y no me satisface su respuesta. Como no era especialista en la valoración de los activos específicos de ese negocio, solicito informe a experto independiente de reconocido prestigio en el sector. Realizo un esfuerzo extra y elaboro unos estados contables con los nuevos datos, los cuales los someto a una verificación externa por una firma auditora independiente.

La situación económica (costes), financiera (tesorería) y comercial (gestión de las ventas) detectada fue brutal. Conocida la situación por los accionistas (numeroso grupo de pequeños inversores), éstos no se lo creían. Los miembros de los anteriores consejos de administración, responsables de lo detectado, solicitaron comisiones de investigación y nuevas auditorías externas e intervenciones de cuentas. La reacción era, hasta cierto punto, lógica y normal, dadas las circunstancias. Digo ¡hasta cierto punto! porque entiendo que cuando al inversor se le toca el bolsillo pues se revuelve como gato panza arriba y busca opciones y alternativas para recuperar su inversión (da igual que estas acciones rayen la alegalidad); pero me cuesta digerir las presuntas maniobras orquestales en la oscuridad de miembros de los anteriores órganos de administración y de dirección, justificando lo injustificable. Desgraciadamente para los sufridores accionistas, hasta “la cuenta de la vieja” nos daba la razón. La Administración Pública fue perceptible y ayudó, dentro de sus límites, pero fue el accionista el que sufrió las consecuencias, arrimó el hombro y verificó con lupa el duro plan estratégico de saneamiento que propició un futuro esperanzador (no se llegó a una quiebra oficial). Los resultados están ahí.

Bien, y en relación a la presunta estafa filatélico-financiera, escucho muchas cosas que puedo entender, sobre todo que los afectados se revuelvan como gato panza arriba para conseguir recuperar la inversión que hicieron de sus excedentes productivos, en algunos casos, generados en toda una vida de ahorro. Lo que no entiendo y me cuesta digerir es que un Gobierno “liberal”, movido por no sé qué intereses (¿los 400.000 x 2,5 = 1.000.000 de potenciales votos?) diga que creará un fondo y que dará apoyo financiero a los afectados (espero que, en todo caso, sólo a los que estén en una situación extrema); o que una oposición “conservadora” vaya en una línea similar diciendo que es el Estado el responsable de la situación y debe asumir sus responsabilidades ¿Dónde está el “laissez faire” de los fisiócratas del siglo XVII contra la interferencia del Gobierno en el Comercio?; o que compare este fraude con el de la PSV (la connotación social y política de la fiasco de la PSV para mí sí es evidente), y no se remueve el pasado reciente (por ejemplo, Economía y la CNMV desatendieron en 2002 una denuncia para regular el sector, alegando que no podían controlar sociedades que no venden productos financieros).

Y también, desgraciadamente, tengo afectados en mi ámbito familiar (algunos, a los que quiero, leerán este post). Rememoro la respuesta que le hice a uno de ellos en el año 2002: “mira, no sé, me cuesta creer que un producto financiero ofrezca un rédito tan importante y el resto de los productos de la Banca estén muy por debajo (estaba equivocado entonces, no era un producto regulado por el Banco de España)“. Periódicamente le abonaban los intereses en su cuenta y recibía flamantes catálogos e información corporativa y reconozco que en alguna comida familiar tenía que agachar mis orejas ante la entonces “maldita evidencia” (hoy "ficticia evidencia" ) que le ha perjudicado (lo siento amigo, eran los ahorros de toda una vida, lo sé).

Sí tengo que evidenciar en este foro la excesiva lentitud con la que se sigue moviendo la Administración ante flagrantes desajustes patrimoniales y lo rápido que se emiten notificaciones y sanciones al autónomo de turno –pequeño empresario- por un presunto desajuste en las declaraciones de módulos o la no presentación de un modelo 110 por no haber retenido ese trimestre; habría que explicarles la importancia del 20/80. Cuando digo Administración Pública, no sólo hablo de la Hacienda, sino, también, de otros Ministerios y Consejerías, del Registro Mercantil y de la necesaria e importante labor de las auditorías externas: tengo interés especial por leer los informes de auditoría de los últimos cinco años de Afinsa y Forum para ver qué decían de esa sobrevaloración de los activos, ya que si la OCU y varios periodistas lo demostraron, un experto auditor seguro que también y mucho antes, a no ser que sus opiniones se encuentren selladas. Saludos (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la Imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: qimono en pixabay.

domingo, 14 de mayo de 2006

Hijos de papá

He leído en el suplemento Negocios dominical, 14 de mayo de 2006, de un diario local un reportaje sobre la empresa familiar, con un artículo acerca de la perpetuidad de este perfil empresarial y la afluencia de “hijos de” en las escuelas de negocio, así como los programas específicos de alguna de ellas sobre esta cuestión. En mi vida profesional he tenido dos experiencias de gestión en este tipo de organizaciones: en un grupo empresarial del sector de la distribución (con una facturación anual cercana a los 100 millones de euros, 1991-1993) y en un grupo constructor y promotor (con una facturación anual que rondaba los 42 millones de euros, 2004-2005). He aprendido mucho en esos dos estilos y costumbres directivas. En la primera organización, cuatro de “los hijos de” trabajaban en la empresa, uno de ellos bajo mi responsabilidad; en la segunda “el hermano de” dependía colateralmente, dentro del proceso de reestructuración que pretendía implantar. He procurado percibir siempre al profesional, su realidad actualidad, su potencialidad y su encaje en la cultura empresarial del negocio, pero sin dejar a un lado su situación personal o, en este caso, familiar. 

¿Qué es una empresa familiar? Coincido con aquellas corrientes de pensamiento que van en la dirección de que es un asunto de participación en la empresa, ejerciendo el control en la gestión, con unos determinados valores y cultura empresarial y con perspectivas de continuidad en las generaciones futuras de la familia. Dice el redactor de la crónica periodística que en nuestro país el 65% del total de empresas son familiares y que el 25% de las empresas más grandes del país son familiares. Sí, un porcentaje altísimo de nuestro tejido empresarial son pequeños negocios, luego los datos van en sintonía. Ahora bien, lo que no estoy totalmente de acuerdo es que se coloque la teoría y la docencia específica, en torno a la idea de empresa familiar como sistema económico, en un lugar cardinal o preferente en la microeconomía y en la propia sociedad. Tiene su importancia, pero no más que otros contextos de gestión empresarial. Cierto que existen unas situaciones comunes, fundamentalmente convivencia de la familia en el negocio, profesionalización de la gestión y problemática de la sucesión; pero pregunto: ¿no existen dificultades en la convivencia igual o más graves en el resto de las empresas? ¿y problemas con la formación, el reciclaje y la cualificación profesional? ¿cuántos ineptos pensamos se encuentran al frente de verdaderos emporios mercantiles, económicos y sociales?

Me atrevería a afirmar en este foro que un porcentaje altísimo (por no decir 100% ) de los problemas que se le adjudican a la empresa familiar son inconvenientes de todos los negocios. Todavía en la empresa en general existen problemas de comunicación, transposición de papeles directivos, resistencia a la formación y al reciclaje, desconfianza en la delegación de funciones, celos, enfoques distintos de dirección, dificultad para separar la vida profesional de la familiar, etc. En cuanto a la temida máxima de que sólo el 15% de las empresas familiares llega a la tercera generación, lamentablemente no puedo ahora comparar este dato con el porcentaje del total de empresas y el porcentaje de las empresas que se cataloguen como no familiares, pero no me resisto a expresar la corazonada de que puedo llevarme una sorpresa, en el sentido del trágico final de muchísimas empresas, sean o no catalogadas “familiares” (datos del Registro Mercantil –RM- y de Hacienda para aquellos negocios no obligados a inscribirse en el RM). 

Estimo que en todas las empresas con idea de pervivencia en el futuro (que el negocio supere al equipo que lo creó ), deben diseñar la sucesión de sus líderes formales (y, también los informales), de sus equipos troncales, incluso de sus asesores externos (más de un caso me consta de empresas abocadas al cierre por el desgaje de varios profesionales externos). Por eso pienso que las escuelas de negocios (y las universidades privadas de management) siempre han estado llenas de “hijos de” todo tipo de familias y que inculcar habilidades y crear valores interesa a todos, sean o no hijos de sus padres empresarios. Un amigo, profesor reconocido en una escuela de negocios del norte de España, me dijo hace unos años que lo de la “empresa familiar” es una buena idea de marketing para dichos negocios de formación (también me dijo para las organizaciones empresariales) y que en todas las empresas de educación privada, regladas y no regladas, hay muchos “hijos de”, tengan o no programas o cátedras específicas. Sí me consta que algunas disponen de módulos específicos en cada uno de los master o cursos de especialización, por ejemplo, si yo, “hijo de mi padre y de mi madre” voy a realizar un master en Gestión de Empresas Inmobiliarias, en el programa me incorporan un módulo sobre la empresa familiar (sucesión, convivencia, etc.). Saludos.

P.D. Si hay alguna persona que pueda pensar que la tengo tomada con las escuelas de negocios, expreso que no es cierto. Admiro la aportación intelectual que este tipo de instituciones y los postgrados en la Universidad pública y privada traslada a los empresarios y personas que quieren incorporarse al mercado laboral en puestos de responsabilidad. Me quedé en los programas de doctorado en Dirección Estratégica de la Empresa (1990-1993) y en varios cursos de especialización en escuelas de negocios, pero tengo anotado en mi planificación formativa, para cuando ahorre algunos euros, realizar un master en Gestión Comercial y Marketing y cuando perfeccione mi inglés de los Montes de Málaga, cursar una especialización en comercio internacional o, como se dice ahora, global.

(Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

martes, 9 de mayo de 2006

Decisiones imprudentes

Fuente de la imagen: SCAPIN en pixabay
He visualizado esta tarde los medios digitales y he leído la presunta estafa de dos entidades filatélicas. Donald D. Rugg (reconocido experto en fondos de inversión y otros productos financieros), nos decía ya en el año 1986 que existen nueve razones principales por las cuales los inversores, y en especial los pequeños, toman con frecuencia decisiones imprudentes: 1. no logran desarrollar una estrategia acertada; 2. asumen riesgos excesivos o insuficientes; 3. hacen una mala selección de sus inversiones; 4. no escogen el momento oportuno para actuar; 5. la diversificación de sus inversiones no es adecuada; 6. pagan altos costes de transacción; 7. tienen malos asesores; 8. no logran controlar sus emociones, en especial la avaricia y el temor; 9. pagan demasiados impuestos.

Casi veinte años después, la mayoría de estas razones siguen estando de rabiosa actualidad. El pequeño y típico inversor no dispone de los conocimientos, el tiempo o el deseo necesarios para evitar caer en tales errores. Mi tía, mi hermano, mi suegra, mi cuñado, etc. tiene unos ahorrillos y se cree la historia de la multiplicación de los panes y los peces y del rédito fácil que he contado. Yo, el sabelotodo aprendiz de financiero, en mi ámbito social de actuación administro o asesoro colateralmente, sin responsabilidad y sin preparación (o con una cara muy dura), ingentes capitales; ésta puede ser una de las muchas formas de iniciar la historia piramidal. (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: SCAPIN en pixabay.

¡Bravo Jefe!

Fuente de la imagen: archivo propio. Carátula álbum Letter to you
Me llega un e.mail con la dirección de Internet para escuchar una canción inédita que Bruce Springsteen ha colgado en su página web, How can a poor man stand such times and live? (¿Cómo puede un hombre pobre estar parado tantas veces y vivir?). He verificado la noticia en los periódicos digitales.

