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jueves, 12 de julio de 2007

Coletazos malayos

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Parece que el juez del caso Malaya (corrupción inmobiliaria, Marbella, España) le está dando los últimos retoques al macro-expediente, desgajando algunos temas que, por su importancia, merecen un tratamiento separado. Largo y tendido hemos hablado en este sitio sobre la corrupción inmobiliaria[1], por lo que no seré más pesado. Debería alarmarme o sorprenderme por las presuntas implicaciones de notarios, jueces y fiscales, los regalos, el blanqueo de capitales, etc., pero cada vez me inmuto menos.

¿Nos estamos insensibilizando? ¿Es la corrupción urbanística el pan nuestro de cada día? Ni aunque todos nos beneficiáramos a partes iguales de estas profundas ilegalidades, cosa que no sucede (sólo unos pocos), no deberíamos aprobar estas prácticas. Si la ley no nos gusta, procuremos cambiarla por los medios adecuados, legalmente, pero no usemos el libertinaje y la ilegalidad como presunta justificación de la obtención del sustento y la supervivencia de un pueblo o de un territorio.
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[1] Ver búsqueda parcial. 

viernes, 30 de junio de 2006

¿Fulanito en el trullo?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
He estado unos días fuera de onda en cuanto a la actualidad local y creo que no me he repuesto todavía del palo de la selección de fútbol. Esta mañana he bajado al centro de Málaga y he tomado un café con un amigo. Me dice: ¿Sabes que fulanito está en el trullo por lo de Marbella? - ¿Qué? La de vueltas que da la vida. ¡Cómo, presuntamente, se lo montan unos y cómo, presuntamente, espían las culpas otros![1] Me gusta pensar que tarde o temprano, por muy podrido o intoxicado que continúen ciertos estratos de la economía y la política, la justicia regenera ese tejido social. Me llamaréis idealista o iluso, pero me gusta filosofar que el bien vence al mal. 

Es más. Cavilo que en contra de lo que se pueda pensar, recursos como Internet van a hacer más difícil esas bolsas de fraude, extorsión, chantaje, intimidación, etc. tradicionales, ya que la información va a circular de forma distinta y los afectados, llámense clientes, bancos, proveedores o trabajadores, van a tener la posibilidad de estar interconectados y transferir indicaciones, avisos, revelaciones, etc. substanciales para la defensa de sus intereses, al tiempo que aúnan esfuerzos para el restablecimiento de la legalidad. Y por mucho que se pretenda ahogar esa Voz[2], el enjambre de minúsculos portadores de verdad, propiciará que la Verdad prevalezca. 

Por ejemplo, cualquiera puede abrir un blog o cincuenta, cualquiera puede escribir palabras sinceras, denunciar o aplaudir, y no hace falta que realice una campaña de difusión de su página Web para recibir visitantes, no, sus contadores de RSS, suscripción o visitas empezarán a subir como la espuma, porque la colectividad está necesitada de personas que cuenten, al menos, su verdad y colaboren, con su granito de arena, a ennoblecer la vida empresarial y, por derivación, dignificar a la propia sociedad. Y al coadjutor de una de las varias tramoyas inmobiliarias existentes, le recuerdo el castizo refrán: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar… pon las tuyas a remojar”[3]. 
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[1] Aunque hay que decir que la Justicia sigue su curso y eso levanta la moral a aquellas personas, empresarios, directivos y profesionales de cualquier sector que procuran realizar su trabajo conforme a la Ley. 
[2] Con variopintas estrategias de exclusión social y comunicativa, junto con otras complejas técnicas de desinformación.
[3] Formato de texto modificado. Imagen incorporada posteriormente; fuente del dibujo: sxc.hu.

martes, 16 de mayo de 2006

Corrupción en Marbella

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Leo en revistas especializadas acerca de la mononucleosis infecciosa, o enfermedad del beso y se me viene a la mente la situación político-económica actual del sector de la construcción y la promoción de viviendas, obras públicas, etc. (a partir de ahora SECONPROVIN) en nuestro país, con Marbella como punta del iceberg de la corrupción política. La mononuclesosis infecciosa, al igual que los problemas del SECONPROVIN, es una patología aparentemente poco conocida pero con una mayor incidencia de la que se cree. Se trata de una enfermedad infecciosa aguda, de difusión universal, exclusiva del ser humano y producida por el virus de Epstein-Barr. 

Al principio puede pasar inadvertida (¿quince años de desfalco continuado en las arcas de Marbella?) y sus primeros síntomas (dolor de cabeza, cansancio y fiebre) resultan fácilmente confundibles con los de otras enfermedades. Afecta sobre todo a adolescentes (empresarios advenedizos, temporeros, chapuzas...) y adultos jóvenes (políticos fracasados...) -especialmente, en países desarrollados (España, pongamos por caso). Al igual que la corrupción que rodea al SECONPROVIN, el ser humano es la única fuente de infección de este virus, que se transmite fundamentalmente por la saliva, De ahí que también se denomine enfermedad del beso, ya que el beso en la boca constituye la forma más común de transmisión[1]. 

