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domingo, 27 de noviembre de 2022

Y "Carretero" por parte de madre

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Anda el sitio plagado de referencias a la extinta y siempre querida madre. Textos como ¡Ahí va el niño perdío!, “El "niño perdío" llegó a la universidad” o “Sentir la palmada[1] son prueba de ello. Y es que cuando me llaman en algún sitio solo por el nombre y el primer apellido, desde que tengo uso de razón suelo decir “y Carretero por parte de madre”. La tartamudez de la infancia y de la adolescencia complicaba la vocalización de la frase, ya que el inicio del segundo apellido, la “ca” y luego la “erre”, encasquillaban la verbalización, pero ese contratiempo ni mucho menos me amilanaba y, con distinto acierto, lograba “terminar la faena”.

Te cuento lo anterior porque un familiar ha creado un grupo en una red social, en torno al primer apellido de su madre, y me ha gustado mucho que me incorporara (Gracias). En varias páginas de la blogosfera se lee que es un nombre antroponímico castellano, cuyo origen es sencillo, despejado, pero, a la vez, sufrido y profundo y en línea con la definición del Diccionario de la Lengua Española (DRAE): "1. Fabricante de carros y carretas. 2. Hombre que guía las caballerías o los bueyes que tiran de carros o carretas". En cuanto al escudo, dado que el oficio no era exclusivo de una familia determinada, hay varios diseños circulando por la red de redes.

Parece que es un apellido relativamente usual en España, país que ostenta el primer lugar en cuanto a referencias, seguido de México y Argentina. Para terminar, en el expresivo “A ella[2] transcribía la dedicatoria que Jorge Guillén le hace a su madre en Cántico[3]: “A ella, que mi ser, mi vivir y mi lenguaje me regaló, el lenguaje que dice ahora con qué voluntad placentera consiento en mi vivir, con qué fidelidad de criatura humildemente acorde me siento ser, a ella, que afirmándome ya en amor y admiración descubrió mi destino, invocan las palabras de este cántico”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. ¡Ahí va el niño perdío! (2007), El "niño perdío" llegó a la universidad (2016), Sentir la palmada (2017). Sitios visitados el 27/11/2022.
[2] Velasco Carretero, Manuel. A ella. 2021. Sitio visitado el 27/11/2022.
[3] Guillén, Jorge. Cántico. 1984. Obras Maestras de la Literatura Contemporánea. Ed. Seix Barral.

martes, 15 de marzo de 2016

Negocio romántico

Fuente de la imagen: pixabay
En el texto “El amor en el trabajo[1] te comentaba sobre romances en la empresa. Pues bien, en el fin de semana pasado he hojeado el libro de Tim Leberecht, The Business Romantic: Give Everything, Quantify Nothing, and Create Something Greater Than Yourself[2], que traducido con mi ingles de los Montes de Málaga es algo así como “El negocio romántico: Dar todo, cuantificar nada y crear algo superior a uno mismo”. El autor reflexiona sobre la posibilidad de fidelizar a clientes y ampliar la cartera aplicando técnicas basadas en el romanticismo (Fuente de la imagen: pixabay). 

Según Leberecht, en esta era tecnológica que nos toca vivir, con sistemas expertos por doquier, donde todo queda registrado, mascado y direccionado, imaginable y calculado, la emoción por lo desconocido, insólito, distinto… se nos hace extraña, puesto que ya no se la espera. Ese sentimiento de enigma, vibración, destierro, soledad… empieza a ser un filón de oro para los marketenianos que lo utilizan para la promoción de productos o servicios vía estas técnicas de romance. Te dejo un vídeo, subido a Youtube por Thinking Digital, donde Tim reflexiona sobre su concepto de negocio romántico.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. El amor en el trabajo. 2011. Sitio visitado el 15/03/2016.
[2] Leberecht , Tim.The Business Romantic: Give Everything, Quantify Nothing, and Create Something Greater Than Yourself. Editorial HarperBusiness 2015.

martes, 2 de diciembre de 2014

"Manué, la pela es la pela"

