miércoles, 2 de mayo de 2012

Propiciar la felicidad

Encontrarme alegre en el trabajo, posibilita la emergencia de nuevos o distintos arquetipos organizativos o productivos. Al estar feliz, mi rendimiento será distinto y mejor que si la desazón me envuelve. Si ejerzo de directivo, puedo ayudar a que los equipos que coordino se sientan contentos y enamorados de su actividad.

La actual situación económica configura un paisaje anímico desolador para las personas que todavía tienen la oportunidad de trabajar, afectando a la fertilidad productiva, a la iniciativa creativa, a la colaboración grupal y al compromiso profesional.

Si el que ejerce de ejecutivo tuviera claro que parte de su cometido como gerente, de tal o cual proyecto, consiste en propiciar continuamente el avance, desarrollo, progresión y felicidad de los equipos a su cargo, se desterraría esa desmotivación cada vez más endémica, con visos ya de estructural, potenciándose climas laborales favorables y, por derivación, un marco económico y social diferente (fuente de la imagen: sxc.hu).

2 comentarios :

  1. Anónimo26/5/12 2:11

    Estoy de acuerdo contigo.

    Hoy podemos afirmar que los valores sostenidos por empresas exitosas son similares a los valores sostenidos por personas exotosas.

    Como lo consiguen? Cuidando y liberando el alma de cada una de las personas que conforman la organizacion, alentandoles a ser todo lo que pueden llegar a ser, permitiendoles poner en funcionamiento sus valores más profundos y consiguiendo una visión para la empresa basada en valores positivos y en la creatividad del personal

    Saludos
    Mateo González Vázquez

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  2. Gracias, Mateo, por tu visita y aportación. Sin alma, no hay organización proactiva y sin organización proactiva no existen expectativas de un futuro distinto y mejor.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel