lunes, 19 de agosto de 2013

Respeto y reconocimiento

Fuente de la imagen: archivo propio
Tarde llego a la cita en este lunes de agosto. La causa no es otra que el segundo día intenso de feria que viví ayer. Me encontré con un puñado de gente clarividente, creativa, comprometida con los proyectos… a la que he tenido la oportunidad de dirigir en distintos momentos coyunturales o estructurales en mi vida profesional. De vuelta al hogar, meditaba sobre esa suerte empresarial. 

La verdad es que no me fue fácil coordinar a estos monstruos de la creatividad, la inteligencia y el compromiso, ya fueran informáticos, telecos, diseñadores, químicos, biólogos, financieros, ingenieros, psicólogos, doctores, comerciales... Cada uno de su padre y de su madre. La estrategia no era otra que trasladarles mi sincero respeto por su capacidad, mi reconocimiento por su trabajo y, en la medida de mis competencias directivas, salvaguardarlos de la política general de la organización de turno, posibilitándoles un espacio para que pudieran respirar de vez en cuando. 

Los resultados, en todos los casos que he vivido, fueron enriquecidos y voluminosos caudales de creatividad, de los que se beneficiaron todos los componentes de las instituciones privadas o públicas en las que se encontraban integrados, desde clientes a proveedores, pasando, lógicamente por los trabajadores, socios y la administración pública. La foto que te dejo corresponde a una instantánea de mi paso por Virgen de la Oliva en el periodo 2002-2004 (ver post: "Si el vino viene, viene la vida"), con los responsables de las secciones de Crédito, Administración, Logística, Personal,  Vitivinícola, Almazara, Aderezo, Al Detall y Suministros. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: archivo propio.