Fuente de la imagen: mvc pixabay
Ayer, en el autobús de línea, de vuelta al hogar, platicaban dos abuelos acerca de la difunta Duquesa de Alba y sus posesiones. Mucha Hija Predilecta de Andalucía, mucho flamenco, mucho Sevilla, mucha Hermandad de los Gitanos y mucha Iglesia del Valle y Santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada, pero de la tributación por la herencia ¿Qué? (se preguntaba el sénior con gorra). Mientras los escuchaba, recordaba el curso sobre Tributación y Fiscalidad que recientemente he impartido (ver post
Caña a la reforma fiscal[1]) y la sesión correspondiente al impuesto de Sucesiones y Donaciones[2] (en adelante ISyD), donde tratamos, precisamente, el caso de la duquesa y los distintos enfoques tributarios de las comunidades autónomas de mi país, en especial Madrid y Andalucía[3]. Básicamente grava la adquisición de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio, la adquisición de bienes y derechos por donación o cualquier otro negocio jurídico a título gratuito e ínter vivos y la percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguros sobre la vida, cuando el contratante sea persona distinta del beneficiario, salvo que estas cantidades deban tributar como rendimientos del trabajo en el IRPF. 

El ISyD se exige en todo el territorio español[4], si bien las comunidades autónomas pueden asumir competencias normativas, estableciendo exenciones y reducciones. Uno de los casos más llamativos es el de la Comunidad de Madrid. En cuanto al sujeto pasivo, se encuentran obligados al pago del impuesto a título de contribuyentes, cuando sean personas físicas, en las transmisiones mortis causa, los causahabientes, en las donaciones y demás transmisiones lucrativas e intervivos, el donatario o el favorecido por ellas y en los seguros sobre la vida, los beneficiarios. A los contribuyentes que tengan su residencia habitual en España se les exigirá el impuesto por obligación personal, con independencia de dónde se encuentren situados los bienes o derechos que integren el incremento de patrimonio gravado. Y aquí viene parte de la madre del cordero: la comunidad autónoma competente es aquélla donde la “Señora Duquesa” haya estado el mayor número de días de residencia habitual dentro de los cinco años anteriores al fallecimiento. 

Evidentemente, si los herederos pretenden dejar de pagar cien millones de euros en la tierra donde siempre ha vivido la causante, contra un millón y poco más en Madrid, la Junta de Andalucía deberá reclamar lo que la duquesa por activa y por pasiva siempre ha expresado: su amor, su residencia, su tierra, su feria, su hermandad, etc. litigando llegado el caso. Decía el otro abuelo: “Manué, la pela es la pela y ya te diré yo a ti lo que va a pasar, por mucha Hija Predilecta de Andalucía, mucho flamenco, mucho Sevilla, mucha Hermandad de los Gitanos y mucha Iglesia del Valle y Santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada; éstos pasan de todo eso, aunque la deshonren despojándola de predilecciones y baptisterios, incluso son capaces de desenterrar sus restos y llevárselos a Madrid para no tener que pagar. Si lo sabré yo”. Fuente de la imagen: Wikimedia Commons[5]. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Caña a la reforma fiscal. 2014. Sitio visitado el 02/12/2014.
[2] BOE. Legislación consolidada. Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. https://www.boe.es/buscar/pdf/1987/BOE-A-1987-28141-consolidado.pdf. Última vez consultado el sitio: 02/12/2014.
[3] 
Este impuesto se halla regulado en la Ley 29/1987, de 18 de diciembre y el Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre.
[4] En el País Vasco y Comunidad Foral de Navarra, las distintas diputaciones disponen de normativa propia (Concierto Económico con el País Vasco y al Convenio Económico con Navarra).
[5] Estatua de la Duquesa de Alba en los Jardines de Cristina de Sevilla . Autor: CarlosVdeHabsburgo CC BY SA 4.0 Wikimedia Commons.

domingo, 5 de enero de 2014

Abrazo estrujón, cariño un montón

Fuente de la imagen: archivo propio
Si sigues este sitio desde antaño, conocerás mi interés por los abrazos sinceros. Desde el postAbrazos gratis” escrito en 2007, hasta “Abrazos contra la crisis” en 2012, pasando por el simplemente “Abrazos” de 2009[1]Ayer, cuando el angelote se lanzó y me dio un abrazote, recordé el dicho percibido en los inviernos de mi infancia: “Abrazo apático, afecto parco; abrazo estrujón, cariño un montón”. Demostrado está que el ser humano necesita abrazos y caricias para sobrevivir durante los primeros años de vida. Desvela Elena Sanz en Muy Interesante “¿Por qué necesitamos los abrazos?"[2], los estudios realizados en bebés, donde se llegó a la conclusión que ante ausencia de contacto físico, millones de neuronas mueren en sus cerebritos, afectando igualmente al crecimiento, o lo que científicos de la Universidad de Duke (EE UU), catalogan como "enanismo psicosocial". 

