viernes, 29 de septiembre de 2006

La inteligencia del pastor alemán

Cuando era pequeño recuerdo estar rodeado, en muchas ocasiones, de perros y gatos. Jenny (una perrita feliz), Veneno (fiero, murió de rabia), Boby (el típico perrito modoso), Rufián (todavía se me ve la cicatriz de su mordedura en mi brazo, no me pusieron vacuna ni nada porque no confesé el incidente)… Son nombres que suenan en la buhardilla de mi cerebro, al igual que la imagen del pastor alemán de mi ausente hermano (estaba haciendo la Mili), subiendo por la escalera hacia su habitación. En cuanto a los gatos, los he respetado mucho pero ellos a mí no; todavía percibo el roce de sus cuerpos por mis tobillos, sus juegos, sus "ronroneos", sus miradas.

Hoy he refrescado de golpe todas esas naturales y bonitas sensaciones que esos animales me regalaron en mi niñez. Un amigo, que está cambiando de casa, me ha traído una pastor alemán, Thais, mientras encuentra nuevo domicilio (la vivienda donde vivo dispone de una amplia perrera, con su patio y todo; el anterior propietario era un enamorado de los animales). Como se descuide, me la voy a quedar, porque me encantan los animales.

Me he enterado de lo que significa pedigrí y de la historia de los pastores alemanes. El pastor alemán es un perro de guarda, que ayudaba a conducir rebaños. Es una raza que nace a partir de cruzamientos de otras razas extinguidas, más antiguas, de pastores. Tiene una excelente: resistencia al frío y al calor, convivencia en el hogar, olfato, etc. Lo que más me ha impresionado es su inteligencia, su extraordinaria memoria, su capacidad de reacción y de seguridad y su tolerancia con extraños (que no falta de agresividad en caso de allanamiento de morada).

Cierto que la perra, tiene tres años, viene adiestrada y ha ganado ya algunos premios y todo, pero me quedé perplejo como asimiló al instante las instrucciones de mi amigo: aquí duermes, aquí comes, aquí bebes, aquí el resto de tus necesidades fisiológicas, aquí no entres, estas son las personas que tienes que cuidar… Es completa. No ladra como los perros de los vecinos, te mira a los ojos de una forma especial, parece como si entendiera lo que digo. Me paseo por los escasos metros cuadrados de parcela y me acompaña como lo hacía Boby, Jenny, Veneno… Estoy feliz.

Lo siento por la pareja de silvestres gatos negros que habitan a sus anchas por el jardín, a los que respeto y de los que percibo protección, como los felinos de mis primeros años ¿o será tan inteligente y receptiva, Thais, que convivirá con ellos? El tiempo lo dirá. Te dejo una foto con Thais (incorporada posteriormente. Fuente: elaboración propia).

jueves, 28 de septiembre de 2006

Maltrato a los animales

(Fuente de la imagen: cabecera de la página web de Lyvon)

Me acaba de llegar la noticia de la canción Juan Lado Cagón, del grupo Lyvon y el videoclip realizado por Yolanda, la cantante de la banda (leído en 20minutos). 

No me he resistido a trasladaros esta información, aún a riesgo de que algunos de vosotros ya os haya llegado por otros medios. 

La letra es una manifestación de repulsa contra Juan Lado, vecino de Aguiño (Galicia, España), que apaleó brutalmente a su perro.

Te dejo el vídeo, subido a Youtube por lyvonmusicband.

miércoles, 27 de septiembre de 2006

Vijay y Javier

De la prensa que este fin de semana he hojeado, resalto dos textos: la entrevista al empresario Vijay Eswaran, autor de “En la esfera del silencio” (EL País Negocios), y la colaboración de Javier Cremades “Ciudadanía y Responsabilidad Democrática” (ABC, Tribuna Abierta). Ambos documentos tienen el nexo en común de Internet. Si se me permite, sugiero la visita a esa prensa digital y la lectura de esos artículos.
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Creo que tengo claro lo de la gratuidad en la Red (ver post NO anónimo y NO gratuito "De lo gratuito y de lo anónimo"), pero con la afirmación de Vijay Eswaran: “no hay nada gratis en el mundo; tampoco en Internet”, percibo que no es descabellado lo que redacté. Por su parte, Javier Cremades reflexiona sobre la importancia del micropoder de la ciudadanía en la intervención pública, a través de las nuevas tecnologías de comunicación. (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen de Vijay: Wikimedia Commons).

martes, 26 de septiembre de 2006

Contabilidad de Objetivos Sociales

Si no fallan mis registros, hace mas de dos años y medios de la IV edición de los Premios Balance Social Empresarial, promovidos por IRCO - Centro Internacional de Investigación de Organizaciones (IESE), que investiga sobre la gestión estratégica de recursos humanos y su impacto en las organizaciones. Cierto que en junio de este año finalizó el plazo para la presentación de candidaturas al premio Empresas con Corazón, pero es diferente.

Teniendo en cuenta la nueva oleada que sobre Responsabilidad Social Corporativa (RSC), Balance Social, Excelencia, etc. (ciclos neuronales de los organizadores de congresos, jornadas y seminarios), es raro que desde 2004 el IESE no haya vuelto a convocar esos galardones. Hace tiempo, tuve la suerte de conocer a un miembro de uno de los jurados y me consta que se curraban bastante la decisión.

Esta persona me explicó la diferencia entre Balance Social y Responsabilidad Social. Me decía que no se puede dar un premio a una empresa por su Balance Social sin antes detallar y aclarar su Responsabilidad Social. La dimensión de un Balance Social se sitúa entorno a un sistema concreto, definido, operativo y realizable de objetivos económicos y sociales, integrado en los procesos de dirección ejecutiva de la corporación empresarial.

