domingo, 15 de julio de 2018

El efecto Axe de los préstamos dudosos

El Banco Central Europeo (BCE) considera que un préstamo es dudoso cuando pasan más de 90 días sin que el prestatario pague el principal o los intereses. Los préstamos dudosos también se conocen como préstamos con incumplimentos (NPL). Mientras un préstamo normal proporciona a una entidad financiera los ingresos por intereses necesarios para obtener beneficios y conceder nuevos préstamos, cuando los prestatarios no cumplen los plazos acordados durante 90 días o más, la entidad debe provisionar más capital dando por supuesto que no se devolverá el préstamo. Esto reducirá su capacidad de conceder nuevos créditos. Para que a una entidad le vaya bien a largo plazo, y pueda seguir obteniendo beneficios con la concesión de nuevos créditos, tiene que reducir al mínimo sus préstamos dudosos. Si una entidad de crédito tiene demasiados préstamos dudosos en su balance, su rentabilidad se resentirá porque no podrá obtener suficiente dinero de su actividad crediticia. Además, necesitará reservar una cierta cantidad de dinero por si necesita sanear totalmente el préstamo en un momento determinado.

Al final, como diría el otro, el perverso "efecto Axe", puesto que la economía de la zona euro depende en gran medida de que las entidades concedan crédito, por lo que el BCE puede aumentar o recortar los tipos de interés que aplica a los préstamos que concede a las entidades, influyendo en el coste del crédito del sector privado y, de este modo, asegurarse que la inflación se mantiene en niveles inferiores, aunque próximos, al 2 % a medio plazo. Pero si las entidades tienen demasiados préstamos dudosos no podrán conceder el crédito suficiente, por lo que la eficacia de este mecanismo para influir en los tipos de interés del sector privado será menor. Recientemente, el BCE ha anunciado  nuevos pasos en la definición de su enfoque supervisor para hacer frente al volumen de préstamos dudosos en la zona del euro. Este enfoque sigue el trabajo ya realizado en esta área, como las estrategias de reducción de préstamos dudosos de las entidades de crédito, y el apéndice sobre dotación de provisiones para préstamos dudosos nuevos. Se pretende crear un marco coherente para abordar los volúmenes de préstamos dudosos en el contexto del diálogo de supervisión a través de la definición de expectativas supervisoras a nivel de cada entidad de crédito. 

El objetivo del BCE consiste en lograr un provisionamiento adecuado de los préstamos dudosos heredados, que refuerce la capacidad de resistencia del conjunto del sistema bancario en la zona del euro. Con este enfoque, la Supervisión Bancaria (SB) del BCE mantendrá contactos más estrechos con cada entidad para definir sus expectativas supervisoras. Dichas expectativas específicas se basan en referencias de entidades comparables (benchmarking) y en la ratio de préstamos dudosos y las principales características financieras de cada una de ellas. El fin no es otro que asegurar un progreso continuado en la reducción de los riesgos heredados en la zona del euro y lograr un mismo nivel de cobertura de los volúmenes y flujos de préstamos dudosos a medio plazo. En 2017, la SB publicó una guía sobre préstamos dudosos, que ofrecía a las entidades de crédito un instrumento eficaz para tratar dichos préstamo, donde se requería a las entidades con volúmenes elevados de préstamos dudosos que acordaran estrategias para reducir dichos volúmenes. En 2018, la SB publicó un apéndice de dicha guía en el que se establecían las expectativas supervisoras sobre dotación de provisiones para préstamos dudosos nuevos (Fuente de la información: BCE. Fuente de la imagen: pixabay).