viernes, 20 de julio de 2018

Por acción o por reacción

De izquierda a derecha: Antonio Naranjo, Presidente de CECAP Andalucía, inaugurando la jornada y presentando a Noemi, de leónolarte,  y Pablo, de Arquímedes. 
Si eres follower de este sitio, sabes de sobra mi particular confrontación con la Administración Pública de mi país, vía las herramientas jurídicas que proporciona el Derecho Administrativo en general y el procedimiento contencioso-administrativo en específico. Son buena prueba de ello textos como “Armarse de paciencia”, “Como la banca”, “Abreviando el contencioso administrativo”, “Promoción de Conciliación y Voluntariedad”, “Serias dudas de hecho o de derecho”, “Ensayando en la Contencioso-Administrativa” o “Briconsejos para contencioso-administrativa”. Igualmente, por textos como “Secretaría General”, “Concreción y flexibilidad” o “No queda otro camino”, conoces mi experticia como gestor en el sector de la formación y la gestión de subvenciones. En cuanto a mi historial profesional en auditoría externa e interna, no quiero aburrirte más a estas horas del alba. 

Te cuento lo anterior porque, invitado por el Grupo Tadel (Gracias), ayer estuve en Sevilla (España), en la sede de CECAP Andalucía, asistiendo a la Jornada sobre “Gestión de Expedientes Jurídicos Frente a la Administración”, impartida por Arquímides y leónolarte. El evento fue presentado por D. Antonio Naranjo, Presidente de la organización empresarial, al que tuve la oportunidad y la alegría de saludar. El objetivo no era otro que dar un repaso a aquellos aspectos de la gestión de expedientes administrativos frente a la Administración Pública que los distintos ponentes consideraron más importantes, cabalgando desde los problemas más comunes de las entidades solicitantes, hasta la responsabilidad de los socios y administradores, pasando por la caducidad o la prescripción. 

Coincido con los ponentes en la enumeración de una serie de extemporáneas situaciones desgraciadamente más comunes de lo que pensamos: interpretación sesgada o subjetiva respecto a la justificación económica (a veces pienso que, al menos en Andalucía, las Delegaciones Provinciales de la Junta son como reinos de Taifás); aplicación de normativa en algunos casos inapropiada o, incluso, “desactualizada"; expedientes de caducidad o prescripción con efectos tremendamente negativos para la entidad solicitante; principios de acuerdos en muchos casos desproporcionados o con fines distintos al objeto del expediente… Se vislumbra un horizonte preñado de contenciosos-administrativos por doquier, sean por procesos, como apuntaba un ponente, en modo "acción"  (promovidos por la entidad solicitante ante la inacción  en el pago por parte de la Administración), o en modo "reacción" ante los expedientes de reintegro y similares.

En cuanto a Cecap Andalucía (antes FACEP), por textos como “Secretaría General” conoces mi relación con esta institución. En “Ésta será tu casa”, de soslayo te dejaba una imagen de una placa que guardo en mi casa como oro en paño, que me la dieron en marzo de 1998 en Úbeda, Jaén (España), como despedida de mi etapa en FACEP: “Manolo, ésta será siempre tu casa”. No hace mucho me trasladaba Juan, presidente en mi etapa de técnico de la organización, que un reciente homenaje que la institución le ha dado, en el marco del último congreso, lo compartió con el equipo técnico de la Federación de entonces. Considero extraordinario este reconocimiento público a la labor del equipo técnico de una federación (si bien lo extraordinario también es realizado por personas extraordinarias), puesto que desgraciadamente lo que abunda es la política de desinformación, manipulación de la historia y la "tierra quemada", aunque el trabajo hecho con el corazón, por acción o por reacción, difícilmente su resultado puede ser exterminado o enterrado por terceros. 

Juan, junto con Javier, José Luis, Pilar, Ana, Jorge, Fernando... y después perfiles como el de Antonio, han convertido el sector, que ni tan siquiera era aire, en un tejido empresarial sólido y cada vez más comprometido con las tecnologías, la pedagogía, la didáctica y, en síntesis, con la calidad de la enseñanza. Como no podía ser de otra forma, le hice llegar a Juan mi sincera enhorabuena por el homenaje que había recibido (lamento que el equipo técnico no haya estado presente en el homenaje que recibió su presidente; quiero pensar que la empresa organizadora del evento traspapeló la invitación) y le agradecí el honorable gesto de reconocimiento para con ese fundamental grupo de profesionales que tuve la suerte de coordinar (Milagros, Luis, Sebastián, Auxi, Nuria, Inma y Lorenzo) pero también le comenté, que, como equipo, nos limitamos a cumplir con nuestra función como técnicos, teniendo meridianamente clara la frontera que nunca debíamos cruzar. Desde este sitio un fuerte abrazo para ese “equipo técnico federativo” (Fuente de la imagen: elaboración propia).