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lunes, 24 de agosto de 2020

Preguntas para negociar lo que se tercie

Foto tomada por Auxi, a mediados de la década de los noventa del siglo pasado, cuando ejercía de Secretario General de Cecap Andalucía (Facep) y me pasaba interminables horas al teléfono negociando con mis compañeros y compañeras de las asociaciones provinciales, directivas confederales, federales y asociativas así como las empresas socios, proveedores de productos y servicios y las instituciones en las que la organización que representaba participaba o se encontraba integrada, incluidos sindicatos y representantes de los consumidores. Todo ello, arropado por un inigualable equipo humano. Desde aquí les mando a todos y todas un fuerte y cálido abrazo. Una de mis frases favoritas era: ¡Sí... ¡de acuerdo! (siempre que la podía decir, se entiende).
Si eres follower de este sitio, puede que te suene que una de mis asignaturas del Grado en Derecho fue Técnicas de Negociación, donde tuve la suerte de contar con la docencia de Andrés, que durante un cuatrimestre no se cansó de trasladarnos todas las técnicas habidas y por haber en materia de negociación[1]. Por lo anterior, comprenderás que, a sugerencia de Esteban (Gracias, amigo), en el fin de semana pasado estuviese hojeando el texto de Alexandra Carter, Ask for More: 10 Questions to Negotiate Anything[2], que traducido[3] es algo así como “Solicite más: 10 preguntas para negociar cualquier cosa”, donde el autor intenta convencerme que la negociación no es un juego de suma cero, sino una habilidad esencial para mi actividad profesional, que también puede mejorar mis relaciones más cercanas y mi vida cotidiana.

Pero a menudo las personas la evitan y se sienten derrotadas incluso antes de comenzar. Coincido con la autora que se me ha enseñado incorrectamente que la voz más fuerte y asertiva prevalece en cualquier negociación o, de lo contrario, ambas partes se comprometen y terminan con menos. En cambio, Carter me muestra que se obtiene mucho más valor hacer las preguntas correctas a la persona con la que estoy negociando que discutir con ella. Alexandra me ofrece un marco simple pero poderoso de diez preguntas para una negociación exitosa donde ambas partes salen victoriosas. El método probado de Carter se extiende más allá de un "sí", intentando crear un lazo que dure toda la vida. Parte de este texto también se ha editado en el sitio book—post, bajo el título “Pedir más”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Algunas de ellas intenté comentarlas en textos como “El cierre proactivo de la venta”, “Cambio de tercio”, “Mejor alternativa posible”, “Tréboles, amebas y telas metálicas”, “Competencia esencial”, “Olas” ¿Camino o negocio? “La importancia de los elogios sinceros”, “Sencilla, potente y olvidada”, “Concreción, brevedad y claridad”, “Cobertura de riesgo” o el visitado “Cómo negociar sin ceder”. Velasco-Carretero, manuel. Sitios visitados el 24/08/2020.
[2] Carter, Alexander. Ask for More: 10 Questions to Negotiate Anything. Editorial Simon y Schuster. 2020.
[3] Con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga.

jueves, 18 de junio de 2020

Separar con claridad el QUÉ del QUIÉN

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
En relación al texto ¿A qué esperan? me remitió Antonio inventario de noticias del mismo miércoles (Gracias, amigo), haciéndose eco del enfrentamiento de los líderes políticos españoles, bajo el título “la broncopolítica se intensifica en el Parlamento”. Mientras leía los “dimes” y diretes” de unos y otros, me acordé del “cuento de la naranja”, que recientemente se lo he contado a mi alumnado del curso “Habilidades Comerciales”, acción formativa que referencié en “Habilidades Comerciales en tiempos de COVID-19” (abajo te inserto un corte del vídeo). Para ser justos, la historia la escuché por primera vez en la docencia de mi respetado profesor Andrés, en clase de Técnicas de Negociación (ver el explícito “El Cuento de la Naranja”). Decía el docente que cuando se negocia nos enfrentamos con necesidades, expectativas, objetivos, no con personas. En cualquier negociación debemos separar con claridad el QUÉ del QUIÉN y no caer en un intento de imposición de voluntades o intereses particulares. 