Escrita por Blind Alfred Reed en el crack del año 1929, dice Sony BMG que su letra ha sido adaptada por el Boss a la situación de las víctimas del huracán Katrina. Pronto lo tendremos por nuestro país, el 14 de mayo en el Palau Olimpic de Badalona (Barcelona). Bravo Jefe. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: archivo propio.

lunes, 8 de mayo de 2006

Incentivos fiscales I+D+I

Organizadas por la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA, he participado hoy en unas jornadas sobre incentivos fiscales como medida de financiación a la I+D+I (Parque Tecnológico de Andalucía). 

La creciente importancia que tienen las actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I+D+I) sobre la competitividad, el desarrollo y el mantenimiento del sector empresarial ha hecho que su impulso se haya convertido en una prioridad para la Administración.

El objetivo principal ha consistido en demostrar que la correcta combinación de los distintos incentivos disponibles para realizar actividades de I+D+I (créditos, subvenciones, deducciones) incrementa notablemente la cifra financiada y la rentabilidad de los proyectos de una manera totalmente segura.

Además de los incentivos (subvenciones y créditos) concedidos por las distintas Administraciones a la empresa y del estimulo a las empresas de Capital Riesgo, una de las principales medidas de apoyo y fomento de actividades de I+D+I es la constituida por los beneficios fiscales a los que pueden acogerse las empresas, mediante la deducción en la cuota del Impuesto sobre Sociedades de los gastos incurridos en actividades de investigación, desarrollo e innovación.

España ofrece en la actualidad el marco fiscal a la I+D más favorable de la OCDE, siendo un instrumento fundamental de la política de Innovación. Nuestro ordenamiento jurídico ha ido evolucionando con el claro propósito de fomentar la I+D+I en las empresas, generando distintas medidas de apoyo a estos incentivos. A pesar de ello, su aprovechamiento por las . empresas es muy bajo. Generalmente, las empresas no utilizan estos incentivos por mero desconocimiento.

Gracias a la Agencia IDEA por la invitación. Ha sido un día aprovechado.

(Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

¿Cómo está tu familia?

La mar estaba en calma; muchas personas, pero era lo lógico en estas fechas: domingo, día de la madre y el sol empieza a hacerse notar. Hojeo la prensa escrita a la que soy asiduo (ABC, El País y los locales). Me da la impresión que desde hace unos meses los editores del suplemento negocios se han confabulado sin quererlo, criticando de forma directa o indirecta el modo de vida mediterráneo en general y las comidas de trabajo en particular. Comprendo que haya directivos que escriban en contra de ese momento de relaciones del día laboral, con argumentos más o menos válidos, dependiendo del enfoque organizacional donde se encuadre. Pero ¿el resto piensa igual? No estoy de acuerdo

Recientemente, también escuchaba al Sr. Marín, Presidente del Congreso de los Diputados, expresar su disconformidad con las comidas de trabajo, aunque él introducía un matiz o comentario residual: “las largas sobremesas”. Bien, de acuerdo, salvo excepciones plenamente justificadas, coincido con el Sr. Marín en censurar esos excesos (café, copa y puro). Pero, amigas y amigos ¿qué es comer?: ¿sensaciones?, ¿percepciones?, ¿sentidos?, ¿emociones? ¿cubrir una necesidad fisiológica? ¿comer para vivir? ¿alimentarse? Pienso que es todo eso junto y ese TODO suma más que las Partes.  ¿Estamos entrando en la edad de las emociones o seguimos anclados en la edad del frío? No confundamos el tocino con la velocidad. He llegado a leer que las “comidas de trabajo” es lo mismo que preguntar ¿cómo está tu familia? y otras rarezas y anomalías dialécticas que evito pronunciar en este foro. 