Relacionado con lo que anota Sanz, se encuentra la oxitocina (en el hombre, la vasopresina). Apunta Pilar Quijada en ABC, “La hormona de los abrazos[3] (sobre la que también escribí hace unos años, post "Oxitocina"[4]), que este producto glandular es el responsable del cariño maternal y de que las relaciones de pareja sean duraderas, conociéndose también como “hormona del abrazo” o “pegamento del amor”. Según Elena, investigaciones de la Universidad de Carolina del Norte dejan ver que los abrazos surten efecto a cualquier edad, aumentando los niveles hormonales y disminuyendo la presión arterial y el ritmo cardíaco. Así que a practicar la sana costumbre. Yo la voy a incentivar este año en mi actividad profesional. Te dejo un dibujo, que intentó captar ese feliz instante, similar al descrito en el primer párrafo.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Abrazos gratis (2007), Abrazos contra la crisis (2012),  Abrazos (2009. Sitios visitados el 05/01/2014.
[2] Sanz, Elena. ¿Por qué necesitamos los abrazos? en Muy Interesante. 2012. Sitio visitado el 05/01/2014. 
[3] Quijada, Pilar. La hormona de los abrazos. ABC. 2010. Sitio visitado el 05/01/2014.
[4] Velasco Carretero, Manuel. Oxitocina. 2009. Sitio visitado el 05/01/2014.

jueves, 26 de julio de 2012

¿Dulce reparación?

Fuente de la imagen: Girando sobre sus talones (Velasco, 2007)
En “Dañina sed” (Velasco, 2011)[1], te escribía sobre la venganza que pulula por los corazones de los ejecutivos y profesionales. Cuando el ego se siente herido, consecuencia de una injusticia[2], puede surgir el sentimiento de venganza, como reacción narcisista o, en cierta forma, egocéntrica. Ayer, me remitió Anton (Gracias), link al artículo en Business Week “Sweet Revenge[3]. Dice Kenneth Eisold, psicoanalista de New York (EEUU), que “la venganza no tiene fin”. 

No solamente surge consecuencia de renuncias o despidos, sino también por otros conflictos, como, por ejemplo, cuando el socio ningunea, amenaza, hace la cama o roba ideas. Pero como te trasladaba en el postNocivo plato frio” (Velasco, 2012)[4], creo que esa revancha, a medio plazo, es nociva, ya sea como réplica a un aparente abuso o a un “yo maltrecho” (fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Dañina sed. 2011. Sitio visitado el 26/07/2012.
[2] Ya sea vía agravio, ofensa o daño a uno mismo o a una persona de tu entorno.
[3] Sitio visitado el 26/07/2012.
[4] Velasco Carretero, Manuel. Nocivo plato frio. 2012. Sitio visitado el 26/07/2012.

martes, 29 de mayo de 2012

Nocivo plato frío

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Dice el proverbio: "La venganza es un plato que se sirve frío".  Desgraciadamente, en el ámbito profesional y empresarial, la venganza disfruta de un significativo cometido en las mentes de los presuntos agraviados, ya sean socios amenazados, trabajadores pisoteados o ejecutivos ninguneados. Hace unos días, nuevamente me trasladaron la noticia de las dificultades empresariales de tal o cual grupo de "señores de la guerra". 

Tuve que reportar mi tristeza por dichas confidencias. Pensaba mi interlocutor, y así me lo reconoció posteriormente, que el rumor iba a satisfacer mi ego, debido a que los problemas actuales fueron predichos por algunos de nosotros en el pasado y que la sensación en determinados foros era que mi perfil fue entonces injuriado, ofendido, mancillado. No le reprocho el pensamiento del acto vengativo que me supuso. 