Pero en España, la supuesta negociación entre los partidos políticos se ha convertido en una lucha donde cada parte trata de imponer su voluntad, buscando obtener el máximo rédito aparentemente ideológico. La moraleja de la historia de la naranja, aplicada a la política de mi país, podría ser que no siempre la solución a priori más lógica desde la óptica o en función de los intereses ideológicos de cada partido, tiene por qué ser la más acertada para el pueblo español, amalgama de conservadores, progresistas, liberales… monárquicos, republicanos, nostálgicos, independentistas… Si los partidos políticos separaran el “qué” del “quién” y, seguidamente, reflexionaran conjuntamente y sondearan otras opciones, enfoques o caminos, probablemente tropezarían con soluciones efectivas que beneficien al “conjunto” de la ciudadanía en estos difíciles momentos consecuencia de la COVID-19 y, de rebote, unos se llevarían la piel de la naranja y otros la pulpa. Fuente de la imagen: geralt en pixabay.

lunes, 24 de junio de 2019

Resultados brillantes en la negociación y más allá

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Se encuentra salpicado este sitio de reflexiones en materia de negociación[1]. Pues bien, en el fin de semana pasado me ha apetecido re-hojear el texto de Deepak Malhotra y Max H. Bazerman, Negotiation Genius: How to Overcome Obstacles and Achieve Brilliant Results at the Bargaining Table and Beyond[2], que traducido con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga es algo así como “El genio de la negociación: cómo superar obstáculos y lograr resultados brillantes en la mesa de negociación y más allá”. No importa que vaya “sobrado” (que no es verdad) en lides negociadoras o que sea un becario (espero que tampoco) en ellas. 

En las páginas intentan los autores transmitirme aquellos hábitos mentales y estrategias que supuestamente necesito para lograr resultados sobresalientes en cualquier negociación, prometiéndome que mejorarán dramáticamente mis habilidades de negociación y mi propia confianza. Para ello, Deepak y Max se basan en décadas de investigación conductual más la experiencia de miles de clientes, aprovechando ese misterio que rodea la preparación y ejecución de las negociaciones, ya sea que impliquen acuerdos proactivos, a lo ganar-ganar, en mis ámbitos sectoriales de actuación, o que mejoren mi próxima oferta salarial. 

En opinión de Malhotra y Bazerman, lo que diferencia a los genios de la negociación es la identificación de aquellas oportunidades de negociación donde los demás no ven espacio para la discusión, descubrimiento de la verdad incluso cuando la otra parte quiere ocultarla, negociar con éxito desde una posición de debilidad, desactivar amenazas, ultimátums, mentiras y otras tácticas difíciles, superar la resistencia y vender propuestas que utilizan tácticas de influencia comprobadas, negociar éticamente y propiciar relaciones de confianza, junto con grandes acuerdos, reconocer cuándo es mejor alejarse…[3].
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[2] Deepak Malhotra; Max H. Bazerman. Negotiation Genius: How to Overcome Obstacles and Achieve Brilliant Results at the Bargaining Table and Beyond. Editoral Bantam Dell Publishing Group, Div of Random House, Inc. 2008.
[3] Parte de este texto también se ha editado en el sitio BOOK--POST, bajo el título “El genio de la negociación”.

lunes, 8 de octubre de 2018

Dando forma al juego de la negociación

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Si eres follower de este sitio, puede que te suene que una de mis asignaturas del Grado en Derecho fue Técnicas de Negociación, donde tuve la suerte de contar con la docencia de Andrés, que durante un cuatrimestre no se cansó de trasladarnos todas las técnicas habidas y por haber en materia de negociación[1].  Te cuento lo anterior porque en el fin de semana pasado he estado re-hojeando el texto de Michael Watkins, Shaping the Game: The New Leader's Guide to Effective Negotiating[2], que traducido con mi inglés oriundo de los Montes de Málaga es algo así como “Dar forma al juego: la guía del nuevo líder para una negociación efectiva”.

El autor me enseña una lista de cuatro objetivos que deberían ser inherentes a cada negociación en la que participan: crear valor en la mayor medida posible; capturar una parte apropiada del valor que se crea; construir y sostener relaciones críticas, y mejorar mi credibilidad personal. Piensa Watkins que es un buen consejo para todos los líderes, independientemente de su situación. Y es que, cuando negocio, debo aplicar una estrategia para cada contexto específico, influyendo a la otra parte, modelando de manera proactiva la negociación y aprendiendo de cada organización. Ciertamente, el arte de la negociación es una habilidad que debo dominar[3]
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[2] A¡Watkins, Mu¡ichael. Shaping the Game: The New Leader's Guide to Effective Negotiating. Editorial Harvard Business School Press. 2006.
[3] Parte de este texto también se ha editado en el sitio BOOK—POST, bajo el título “Para una negociación efectiva”. 

viernes, 26 de enero de 2018

Mapa de la Negociación Colectiva

Fuente: Ministerio de Empleo y Seguridad Social
Me ha informado esta semana el Grupo de Economistas Asesores Laborales (EAL-CGE)[1], sobre la nueva herramienta del Ministerio de Empleo y Seguridad Social de mi país, que permite a los usuarios acceder a los convenios colectivos existentes en un ámbito determinado en función de la actividad económica-CNAE que se lleve a cabo en las empresas, facilitando a través de una búsqueda muy simple los convenios colectivos que pueden resultar de aplicación: el MNC[2].