También me dejó claro que, en su opinión, la función de ese tipo de premios era exclusivamente concienciar al tejido empresarial y difundir el concepto, porque Balance Social o Responsabilidad Social no es conseguir galardones y otros reconocimientos; tampoco es una presentación de cuentas sociales de cara al exterior o un mero informe sobre actividades sociales. Balance Social o RSC es creérselo de forma cansina, continuada, de puertas para adentro, de llevar una interna y transparente contabilidad de objetivos sociales sincera y comprometida. Gracias.

(Formato modificado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

domingo, 24 de septiembre de 2006

Trabajo versus familia

Autor: Manuel (Málaga, España). Debe mejorar en algunos aspectos, pero no me disgusta el suplemento interactivo de formación y empleo que desde septiembre de 2006 publica los fines de semana el grupo Vocento (España). el domingo pasado leí en portada la entrevista a Amparo Moraleda, presidenta de IBM España, Portugal, Grecia, Israel y Turquía. Interesante persona y una fuera de serie, ejecutivamente hablando. Sugiero la lectura del documento; no tienen desperdicio las reflexiones acerca de la tecnología, la creatividad, la innovación, el talento, la racionalización de los horarios, etc. Por resaltar algo aquí, copio uno de los titulares: “Tenemos que dejar que la gente progrese en detrimento de uno mismo; hay que saber dar un paso a un lado y dejar que otros mejores se abran camino y crezcan dentro de la organización”.

Sin embargo, lo que me ha motivado escribir en el blog esta mañana, ha sido la interesante conversación que tuvieron anoche dos amigos a partir del perfil de Amparo. Me visitaron para confirmar que estoy en tránsito laboral y para preguntarme qué perspectivas profesionales futuras tenía. Les ofrecí una cena a base de bonito a la plancha y una copa de vino blanco Marqués de Cáceres. Les consulté qué les parecía el suplemento y entramos de lleno a comentar los contenidos. Referente a lo que piensa la presidenta de IBM, surgió un debate acerca de un aspecto personal que aprecia: “Admiro mucho a las personas que han sido capaces de hacer sacrificios personales para estar donde están. Creo que muchos profesionales tienen capacidad para ocupar puestos de alta dirección, pero no hay muchas personas dispuestas a hacer sacrificios que determinados puestos implican. Todas las carreras profesionales llevan aparejado un enorme éxito”.

Y saltó la chispa. Los dos son perfiles profesionales que van en la línea de Amparo, en el sentido de que aman el trabajo que hacen, lo disfrutan, lo recrean, lo innovan, etc. en síntesis, se lo pasan bien y se han sacrificado, cada uno a su manera. Digo esto porque si bien han tenido una progresión profesional similar, desde hace aproximadamente tres años, cuando tuvieron las dos familias un bebé (sus respectivas parejas también trabajan), los dos se han sacrificado de forma distinta. Antonio ha seguido con su actividad profesional y, claro, por mucho que racionalice el horario, delegue y todo lo demás, al ocupar un puesto de alta dirección, si bien el tiempo que dedica a su hijo es de calidad, periódicamente debe realizar una privación extra en horarios, vacaciones y fines de semana.

José Luís se ha consagrado a su bebé durante los tres primeros años. De forma planificada, pero drástica, tanto él como su pareja procedieron a reducir la actividad profesional, implicando el sustento económico, en pro de disfrutar de esa nueva experiencia que la naturaleza le había proveído. Explicaba con sincera emoción la importancia de todos los segundos del día que pasaba con su hijo, del desayuno conjunto, de los preliminares para la guardería (lo tiene en la escuela desde los 18 meses a una media de tres horas al día), la preparación de la comida, el planchado de la ropa, el estudio pedagógico – didáctico del cuento que toca leerle o del nuevo juego, escribir en un diario que empezó cuando nació el bebé, donde anota aspectos relacionados con esa etapa que está viviendo, etc.

Antonio critica a José Luís en el sentido de que es un cabeza loca, que ha perdido trenes empresariales muy importantes que no volverán a pasar, que ya tiene cuarenta y pico años y que las retribuciones competitivas de antaño difícilmente las volverá a obtener. Por su parte, José Luís respeta pero desaprueba el enfoque profesional de Antonio y apunta lo del reloj biológico del hombre ¿?, la importancia de los tres primeros años en el bebé y de que también él aprendido muchas cosas en esos años, que cree le vendrán muy bien para su futuro profesional.

El caso es que los hijos son una monería; a los dos se les ve feliz y emocionalmente proactivos. El hijo de Antonio va a la guarde desde los cuatro meses, de siete de la mañana a cinco de la tarde, está apuntado a natación y otros deportes, tiene tutoría psicológica y no sé que más. El hijo de José Luís va a la guarde desde los dieciocho meses, sólo de 10 de la mañana a una de la tarde (de media). Desayuna y almuerza con su padre (su madre llega sobre las tres de la tarde). Dispone de escasos adelantos técnicos, sólo de juguetes que sus padrinos y algunos amigos le regalan.