Lo normal podría ser sentir satisfacción por el desagravio de algo o de alguien que nos ultrajó profesionalmente ante terceros o nos hizo algún tipo de daño. Pero, aunque sentir tristeza también es triste, lo prefiero a sentir complacencia por la venganza. Creo que esa revancha es nociva, ya sea como réplica a un aparente abuso o a un “yo maltrecho” (fuente de la imagen: sxc.hu)[1]
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[1] Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.

jueves, 25 de agosto de 2011

Injusta patada

Fuente de la imagen: No es oro todo lo que reluce (Velasco, 2007)
Si tienes un equipo de personas a tu cargo, es bueno que demuestres sincero interés y preocupación por ellas. Ayer, lejos de mi ámbito provincial de actuación, sorpresivamente me encontré con un ex-colaborador al que tuve que finiquitar de un proyecto hace más de dos décadas. Tuvo el hombre la confianza de sacarme el tema a relucir (Gracias) y reprocharme que no había tenido la delicadeza de preocuparme por su situación personal. Los sensibles problemas familiares que acarreaban sus espaldas, le habían distraído sobremanera del trabajo encomendado. 

Llegó el ejecutivo agresivo que era entonces y me lo cepillé sin miramientos, de un plumazo, con una injusta patada en el culo. Pero hoy pienso que posee la razón. Debería haberle preguntado. Igual, la decisión hubiera sido la misma, es decir, la rescisión del contrato, puesto que su tarea exigía una alta concentración. Pero puede que existieran otros caminos para no perder a un otrora empleado valioso. Y, en todo caso, tacto, delicadeza, respeto, hacia la persona despedida y su situación individual. Lo siento. Solo me queda aprender de esa triste experiencia[1].
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[1] Dibujo de imagenes-gratis.net. Imagen incorporada posteriormente; fuente: mvc archivo propio.

martes, 21 de junio de 2011

Bueno, alegre, vital

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Día triste. Tocó despedir a una persona, Cayetano. Por el post La Solera (Velasco, 2009)[1], sabes que lo respetaba y quería. En la nota “Si el vino viene, viene la vida” (Velasco, 2005)[2], te dejo entrever cuando lo conocí, allá por el invierno de 2002, con motivo del XXV aniversario de Agrícola Virgen de la Oliva, cuando un puñado de socios me encomendó la sensible tarea de pasar del término “Cooperativa” al concepto “Empresa Cooperativa”. Sin su ayuda no hubiera podido obtener el siempre relativo o criticable éxito empresarial. Dice José María Rodríguez, exdelegado de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, en Málaga Hoy[3]: “Es muy difícil expresar en pocas palabras las vivencias y los recuerdos que en la vida personal y profesional he mantenido con Cayetano. Quizás, a veces solo sirva la sensación de rabia y de impotencia que se siente cuando nos abandonan personas tan buenas y que han hecho tanto por los demás como Cayetano Garijo. Hasta siempre, amigo.” También, el contacto Ignacio expresa en el mismo medio: “Estoy impactado por la triste noticia. Parece que fue ayer cuando nos topamos en calle Larios. Nada me dijo de lo que ya arrastraría. Esta vez no hablamos del picudo. Él siempre con su sonrisa socarrona y escéptica. “Qué le vamos hacer, Ignacio”, concluía, al límite de una charla sobre una injusticia o al final de una materia donde la investigación científica no había llegado. Quizás me lo repetiría ahora en esa lucha mantenida contra el maldito mal que se lo ha llevado. Hasta siempre, Cayetano.”