Según EAL, la CCNCC[3] ha estado contactando con las distintas comisiones paritarias de los convenios colectivos sectoriales a fin de solicitar su colaboración en la elaboración del MNC. Esta herramienta suministrará al usuario información orientativa acerca del posible convenio colectivo que pueda ser de aplicación a una determinada empresa en función de su actividad principal, en relación con los códigos CNAE asociados a la misma y al ámbito funcional de cada convenio colectivo.

Dejar claro que la información facilitada tiene mero carácter orientativo. Si lo deseas, puedes cursar una consulta formal a los órganos consultivos de carácter estatal (CCNCC) o autonómicos existentes, a través de los procedimientos establecidos. Igualmente, las actividades económicas asociadas a cada convenio han sido determinadas mediante la asignación de códigos CNAE al ámbito funcional de cada convenio (Fuente de la información: EAL y MEySS).

El aplicativo ofrece tipos de búsqueda: una simple, donde, tras seleccionar la provincia donde se encuentra la empresa o centro de trabajo y partiendo del CNAE o actividad económica de la empresa, permite buscar el convenio colectivo aplicable a una empresa determinada; y una búsqueda avanzada, donde, partiendo igualmente de un código CNAE o actividad económica, permite conocer el estado de la negociación colectiva en el ámbito que se haya seleccionado[4]
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[1] En el que me encuentro integrado.
[2] Mapa de la Negociación Colectiva. 
[3] Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos.
[4] Si quieres acceder al mapa, clickea AQUÍ. Sitio visitado el 26/01/2018.

jueves, 17 de agosto de 2017

De arbitrajes y laudos

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Si eres follower de este sitio, conocerás que en más de una ocasión he escrito sobre arbitraje[1]. El arbitraje, ya sea en su vertiente mercantil o laboral, es una cuestión difícil pero motivante. Te comento lo anterior porque en relación al tema de la huelga en el aeropuerto del Prat[2], el Consejo de Ministros del Gobierno de España acordó ayer un arbitraje obligatorio como medio de solución de la huelga declarada en la empresa Eulen Seguridad en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, una vez que ha fracasado el proceso de mediación de la Generalitat de Cataluña y no hay otro recurso legal para hacer frente a la situación. El ministro de Fomento explicó que en el plazo máximo de 24 horas desde que se notifique a los sindicatos y a la patronal este acuerdo, éstos deberían designar un árbitro de mutuo acuerdo. Si transcurrido dicho plazo no se ha logrado el acuerdo, el árbitro será designado por el Ministerio de Fomento en las 24 horas siguientes. 

A fin de garantizar la imparcialidad del árbitro, el Ministerio someterá con carácter previo a las partes el nombre de la persona a designar y estas pueden, en el plazo de esas 24 horas, realizar cuantas alegaciones consideren oportunas al objeto de aclarar la relación de imparcialidad. Según el ministro, la decisión de arbitraje "habrá de ser resuelta en equidad en un plazo máximo de 10 días a contar desde la fecha de designación de la figura del árbitro". Parece que el acuerdo tiene un "carácter excepcional" y una aplicación específica a un caso singular y en unas circunstancias muy concretas. El ministro subrayó que "el Gobierno entra con firmeza en un conflicto que está generando un problema importante a la economía, a los españoles, a los turistas que nos visitan y a la imagen del país, y entra desde el momento en que ha fracasado la mediación, con la agilidad suficiente para tomar decisiones que hacen que el aeropuerto haya recobrado la normalidad y se establezca un cauce para la solución definitiva del conflicto". 