Lo mismo que ha podido suceder hasta ahora con el desenfreno inmobiliario en el SECONPROVIN, la mononucleosis infecciosa no ha tenido un tratamiento específico, sino puramente sintomático, que consiste en reposar en cama (¿en la cárcel durante unos meses?) durante el periodo febril y en tomar analgésicos como el paracetamol (hasta ahora, aparentemente, la Administración Publica poco ha hecho al respecto). Sólo en casos de complicaciones severas (¿la Costa del Sol, la Costa de Levante, La Costa de la Muerte, la promoción de interior...? se opta por los corticoides (¿y por qué no se aplica la cirugía o la prevención a través de profundas, intensivas, decentes y selectivas inspecciones fiscales?). 

Y sigue diciendo que al tratarse de una enfermedad que puede pasar desapercibida en sus inicios, el diagnóstico de la infección se realiza cuando la sintomatología es ya muy clara y se ha podido producir algún contagio (caso Piedras, por ejemplo). En lo que no veo la similitud con la realidad inmobiliaria de nuestro país es con el proceso de curación, ya que la mononuclesosis infecciosa se cura, como máximo, en dos meses si no surgen complicaciones. Me ha entrado la risa tonta. No puedo seguir. Sobran más palabras. Saludos (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio. 
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[1] ¡Ay! aquellas películas sobre la Mafia, con el beso de la muerte.

viernes, 13 de enero de 2006

Mediocridad, inhibición y corruptela

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
La situación político-económica y social actual de Marbella y esa memoria que reposa en las interconexiones de mis neuronas, han refrescado reseñas históricas recogidas en un libro que me regaló hace ya unas décadas D. Francisco Martín, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y profesor de la Universidad de Málaga. Se editó en el año 1984 y trata sobre la economía y la sociedad en el siglo XVI: “Moriscos y cristianos en el partido de Marbella”[1]. Me anotó una dedicatoria que transcribo: “A mi amigo Manuel para que se dedique a la investigación”. Lo siento Paco, no me consagré a la exploración de la historia y la estructura económica (todavía), pero tenías razón en muchas cosas, como la de los ciclos económicos, las similitudes históricas y todo eso. Gracias por tu docencia, por tu ánimo en el programa de doctorado y tu guía en mis tanteos en la enseñanza privada. Extraigo a continuación unos retazos del voluminoso paquete de datos que contiene el texto.

Es, cuando menos, singular y curioso el procedimiento seguido en la formación de las “suertes” de las tierras de los moriscos expulsados del partido de Marbella (siglo XVI, años 1574 y siguientes), que se repartirían a los nuevos pobladores, y su incidencia posterior. Según el profesor Martín, el sistema de repartimiento utilizado sólo ayudaba en el corto plazo a la igualdad cualitativa (todas las suertes debían tener de todas las clases de tierra y de la misma calidad) y cuantitativa (todas las suertes debían tener la misma superficie) de las tierras del municipio, pero no al futuro económico y social del proyecto. Esta máxima igualdad municipal fue la base de crisis económicas posteriores y profundas desigualdades intermunicipales, unido a los problemas derivados del perfil profesional y familiar del nuevo factor humano, los repobladores, con una mediocre cualificación en el oficio de agricultor, su edad y el estar constituidos por una sola generación (ausencia de ancianos, capacidad laboral de los cónyuges y emancipación de los hijos). 

Las cosechas interesantes en los dos primeros años de la repoblación (hablamos de 1574 y 1575) cambian de signo en el año 1576, disminuyendo en más de un 21% (ídem en ganado), generando un empobrecimiento y malestar en los nuevos agricultores. La consecuencia económica fue la sustitución del sistema productivo originario de los moriscos, con diversificación de producciones y utilización de los sistemas de regadíos, por un sistema cerealístico de secano, que hizo disminuir las producciones y la renta con el consiguiente empobrecimiento de la población de Marbella. Las causas de este retroceso productivo y no consecución del resultado esperado por la Corona, se encuentran fundamentalmente en la desidia, corruptela y abuso de las autoridades públicas locales, la escasa formación en agricultura de los nuevos propietarios, mediocridad profesional, y su pereza productiva motivada por los impuestos que tenían que liquidar. 

En la mayoría de los municipios del partido de Marbella la gestión de los concejos dejó mucho que desear, desde inhibición de los abusos cometidos por los regidores y algunos vecinos de la ciudad de Marbella, hasta permitir que los repobladores convirtieran las tierras de riego en secano, con el consiguiente detrimento productivo. ¿Podríamos fantasear en que esto último fuera una de las raíces de los, parece ser, usos y costumbres relacionados con el saltarse a la torera la planificación urbanística ordenada, armoniosa, equilibrada, y degeneración en una construcción agresiva, depravada e insostenible, de la que muchos son responsables, no sólo los guijarros, unos por acción y otros por omisión? En todo caso, deberíamos aprender de la Historia. Saludos (Formato de texto modificado con posterioridad. Fuente de la imagen: sxc.hu). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Martin Ruiz, Francisco. Economía y Sociedad en el siglo XVI "Moriscos y cristianos en el partido de Marbella". T. Gráficos ARTE. 1984.