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jueves, 13 de febrero de 2025

Paradigma para viajar y transformar

Instante de la ponencia. De izq. a drcha: Dña. Isabel Sánchez TejadoDr. D. José Antonio Fraiz Brea, D. Juan Carlos Pérez y Dña. María Valcárcel
En el marco del Programa Interuniversitario Doctorado REDINTUR, en el que estoy participando, la tarde del miércoles la pasé asistiendo a la mesa redonda organizada por la Universidade de Vigo y presentada por el Dr. D. José Antonio Fraiz Brea, siendo los ponentes Dña. María Valcárcel[1], Dña. Isabel Sánchez Tejado[2] y D. Juan Carlos Pérez[3], que platicaron sobre “Turismo Generativo: Un modelo para impulsar la riqueza y el desarrollo sostenible en el mundo rural”, temática que hace más de una década catalogué como “turismo proactivo" (M. Velasco, 2008)[4]. Y es que el turismo, tradicionalmente concebido como una actividad de ocio y consumo, está evolucionando hacia un modelo más comprometido y sostenible, proactivo, enfoque que va más allá de la simple visita a un destino, invitando a los viajeros a convertirse en agentes activos de cambio y a contribuir al desarrollo de las comunidades locales. El turismo proactivo[5], se basa en la premisa de que viajar puede ser una fuerza positiva para el cambio, ya que al elegir destinos y experiencias que promueven la sostenibilidad, la cultura local y el desarrollo comunitario, se genera un impacto positivo en los lugares que se visitan. Esta forma de turismo beneficia a las comunidades locales y enriquece la experiencia de viaje, ofreciendo a los turistas la oportunidad de conectar de manera más auténtica con los lugares y las personas. 
Fuente de la imagen: En torno al turismo proactivo (M. Velasco, 2008)
En contraste con el turismo tradicional, el turismo proactivo busca minimizar su huella ecológica y maximizar los beneficios para las comarcas al promover la participación de los viajeros en actividades que generan valor social y económico para los destinos, como el voluntariado, la compra de productos locales o el apoyo a proyectos de desarrollo comunitario. Por tanto, no lo entiendo como una moda o tendencia, sino más bien como una necesidad, puesto que la sociedad se enfrenta a grandes retos, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la desigualdad social y aquí el turismo, como una de las industrias más importantes en mi país, tiene un papel básico que desempeñar en la construcción de un futuro más sostenible. Si adoptamos prácticas de turismo proactivo, seguro que contribuimos a la preservación del medio ambiente, al fortalecimiento de las culturas locales y al desarrollo económico de los ámbitos territoriales locales de actuación. En definitiva, el turismo proactivo representa una forma de viajar que va más allá de la simple búsqueda de experiencias de ocio. Es una invitación a ser parte de la solución, a contribuir al desarrollo de destinos más sostenibles y equitativos. Al elegir experiencias de turismo generativo, los viajeros disfrutan de un viaje más enriquecedor, dejando una huella proactiva en el lugar que visitan. Fuente de las imágenes: mvc archivo propio.
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[1] CEO de Nomenklaturas Comunicación y Profesora en la Universidad de Santiago de Compostela.
[2] Fundadora de la Escuela de Turismo Generativo.
[3] CEO de Grupo Rural Manager SL.
[4] Velasco-Carretero, Manuel (2008). En torno al turismo proactivo. Sitio Economía Sostenible. Visitado el 13/02/2025.
[5] Para los ponentes “turismo generativo”.

