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viernes, 18 de agosto de 2017

#BarcelonaContigo

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Pocas ganas tenía esta mañana de asistir a la cita contigo. El motivo ya lo sabes, el atentado terrorista en la Rambla de Barcelona[1]. Desde finales de los setenta del siglo pasado (ver “La Tregua[2]), me encuentro bastante sensibilizado con esta lacra social, pero no termino de acostumbrarme. La muerte de Isaías Carrasco me pilló como tertuliano en el plató de “Las mañanas de cuatro”, el viernes previo a las elecciones generales de España de 2008 (ver “A votar[3]; si quieres más instantáneas clickea AQUÍ). 

En el momento del atentado de Barcelona me encontraba con unos amigos en plena Feria de Málaga. Se me quitó el agobiante calor húmedo y pensé en todas las criaturas que padecieron el atentado, solidarizándome con ellas y sus familias. Hasta las tantas me quedé pegado a la pantalla del televisor. Desde este sitio, no tengo por menos que expresar mi sentimiento. #BarcelonaContigo #Ramblas #Cambrils #AtentadoBarcelona #TotsAmbBarcelona #NoAlTerrorismo (Fuente de la imagen: pixabay).
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[2] Velasco Carretero, Manuel. La Tregua. 2006. Sitio visitado el 18/08/2017.
[3] Velasco Carretero, Manuel. A votar. 2008. Sitio visitado el 18/08/2017.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Sorpresas ineludibles

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Después de redactarte el postTécnicas para adivinar el futuro[1], que surgió provocado por Antonio a raíz de la crítica a “Sugestionado, estimulado y sobrecogido”, concluí que una cosa está clara: cambios en el futuro se van a producir, nos guste o no, es ley de vida. Así que decidí re-hojear el texto de Peter Schwartz, Inevitable Surprises: Thinking Ahead in a Time of Turbulence[3], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Las sorpresas inevitables: Pensando en el futuro en tiempos de turbulencia”, donde el autor propone realizar un seguimiento a las tendencias vigentes para, de esta forma, instituir cuáles van a ser las oportunidades empresariales de las próximas décadas y tomar las preceptivas medidas para fructificarlas al máximo.

En torno a un entorno en el que coexistirán nuevos conjuntos políticos con pseudo-estados extremistas, junto a periodos de serenidad económica con mutaciones financieras, crecimientos poblacionales y calamidades de proporciones apocalípticas, Schwartz enumera siete “sorpresas inevitables”, tendencias que según él, tienen bastante probabilidad de plasmarse en los siguientes veinticinco años[4]. Estas sorpresas van desde el importante aumento del promedio de vida humana hasta la trascendencia mundial de los temas medioambientales, pasando por el surgimiento de nuevas corrientes migratorias, el auge de la economía global, nuevas alianzas de las naciones, continuación de los conflictos geopolíticos o el impresionante avance en ciencia y tecnología[5].
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Técnicas para adivinar el futuro. 2016. Sitio visitado el 14/11/2016.
[2] Velasco Carretero, Manuel. Sugestionado, estimulado y sobrecogido. 2016. Sitio visitado el 14/11/2016.
[3] Peter Schwartz. Inevitable Surprises: Thinking Ahead in a Time of Turbulence. Editorial Avery. 2004.
[4] El libro se publicó por primera vez en 2004, por lo que ya han pasado doce años.
[5] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por NUScast, con una conferencia de Peter Schwartz sobre el tema del libro.

lunes, 29 de agosto de 2016

Hipótesis sencilla y rompedora

Fuente de la imagen: pixabay
El fin de semana pasado lo he pasado a caballo entre pasado y futuro. Me explico. El pasado trató del recuerdo de uno de mis relativos héroes de la infancia, que ya te conté en el postCorazón de Jabato[1]. El futuro corresponde al hojeo del libro que me prestó Antonio (Gracias), de James Canton, Future Smart: Managing the Game-Changing Trends That Will Transform Your World[2], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Futuro inteligente: manejando las tendencias innovadoras que transformarán el mundo”, donde el autor, mediante un estudio previsional, intenta pronosticar las tendencias más perentorias que condicionarán el futuro de los negocios, la sociedad y los individuos durante las próximas dos décadas.