Evidentemente, la persona que piensa que preguntar por la familia es un acto de relaciones innecesario es porque piensa que los que lo hacemos somos unos hipócritas o algo parecido ¿sí?; la persona que piensa que en las comidas de trabajo no se trabaja y supone un gasto innecesario para la empresa es porque piensa que los demás no trabajamos en una comida de trabajo ¿sí? Bueno, también podíamos pensar que el hipócrita es él y el vividor es él ¿sí? Seamos positivos, en mi opinión ese pensamiento de esas personas es porque, en el fondo, todavía siguen ancladas en sistemas de organización del pasado, fríos, sin emociones, apoyados por la suerte o la cancerígena e inadecuadamente denominada tecnocracia o teocracia de turno, por mucho que se alardee de disponer de la última tecnología en videoblutoconferencia a través de web 2.0. injection (disculpad mi inglés de los Montes de Málaga). 

Percibo que son del mismo club que aquéllos otros que piensan, por ejemplo, que el fenómeno blog es negativo para la empresa y para la sociedad (El fenómeno blog, en palabras de José Manuel Cerezo, es una conjunción de factores: una buena idea, fácil de usar, barata, casi sin coste y que permite que los usuarios participen, algo que hasta el momento estaba limitado a unos pocos). Estimo que la comida de trabajo, cuando sea necesaria, debe servir para acercarte al cliente, proveedor, equipo de trabajo, etc. en una atmósfera informal, para conseguir una mejor sintonía, conocimiento y confianza, distensión tras la tensión, etc. La comida debe ser ligera y evitar las bebidas alcohólicas (o en todo caso, beber moderadamente); tampoco se debe prolongar demasiado (sin sobremesa). 

Como en otras muchas situaciones en el trabajo, existen riesgos: que puedas hablar más de la cuenta (¿qué es hablar más de la cuenta en el rellano de la fotocopiadora con un mando intermedio o bloutojefecillo?), que puedas comer o beber más de la cuenta (¿qué es comer o beber más de la cuenta en el office de una empresa?), o que se alargue más de la cuenta el momento (sobran las palabras). Todo depende de la confianza en el colaborador o colaboradora y de su fidelidad e integración en el proyecto empresarial.

Criticamos con más o menos argumentación las comidas de trabajo, las reuniones, el horario, etc. Sí, es necesario ese tipo de debate en la sociedad (creo, primero, en la empresa), pero antes deberíamos debatir, atajar y superar otro tipo de situaciones; a título de ejemplo: economías de escala nacidas y alimentadas al abrigo de los favores del farsante de turno (egoista, manipulador, hipócrita, aprovechado o comediante), con zigzag microeconómicos (drásticas y muy camufladas reducciones de personal, producción soportada en una utilización excesiva y alegal de becarios, personal exiguamente retribuido, perenne chantaje emocional, etc.), imperceptibles a los ojos de la sociedad, que, a modo de movimiento continuo tipo acordeón, en verdad, ocultan verdaderos fiascos o fracasos en gestión empresarial (sirva lo que ha pasado en Marbella, de alerta y de ejemplo similar). Que os aproveche amigas y amigos (y lo digo, como otras muchísimas personas, con el corazón). (Formato de texto corregido y actualizado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay.

viernes, 5 de mayo de 2006

La Tregua

Fuente de la imagen: rotia en pixabay
Post rectificado el 30/12/2008. Empezó el día un tanto desencajado del plan personal previsto de actividades diarias, con la cancelación de un viaje a Ronda que, previamente, había desbancado una entrevista en Málaga para una posible colaboración profesional futura. Asimismo, la redacción del compendio sobre las NIIF hoy se parece más a los Partos Mentales de Günter Grass que a un texto financiero (gracias bloguero por tu aportación, pero tuve que eliminar las palabras disonantes). Pero a mitad de la mañana, en un receso, repasando las cabeceras de los diarios digitales El País, la Vanguardia, 20 minutos, Cinco Días, Expansión… y los locales, me encuentro con un video Chat en ABC acerca de José Manuel Cerezo, experto en blog, y me lo he zampado todo. Cuestiones interesantes planteadas, contestadas por José Manuel (hasta me he animado y he participado, enviando mi consulta). Me ha gustado, ha despejado mis dudas y temores y me ha animado a escribir sobre un tema que le llevo dando vueltas durante dos semanas y que no me atrevía a comentaros por lo sensible, profundo y el respeto que le tengo.