sábado, 9 de mayo de 2020

Dosis de proactividad en tiempos de COVID-19

Fuente de la imagen: congerdesign en pixabay
En la sesión docente con el alumnado del curso de Habilidades Comerciales, creí necesario profundizar un poco más sobre el concepto “proactividad”, dentro del tema “Proactividad Comercial” y su acomodo a la realidad que vivimos en mi país. Les trasladaba la proactividad entendida como actitud de anticipación, orientada al continuo cambio. Ni reactivo ni tan siquiera activo, siempre proactivo. Si eres follower de este sitio, sabes que es un concepto que utilizo bastante y, a veces, presumiblemente de manera incorrecta, pero hoy más que nunca, con la pandemia que estamos padeciendo, necesitamos ser proactivos para salir de esta crisis económica y social que nos ahoga. Le comentaba al alumnado que la primera vez que leí la palabra fue hace un porrón de años, a principios de la década de los noventa del siglo pasado, en el texto “Los siete hábitos de las personas altamente efectivas”, donde mi respetado Covey lo utiliza como su principio fundacional. Pero parece que fue acuñado por Viktor Frankl, un neurólogo y psiquiatra austriaco que sobrevivió a los campos de concentración, en su libro "El hombre en busca de sentido" (1946). 

Stephen R. Covey lo difundió a través de sus libros y métodos. Piensa que la conducta individual es función de las decisiones propias y no de las condiciones. Los comentarios de parte del alumnado me recordaron que ser proactivo no significa actuar deprisa, de forma caótica y desorganizada, dejándose llevar por los impulsos del momento. Las personas proactivas no son agresivas, arrogantes o insensibles. El caso es que siempre suceden muchas cosas a tu rededor, pero tienes la capacidad de elegir cómo reaccionar ante esos estímulos y centrar tus esfuerzos en el círculo de influencia, dedicándote a los temas en los que puedes aportar valor. Más que nada es una actitud en la que asumes el control de tu conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer tu libertad de elección sobre las circunstancias del contexto Es tu momento. A continuación inserto un trozo de la reflexión que introduje, vídeo alojado en Youtube. Recuerda: hoy más que nunca tenemos que ser proactivos. Podemos hacerlo (Fuente de la imagen: congerdesign en pixabay).

miércoles, 9 de enero de 2013

Tipo barras (/)

Fuente del gráfico: elaboración propia
Ayer, en una charla con un grupo de colaboradores/as, le comentaba al contacto Adrián que no estoy preocupado acerca de dónde voy a estar trabajando dentro de unos meses, pero sí estoy ocupado en generar un estadio laboral futuro que me permita seguir trayendo carne al hogar, metafóricamente hablando, es decir, garantizar unos ingresos. ¿Cómo me ocupo? Pues, por un lado, intentando estar a la altura profesional en los trabajos de la cartera de proyectos que hoy tengo la suerte de gestionar y participar, ya sea porque me han invitado, he optado o me han elegido. Por otro, investigando nuevas alternativas, caminos y opciones. La complicación que genera laborar en varios frentes hace que, en momentos, no articule respuestas a las sencillas preguntas: ¿En qué trabajas? ¿Cuál es tu actividad profesional? ¿Cómo te ganas la vida? …

A veces, se me ocurría relacionar los puestos separándolos con "barras", es decir: director / consultor / colaborador / gestor / administrador /... Otras, presuntamente se me iba la olla en la respuesta, como aquella frase que en el año 2000, cuando colaboraba en el Grupo Lehmberg, le solté a mi preguntante (delante de los directivos Antonia, Jesús y Juan ¡Uf! Qué pensarían mis contratantes):"Genero caos controlado y catalizo emociones empresariales, para garantizar un óptimo cambio continuo". Esta frase, la reflexioné y me dio por utilizarla en aquellos tiempos, como definición de lo que realmente estaba realizando profesionalmente (ver post ¿Eso dije?[1]): "Me dedico a la generación de caos controlado o desequilibrio dinámico, con un ancho de banda determinado, dependiendo del caso real, y catalizador de emociones profesionales y empresariales, para una óptima gestión del perenne cambio que necesita hoy la empresa donde colaboro y, por derivación, la propia Sociedad”. Y me quedaba tan pancho. Eran otro tiempos, lo sé.