La hipótesis de Canton es, a la vez, sencilla y rompedora. Si entiendo su planteamiento y, obviamente, acierta, reconoceré y me adaptaré mejor a esos cambios pronosticados y los aprovecharé. Por ejemplo: se podrán reconstruir cerebros y llegaremos hasta los ciento cincuenta años de vida; estaremos rodeados de máquinas inteligentes por doquier; internet móvil monitorizará todo, desde productos hasta personas; predicción de problemas médicos a través de dispositivos digitales (relojes, por ejemplo); los docentes, profesores… serán sustituidos por avatares con prodigiosas capacidades y habilidades pedagógico-didácticas, etc. ¡Ah! Para James la próxima guerra mundial será o vendrá a partir del cambio climático[3] (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Corazón de Jabato. 2016. Sitio visitado el 29/08/2016.
[2] Canton, James. Future Smart: Managing the Game-Changing Trends That Will Transform Your World. Editorial Da Capo. 2015.
[3] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Canton, donde presenta su libro.

sábado, 30 de abril de 2016

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Fuente de la imagen: Objetivos de Desarrollo Sostenible de UNDP
En la Cumbre para el Desarrollo Sostenible, que se llevó a cabo en septiembre de 2015, los Estados Miembros de la ONU aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático. Los ODS[1] se basan en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ocho objetivos contra la pobreza que el mundo se comprometió a alcanzar en 2015. Los ODM, adoptados en 2000, apuntan a una serie de áreas, incluidas la reducción de la pobreza, el hambre, las enfermedades, la desigualdad de género y el acceso al agua y saneamiento. Se han hecho enormes progresos en los ODM, lo que muestra el valor de una agenda unificadora apoyada por metas y objetivos. A pesar de este éxito, la indignidad de la pobreza no se ha terminado para todos. Las nuevos Objetivos Mundiales y la agenda para el desarrollo sostenible van mucho más allá de los ODM, abordando las causas fundamentales de la pobreza y la necesidad universal de desarrollo que funcione para todas las personas. 

Vía el Registro de Economistas Docentes e Investigadores. llego al programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), donde me entero que la Internacional de la Educación (IE), el Centro de Liderazgo para el Aprendizaje de la Universidad de Cambridge, las Fundaciones para una Sociedad Abierta (OSF, por sus siglas en inglés) y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) se reunieron los días 18 y 19 de abril de 2016 en Cambridge, Reino Unido, para hacer una “Reflexión sobre los docentes, la enseñanza y la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030”. El grupo de ponentes estuvo liderado por Pauline Rose de la Universidad de Cambridge, Montserrat Gomendio de la OCDE y Antonia Wulff de la IE, que integraron un grupo especial sobre las repercusiones de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Todos ellos destacaron el papel esencial que desempeñan los docentes en la consecución de una educación de calidad inclusiva y equitativa y de un aprendizaje permanente para 2030. A continuación te dejo un vídeo, alojado en la web de PNUD, sobre este proyecto de las Naciones Unidas (Fuente de la imagen: Objetivos de Desarrollo Sostenible de UNDP).
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[1] También conocidos como Objetivos Mundiales.

viernes, 4 de abril de 2014

¿Entente cordiale?

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Como te comentaba en “El poder en equilibrio” (N. Velasco, 2014)[1], dentro del marco del Derecho Internacional Público (DIP) y bajo la evaluación de María del Ángel, he estado unos días bregando con el, para mí, arduo texto del abogado Andrés Téllez Núñez (2012), “El problema de la efectividad del DIP”[2], que intenta encontrar una explicación a esa dificultad, inconveniente o contrariedad jurídica mundial, que satisfaga tanto el plano de lo “que es” como de lo “que debe ser”, a través de un método multidisciplinario que bebe no sólo de las ciencias jurídicas propiamente dichas, sino de la filosofía social, de las relaciones internacionales económicas, de las ciencias políticas e, incluso, de la psicología. Evidentemente, las ciencias jurídicas, referidas a seguridad y orden global, proveen los instrumentos metódicos que posibilitan la objetivación de las relaciones internacionales a partir de la razón natural de toda conducta humana, sustentada en el plano “deber ser que debe ser” y con las licenciosas barreras del devenir de los tiempos, el cambio tecnológico y la mente evolutiva de los seres vivos pensantes.