Y Antonio Infante: "Con Cayetano comparti muchas vivencias, unas profesionales y otras personales. No tengo palabras para describir lo que corrió por mi cuerpo cuando anoche, sobre las 12:00 horas me dieron la triste noticia. A él le debemos, y quiero significarlo, que en Andalucia se finiquitara con exito, el proyecto de vinos de calidad en nuestra CCAA. Gracias por todo lo que nos has dado, besos para los tuyos. Hasta siempre amigo. . ." En la última despedida, se encontraba el alcalde de la ciudad, representantes y ex-representantes de numerosas instituciones de Andalucía, de distinto color político, diversificación empresarial y policromo estrato social, compañeros y compañeras, amigos, amigas y, por encima de todos y todas, resaltaba un manojo de personas unidas, alegres, cercanas: su familia. Si quieres más información, te dejo link a algunas de las numerosas referencias que se han registrado en los medios: Diario Sur, La Opinión, Málaga Hoy, El Mundo, 20minutos, Qué, europapress[4]. En este sitio, escribir que mi corazón alberga una enorme dicha por haber conocido y convivido con esta bella persona. Allá donde viaje su espíritu, que la bondad, la alegría, la cercanía, la amabilidad, la vitalidad y los vinos de Málaga y Sierras de Málaga y las pasas de Málaga le acompañen. Te dejo uno de sus últimos vídeos[5], presentando “Oficios en la Casa del Vino”, proyecto en el que tengo el enorme gusto profesional de colaborar. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco-Carretero, M. (2009).  La Solera. Sitio visitado el 21/6/2011.
[2] Velasco-Carretero, M. (2005). Si el vino viene, viene la vida. Sitio visitado el 21/6/2011.
[3] Sitio visitado el 21/6/2011.
[4] Sitios visitados el 21/6/2011.
[5] Sitio visitado el 21/6/2011.

sábado, 11 de julio de 2009

La Solera

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Buenos días. Con legañas llego a la cita. Anoche me recogí tarde. La Asociación Malagueña de Enología y Cata me invitó a la cena homenaje de D. Cayetano Garijo Alba, que tuvo lugar en las instalaciones de Limonar 40. Un emotivo acto, donde al homenajeado se le entregó el galardón “La Solera”. El sentimiento que Cayetano transmitía en sus breves frases, ante la abarrotada sala, me hizo recordar los momentos cuando tuve la suerte de conocerle, hace unos años, y el empuje, orientación y apoyo que recibí de su persona. Gracias. Te lo mereces tú y tu familia. 

El menú maridado me gustó. Después de un blanco seco[1], con snacks propios del restaurante, iniciamos la constelación de sensaciones con una copa de foie y naranja amarga, con sal de vino, acompañado de un Chavea 2007[2]. Seguidamente, una ensalada templada de vieira, magret de pato y parmesano, con aliño de Albahaca, junto a un Montespejo blanco[3]. El gazpachuelo malagueño, con trozos de rape y langostino, armonizaba con blanco Botani 2007[4]. Las carrilleras de ternera con montadito de patata, se fundían con un Chinchilla 2005[5]

Finalmente, el financier de chocolate, sopa de vainilla y helado de mora, bailaba en el paladar con un PX Reserva de Familia[6]. Todos los vinos pertenecen a las Denominaciones de Origen Málaga y Sierras de Málaga. Además de Cayetano y su querida familia, tuve la oportunidad de saludar a otras muchas personas de la sociedad malagueña y disfrutar de una rica tertulia sobre vinos, sector agroindustrial y costumbres populares, en una agradable noche de verano (logo de la asociación). Post actualizado.Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] De Bodegas Dimobe.
[2] De Bodegas Antigua Casa de Guardia.
[3] De Bodegas Tierras de Mollina.
[4] De Bodegas Jorge Ordóñez.
[5] De Bodegas Doña Felisa.
[6] De Bodegas Málaga Virgen.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Sensaciones y emociones

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Sensaciones y emociones en un instante. Vídeo subido a YouTube por frmfilms[1]. Que tengas un buen fin de semana.
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[1] Sitio visitado el 28/09/2007.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Desamor genético y generacional

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Ternura y provocación, riesgo y sencillez. Cortometraje de Ander Duque[1]. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.
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[1] Ander Duque: El primer desamor se arrastra dentro, y ahí pernocta como una tenia aburrida. Sin saberlo, su huella se endurece cada día. Luego, con los años, vuelven las mismas luchas de entonces, pero ya nada es como al principio; vuelven la ingenuidad y el desafío, pero menos sísmicos. Los corazones se enquistan. Más tarde, tus vástagos serán tú y el ciclo, perenne, continuará para siempre... Desamor genético y generacional... Sugus y Brandy es el último trabajo del director Ander Duque. Con las ausencias cada vez más presentes, Sugus y Brandy se rueda entre Mayo/Julio06 con un equipo de profesionales entregados a una idea arriesgada y de resultados impredecibles. Con posos y substratos de edades tempranas, este relato mezcla ternura y provocación, riesgo y sencillez con la más que ambiciosa intención de concluir una historia indeleble". Vídeo subido a YouTube por anderduque. Sitio visitado el 01/08/2007.