En el libro que estoy terminando de hojear, regalo de los Reyes Magos y que te referenciaré en el post de mañana, leo el termino “tipo barra” (/), que se le atribuye a Marci Alboher[2], para precisamente describir a ese número, espero, cada vez mayor de personas que no saben responder a ¿Y tú a qué te dedicas? manteniendo un equilibrio entre distintas planificaciones, que van desde trabajos retribuidos hasta inversión de tiempo y coste en emprendimientos, pasando por colaboraciones no lucrativas. Te dejo una imagen con lo que he intentado explicar, que realmente debería enfocarse en tres dimensiones, en vez de dos, estando el tercer vector relacionado con la felicidad y la satisfacción, pero a estas horas del alba no he logrado resolver la ecuación que lo defina y proyecte gráficamente (Fuente: elaboración propia).
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[1] Velasco Carretero, Manuel.  ¿Eso dije? 2010. Sitio visitado el 09/01/2013.
[2] Marci Alboher. Vicepresidenta de Encore.org, una organización sin fines de lucro que facilita a millones de personas perseguir segundos actos para un bien mayor. Sitio web https://heymarci.com/ Visitado el 09/01/2013.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Hasta el infinito y más allá

Fuente de la imagen: armandocalles721 en pixabay
La experiencia comercial de ayer tarde me hizo reflexionar acerca de que, siempre que se den las condiciones contractuales, es mejor conservar un cliente que conseguir uno nuevo. 
O dicho de otra forma, el coste de conservar un cliente muy probablemente será inferior a cerrar el contrato con uno nuevo. 

Sé que si no te doy más pistas, lo anterior, dependiendo del sector de actividad y de los recursos comerciales, puede ser genérico y cuestionable, pero salvo excepciones, el ratio creo que se cumple en la mayoría de los casos.

Estimo que el verdadero triunfo no se encuentra en la materialización del trato o acuerdo, sino en entablar una relación proactiva y perenne que consolide y conserve al cliente todo el tiempo que el negocio lo permita estadísticamente. 

Si bien la palabra “proactiva”, engloba conceptos como confianza, quiero subrayarlo aquí. Si generamos confianza a raudales, reforzamos exponencialmente los lazos comerciales futuros. 

Y como decía el personaje  de Toy Story (Disney Pixar), Buzz Lightyear, alargamos la relación “hasta el infinito y más allá” (Fuente de la imagen: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: armandocalles721 en pixabay.

jueves, 9 de junio de 2011

Ahora más que nunca

Fuente de la imagen: Un poquito de proactividad (Velasco, 2007)
Me escribe María sobre la “proactividad”, concepto que utilizo bastante y, a veces, incorrectamente, pero hoy más que nunca necesitamos ser proactivos para salir de esta crisis económica y social que nos ahoga. La primera vez que leí la palabra fue hace un porrón de años, a principios de la década de los noventa del siglo pasado, en el texto “Los siete hábitos de las personas altamente efectivas”, donde mi respetado Covey lo utiliza como su principio fundacional. El término proactividad procede del latín, «pro», raíz latina: pro-, que significa ‘antes de’, y «actividad», que significa ‘facultad de obrar’, ‘diligencia, eficacia’, raíz latina: activitas, activitatis. Fue acuñado por Viktor Frankl, un neurólogo y psiquiatra austriaco que sobrevivió a los campos de concentración, en su libro Man's Search for Meaning (El hombre en busca de sentido, 1946). Stephen R. Covey lo difundió a través de sus libros y métodos. 

Piensa que la conducta individual es función de las decisiones propias y no de las condiciones.  Me recuerda María que ser proactivo no significa actuar deprisa, de forma caótica y desorganizada, dejándose llevar por los impulsos del momento. Las personas proactivas no son agresivas, arrogantes o insensibles. Siempre suceden muchas cosas a tu rededor, pero tienes la capacidad de elegir cómo reaccionar ante esos estímulos y centrar tus esfuerzos en el círculo de influencia, dedicándote a los temas en los que puedes aportar valor. Más que nada es una actitud en la que yo asumo el control de mi conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer mi libertad de elección sobre las circunstancias del contexto. Te dejo un vídeo[1], subido a Youtube por pacorupit, con unas imágenes e ideas para ser una persona proactiva[2].
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[1] Sitio visitado el 9/6/2011.
[2] Fuente de la imagen: sxc.hu. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc.

lunes, 11 de octubre de 2010

El Factor Suerte

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Aquí me tienes, en una foto que me hicieron ayer, en el paseo marítimo de Torremolinos (Málaga, España), gozando de la tarde mientras saboreaba un café y un buen libro. Si no hubiera aceptado la invitación de unos amigos, no hubiera tenido la suerte de disfrutar ese bello momento. En un comentario al post “Dar la cara” (M. Velasco, 2010)[1], me solicitaba Arturo que escribiera sobre “el Factor Suerte en los negocios”. Imagino que no se refería a que comentara el libro del psicólogo inglés Richard Wiseman “Factor Suerte”[2], sino que fuera cosecha propia, así que le respondí que algo había en el saco de la experiencia. Realmente, podíamos poner de ejemplo toda la vida profesional, con sus luces y, sobre todo, sus sombras, que son las que propician nuevas luces. Pienso que la suerte en la actividad empresarial, al igual que en lo personal, hay que labrarla día a día, en el camino de la Vida, con actitud positiva, emprendedora y abierta al cambio. Se me viene a la mente el chiste de aquel energúmeno que insistentemente le pedía a la Virgen María que le tocara la lotería, hasta que la Señora no pudo más y le soltó “Pero, al menos, compra un boleto, hijo mío”. Si no arrimas el hombro, actúas, te mueves, laboras, no esperes que te toque la suerte. Compra ese número y tendrás posibilidades.

Salvo excepciones, que siempre las hay, y dejando a un lado la mal llamada “suerte” de los advenedizos, temporeros, vividores, trápalas, cantamañanas, manipuladores, mentirosos, tramposos y pandilleros, si trabajas decentemente, con ética y moralidad, con un fin en la mente, con ánimo de superación y abierto al continuo cambio, la Suerte se acercará a ti. Incluso los arrojos en los momentos más sensibles, como los descritos en el postTangible y axiomático” (M. Velasco, 2010)[3], son los que propician un acercamiento a la Suerte el día después. En mi caso, cuando considero que la aportación a un proyecto ha finalizado o no me siento identificado con su nuevo rumbo o deja de hacerme tilín, analizo la situación de forma objetiva y sincera y al cabo de unos días, unos meses o años, tomo una decisión, ya sea seguir o pasar a un segundo término. Si la decisión es cambiar de tercio, me quedo con lo positivo, con la suerte de haber disfrutado de esa experiencia profesional y los buenos momentos vividos. Creo que esa disposición al perenne quehacer, labor o faena, aprendiendo, conociendo, aprehendiendo y emprendiendo, de forma sincera y proactiva, es el agente que cataliza las dosis de relativa pero siempre deseada Suerte en los negocios. Y si, además, te toca la Lotería, pues… Pero por lo menos, Arturo ¡Compra un boleto! Que tengas una proactiva semana profesional.
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2010). Dar la cara. Sitio visitado el 11/10/2010.
[2] Wiseman, Richard (2003). Factor Suerte. Ed. Temas de Hoy.
[3] Velasco-Carretero, Manuel (2010). Tangible y axiomático. Sitio visitado el 11/10/2010.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Día del Ganso

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Parece que ayer era el "día del ganso" en Lekeitio[1], donde hombres y mujeres se lanzan, desde distintas embarcaciones, con el objeto de arrancar el cuello a un ganso, sacrificado horas antes y que está suspendido de una cuerda. ¡Vaya día tendría el animal! 

En el post Haz el ganso (M. Velasco, 2007)[2], me sorprendía del trabajo en equipo de estos seres, desde volar en forma de V, para ayudar a los que van detrás, hasta la sensibilidad para con los enfermos. Te dejo una foto, realizada este fin de semana, de un grupo de gansos, junto a un gato y a una gallina.
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[1] Leer noticia en ABC. Sitio visitado el 7/9/2009.
[2] Velasco-Carretero, Manuel (2007). Haz el ganso. Sitio visitado el 7/9/2009.

viernes, 3 de agosto de 2007

Un poquito de proactividad

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Creo que empecé a asimilar el concepto “proactividad” hace una década y pico, en la lectura de las ideas de Covey. Luego, mi amigo y psicólogo, Antonio, me enseñó en Granada, Barcelona y Madrid, a ser consciente de la aplicación de esa teoría. Posteriormente, adopté el término y lo integré en mi léxico profesional. 