Estas semanas estoy más feliz de lo normal (¡a saber!, ´flow´ diría Punset) y es por la situación político y social generada por las esperanzas de Tregua. He seguido con atención todo el proceso. Estoy contento con la actuación del Gobierno español (tocaremos madera), del Gobierno Vasco, del PSOE, del cambio de orientación política del PP, del PNV (Josu Jon Imaz no me disgusta), de Izquierda Unida y del resto de los partidos demócratas. No sé si soy consciente de la profundidad del problema y si soy o no objetivo, tengo familiares que desgraciadamente han vivido y viven de cerca la tensión que supone la situación en el País Vasco y me entristezco cada vez que escucho a una persona afectada directamente por ese contexto político. Por otro lado, esta semana estoy siguiendo el monográfico que Noticias Cuatro está ofreciendo sobre la Comunidad Andaluza, con motivo del Estatuto, ayer fue sobre la emigración y la inmigración (a propósito Iñaki, después de escucharte sobre el tema del paro, sigo pensando lo mismo de la futura estanflación española). Finalmente, he recuperado algunos proactivos contactos de foros y debates en los que participaba hace años. Y todos esos ingredientes, cocinados en mi mente (no me regañes Koldo), han propiciado que os cuente brevemente una de mis muchas sensaciones “con / y” en el País Vasco, por si puede servir de algo positivo.

Llegaba el verano de mis doce años, finalizaba mi primer curso en un colegio de enseñanza, aprobado raspado en todas las asignaturas. Mi madre me ayudó a preparar la maleta (de esas con diseño similar a las que aparecen en la serie "Cuéntame" ) y una noche del mes de junio me montó en el tren rumbo a San Sebastián (Donostia), junto con mis miedos, mi inseguridad, mi timidez, mi atenuada tartamudez, unos bocadillos de chorizo y de morcilla, botella de La Casera llena de agua y un rollo de papel higiénico de una sola capa, a modo de pañuelo, servilletero y para lo que hiciera falta. Me subí en el tren a las doce de la noche y me bajé en San Sebastián a las ocho de la tarde del día siguiente; un porrón de horas, primero asustado por unas personas que iban en mi compartimiento, con una vestimenta y un idioma extraños para mí; luego, más relajado (me ofrecieron amablemente naranjas y queso y sus continuas sonrisas y, sobre todo, su mirada me fueron tranquilizando), saqué la cabeza por la ventana y allí me tiré horas y horas con el viento dándome en la cara y desgajando esas lágrimas que sigo sin saber si eran de tristeza, desarraigo o de la humedad de la noche. Me conozco ese camino (tuve que hacerlo varios años, ida y vuelta), cómo iba cambiando continuamente el paisaje (hasta era bonito lo que veía).

Llegué a San Sebastián (Donostia) y allí me esperaba un familiar. Al día siguiente, a trabajar de aprendiz en un restaurante en la Parte Vieja. Empecé el primer verano clasificando cascos vacíos en la bodega (jopé, cuanta trina, fanta, cocacola, kas, zumo, cerveza – El León, la Keller, la Kronembourg, etc- vino –tinto, blanco, rosado – txacoli, sidra… bebían esas señoras y señores), realizando tareas de limpieza y apoyando en momentos puntuales a los camareros en la barra. Terminé el último verano de adjunto al encargado de tarde. Fue el segundo año cuando fui consciente de la familiaridad con la que era tratado; le había cogido el ritmo al trabajo de la bodega, aunque aumentaron sustancialmente las cicatrices en mis manos (por los cascos de botella rotos) y así podía pasar más tiempo ayudando en la barra, el merendero y en el propio restaurante y, por derivación, me relacionaba con más personas. Este trato lo recibía no sólo de los directivos de la red de restaurantes, sino de los clientes (adultos y niños con sus padres), muchos asiduos. Recuerdo que me llamaban “Manolo el sevillano” (me cabreaba y les decía que era de Ronda, no de Sevilla). Hablaban en un idioma distinto al de las familias que me encontraba en el tren, pero que tampoco, inicialmente, entendía; vestían como mucho más moderno que en mi pueblo, pero algunos llevaban una boina como la de mi abuelo y sonreían amablemente, me miraban (sí, la misma mirada limpia que los ciudadanos del tren) y sonreían.