No cabe duda que es un procedimiento legal que tiene precedentes en España, y que ha sido utilizado en circunstancias similares. El Gobierno considera que "tiene que suponer el fin del conflicto en el momento en el que se establezcan las condiciones que serán vinculantes para las partes". En materia mercantil, con motivo de la clausura del II Congreso “Jueces y árbitros: aliados en la resolución de las disputas comerciales”, organizado por la Corte de Arbitraje de Madrid, el Colegio de Abogados de Madrid y la Fundación Rafael del Pino, el ministro de Justicia ya destacaba el compromiso del Gobierno con el fomento del arbitraje "como instrumento útil y esencial para contribuir a la mejora del funcionamiento de la Administración de Justicia" y la obligación de las autoridades de "garantizar un marco de estabilidad institucional y seguridad jurídica que genere confianza en los mercados internacionales, potencie nuestra competitividad y atraiga inversiones que estimulen la actividad económica del país". 

Calificaba el arbitraje como "un verdadero equivalente jurisdiccional[3] que permite recurrir a expertos de la materia vinculada a la controversia" que haya que dirimir. El ministro definía la relación entre jueces y árbitros como una alianza recíproca y sin que haya dependencia o subordinación, especialmente desde la aprobación de la Ley de Arbitraje de 2003, que permite "un acercamiento de ambos institutos, el arbitral y el jurisdiccional: por un lado, las potestades de los árbitros se aproximaron a las de jueces y tribunales en asuntos como la adopción de medidas cautelares; por otro, los tribunales ofrecen desde entonces y si fuera necesario, garantía y control de aspectos como el cumplimiento del laudo o, en los supuestos tasados, la anulación del mismo". Sin embargo, teniendo en cuenta que estamos ante una cuestión laboral, no mercantil, la decisión del gobierno español del laudo arbitral se sustenta en el Real Decreto-ley 17/1977, cocinado en la etapa preconstitucional, sobre relaciones de trabajo[4]

En su preámbulo se reconoce el derecho de huelga y la agilización del procedimiento para su ejercicio, suprimiendo el trámite previo de oficial y necesaria negociación, conlleva la total derogación del Decreto-ley cinco/mil novecientos setenta y cinco, de veintidós de mayo, sobre regulación de los Conflictos Colectivos de Trabajo, que contiene no sólo la normativa aplicable a la huelga laboral en el mismo consagrada, sino también el procedimiento de solución, por arbitraje estatal, de los Conflictos Colectivos de Trabajo. Ello aconseja la autónoma regulación de este último procedimiento, el que debe mantenerse cuando las partes deseen utilizar tal medio de solución. En su art. 11, apartado c) establece que la huelga es ilegal cuando “tenga por objeto alterar, dentro de su período de vigencia, lo pactado en un Convenio Colectivo o lo establecido por laudo”. 

El artículo 26 trata de los laudos de obligado cumplimiento, que adoptarán la forma de resolución fundada y decidirán de modo claro y preciso. La facultad del Gobierno viene recogida en el artículo 10 cuando se expresa que “teniendo en cuenta la duración o las consecuencias de la huelga, las posiciones de las partes y el perjuicio grave de la economía nacional, podrá acordar la reanudación de la actividad laboral en el plazo que determine, por un período máximo de dos meses o, de modo definitivo, mediante el establecimiento de un arbitraje obligatorio”. Fuente de la información: Ministerio de Justicia y Ministerio de Fomento del Gobierno de España. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Desde “Reclamaciones y Actos Previos”, hasta “Distintivo de adhesión al SAC”, pasando por “Arbitrajes de paripé” o “Vigilancia normas laborales y sociales”. Incluso en “Practicando arbitraje, que no es poco”, te trasladé la sesión formativa en arbitraje mercantil en la que participé hace unos meses.  Sitios visitados el 17/08/2017.
[3] Según lo considera el Tribunal Constitucional
[4] Si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ. Sitio visitado el 17/08/2017.

jueves, 11 de febrero de 2016

Judo verbal en los negocios

Fuente de la imagen: pixabay
En esta larga crisis que por momentos nos ahoga, existen instantes en los que las personas de buena fe pueden, incluso, perder los papeles ante situaciones sensibles, injusticias, falsos testimonios y otras intimidaciones. Pero desgraciadamente esa pérdida de papeles no sólo no beneficia sino que desmejora el contexto. En “No perder la calma[1] expresaba que perder los papeles precisamente no ayuda. Ayer le comentaba a Antonio que cuando en la actividad empresarial, laboral, profesional o institucional, nos encontramos en esos bretes, debemos agitarnos con la presteza de la confianza, aplicando estrategias predefinidas que nos desconecten de esos “espacios mentales ciegos”.