Como ya te pretendí expresar en el post arriba referenciado, que también sirve como parte de mi valoración personal, recurre Téllez a Moore para presentar su primera aproximación al problema de la efectividad: “balance de poder”, como mecanismo sobre el cual y hacia el cual tiende el gobierno de las relaciones internacionales. También, en “Por si las moscas” (M. Velasco, 2014)[3], a sugerencia de Antonio, te dejaba entrever la “seguridad colectiva” y la “mundial federalista”, por lo que no voy a corear de nuevo la reflexión. Seguidamente, Andrés trabaja una síntesis de C. John H. Jackson, que se centra, en primer lugar, en el breve análisis de Schachter sobre el fundamento de la efectividad del DIP a través del grado de cumplimiento o incumplimiento de las obligaciones internacionales como fuentes formales de derecho. A continuación, acomete la tesis de “la costumbre”, como marcada tendencia e influencia psicológica planteada por Ian Brownlie, y el problema de la representación política, población versus voto o según capacidad económica de Henry G. Schermers y Niels Blokker, con la, en mi opinión, interesante propuesta de voto según relación del votante (país o región) con el tema específico. 

Posteriormente, apunta el planteamiento de Georg Schwarzenberg y del propio Jackson sobre el Derecho Económico Internacional como presupuesto de existencia del DIP, al ser los hechos económicos transnacionales motivación de la objetivación legal internacional. Finalmente, reseña la Restatement, Ley de los EEUU, con la íntima ligazón entre fuente “tratado” y fuente “costumbre”. El método multidisciplinario que sigue Téllez Núñez, tiene en cuenta, también, la política exterior, tanto del mundo desarrollado (EEUU, UE y Japón) como en desarrollo (Tercer Mundo: China, India, Brasil y África). EEUU con su sistema multilateral, también llamado “a la americana”, que, lógicamente, condiciona la efectividad del DIP. La UE y su versión sucedánea del sistema multilateral de EEUU, aparentemente más efectivo (o al menos es lo que pretenden los países de la Unión). Japón y su formal apuesta por una efectividad absoluta del DIP y su sumisión total a EEUU. En relación a China, India, Brasil y África, este Mundo propugna un talante legalista frente al armazón de conductas y escenarios legislativos internacionales.

Respecto a la aproximación psicológica, por un lado se encuentra el poder intersubjetivo, entre individuos, disciplinado a nivel interno a través del derecho constitucional, y por otro el poder internaciones, como búsqueda de seguridad en la no agresión o agresión (depende) y, sobre todo, el respeto al poderoso. En referencia a la filosofía social, maneja Téllez la inmediación de Jürgen Habermas sobre el fin primordial de la organización social, “proteger la vida aislando al hambre”, la escorada relación de intereses entre los ricos y los pobres[4] y la regulación de seguridad nacional del poderoso. Como va dejando descubrir en el artículo, la solución que, planteada como tesis, finalmente aporta Andrés a la efectividad y utilidad del derecho internacional, pasa por la regulación de los comportamientos humanos mediante esas normas jurídicas que a priori no se encontraban establecidas en ninguna ley, lo que entendemos como usos y costumbres y que, realmente, de igual forma conforma un sistema jurídico en algunas regiones, que el autor cataloga como “Derecho Consuetudinario” y que también lo estudié hace unos cuatrimestres en “Cultura Jurídica Europea” como “Derecho Natural”, que se adapte al tiempo específico de aplicación[5]

En cuanto a mi valoración u opinión personal, la dejé vislumbrar hace unos días cuando traté el “balance de poder” de Moore. En todas las interesantes disertaciones, síntesis y tesis de Andrés Téllez Núñez, percibo un nexo común: la sumisión al más fuerte, siendo el DIP la formalización, instrumentalización y fuerza de cohesión de esa subordinación de unos con otros, a lo “entente cordiale”, dependiendo del contexto temporal, regional o estratégico, con el fin de evitar males mayores a la Humanidad (que no es poco). Para finalizar, quiero reiterar la idea de “la costumbre”, meditada por Téllez, debido a que las raíces del Derecho Consuetudinario habitan junto a las raíces de la Sociedad Internacional, por lo que, como defiende el autor, debe ser parte esencial en la aproximación a la efectividad del Derecho Internacional Público. Si puedes, recarga pilas en este primer fin de semana de abril (La imagen es de una postal francesa de 1904, que muestra a Britannia y Marianne bailando juntas, simbolizando la nueva cooperación entre esas dos naciones. Fuente: Wikimedia Commons). Imagen incorporada posteriormente; fuente: mvc archivo propio.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. El poder en equilibrio. 2014. Sitio visitado el 04/04/2014.
[2] Téllez Núñez, Andrés. El problema de la efectividad del DIP. Universidad Javeriana. 2012. Sitio visitado el 04/04/2014.
[3] Velasco Carretero, Manuel. Por si las moscas. 2014. Sitio visitado el 04/04/2014.
[4] Torcida obscenamente hacia los primeros.
[5] En resumen, este derecho es el que más papeletas tiene para consolidar una Sociedad Internacional que tienda a ser cada vez más civilizada, disciplinada y confiable.