Amparo: ¿Quién se ha sacrificado más? Si bien soy del perfil de José Luís, quiero a los dos por igual y percibo que sus hijos son felices. Con la regla de admiración de la presidenta de IBM, no sabría decir a quien admiro más. Juzguen ustedes mismos, por mi parte, todavía seguiré escuchando unos minutos “Tunnel of Love” (Alchemy Dire Straits Live), mientras el aroma del primer café de la mañana inunda la habitación. Buen día. (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

jueves, 21 de septiembre de 2006

Vino y aceite

La semana pasada leí en la prensa local las declaraciones del alcalde de Mollina (Málaga, España), Francisco, acerca de que Hojiblanca negocia entrar en la firma vinícola Tierras de Mollina y pondrá su red comercial al servicio de los caldos que se elaboran en el pueblo, corroboradas por el Director Comercial de Hojiblanca, Esteban, creo que ya puedo contaros, sin ser indiscreto, esos “previos” a los que aludía.

Tuve la oportunidad de colaborar en la reorganización industrial y comercial de la empresa productora de aceite, vino, aceituna de mesa, etc. de Mollina. Este verano unos agricultores de Antequera y de Mollina, que también disponen de viñas, me preguntaron qué me parecía que Hojiblanca comercializara los vinos.

El proyecto de distribución comercial viene planteándose desde hace tiempo: utilizar la red comercial de la cooperativa de aceite para vender los caldos de Mollina. Por cuestiones personales que hoy no vienen al caso, uno de los objetivos que me quedaron pendientes fue solucionar la situación de la comercializadora.

Mi respuesta fue en la línea de la que expresé en febrero de 2003: Es interesante siempre y cuando no sea una huida hacia delante, tanto por parte de Tierras de Mollina como por parte de Hojiblanca y, por supuesto, se valore de forma adecuada el sensible fondo de comercio de la propietaria de las marcas y la productora de los vinos y se construya sobre un plan de viabilidad que abarque todo el proceso, no sólo la comercialización, sino los aspectos económicos y financieros del negocio, puesto que la elaboración y almacenaje es sumamente importante y la rentabilidad del viticultor debe ser el objetivo primero y último.

Evidentemente, si la negociación sale bien, el resto de las bodegas de Málaga que comercializan vinos de Denominación de Origen Málaga y Sierras de Málaga, de los cuales más del 80% de los caldos proceden de Mollina, no van a ver con buenos ojos esta operación y puede que las fuerzas ocultas de siempre extorsionen y manipulen para que no llegue el barco a buen término. Confío que cuando llegue el momento, la presidencia del Consejo Regulador actuará de forma institucional y no se amedrentará ante esas posibles presiones.

Puedo entender que, animado por el ambiente previo a la Feria del Vino, el alcalde haya realizado esas declaraciones, pero coincido con aquellos empresarios viticultores que piensan que el representante del consistorio, una vez más, debería haber sido un poco más prudente y no haber soltado esta noticia en ese momento. Como dijo el poeta Gil-Albert, “Vivir es cometer errores que nunca humanamente se reparan”. Finalmente, les deseo suerte a los viticultores y la sociedad local en ese nuevo proyecto y que podamos seguir brindado con vino de Mollina. Saludos (Formato de texto mejorado posteriormente. Fuente de la imagen página web Tierras de Mollina).

miércoles, 20 de septiembre de 2006

I´m fat.

[Translate this page ] Autor: Manuel (Málaga, España). Ha llegado septiembre y con él la declaración de intenciones que todos los años me hago, que si hacer ejercicio físico (bueno, ahí estoy un poco mejor que el año pasado), que si reducir mi ingestión de alimentos, etc. Y, ¡como no! encajo a la perfección en el perfil de intentar aprender idiomas.

Me animé este fin de semana y me puse manos a la obra para mejorar mi “inglés de los montes de Málaga”. Me cojo el primer DVD-BOOK de Muzzy, editado por la BBC (Multilingual lenguaje course), que venía junto con un periódico local, y empiezo a escuchar el nivel 1, parte 1.


Pues parece entretenida la escena 1: el rey, la reina, la princesa, el jardinero y Corvax. Me animo en la escena 2 con la canción de Norman (gracioso el muñeco): Good morning. I´m Norman. Good morning. Good morning. Good morning. Good afternoon. Good afternoon …

Pero me quedo perplejo con la escena 3 que transcribo:

King: I´m strong (Rey: Soy fuerte)

Queen: I´m fat. I´m fat. (Reina: Soy gorda. Soy gorda.
I´m fat. I´m fat. Soy gorda. Soy gorda).
Sylvia: I´m beautiful (Silvia: Soy Hermosa.)
Corvax: I´m clever (Corvax: Soy listo.)
Bob: I´m brave (Juan: Soy valiente.)

Me ha afectado que la reina, la madre, diga que es gorda (por cuatro veces) y, por derivación, el resto de los papeles asignados a los participantes en la escena.

Más adelante percibo otras connotaciones negativas (Por ejemplo, Silvia le pide un melocotón al padre y éste le dice a la madre que le dé el melocotón a Silvia).

No dudo que este producto tendrá horas y horas de investigación pedagógico – didáctica, pero me pregunto cómo conmoverá a un niño y absorberá su subconsciente este tipo de ¿enseñanzas?

Luego nos quejamos de la sociedad machista, grosera y sin escrúpulos en la que vivimos. Deberíamos cuidar esos detalles pedagógicos ¿o no? Definitivamente, no seguiré este curso. Saludos.

(Formato de texto mejorado posteriormente).

martes, 19 de septiembre de 2006

Toros galácticos

Advierto que aunque he dejado pasar una semana para enfriarme un poco, todavía estoy "relativamente" triste, por lo que seré más subjetivo de la cuenta. Pero os cuento la historia. Empiezo con los antecedentes. La primigenia corrida de toros grabada en mi memoria fue vista a través de la televisión de aquella década, en blanco y negro, en una casa en el campo, de unos vecinos de mis padres. Tendría ocho o diez años y ya entonces me quedé fascinado a la par que aturdido.