Pepe apuntó que cuando está en esos trances, se imagina al otro en una postura cómica o absurda y esos segundos le sirven para replantearse si merece la pena esa sinrazón. Esta referencia sirvió para enlazar la nueva aportación de Antonio, sobre que le recordaba la técnica denominada “judo verbal”, utilizada en EEUU por la policía desde hace unas décadas y cuyo principio básico se encuentra en la destreza para informar, concebir, juzgar, deducir, catalogar y reaccionar de manera razonada, razonable y equilibrada. Te dejo un vídeo que circula en Internet en relación con el tema, subido a Youtube por El Adelantado de Segovia, acerca de un curso a policías donde se trataba el verbal judo (Fuente imagen: pixabay).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. No perder la calma. 2009. Sitio visitado el 11/02/2016.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Detrás de una buena decisión

Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
Por textos como “Big Data y Social Business” o “Pensando en grande[1], sabes de mi interés por todo lo que rodea a big data y su influencia en la toma de decisiones. Pues bien, escriben Piyanka Jain y Puneet Sharma en Behind Every Good Decision: How Anyone Can Use Business Analytics to Turn Data into Profitable Insig[2], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Detrás de una buena decisión: Todos podemos emplear el análisis de negocios para transformar los datos en ideas provechosas”, que se está extendiendo por el mundo empresarial en general y en los negocios en específico, la idea equivocada y, por otro lado, muy gravosa, de que la única información y estrategia analítica importante para la toma de decisiones es big data, requiriéndose de herramientas complejas y expertas para desenterrar cualquier investigación hábil. Pero esto no es así y lo indiscutible es que cualquier razonamiento básico se puede soportar a través de los cálculos de una simple hoja de cálculo. 

Según los autores, cerca del ochenta por ciento de todas las situaciones que se analizan pueden resolverse con ese recurso simple de tratamiento de la información; eso sí, planteando las cuestiones oportunas en los momentos adecuados. Reflexionando sobre la operación de venta de la totalidad de la maquinaria y resto de inventario de una entidad, que tuve la oportunidad de cerrar ayer, no tengo por menos que darle la razón a Jain y Sharma. Y no es que no se haya utilizado big data en los trabajos preliminares de búsqueda y selección de los potenciales clientes que pudieran estar interesados en la operación, que sí que se ha realizado, pero se ha llegado a la decisión final no utilizando solo el big data sino, trascendentalmente, los datos generados por la continua retroalimentación, almacenados en esa nube mental formada por todas las mentes del equipo, así como las artes de negociación desplegadas, que Andrés ya me refrescó hace unos cuatrimestres en sus magistrales clases y que en textos como ¿Camino o negocio?, “RSE y Negociación”, “Distrés Negociador” o “Cómo negociar sin ceder[3], intenté trasladarte algunos retazos. 

Durante las casi tres semanas de negociación, obviamente hemos manejado, intercambiado y analizado datos utilizando herramientas que la ofimática avanzada te proporciona, pero fundamentalmente ha sido la coordinación entre los miembros del equipo negociador y su interacción proactiva con la contraparte, lo que ha posibilitado la consecución de un acuerdo que, estimo y también deseo, es/sea beneficioso para ambas partes. Te dejo la instantánea del apretón de manos entre el representante de la empresa compradora y el que te escribe, como colofón emocional de cierre de la operación. Gracias a Paco, Irene, Teo, Manolo, Javier, Carlos, Juan, Antonio, Felipe... por la alta profesionalidad, personalidad... demostrada y, también, la infinita paciencia manifestada con mi perfil negociador, siempre mejorable. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Velasco carretero, Manuel. Big Data y Social Business (2014),  Pensando en grande (2015). Sitios visitados el 05/12/2015.
[2] Piyanka Jain y Puneet Sharma en Behind Every Good Decision: How Anyone Can Use Business Analytics to Turn Data into Profitable Insig. Editorial Amacon. 2014.
[3] Velasco Carretero, Manuel. ¿Camino o negocio? (2014), RSE y Negociación (2014), “Distrés Negociador (2014), Cómo negociar sin ceder (2014). Sitios visitados el 05/12/2014.

lunes, 25 de mayo de 2015

Ese hombre era un genio

Fuente de la imagen: mvc elaboración propia
Corría la etapa en la que sucedió lo que te relaté en el postLa genialidad y la chorrada[1], cuando escuché por primera vez, del profesor de matemáticas, comentarios sobre un loco norteamericano, que después de concebir la teoría de juegos, enfermó de esquizofrenia. Después fui descubriendo quién era realmente ese “loco norteamericano”, un tal John Forbes Nash, si bien poco se había publicado sobre este Premio Nobel de Economía de 1994, aunque en cuarto de Empresariales, en la asignatura Técnicas Cuantitativas, volvió a flotar su nombre, ahora en el ambiente docente universitario.