martes, 5 de julio de 2005

Sentir un proyecto empresarial

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Aviso
, he cortado algunos párrafos pero es un post bastante largo. Preparando una documentación para remitir a una consultora de Sevilla, me he encontrado con un archivo de texto[1]. Había tenido una experiencia profesional bastante sensible y un amigo de la Cadena Ser me animó a que escribiera sobre ello y le facilitara una copia para entregársela al jefe de redacción del diario SUR. La verdad, no sé si se llegó a publicar[2], pero me vino muy bien como terapia y afronté el futuro de manera distinta. Bueno, ahí va: Trabajar de manera honesta es una exigencia básica de cualquier persona. Si uno de los objetivos de la empresa es el beneficio, el fin primordial de su componente humano es “saber hacer bien” los procesos, las tareas, las actuaciones, de manera competente, eficiente y honrada. Aunque mi estadística particular no es representativa de la población trabajadora, creo que, inicialmente, existe una conciencia moral en la mayoría de las personas, por no decir todas, que inician su actividad profesional. Pero, al pasar el tiempo, esta disposición inicial se puede traducir, por diversos factores y condicionantes, en una actitud pasiva, secundaria, que podría generar, por ejemplo, respuestas del tipo “total, para qué”. Hace unos días recibí una llamada telefónica de un entrañable amigo; quedamos para cenar. La última noticia que tenía era que cambiaba de trabajo, de una empresa local de servicios había saltado a una entidad de ámbito regional, con un volumen respetable de operaciones. Eso era lo que él buscaba. El bufete se le quedaba pequeño, quería experimentar la sensación de trabajar en una gran corporación, seguir desarrollando sus actitudes y aptitudes profesionales, convivir con un numeroso grupo de personas, trabajar en equipo, comunicar sus experiencias, aprender, superarse nuevamente. Tenía las ideas claras, al menos eso creía. No obstante, y como era costumbre suya, solicitó opinión a su grupo de amigos. Su exjefe le dijo que una vez se adaptase a la nueva situación, sentiría que el trabajo no era ni mejor ni peor al desarrollado hasta ese momento, sólo sería distinto. 

Durante la cena, la lluvia de esa noche, la penumbra que rodeaba la mesa del restaurante, la lentitud con que articulaba las palabras y su mirada, me dibujaron a una persona envejecida, cansada, como de vuelta de todo. En los dos últimos años había vivido, según sus propias palabras, una brutal experiencia profesional y humana; quise entender brutal en el sentido de difícil, dura. En su puesto de médico de cabecera de la empresa, empleando una metáfora particular y quizás incompleta de analista de procesos, había intentado poner en práctica las normas de actuación dictadas por los organismos competentes: análisis de la organización, estudio de los procesos, mantenimiento de la eficacia de los sistemas de gestión, detección de desviaciones, propuesta de mejoras… Se había quemado y optó por dimitir. A menudo solicitamos la dimisión de políticos, altos cargos de la administración y ejecutivos de grandes empresas por conductas no éticas. ¿Tan difícil es proceder según determinadas reglas, ser objetivo, velar por el provecho económico de las corporaciones, por sus recursos humanos y materiales, por los intereses de los clientes y proveedores… y, al mismo tiempo, practicar una ética empresarial? Depende de tu enfoque del trabajo, de tu trayectoria profesional, de tus valores y de lo que pretendas conseguir en esta vida. Respondió. Entonces - Repliqué - tu enfoque, tu trayectoria, tus valores… no han sintonizado con la cultura empresarial de la corporación. Exacto, eso es lo que ha sucedido - Contestó. - Difiero profesionalmente de muchos de los enfoques de parte del Consejo de Administración y no han existido las condiciones necesarias para que pudiera desarrollar mi trabajo plenamente; he argumentado estas situaciones en los foros adecuados y he propuesto alternativas. Al ver que íbamos caminando alegremente hacia un precipicio, me he sumido en una espiral de impotencia y tristeza y dado que ni la empresa ni yo podemos permitirnos el lujo de perder tiempo y dinero, he optado por renunciar a mi puesto. ¿Es ética tu forma de proceder? 