Fascinado con el paseíllo, en el que desfilaban los matadores con sus cuadrillas; con la Suerte de Capote, con sus chicuelinas gaoneras, etc., desarrolladas por el torero para medir la embestida, fuerza y disposición del toro, y la Suerte de Muleta, con los lances naturales (abierto y con la mano izquierda, derechazo (con la derecha y la espada en el paño de la muleta para extender la superficie del mismo), de pecho. También me gustó todo lo que rodeaba al evento y que la caja tonta me permitía percibir.

Aturdido por los Tercios: de vara, de banderillas y de muerte. Todavía cascabelean en mi interior aquellos puyazos del picador en el morrillo del toro, los rehiletes clavados por el banderillero sobre el lomo del animal y, sobre todo, el estoque con el que el matador le da la muerte al toro, ser vivo capaz de sufrir y que ¿debe ser tratado con crueldad gratuita?

Evidentemente, la Tauromaquia tiene antecedentes que se remontan a la Edad de Bronce, y se ha desarrollado a lo largo de siglos como una forma de demostración de valentía, al estilo de algunas tribus que aún practican ritos de paso de la niñez a la edad adulta; es decir, hay un factor muy importante en cuanto a tradición, cultura, folklore e historia de los pueblos que no debemos rechazar de plano. Esto hace que aún hoy siga teniendo sentimientos contrapuestos, pero me obligo a transitar por el camino de aquéllos que son sensibles a los derechos de los animales .

He tenido enconados debates con amistades y conocidos que, en algunos casos, han hecho peligrar la oportunidad de avanzar en otros aspectos relacionales. Se me viene a la mente una discusión en la isla de Tenerife en mayo de 1995, con Miguel, Juan, José Ángel y Pilar, con más de un ceño fruncido. Sin embargo, cuando se une potenciar la sociabilidad, la tradición, la difusión del lugar donde nací, el folklore, la amistad, la fiesta, bajo subconscientemente la guardia y procuro luchar en la corriente.

Esto me sucede con la Goyesca de Ronda (Málaga, España). Sabéis que nací en ese término municipal. Ronda no me ha dado nada en lo profesional y mis padres han sufrido mucho como agricultores, pero me gusta decir y exportar el lugar donde he nacido, por lo que aprovecho cualquier oportunidad para ensalzar la ciudad, la serranía, su gastronomía, etc. Por supuesto, los toros.

Tengo conocidos que les encanta la Fiesta. Anualmente procuro invitar a alguno de ellos a la Goyesca (con los que tengo más confianza les traslado mi lucha interior y entienden que no les acompañe). Hasta el año pasado no he tenido problemas con las entradas; las he comprado en la taquilla y ya está, caras, pero sin ningún plus ni impuesto revolucionario.

Pero en esta última corrida me he quedado sin entradas y eso que desde Semana Santa un amigo me pidió encarecidamente que le consiguiera pases; además, es una persona que conoce mis convicciones, por lo que no tenía que acompañarle. He seguido el protocolo de todos los años, contactar con familiares para que me avisaran cuando se abría la taquilla, reserva de restaurante para el almuerzo previo, etc.

El infructuoso recorrido para conseguir los tickets ha sido un calvario. Me he sentido como un ratón con el que juega un mastodóntico gato. ¿Qué ha pasado? ¿la oferta y la demanda? ¿presuntas extorsiones que rallan lo mafioso? No debo pagar los desorbitados precios de las escasísimas entradas en poder de no sé que personaje de la farándula.

Ni siquiera puedo decirle a mi amigo que la corrida ha sido un desastre, porque hasta las faenas han estado decentes. Escucho y leo la cantidad de comediantes (en el sentido reactivo del concepto) a los que fulanito y menganito le han regalado entradas. La plaza no es grande, pero tampoco su tamaño es tan reducido como esgrimen tertulianos.

De acuerdo, es una actividad empresarial privada de la familia Rivera Ordóñez, pero sustentada en un folklore, una tradición, etc. En un pueblo que vive y sueña con su Goyesca, a fin de cuentas, y estamos en un marco donde el negocio privado se entrelaza con lo social. Si se mata con una estocada certera a ese verdadero toro de los cuernos de oro, que sustenta todo el tinglado mediático, la espada traspasará también el corazón de la propia fiesta local.

¿Consuelo de tontos por no haber cumplido el deseo de mi amigo?, lo sé, pero me consta que mi experiencia la han vivido otros muchos rondeños y rondeñas. Hasta mi ego ha sido compensado con un relativo éxito en ciertos círculos de pensamiento local, defendiendo los derechos del toro.

Por otro lado, he detectado en la feria una preocupante congoja o amargura del rondeño que se puede convertir, en un futuro, en rechazo o indiferencia a todo lo de la familia, pasión que a medio plazo no beneficiaría económicamente a nadie. ¿Aparente contradicción? ¿El animal sí saldría beneficiado?

Me pregunto si los últimos acontecimientos han iniciado el tercio de muerte de la Goyesca tal y como la hemos conocido, al tiempo que se inicia el paseíllo de una Goyesca Galáctica , tipo Real Madrid, con sus, imagino, cosas buenas, pero también sus miserias y desastres, no sólo en el ruedo sino a su alrededor. Quizás es el punto de inflexión que necesitan los defensores de los Derechos Naturales de otros seres vivos. Saludos.