Hoy, leo en noticias.com[1] una síntesis sobre cómo ser un líder proactivo. Empatía, motivación, comunicación, educación, equipo, visión y proactividad son algunos de los conceptos que, según los redactores del artículo, definen a un directivo interdependiente, con ganas de sumar, no restar (Fuente de la imagen: sxc.hu).
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[1] Sitio visitado el 03/08/2007.

lunes, 30 de julio de 2007

Una sola buena acción

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
"Todos los buenos pensamientos del mundo pesan menos que una sola buena acción" (James Russell Lowell). Fuente de la imagen: sxc.hu. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.

viernes, 14 de enero de 2005

Estimación sincera

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
A lo largo de mi vida profesional, he tenido la suerte de colaborar en la puesta en marcha de varios medios de comunicación internos en organizaciones empresariales, así como periódicos y revistas. Ha sido una fuente de conocimiento y experiencia impagable, tanto en el aspecto organizativo como, sobre todo en mi caso, en la cuestión de contenidos. Recuerdo la técnica de redacción de una noticia que utilicé en una empresa para exponer una situación muy sensible económica, política y socialmente. La propuesta que realicé al Consejo de Administración fue contar la historia a los distintos agentes sociales implicados utilizando refranes para, de alguna forma, tener una comunicación “proactiva” con el público[1]. La estimación sincera de cualquier proyecto empresarial es un importante menester para ser conscientes de saber cómo estamos y hasta dónde podemos llegar. Este acto de honradez íntima no implica, cuando interese, “vestirse de seda”, ocultando las deficiencias estructurales y coyunturales, sino todo lo contrario, es decir: reconocer los errores cometidos y aplicar las acciones correctoras que los técnicos y especialistas estimen adecuadas. 

Por otro lado, “nobleza obliga”, en el sentido de que los directivos debemos estar a la altura empresarial y social que marca el abolengo de las Instituciones Públicas y Privadas con las que la empresa se relaciona[2]. Si la dirección de la empresa no reconoce francamente ante sus colaboradores cómo se encuentra, sus sensibles deficiencias organizativas operativas, financieras, comerciales, etc., y no pone en marcha soluciones a esas irregularidades y carencias, “aunque la mona se vista de seda, la mona, mona se queda”. Como decía Plauto en el siglo II antes de Cristo: “Al sabio una sola palabra le basta”. El colaborador interno o el agente externo no suele ser torpe y ante situaciones sensibles, si se le es honesto y se le plantea, por ejemplo, un plan estratégico sincero, con independencia de las distintas, maduras y necesarias corrientes de pensamiento que existen al abrigo del concepto social y económico de la empresa, la unidad de acción en los momentos dolorosos de la vida empresarial, hacen que se propicie un renacer mejor por cada nuevo sufrimiento operativo. 

Aquella contestación del pueblo de Fuenteovejuna ante la pregunta del juez que mandaron los Reyes Católicos para esclarecer la muerte del egoísta y sin escrúpulos Fernán Gómez de Guzmán en el año 1476 “¿Quién mató al Comendador? Fuenteovejuna, señor. Y, ¿Quién es Fuenteovejuna? ¡Todos a una! Finalmente, el escritor Iriarte en sus fábulas (siglo XVIII), también utilizaba otro verso, creo que, interpretándose en la actualidad, para criticar a aquellas personas que pretenden, mediante campañas mediáticas y otras acciones empresariales de dudosa moralidad, suplir o enmascarar lo que no han sabido conseguir a base de trabajar decentemente y aprender de la “vida” misma: “Monos, aunque se vistan de estudiantes, se han de quedar lo mismo que eran antes”. Saludos. (Formato de texto cambiado con posterioridad. Fuente de las imágenes: sxc.hu). Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Como mi objetivo exclusivo es transmitir la esencia de la idea, elimino toda referencia personal y adapto algunos de los párrafos del texto original a este blog.
[2] Clientes, proveedores, Administración Pública y resto de agentes sociales.