lunes, 31 de marzo de 2014

Por si las moscas

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En relación al postEl poder en equilibrio” (M. Velasco, 2014)[1], ayer recordaba Antonio en un comentario (Gracias), que también estaba la aproximación de la seguridad colectiva y la mundial federalista. Efectivamente, amigo. El hecho que me sienta identificado con el primer acercamiento de Moore a la explicación de por qué los estados se relacionan, no es óbice para rechazar de plano las otras dos vecindades, lo que pasa es que un post es eso, reducido texto consumido en el contexto efímero de la blogosfera y bajo la presión o los embarazos del riguroso directo. Y ya que estamos, precisamente porque John piensa que su balance de poder no es tal como pretende en su asistencia considerada, ahonda en la práctica de las relaciones internacionales por parte de los estados con el objetivo de la preservación del orden mundial y, por derivación, alejar el riesgo de conflicto, lo que define como “seguridad colectiva”, en el sentido que “si ataco a un tercero, estoy comprometiendo mi propia seguridad”, por lo que si me uno con otros para salvaguardar la seguridad de todos “si me atacan, mereceré ser socorrido”.

Es decir, “por si las moscas” o lo que es lo mismo: política de disuasión e intimidación a los agresores potenciales a través de la presuntamente "molesta" presencia de una organizada comunidad internacional. En cuanto al manifiestamente predecible “federalismo mundial”, o predilección por el “orden mundial” como visión única del problema de balance mundial, hay que decir que el concepto, al igual que el de “seguridad colectiva”, no es originario de Moore, sino que deviene, al menos, desde un tal Claude[2], nombrado por John y del que no puedo decirte más, desconociendo sus referencias exactas así como su perfil virtual. La idea se basa en la función de un "gobierno mundial federal" con el único fin, por si las moscas, de mantener el orden mundial mediante la brega directa con los ciudadanos, no con sus estados, a través de una jurisdicción de ámbito supraestatal como instrumento de orden. Que esta semana, a caballo entre marzo y abril y con la losa (que no "loza") biorrítmica del cambio de hora, te sea beneficiosa en lo laboral, profesional, empresarial o institucional, según proceda o te interese (Fuente de la imagen: mvc archivo propio).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. El poder en equilibrio. 2014. Sitio visitado el 31/03/2014.
[2] ¿Claude Nigoul, politólogo francés?

jueves, 27 de diciembre de 2012

¡No problem!

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
Se escribe en The Economist, “The third industrial revolution[1], sobre cómo sería la Tercera Revolución Industrial. Empieza refrescando la primera, con la mecanización de la industrial textil a finales del siglo XVIII, y la segunda, con las cadenas de producción masivas en los inicios del siglo XX. 
Entiende la tercera como la de la era digital y la personalización masiva, con nuevas fórmulas de trabajo, de mercadotecnia, de materiales, nanotecnología por un tubo, ingeniería genética inundándolo todo y un Internet como el aire que respiramos. Las fábricas no serán como las concebimos hoy, sino llenas de diseñadores, ingenieros, informáticos y otros expertos por doquier.  Aunque no te lo creas, The Economist piensa que la producción volverá al Primer Mundo, para estar más cerca del cliente y responder más rápidamente. ¿Y los consumidores? ¡No problem! Los que dispongan de capacidad económica se adaptarán fácilmente. El desajuste se encontrará en los gobiernos, empeñados en proteger a sus empresas afines de las fuerzas del mercado (ver postMás allá de la competición[2]) y en el resto de los que no dispongan de presupuesto para pagar los productos y servicios de la revolución cibernética (esta última idea es cosecha propia).

A medida que la revolución asole, los gobiernos deberán abrazarse a lo primordial: excelentes planteles educativos para una fuerza laboral dispuesta, normativas transparentes y un campo de juego uniforme para empresarios de todo tipo. ¿Utopía de los editorialistas del medio de comunicación? No estoy totalmente de acuerdo con lo argumentado en el artículo. Creo que falta describir la vuelta a lo tradicional, a lo local. Me explico. Imagina la Edad Media pero trasladada a la actualidad. También, qué va a a pasar con las personas que no puedan acceder a esos mercados "nanosiderales" y virtuales. Otra visión que te comento para explicarte lo anterior es la vida en las comunas de la década de los sesenta del siglo pasado, pero adaptada o integrada con la tecnología de hoy que sobreviva a la debacle de los recursos energéticos. Aquí si podría existir cancha de juego para el pueblo llano, comúnmente denominado masa. Pienso que somos muchas personas derrochadoras las que habitan esta roca que llamamos Tierra, que vivimos en clave consumista hasta cuando dormimos. Si no cambiamos este chip, vamos cuesta abajo y sin frenos, por mucha revolución tecnológica que se prevea o se nos pretenda vender. Finalmente ¿Qué pasara con el Segundo y Tercer Mundo? (Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: geralt en pixabay.
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[1] The Economist. The third industrial revolution. 2012. Sitio visitado el 27/12/2012.
[2] Velasco Carretero, Manuel. Más allá de la competición. 2012. Sitio visitado el 27/12/2012.