(Formato de texto modificado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).

lunes, 18 de septiembre de 2006

Democracia Sí, Manipulación No

Autor: Manuel (Málaga, España). No había mirado todavía los titulares de la prensa del 15/09/06 cuando me reenvía un contacto el editorial de ABC: ABC, Jiménez y Ramírez

Al leerlo me he emocionado. 

Compruebo que otros periódicos digitales se hacen eco, también, de ese artículo. 

Esos mensajes sirven para no perder la esperanza y seguir alimentando la llama democrática. Gracias.

(Formato de post cambiado posteriormente. Link actualizado. Fuente de la imagen: sxc.hu).

domingo, 17 de septiembre de 2006

La Opa a Endesa

Autor: Manuel (Málaga, España). Me queda claro lo del intervencionismo descarado de los gobiernos ESPAñol y aleMÁN, lo de que esto de la UE huele a descafeinado total, los movimientos censurables de los consejos de administración -sobre todo Gas Natural con la chulería de los nueve meses y Endesa con todo lo demás- los probables beneficios vía plusvalías de los accionistas de ENDESA, las medallas que los gobiernos se pondrán y el rasgo de vestiduras que la oposición venderá, ...

Pero lo que no me queda tan claro es el beneficio a medio plazo del consumidor que ¿es el que verdaderamente cuenta? o ¿es el que todos esgrimen su defensa y luego si te he visto no me acuerdo?

Ya puestos en esto del intervencionismo, rebuznaré una aparente burrada: ¿por qué no se le garantiza al consumidor de Endesa unas tarifas un 10% por debajo de la media del mercado durante los próximos cinco años? Así todos contentos y todos se beneficiarían de ese ¿pastel? de rendimientos desorbitados que es hoy Endesa ¿ingeniería económica para aumentar los beneficios ahora?

El tiempo, el Registro Mercantil y los analistas y auditores "comprometidos" nos darán o quitarán la razón. Saludos.

viernes, 15 de septiembre de 2006

El verdadero agradecimiento de Evo

Autor: Manuel (Málaga, España).¿O es de bien nacido ser agradecido? Evo Morales agradece a España el apoyo a su revolución democrática. Si es cierto lo del apoyo de España y otros países, el agradecimiento debería venir a través del cumplimiento de la palabra dada y de los acuerdos, además de acciones legales concretas a las empresas españolas instaladas allí.

Simplemente, cumplir con la Ley Boliviana y los tratados y convenios internacionales. No de un presunto y malvado hostigamiento legislativo y judicial que lo que hace es crear desconfianza al resto de los gobiernos, desgastar a esos mismos gobiernos en sus ámbitos internos de actuación, y disolver las expectativas de cambio político proactivo que algunas capas de la sociedad global habían depositado en ese movimiento social y político.

Morales dice una cosa y su gobierno parece que hace todo lo contrario. Eso no es positivo. Cuando no se entiende un mensaje, la responsabilidad suele ser del emisor, no del receptor. Da la sensación de que se tiene licencia para hacer todo, bajo el desolador abrigo de 500 años de opresión y devastación. ¿Suficiente justificación? Sobran las palabras.

Pero, aunque nos pese a todos (conservadores, liberales, ...), si queremos construir un futuro mejor, deben existir unas mínimas reglas de convivencia y actuación política, económica y, por supuesto, social, como garantía de avanzar en la reducción de ese abismo que separa a los países ricos de los pobres.

En resumen, me desorienta la actuación de Morales con España

(Formato de post modificado posteriormente. Fuente de la imagen: Wikipedia).

miércoles, 13 de septiembre de 2006

Pliego de condiciones

Autor: Manuel (Málaga, España). (Editado originariamente en junio de 2006, post "El sensible camino de las licitaciones"). Re-publicado aquí por error.  Me ha pedido un amigo que contribuya a la redacción de la documentación técnica para adjuntarla a la oferta que opta a una licitación de servicios de consultoría en reingeniería de procesos, de una empresa municipal. Si bien he sido promotor y receptor de licitaciones de obras civiles y conozco todo el protocolo, nunca he colaborado en componer, presentar y optar a una licitación, por lo que agradezco la oportunidad de participar en este trabajo.

No obstante, a la vista de la lectura pausada del pliego de condiciones y las preceptivas llamadas a aquellos contactos de mi networking que pueden asesorar, me han surgido unas incertidumbres equilibradas acerca de todo el proceso, generándome un sentimiento de indefensión y de tristeza.

Quiero ser por naturaleza optimista, por lo que evito la palabra “imposible” y le digo a mi amigo que va a ser “muy difícil”. Técnicamente creo que damos la talla con creces en cuestiones de reingeniería de procesos y mejora continua. Disponemos de un equipo de colaboradores/as que tienen experiencia en este tipo de trabajo.

Asimismo, las comunidades de profesionales en las que participamos nos van a nutrir de aquellos otros perfiles que sean necesarios para sacar adelante este tipo de proyectos. Por otra parte, la empresa que va a licitar tiene dilatada experiencia en colaboración con la administración local en servicios de consultoría. Finalmente, como no tengo abuela, diré que desde 1998 he bregado directa e indirectamente con este tipo de objetivos empresariales y me siento muy cómodo con estos retos.

Sin embargo, leo y leo el pliego de cláusulas técnico - administrativas y percibo como si el documento me enviara un mensaje cómico-trágico, pero no dispongo de poderes paranormales, por lo que nos quedaremos sin descifrarlo. En fin, son sensaciones que difícilmente pueden explicarse pero voy a procurar trasladaros algunos de esos estremecimientos.

