jueves, 25 de octubre de 2018

La caja tonta

En la década de los ochenta del siglo pasado, cuando trabajaba de técnico de auditoría externa, verificando las cuentas de una entidad del sector de la distribución, me tocó contar el saldo en efectivo del lineal de cajas de uno de los centros comerciales. Toda una mañana de conteo y a la hora de aplicar las pruebas alternativas y cruzar la información de entradas, salidas, inventario permanente, márgenes brutos, mermas... no me cuadraban los datos. Al final concluí que presuntamente existía una caja, que denominé en mi informe “tonta”, que, aunque hacía las funciones de caja registradora, de cara al público, realmente las ventas registradas no iban a ningún sitio oficial. Incluso cuantifiqué el desajuste, con su proyección anual elevándolo, documentado, a mis superiores y ahí quedó todo, salvo que, como no tengo abuela, te contaré que el number one de la corporación me felicitó por la agudeza y la persistencia en el análisis.

Te cuento lo anterior, porque recientemente me comentaba un compañero que la Hacienda española está trabajando en un Anteproyecto de Ley sobre determinados servicios digitales, como puede ser la prohibición del software de ocultación de ventas. Le trasladé que lo había leído en algún medio digital, de hecho, es un tema recurrente por parte del Gobierno de turno desde hace unos años (basta hacer una búsqueda parcial en Google). El portal solostoks.com cuantificaba este fraude en más de diez mil millones de euros por año, explicando cómo funciona la estafa en el artículo “Fraude en la caja registradora: ¿Cómo funciona?” Creo que, realmente, los Poderes del Estado español no tienen ningún interés en atajar este tema, puesto que si un imberbe hace décadas, aplicó la lógica de “la cuenta la vieja” profesionalizada y atando cabos económicos (juego de entradas, salidas, compras ventas y poco más), detectó un presunto desajuste, desde hace años, con el avance de la tecnología, esto del big data y los cruces de información, sería mucho más fácil. 

Según informa el Ministerio de Hacienda del Gobierno de España (MH), parece que ahora se va a intentar no permitir la producción y tenencia de programas y sistemas informáticos que posibiliten la manipulación de datos contables y de gestión, estableciendo la prohibición del denominado software de ocultación de ventas, es decir, programas informáticos que permiten la manipulación de la contabilidad. El anteproyecto exige que los sistemas informáticos o electrónicos que soporten procesos contables o de gestión empresarial se ajusten a ciertos requisitos que garanticen la integridad, conservación, trazabilidad e inviolabilidad de los registros de operaciones. Habilita además la posibilidad de someterlos a certificación por vía reglamentaria y se establece un régimen sancionador específico en los casos de fabricación de estos dispositivos o su tenencia sin la adecuada certificación. Fuente de la información: MH. Fuente de la imagen: pixabay.