Y de vez en cuando, de forma drástica, se vaciaba de clientes el establecimiento. Al lado, en el Boulevard, los manifestantes, la policía, los autobuses incendiados y las pelotas de goma surcando el aire. Como ese primer día que viví la experiencia no había clientela y en otros restaurantes de la red sí, me pusieron en la espalda un saco de pan y ¡hala! sevillano, lo llevas a Amara. Junto con Patxi, el encargado, inocente de mí, cogí raudo y veloz el costal de pan caliente y me metí de lleno en la trifulca política que había en el Boulevard. Los manifestantes a un lado, los grises a otro y la extensa calle en medio, con mobiliario urbano destrozado. Y sigo caminando, cruzo la línea de los manifestantes y, en ese momento, se suaviza el alboroto hasta callarse y los grises dejan de tirar pelotas de goma (mis amigos de Ronda sólo querían que les trajera de regalo esas dichosas pelotas negras), cruzo la zona entre los manifestantes y la policía, bajo un silencio, silencio, y me topo con los escudos de protección de los polis, miro a los ojos del cansado "robocot" que tenía delante y éste me hace un hueco entre su compañero y él y me dejan pasar; seguí caminando y al minuto escuché el estruendo de nuevo. Llevé el pan al otro establecimiento (luego llegó Patxi con la cara toda blanca, me vio y me abrazó ) pero siempre que recuerdo esa situación vivida, renuevo en mi interior la confianza en las personas, sean de la clase que sean o del pueblo que sean, o de la raza o de la religión que sean, manifestantes o policías y, en este caso, los habitantes del País Vasco.

Innumerables historias vividas en los ratos de trabajo y de descanso, largos paseos por cada uno de los bellos rincones de esa ciudad y un baúl de bonitos recuerdos. Poco a poco, a lo largo de los años, mis lazos con algunos clientes se hicieron más grandes. Un alto directivo vasco del vasco Banco Guipúzcoano, cliente del restaurante, me regaló un verano una cartera con diez mil de las antiguas pesetas, para mis futuros estudios de Empresariales, decía (gracias, lo invertí en libros para mis amigos y para mí ) unos hijos de una familia me dibujaron el Puente Nuevo de mi Ronda (¡por fin! amo a Sevilla pero nací al lado de la Cueva del Gato); al finalizar el verano los directivos de la cadena, vascos ellos, me entregaban un sobre (guardo uno de ellos con mi nombre escrito) con un complemento salarial para mis estudios; etc., pero, sobre todo, guardo como oro en paño, las enseñanzas de esos vascos de boina, personas mayores, que me enseñaron muchas, muchas cosas de la vida, de cuatro a seis de la tarde en la alameda o jardín que hay al lado del Ayuntamiento y de la Concha. Soy una persona con suerte. Gracias, muchísimas gracias.

Allí aprendí a valorar la “cocina” y el valor de mi madre en poner la mesa cada día. Conocí los chipirones en su tinta, los callos a la riojana, los calamares a la romana, etc. y ¡cómo no! la tremenda variedad de pinchos y mi apreciado marmitako (Koldo, cuando me explicaron donde nació ese plato, otra vez esas dichosas lágrimas aparecieron en mis ojos). También aprendí a chapurrear ese ¡idioma! que no entendía (y sigo sin entender): ardo beltz (vino tinto), ardo zuri (vino blanco) Garagardo o cerveza (cerveza), pintxo patata-arrautzopila jango du (va a comer un pincho de tortilla, o algo similar) etc. En resumen, un pueblo, como el gallego, el catalán, el extremeño, el andaluz… personas, a fin de cuentas, con corazón, con sentimientos, con lágrimas de felicidad y de sufrimiento. Punset, otra vez te recuerdo hoy, cuando hablas de los experimentos con las ratas de Marmott y, en especial, la reivindicación del poder de las emociones, tan despreciadas durante décadas.