¿Has sido cobarde con tu decisión? No he tirado la toalla, si a eso es a lo que te refieres, la habré perdido o puede que la cultura corporativa reinante me la haya quitado. Fue su respuesta. Si bien no creo que su proceder sea una actitud cobarde, tampoco pienso que sea un acto de total valentía. Me pregunto, sin intención de quitarle importancia a su decisión, qué hubiera elegido si, por ejemplo, tuviera una familia que mantener. Percibo que existen muchas personas en esta Costa del Sol – directivos, funcionarios, mandos intermedios, personal de apoyo, auxiliares… - que detectan desviaciones en los procesos; que tienen ideas interesantes para innovar; que aportan con su saber hacer profesional valor añadido al proceso productivo y, por derivación, a la sociedad; pero que pueden no ser escuchadas de forma conveniente; que son, en algunos, casos tratadas de forma injusta por sus superiores; que son, a veces, malinterpretadas y utilizadas para conveniencias no necesariamente ligadas a los intereses corporativos; que son, en definitiva, enterradas en el anonimato por determinadas clases dirigentes. En su interior quisieran actuar como nuestro querido amigo y, en un extremo, irse o dejar el proyecto, pero se encuentran amarradas por maromas de todo tipo[3], ataduras que dificultan la práctica de lo que cada uno entienda por ética empresarial. Si alguno opta por el camino de la crítica constructiva, la denuncia y, en último caso, la dimisión por coherencia con sus principios: ¿sabrán sus superiores catalogar este comportamiento como ejemplar o moralizador? Puede que quedara marginado o que tuviera que salir por la puerta de atrás y, quizás, alguien se frote las manos al pensar que cuenta con un empleado problemático menos. Recuerdo que hace años, en la facultad, el director del programa de doctorado apreciaba el interés creciente, casi general, por la ética en los negocios, las culturas corporativas y la responsabilidad social. Se analizaron casos sobre publicidad, calidad de los productos, lealtad de los empleados, ecología, fusiones de empresas, influencia de los líderes... 

Se me quedó grabado un ejemplo sobre cómo actuaría un subordinado si un superior jerárquico, del cual dependía su jefe directo, le solicitaba información discrecional sobre la empresa. Obtuvimos conclusiones interesantes sobre la actuación de los grupos humanos ante situaciones de moralidad y de cultura de empresa, pero siempre desde un punto de vista de analista teórico o espectador, nunca desde la experiencia. En esta década de cambios profundos, de crisis, ¿Sigue teniendo razón mi profesor respecto al avance de la idea de ética en el tejido empresarial? Nuestro amigo no estuvo a la altura de las circunstancias ¿o sí? Lo que imaginaba un paseo profesional se convirtió en un difícil camino, quizás por la actuación de la propiedad, quizás por seguir las normas de actuación profesional, quizás por lo que entendía por “moralidad en los negocios”, quizás… Se escribe en la prensa, en revistas profesionales y se editan libros sobre normas de actuación, códigos de ética, culturas empresariales, responsabilidad social… pero, a la hora de la verdad, lo cierto es que el profesional se encuentra solo ante situaciones donde debe anteponer los intereses de su cliente o de su empresa a los particulares, cuando tiene que discernir entre lo correcto y lo chapucero. ¿En la práctica apreciamos lo que es ético de lo que no lo es? En mi opinión, todavía no estamos preparados para conseguir cotas de comportamiento por encima de lo que establecen las leyes, porque la sociedad en sí no está concienciada y es ella la que redacta en la mente de los ciudadanos los códigos de actuación y establece y desplaza, hacia arriba o hacia abajo, los mínimos de moral empresarial. Querido amigo, no sé qué hubiéramos hecho en tu lugar, pero, créeme, te gravitan muchos pensamientos positivos, energía de todos aquellos que en situaciones similares pensarían como tú. Por favor, sigue siendo fiel a tu ética de actuación, aunque ésta sea excesiva para los tiempos que corren, o los demás no estemos, aún, a la altura necesaria para conseguir un mundo empresarial mejor[4].
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[1]  Que redacté en octubre de 1993.
[2] Ya habréis observado a lo largo de este blog que mi redacción deja mucho que desear, digamos que es doméstica. Finalmente, no se publicó.
[3] Hijos, edad, préstamo hipotecario, miedo al paro, estatus...
[4] Formato cambiado posteriormente: Fuente de las imágenes: foto-gratis.es). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.