viernes, 14 de septiembre de 2012

Network Marketing

No sé si por el avance de las telecomunicaciones, por la crisis que nos ahoga o por ambas cosas, el caso es que se percibe un auge de las propuestas comerciales relacionadas directamente con el marketing multinivel. Cada vez con más frecuencia, determinados contactos me solicitan una entrevista para contarme las bondades de dicho sistema comercial, ya sea del mercado de los productos de belleza, alimentos para deportistas, telefonía, etc. Si puedo, atiendo la propuesta, por deferencia a la persona, para escuchar y, por supuesto, para aprender si se da el caso. Esta práctica se ha intensificado en los últimos años, hasta el punto que en este verano he tenido cuatro entrevistas. 

Antes que entren a explicarme que no es un negocio una actividad piramidal a la vieja usanza y ni mucho menos una estafa, les cuento que el modelo de negocio de las ventas directas utilizando redes tradicionales domésticas, lo conozco desde mediados de la década de los ochenta del siglo pasado, con motivo a través de una charla que recibimos en la universidad.

Posteriormente, a principios de la siguiente década, obligado por unos clientes, asistí a un show presentación en un hotel de Torremolinos (Málaga, España), creo que de la entidad Amway, donde el showman de turno poco más que te garantizaba a corto plazo una casa con piscina y un flamante automóvil en el garaje, presuntamente casi sin trabajar y con la excusa del cambio de filosofía de vida que todo ser humano necesita.

Allí percibí que nadie da duros a cuatro pesetas y que para llegar a la cúpula de la pirámide no sólo había que laborar duro, como en cualquier trabajo o negocio que emprendas y quieras triunfar, sino, además, había que implicar, por no decir obligar, a tus familiares, amigos, conocidos, a consumir productos que, en aquellos años, podían encontrar en las cadenas de distribución tradicionales a precios igual o más bajos. En cuanto a las técnicas de disuasión a la compra y a la integración en la pirámide, no comulgaba con ellas, por considerarlas demasiado superfluas, ligeras, libertinas o aprovechadas, por lo que decidí que el camino que me interesaba era otro, igual o más duro, pero para mí más enriquecedor desde el punto de vista comercial y personal.

Como anécdota, comentarte que en el año 1998, en la selección de un director comercial para un grupo empresarial de ámbito nacional, le pedí a uno de los candidatos de la fase final que me explicara su experiencia pasada como integrante de un negocio multinivel. Por lo visto, se las hice pasar canutas en el encuentro, con mis insidiosas preguntas. Tengo que decirte que fue elegido, realizó un trabajo magnífico en su nuevo puesto y hoy lo considero como un hermano para mí, por la amistad que se fraguó posteriormente.

En Internet existen experiencias positivas y negativas respecto al network marketing, que te sugiero leas y escuches, antes de meterte en una cadena de este tipo. El otro día me tuve que reír con un contacto, porque le han sacado cuatrocientos euros por la cara (ojo con los que te piden dinero con la excusa de la formación previa: ver vídeo o búsqueda en Youtube de las presuntas estafas). Un artículo que también puede ayudarte es el que Mercedes Gómez escribió a finales del siglo pasado en El Mundo: ¿Qué se esconde tras un sistema multinivel? Que descanses en este fin de semana (Fuente de la imagen: sxc.hu).

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