Veréis, analizo la redacción y pienso que o bien se tiene una concepción desatinada de lo que es este tipo de trabajo de análisis de procedimientos o bien es un traje a medida para un determinado y preconcebido perfil de consultor, muy muy muy especializado vertical y profundamente en el sector de la reingeniería y, a la vez, en el sector de actividad específico de la empresa en cuestión. Me pregunto nuevamente: ¿qué significa o qué es la reingeniería de procesos?

Por otro lado, es como si se pidiera qué se va a hacer y cómo se va a hacer (e incluso los resultados que se van a obtener). No, mire usted, le voy a decir qué es lo que se debe hacer pero el cómo es mi “saber hacer”, mi diferencia competitiva y ahí no quiero entrar.

Se define el perfil del equipo de trabajo, de acuerdo, pero acotando de una forma expatría dicha silueta profesional, que es lo que me despista sobremanera. Más adelante, se matiza en los criterios objetivos que se apreciará un alto porcentaje de la puntuación total la experiencia en el sector en específico. Francamente, estos piquetes son excesivos y totalmente absolutistas, por no decir excluyentes.

Existen otros aspectos de la licitación que me generan dudas más que razonables acerca de la bondad profesional en la concepción de proyecto, pero que no voy a insertar para no alargar este post. Revisaré mis pensamientos en cuanto a la reingeniería de procesos, la mejora continua, la reingeniería financiera , etc. no vaya a ser que me encuentre sensiblemente desfasado.

En fin, colaboraré en la redacción de la oferta, propondré que se diga “qué es” lo que se va a hacer y seamos excesivamente rácanos en decir “cómo“ . A vosotros os trasladaré el resultado de la licitación y si nos la conceden o si no nos la conceden y el por qué, por lo menos que aprendamos todos de esta experiencia. Saludos.

sábado, 9 de septiembre de 2006

Master de familia

Autor: Manuel (Málaga, España). (Editado originalmente en mayo de 2006, en el post "Hijos de papá"). Duplicado por error. He leído en el suplemento Negocios dominical, 14 de mayo de 2006, de un diario local un reportaje sobre la empresa familiar, con un artículo acerca de la perpetuidad de este perfil empresarial y la afluencia de “hijos de” en las escuelas de negocio, así como los programas específicos de alguna de ellas sobre esta cuestión.

En mi vida profesional he tenido dos experiencias de gestión en este tipo de organizaciones: en un grupo empresarial del sector de la distribución (con una facturación anual cercana a los 100 millones de euros, 1991-1993) y en un grupo constructor y promotor (con una facturación anual que rondaba los 42 millones de euros, 2004-2005).

He aprendido mucho en esos dos estilos y costumbres directivas. En la primera organización, cuatro de “los hijos de” trabajaban en la empresa, uno de ellos bajo mi responsabilidad; en la segunda “el hermano de” dependía colateralmente, dentro del proceso de reestructuración que pretendía implantar. He procurado percibir siempre al profesional, su realidad actualidad, su potencialidad y su encaje en la cultura empresarial del negocio, pero sin dejar a un lado su situación personal o, en este caso, familiar.

¿Qué es una empresa familiar? Coincido con aquellas corrientes de pensamiento que van en la dirección de que es un asunto de participación en la empresa, ejerciendo el control en la gestión, con unos determinados valores y cultura empresarial y con perspectivas de continuidad en las generaciones futuras de la familia. Dice el redactor de la crónica periodística que en nuestro país el 65% del total de empresas son familiares y que el 25% de las empresas más grandes del país son familiares. Sí, un porcentaje altísimo de nuestro tejido empresarial son pequeños negocios, luego los datos van en sintonía.

Ahora bien, lo que no estoy totalmente de acuerdo es que se coloque la teoría y la docencia específica, en torno a la idea de empresa familiar como sistema económico, en un lugar cardinal o preferente en la microeconomía y en la propia sociedad. Tiene su importancia, pero no más que otros contextos de gestión empresarial. Cierto que existen unas situaciones comunes, fundamentalmente convivencia de la familia en el negocio, profesionalización de la gestión y problemática de la sucesión; pero pregunto: ¿no existen dificultades en la convivencia igual o más graves en el resto de las empresas? ¿y problemas con la formación, el reciclaje y la cualificación profesional? ¿cuántos ineptos pensamos se encuentran al frente de verdaderos emporios mercantiles, económicos y sociales?

Me atrevería a afirmar en este foro que un porcentaje altísimo (por no decir 100% ) de los problemas que se le adjudican a la empresa familiar son inconvenientes de todos los negocios. Todavía en la empresa en general existen problemas de comunicación, transposición de papeles directivos, resistencia a la formación y al reciclaje, desconfianza en la delegación de funciones, celos, enfoques distintos de dirección, dificultad para separar la vida profesional de la familiar, etc.

En cuanto a la temida máxima de que sólo el 15% de las empresas familiares llega a la tercera generación, lamentablemente no puedo ahora comparar este dato con el porcentaje del total de empresas y el porcentaje de las empresas que se cataloguen como no familiares, pero no me resisto a expresar la corazonada de que puedo llevarme una sorpresa, en el sentido del trágico final de muchísimas empresas, sean o no catalogadas “familiares” (datos del Registro Mercantil –RM- y de Hacienda para aquellos negocios no obligados a inscribirse en el RM). Estimo que en todas las empresas con idea de pervivencia en el futuro (que el negocio supere al equipo que lo creó ), deben diseñar la sucesión de sus líderes formales (y, también los informales), de sus equipos troncales, incluso de sus asesores externos (más de un caso me consta de empresas abocadas al cierre por el desgaje de varios profesionales externos).

