![]() |
| Fuente de la imagen: archivo propio |
Parece que los grandes grupos[4] tendrán menos fácil adecuarse por la cantidad de costes estructurales que acarrean[5]. Algunas organizaciones empresariales y sindicales, presintiendo lo que va a llegar, se están pensando gestionar y dar ellos directamente la formación, utilizando sus infraestructuras y sus organigramas, para compensar costes generales y dejando a un lado la hasta ahora tradicional contratación de consultoras y sus economías de escala, presuntos corretajes, primas[6] y otros derivados. Y finalmente[7], parece que el modelo de negocio del estándar educativo que surgió a principios de los noventa, para formar a las trabajadoras y trabajadores españoles, llega a su fin. La sensación de que muchos han comido de estas subvenciones, unos pocos se han forrado y ningún sector de actividad se ha beneficiado formativamente de los ingentes fondos asignados a mi país, pulula en el ambiente a modo de olor putrefacto[8].
_________________________________
[1] Sánchez-Silva, Carmen. ¿No estaba el futuro del empleo en la formación? El País. 2012. Sitio visitado el 17/05/2012.
[2] Velasco Carretero, Manuel. Formación Vs Fermentación. 2006. Sitio visitado el 17/05/2012.
[3] O no tan negras, según se mire o en el punto en que te encuentres posicionado.
[4] Nacidos al abrigo de las ayudas para la formación de los trabajadores.
[5] Ya sea en mantener suntuosos edificios, nutrir las sobredimensionadas divisiones tecnológicas o en alimentar los parásitos organigramas de directivos, familiares y asesores allegados, creados para amparar un concepto de industria formativa que se ha demostrado inservible en materializar el verdadero objetivo del servicio educativo.
[6] No de riesgos, precisamente.
[7] Por ahora.
[8] Fuente de la imagen: sxc.hu. Fuente de la imagen: archivo propio.