Bien, la suerte está echada; un grano de mi convivencia con el pueblo vasco. He disfrutado cada verano en San Sebastián - Donostia. A posteriori he llorado con cada muerte y extorsión a personas decentes. Hoy soy un poco más Feliz (esa Felicidad que antecede a la felicidad, según Eduardo Punset). Si trabajamos y ahorramos algunos euros (seguir las enseñanzas de Madre Teresa de Calcuta es difícil en mi actividad profesional, pero, al fin y al cabo, es sólo escasez material, que no espiritual), este verano quiero proponer a mi familia visitar la ciudad, no por mí, que la llevo grabada en mi corazón, sino para dar la oportunidad a que se grabe en el corazón de mis personas queridas. Saludos (Formato corregido y modificado posteriormente. Fuente de la imagen de Donosti: Wikimedia Comonns). Nueva imagen incorporada con posterioridad; fuente: rotia en pixabay.

martes, 2 de mayo de 2006

Bacalao castellano

Fuente de la imagen: long68 en pixabay
He recibido un e.mail de mi amigo Koldo con un antídoto que salvará mi incuria semántica anglosajona y, de seguro, me hará sentir bastante mejor
La receta es de Pedro Subijana y la hurtó y saboreó en Akelarre, donde sólo el paisaje merece la pena. Animo a todas las personas amantes de la gastronomía en general y las recetas en particular, den una vuelta por su rincón en Internet, quedarán gratamente sorprendidos y lo visitarán en más de una ocasión.

Ingredientes para cuatro personas:

- 4 lomos de bacalao, previamente desalado - Unos recortes de bacalao para hacer un pil pil - 1 cebolla blanca - 2 dientes de ajo - otro diente para el pil pil - 1 hoja de laurel - 1 cucharadita de pimentón dulce - 1 cucharadita de pimentón picante - ¼ de litro de caldo del bacalao - 4 huevos duros - 9 cucharadas de aceite de oliva virgen extra - 1 trozo de guindilla roja seca - 1 cucharada de harina de trigo - 1 copa de Fino de Jerez.

Elaboración:

Una vez bien desalado el bacalao, se escurre bien, y se seca con papel absorbente. Se reserva. Se pone aceite en una cazuela de barro, y se sofríen la cebolla y los ajos, finamente picados. Se añade el laurel.

Se cortan los lomos de bacalao en dos, de manera que salgan ocho filetes. Se pasan por harina, y se incorporan a la cazuela de barro, balanceando ésta, con ambas manos. Una vez que esté hecho el bacalao, por un lado, se le da la vuelta, y se espolvorean sobre él, las dos clases de pimentón. Se añade el Jerez. Se vierte por encima el caldo, y se pone a hervir a fuego muy suave. Se cuecen, enfrían y se pelan los huevos duros, y se reservan.

Del pil-pil: Se pone aceite de oliva en una cazuela pequeña, con la guindilla roja, y un diente de ajo aplastado. Se calienta poco a poco, hasta que el ajo, tome un bonito color dorado. Se deja templar, y se incorporan los recortes de bacalao. Se liga como si fuese un pil- pil, a base de movimiento, y se pasa por el chino.

Finalmente, cuando el bacalao lleve unos minutos cociendo a fuego suave se incorpora el pil-pil a la cazuela. Se colocan los huevos duros, cortados en rodajas, alrededor del bacalao; se deja un par de minutos más, y se sirve caliente...

Dice que no son las tortitas de bacalao que reseñaba en este blog, pero asegura que tras dar cristina sepultura al plato, miras al mundo con menos odio, y hasta casi lo justificas... Gracias Koldo.

(Formato actualizado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: long68 en pixabay.