Por eso pienso que las escuelas de negocios (y las universidades privadas de management) siempre han estado llenas de “hijos de” todo tipo de familias y que inculcar habilidades y crear valores interesa a todos, sean o no hijos de sus padres empresarios. Un amigo, profesor reconocido en una escuela de negocios del norte de España, me dijo hace unos años que lo de la “empresa familiar” es una buena idea de marketing para dichos negocios de formación (también me dijo para las organizaciones empresariales) y que en todas las empresas de educación privada, regladas y no regladas, hay muchos “hijos de”, tengan o no programas o cátedras específicas. Sí me consta que algunas disponen de módulos específicos en cada uno de los master o cursos de especialización, por ejemplo, si yo, “hijo de mi padre y de mi madre” voy a realizar un master en Gestión de Empresas Inmobiliarias, en el programa me incorporan un módulo sobre la empresa familiar (sucesión, convivencia, etc.). Saludos.

viernes, 8 de septiembre de 2006

¡Ardo beltz!

Publicado en mayo de 2006 en Mi otro Blog. Empezó el día un tanto desencajado del plan personal previsto de actividades diarias, con la cancelación de un viaje a Ronda que, previamente, había desbancado una entrevista en Málaga para una posible colaboración profesional futura. Asimismo, la redacción del compendio sobre las NIIF hoy se parece más a los Partos Mentales de Günter Grass que a un texto financiero (gracias bloguero por tu aportación, pero tuve que eliminar las palabras disonantes).

Pero a mitad de la mañana, en un receso, repasando las cabeceras de los diarios digitales El País, la Vanguardia, 20 minutos, Cinco Días, Expansión… y los locales, me encuentro con un video Chat en ABC acerca de José Manuel Cerezo, experto en blog, y me lo he zampado todo. Cuestiones interesantes planteadas, contestadas por José Manuel (hasta me he animado y he participado, enviando mi consulta). Me ha gustado, ha despejado mis dudas y temores y me ha animado a escribir sobre un tema que le llevo dando vueltas durante dos semanas y que no me atrevía a comentaros por lo sensible, profundo y el respeto que le tengo.
Estas semanas estoy más feliz de lo normal (¡a saber!, ´flow´ diría Punset) y es por la situación político y social generada por las esperanzas de Tregua. He seguido con atención todo el proceso. Estoy contento con la actuación del Gobierno español (tocaremos madera), del Gobierno Vasco, del PSOE, del cambio de orientación política del PP, del PNV (Josu Jon Imaz no me disgusta), de Izquierda Unida y del resto de los partidos demócratas. No sé si soy consciente de la profundidad del problema y si soy o no objetivo, tengo familiares que desgraciadamente han vivido y viven de cerca la tensión que supone la situación en el País Vasco y me entristezco cada vez que escucho a una persona afectada directamente por ese contexto político. Por otro lado, esta semana estoy siguiendo el monográfico que Noticias Cuatro está ofreciendo sobre la Comunidad Andaluza, con motivo del Estatuto, ayer fue sobre la emigración y la inmigración (a propósito Iñaki, después de escucharte sobre el tema del paro, sigo pensando lo mismo de la futura estanflación española). Finalmente, he recuperado algunos proactivos contactos de foros y debates en los que participaba hace años. Y todos esos ingredientes, cocinados en mi mente, han propiciado que os cuente brevemente una de mis muchas sensaciones “con / y” en el País Vasco, por si puede servir de algo positivo.

Llegaba el verano de mis doce años, finalizaba mi primer curso en un colegio de enseñanza, aprobado raspado en todas las asignaturas. Mi madre me ayudó a preparar la maleta (de esas con diseño similar a las que aparecen en la serie "Cuéntame" ) y una noche del mes de junio me montó en el tren rumbo a San Sebastián (Donostia), junto con mis miedos, mi inseguridad, mi timidez, mi atenuada tartamudez, unos bocadillos de chorizo y de morcilla, botella de La Casera llena de agua y un rollo de papel higiénico de una sola capa, a modo de pañuelo, servilletero y para lo que hiciera falta. Me subí en el tren a las doce de la noche y me bajé en San Sebastián a las ocho de la tarde del día siguiente; un porrón de horas, primero asustado por unas personas que iban en mi compartimiento, con una vestimenta y un idioma extraños para mí; luego, más relajado (me ofrecieron amablemente naranjas y queso y sus continuas sonrisas y, sobre todo, su mirada me fueron tranquilizando), saqué la cabeza por la ventana y allí me tiré horas y horas con el viento dándome en la cara y desgajando esas lágrimas que sigo sin saber si eran de tristeza, desarraigo o de la humedad de la noche. Me conozco ese camino (tuve que hacerlo varios años, ida y vuelta), cómo iba cambiando continuamente el paisaje (hasta era bonito lo que veía).

