viernes, 11 de octubre de 2019

De elecciones y manipulaciones

Fuente de la imagen: perianjs en pixabay
Se le atribuye a Malcom X la siguiente reflexión: “Con un diestro manejo de los medios de comunicación, se puede conseguir que una víctima parezca un criminal y el criminal, la víctima.” Y es que andan los partidos políticos de mi país en precampaña electoral (las elecciones serán el diez de noviembre de 2019) y nuevamente percibo que a los “españolistos” nos empiezan a bombardear con noticias falsas (fake news), medias verdades desubicadas y otras lindezas de la “manipulación” y “malas artes” del mal catalogado "marketing político", surgidas de granjas de bots, clics (click farm) y trolls, con el objetivo de condicionar o dirigir el voto o no voto. Recientemente, la Unión Europea (UE) ha informado que tomará medidas contra las noticias falsas y la interferencia electoral extranjera, advirtiendo los eurodiputados que los intentos de influir en la toma de decisiones en la UE ponen en riesgo a sus sociedades democráticas. 

El tema ya lo he tratado en otras ocasiones en este sitio. Textos como “Conciencia y capacidad contra la desinformación” o “Código de práctica contra la desinformación”, son prueba de ello. Cierto que la UE ha estado abordando activamente la desinformación desde 2015, cuando se creó el Grupo de Trabajo East StratCom en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) para comunicar de manera efectiva las políticas de la UE hacia su vecindario oriental. En octubre de 2018, antes de las elecciones europeas, el Código de Prácticas fue firmado por Facebook, Google, Twitter y Mozilla, y por Microsoft en 2019, en el que acordaron de forma voluntaria los estándares de autorregulación para combatir la desinformación. En diciembre de 2018, la Comisión Europea (CE) publicó un "Plan de acción para contrarrestar desinformación”. 

Por otro lado, el Parlamento Europeo (PE) señala que la interferencia extranjera tiene un patrón sistemático, ya sea a través de campañas en las redes sociales virtuales, ataques cibernéticos a la infraestructura relacionada con las elecciones o apoyo financiero a los partidos políticos en el período previo a las principales elecciones nacionales y europeas. Gran parte de esta interferencia beneficia a los candidatos anti-UE, extremistas y populistas. En relación a las donaciones, a pesar de que los Estados miembros prohíben total o parcialmente aportaciones gratuitas extranjeras a partidos políticos o candidatos, los actores extranjeros encuentran formas de eludir esas reglas, dicen los eurodiputados. Fuente de la información: UE, CE y PE. Fuente de la imagen: perianjs en pixabay.