sábado, 30 de octubre de 2010

¡Que es deporte, jopé!

Hace cuatro años y pico, en el post “El Mundial”, te confesaba el equipo de fútbol en el que oficialmente militaba y las razones o raíces de la afectación. Realmente, de fútbol, como de fórmula 1, sé justito. Solo, viendo un partido o una carrera, me aburro. Me gusta verlos junto a otras personas. Entonces me lo paso bien. En esta semana, cargo las pilas con los resultados de Fernando Alonso, del Atlético de Madrid, del Barcelona, del Madrid, … A riesgo de desorientarte, te apuntaré que, por ejemplo, disfruté emocionalmente de la numantina del Alcorcón el año pasado o me entristecí con su pérdida este año.

Por otro lado, la preparación teórica o reglada que tengo, si eres un sufrido seguidor de este blog, también la sabes. Estudié económicas y empresariales, primero en la escuela, luego en la facultad y sin dilación en los cursos de doctorado, por no hablar del largo rosario de seminarios, jornadas y congresos, por lo que se supone, o dicen, que tengo que saber de cuentas, valoraciones, comercialización y estrategia. Ahora que no me escuchan mis clientes, jefes y socios, te confesaré que cada día que pasa no estoy tan seguro de eso y sí de que no sé nada.

En fin. A lo que iba. Ayer, como casi todos los viernes, almorcé en el restaurante Las Navas, donde trabaja David, profesional de la restauración. Lo conocí en el año 1999, cuando laboraba en otro establecimiento de la zona. Ya en aquellos tiempos era del Barcelona. Siempre que había alguna noticia sobre el club, se lo lanzaba. Así hasta la fecha.

El hombre entiende de afición, pero, al igual que yo, poco de política, por lo que cuando el ya ex -presidente de su equipo insinuaba sus preferencias partidistas o nacionalistas, los dos nos desorientábamos, puesto que pensábamos que el Barcelona es un club que trasciende a Cataluña. Es, como el Madrid y otros clubes, universal. Por eso, concebíamos que su presidente, al igual que el presidente del Real Madrid o del gobierno de España, era de todos sus aficionados, no sólo de los que viven en Cataluña o comulgan con los pensamientos políticos del ex - presidente. ¡Que es deporte, jopé!

El hombre entiende de sentimiento futbolero, pero, al igual que yo (ahora que siguen sin escucharme los clientes, jefes y socios), cada vez más se pierde en esto de las valoraciones, la economía y las finanzas. Por eso, cuando escucha y ve en la tele lo de las pérdidas de su club, se hace preguntas del tipo ¿Cuánto vale Messi?

Esta mañana, antes de concebir y escribirte este post, al leer el artículo de ayer, de Luis Martín, en El País, “Messi no vale nada”, me he acordado de la reflexión de mi camarero de los viernes, David. Con todos mis respetos al trabajo del periodista, esas preguntas ya las había escuchado de otros barcelonistas. Va este post por David, por mi otro amigo de la sensible infancia, que era y es del Barcelona, y por el resto de aficionados (foto de imágenes-gratis.com).

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