viernes, 4 de noviembre de 2011

¡A estas alturas!

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Ayer, se preguntaba en El País el catedrático de Historia en la Universidad de Yale, P. Kennedy (2011), “¿Hemos entrado en una nueva era?”[1], si estábamos en la antesala de un cambio de época. Para Kennedy, la disminución del peso del dólar, la desintegración de los sueños europeos, la carrera armamentística en Asia y la parálisis de la ONU, son indicadores de cambio que anuncian que se ha cruzado una línea divisoria histórica.
Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Estimado Paul, "es de cajón" lo que usted dice. Pues claro que estamos en una nueva era desde hace unos años ¿Necesita más indicios? A estas alturas y todavía hay personas que se realizan ese tipo de preguntas. Ya solo falta que se produzca un maremoto en El Hierro y el mar asole media costa y se cumpla totalmente la profecía de los Mayas para 2012. En fin. Si puedes, recupera pilas en este fin de semana[2].
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[1] Kennedy, Paul. ¿Hemos entrado en una nueva era? El País. 2011. Sitio visitado el 04/11/2011.
[2] Te dejo una viñeta con un chiste; fuente: imagenes-gratis.net. Imagen incorporada posteriormente; fuente: mvc archivo propio.

jueves, 13 de enero de 2011

El mundo de las ideas

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Cada día que transcurre lo tengo más claro. Día sí y otro también, en el dinámico mundo empresarial de mi país recibimos ideas y simultáneamente ofrecemos nuestras ideas, en una retroalimentación continua. Es bueno fomentar y aprender a vivir en ese vibrante país de las ideas, donde éstas nacen, crecen, se reproducen y también naturalmente mueren.

¡Ah! Bienaventurados aquéllos que son receptivos y, a la vez, generosos, actuando sus mentes como generadores y transmisores del intangible elemento. De ellos dependerá el futuro empresarial, económico y, por derivación, social. Quien no lo acepte o sea rácano en el ofrecimiento, va cuesta abajo y sin frenos, perteneciendo a ese pasado que cada vez más se aleja[1].
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[1] Dibujo de imagenes-gratis.net). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Frágil ecosistema

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Me pregunto quién pagará mi pensión cuando tenga que jubilarme. No pienses que con esta cuestión pretendo argumentar otras opciones privadas de jubilación. Desde los sucesivos desastres bursátiles y otros desajustes financieros brutales, poca confianza tengo en esas alternativas. Tal vez, la mejor inversión de futuro es llevar en el presente una vida equilibrada, sin excesos que luego te pasen factura. La cuestión que planteo viene en relación con la disminución de la fertilidad. 

Según The Economist[1], se observan[2] unas asombrosas disminuciones de los índices de fertilidad. El economista dirá que ese descenso favorece el crecimiento económico. Pero el antropólogo[3] pensará que todavía existe demasiada población para el frágil ecosistema terráqueo. Dependemos de iniciativas como la de fomentar la inversión en el desarrollo de tecnologías baratas, que posibiliten al personal disfrutar del crecimiento económico sin destruir la Naturaleza[4].
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[1] The Economist (2009). Falling fertility. Astonishing falls in the fertility rate are bringing with them big benefits. The Economist. 2009.  Sitio visitado el 02/12/2009.
[2] En el mundo superpoblado donde vivimos.
[3]  O el sociólogo.
[4] Imagen de gifmania.com. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.

miércoles, 23 de abril de 2008

Calendario Maya

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En relación al post Crisis y consultoría (M. Velasco, 2008)[1], satisfago al interesado y a otros lectores de este modesto sitio, por supuesto que te incluyo a ti, acerca del calendario maya y unas profecías que van circulando por ahí desde hace miles de años. Te dejo algunos de los muchos vídeos que transitan por Youtube sobre el referente, subidos por ricardoalonso.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2008). Crisis y consultoría. Sitio visitado el 23/4/2008.