Pero no fue hasta mucho más tarde, a principios de este siglo, cuando me enteré de la difícil vida de este ser humano cuya carta de recomendación para entrar en la Universidad de Princenton era sencilla y muy corta: “Este hombre es un genio”[2]. La culpable del nuevo refresco de su figura fue la peli “Una mente maravillosa”[3]. Pues bien, ayer conocía en varios medios de comunicación que nos ha dejado y pasado, espero, a mejor vida. Mientras leía la noticia, garabateé el dibujo que te dejo en el encabezado, en honor y respeto, deseando que donde esté su energía vital siga jugando con sus geniales teorías.
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[1] Velasco Carretero, Manuel. La genialidad y la chorrada. 2007. Sitio visitado el 25/05/2015.
[2] Kuhn W., Harold; Sylvia Nasar (Eds.). «The Essential John Nash» (PDF). Princeton University Press. pp. Introduction, xi. http://press.princeton.edu/chapters/i7238.pdf Documento visitado el 25/05/2015.
[3] Que ya te referencié en “De juegos y prisioneros”. Velasco Carretero, Manuel. De juegos y prisioneros. 2014. Sitio visitado el 25/05/2015.

jueves, 7 de mayo de 2015

Como no tengo abuela...

Dibujo del recuerdo de la cara de mi extinta abuela por parte paterna, "Mamá Ana", una señora de "armas tomar"         
En relación a la expresión “No tener abuela”, me tomo la libertad de transcribirte lo que se dice en el sitio “Expresiones españolas para Erasmus en apuros[1]: "Normalmente, las abuelas quieren mucho, mucho, pero mucho a sus nietos. Para ellas, sus nietos son los más guapos del mundo, los más listos, los mejores en general. Y es fácil escucharles eso de “ay qué guapo que es mi nieto” u otros piropos[2] similares durante todo el día. Pues bien, cuando alguien se halaga mucho a sí mismo[3], se le suele decir, ¡Jo parece que no tiene abuela! ya que al piropearse a sí mismo, piensa como si le faltase esa abuela que siempre está dispuesta a decirnos cosas bonitas y, en su ausencia, decide hacerlo él mismo”. 

La introducción anterior viene porque debo correr el riesgo de que me digas[4] que “no tengo abuela”, cuando te cuente lo que viene a continuación. Y es que ayer, comentaba con un compañero la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil[5], por la que se aprobaba un Convenio de Acreedores que, un mes antes[6], se había sometido a votación en la Junta de Acreedores que tuve el honor de presidir. – Otro convenio aprobado – dijo Antonio, mientras hacía cuentas en la calculadora de su smartphone último modelo. -100% de convenios aprobados llevas a tus espaldas, Manuel – Espetó al momento.  Pues sí. No había caído en el dato hasta ese instante, sobre todo teniendo en cuenta que en mi país es irrisorio el porcentaje de aprobación de los convenios por parte de los acreedores[7]

En cuanto al 100% de concursos que se me ha asignado directamente por el Juzgado, el 40% entró en fase de cumplimiento del convenio previamente aprobado, dato parece que, según Antonio, también relevante. Desde aquí, un reconocimiento a la labor de los equipos que he tenido la suerte de coordinar y a los letrados de las concursadas que, si bien han defendido siempre los intereses de sus representadas, siempre han tenido una actitud proactiva en el procedimiento judicial así como en las negociaciones con los acreedores. Y, por supuesto, a aquellos acreedores que a la vista de los informes, propuestas y planes de viabilidad, han votado lo que han estimado mejor para la masa pasiva. Lo dicho: “como no tengo abuela, pues…”. Fuente de la imagen: mvc archivo propio.
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[1] Sitio visitado el 07/05/2015.
[2] Cosas bonitas.
[3] Se dice cosas bonitas a sí mismo o dice lo bueno que es.
[4] Tal vez en tono cariñoso.
[45 Sentencia 448/2015 de 20/04/2015, del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Málaga, España. Si quieres acceder al texto íntegro, clickea AQUÍ.
[6] Ver “Junta de Acreedores”.
[7] Sólo entre el 2% y el 10% según la fuente mercantil.