Llegué a San Sebastián (Donostia) y allí me esperaba un familiar. Al día siguiente, a trabajar de aprendiz en un restaurante en la Parte Vieja. Empecé el primer verano clasificando cascos vacíos en la bodega (jopé, cuanta trina, fanta, cocacola, kas, zumo, cerveza – El León, la Keller, la Kronembourg, etc- vino –tinto, blanco, rosado – txacoli, sidra, … bebían esas señoras y señores), realizando tareas de limpieza y apoyando en momentos puntuales a los camareros en la barra. Terminé el último verano de adjunto al encargado de tarde. Fue el segundo año cuando fui consciente de la familiaridad con la que era tratado; le había cogido el ritmo al trabajo de la bodega, aunque aumentaron sustancialmente las cicatrices en mis manos (por los cascos de botella rotos) y así podía pasar más tiempo ayudando en la barra, el merendero y en el propio restaurante y, por derivación, me relacionaba con más personas. Este trato lo recibía no sólo de los directivos de la red de restaurantes, sino de los clientes (adultos y niños con sus padres), muchos asiduos. Recuerdo que me llamaban “Manolo el sevillano” (me cabreaba y les decía que era de Ronda, no de Sevilla). Hablaban en un idioma distinto al de las familias que me encontraba en el tren, pero que tampoco, inicialmente, entendía; vestían como mucho más moderno que en mi pueblo, pero algunos llevaban una boina como la de mi abuelo y sonreían amablemente, me miraban (sí, la misma mirada limpia que los ciudadanos del tren) y sonreían.

Y de vez en cuando, de forma drástica, se vaciaba de clientes el establecimiento. Al lado, en el Boulevard, los manifestantes, la policía, los autobuses incendiados y las pelotas de goma surcando el aire. Como ese primer día que viví la experiencia no había clientela y en otros restaurantes de la red sí, me pusieron en la espalda un saco de pan y ¡hala! sevillano, lo llevas a Amara. Junto con Patxi, el encargado, inocente de mí, cogí raudo y veloz el costal de pan caliente y me metí de lleno en la trifulca política que había en el Boulevard. Los manifestantes a un lado, los grises a otro y la extensa calle en medio, con mobiliario urbano destrozado. Y sigo caminando, cruzo la línea de los manifestantes y, en ese momento, se suaviza el alboroto hasta callarse y los grises dejan de tirar pelotas de goma (mis amigos de Ronda sólo querían que les trajera de regalo esas dichosas pelotas negras), cruzo la zona entre los manifestantes y la policía, bajo un silencio, silencio, y me topo con los escudos de protección de los polis, miro a los ojos del cansado robocot que tenía delante y éste me hace un hueco entre su compañero y él y me dejan pasar; seguí caminando y al minuto escuché el estruendo de nuevo. Llevé el pan al otro establecimiento (luego llegó Patxi con la cara toda blanca, me vio y me abrazó ) pero siempre que recuerdo esa situación vivida, renuevo en mi interior la confianza en las personas, sean de la clase que sean o del pueblo que sean, o de la raza o de la religión que sean, manifestantes o policías y, en este caso, los habitantes del País Vasco.

Innumerables historias vividas en los ratos de trabajo y de descanso, largos paseos por cada uno de los bellos rincones de esa ciudad y un baúl de bonitos recuerdos. Poco a poco, a lo largo de los años, mis lazos con algunos clientes se hicieron más grandes. Un alto directivo vasco del vasco Banco Guipúzcoano, cliente del restaurante, me regaló un verano una cartera con diez mil de las antiguas pesetas, para mis futuros estudios de Empresariales, decía (gracias, lo invertí en libros para mis amigos y para mí ) unos hijos de una familia me dibujaron el Puente Nuevo de mi Ronda (¡por fin! amo a Sevilla pero nací al lado de la Cueva del Gato); al finalizar el verano los directivos de la cadena, vascos ellos, me entregaban un sobre (guardo uno de ellos con mi nombre escrito) con un complemento salarial para mis estudios; etc., pero, sobre todo, guardo como oro en paño, las enseñanzas de esos vascos de boina, personas mayores, que me enseñaron muchas, muchas cosas de la vida, de cuatro a seis de la tarde en la alameda o jardín que hay al lado del Ayuntamiento y de la Concha. Soy una persona con suerte. Gracias, muchísimas gracias.

Allí aprendí a valorar la “cocina” y el valor de mi madre en poner la mesa cada día. Conocí los chipirones en su tinta, los callos a la riojana, los calamares a la romana, etc. y, como no, la tremenda variedad de pinchos y mi apreciado
marmitako. También aprendí a chapurrear ese ¡idioma! que no entendía (y sigo sin entender): ardo beltz (vino tinto), ardo zuri (vino blanco) Garagardo o cerveza (cerveza), pintxo patata-arrautzopila jango du (va a comer un pincho de tortilla, o algo similar) etc. En resumen, un pueblo, como el gallego, el catalán, el extremeño, el andaluz, … personas, a fin de cuentas, con corazón, con sentimientos, con lágrimas de felicidad y de sufrimiento. Punset, otra vez te recuerdo hoy, cuando hablas de los experimentos con las ratas de Marmott y, en especial, la reivindicación del poder de las emociones, tan despreciadas durante décadas.

Bien, la suerte está echada; un grano de mi convivencia con el pueblo vasco. He disfrutado cada verano en San Sebastián - Donostia. A posteriori he llorado con cada muerte y extorsión a personas decentes. Hoy soy un poco más Feliz (esa Felicidad que antecede a la felicidad, según Eduardo Punset). Si trabajamos y ahorramos algunos euros (seguir las enseñanzas de
Madre Teresa de Calcuta es difícil en mi actividad profesional, pero, al fin y al cabo, es sólo escasez material, que no espiritual), este verano quiero proponer a mi familia visitar la ciudad, no por mí, que la llevo grabada en mi corazón, sino para dar la oportunidad a que se grabe en el corazón de mis personas queridas. Saludos.

Este post originariamente se publicó en mayo de 2006 con el título "La tregua" (Fuente de la imagen: sxc.hu).