![]() |
| Fuente de la imagen: El hombre del tiempo (Velasco, 2007) |
El mundo vive una transformación donde las grandes empresas de tecnología funcionan como señores de épocas pasadas, dueños de las tierras digitales donde transcurre nuestra existencia. Este sistema, denominado tecnofeudalismo (Velasco, 2025), genera una situación donde las personas actúan como trabajadores que no reciben sueldo, entregando su información personal cada vez que utilizan una aplicación o un buscador (Varoufakis, 2023). Estas plataformas no son simples mercados donde se intercambian bienes de forma libre, son territorios cerrados donde los propietarios cobran una renta a todo aquel que necesite estar ahí para trabajar, comprar o comunicarse (Baruphakēs & Zumpulakēs, 2023). Debido a que estos gigantes poseen más poder que muchas naciones, las reglas de la democracia y los derechos básicos de la gente se ven desplazados por los intereses de quienes son dueños de las máquinas y la nube (Osorio Amaya, 2026). La forma en que nos relacionamos y lo que vemos en nuestras pantallas se decide mediante cálculos matemáticos que priorizan ganar dinero por encima del bienestar común (Vaca Pereira Roca, 2025). Esta acumulación de autoridad en pocas manos impide que los ciudadanos mantengan su independencia o protejan su vida privada de la vigilancia corporativa que ocurre a cada segundo (Yüksel, 2025). Los usuarios se convierten en siervos digitales que alimentan con su actividad diaria el capital de corporaciones que operan fuera del control de las leyes tradicionales, estableciendo una nueva jerarquía social basada en quién posee la infraestructura técnica (Varoufakis, 2024). Las personas ya no son clientes que compran productos, son parte de un engranaje que genera riqueza para otros sin obtener nada a cambio más que el permiso de existir en el espacio virtual (Tello, 2023).
Frente a esta realidad, el constitucionalismo digital (Velasco, 2026) surge como una propuesta para llevar las protecciones de la ley al entorno de internet. Este movimiento busca asegurar que los derechos humanos y el equilibrio de fuerzas estén presentes en cada rincón virtual, adaptando los valores democráticos a las novedades técnicas (Celeste, 2020). Intenta crear normas que pongan límites a lo que estos gigantes tecnológicos pueden hacer, tratando de devolver a las personas la capacidad de decidir sobre sus propias vidas frente al dominio de los algoritmos (De Gregorio & Radu, 2022). Algunos intentos, como las nuevas leyes europeas de servicios digitales, tratan de obligar a las plataformas a ser más transparentes y responsables de lo que ocurre en sus espacios cerrados (Iglesias Keller & Pereira, 2025). Existen también grupos de ciudadanos que redactan sus propias declaraciones de derechos para exigir un trato más justo y equitativo (Gill, Redeker & Gasser, 2015). Aun así, hay expertos que advierten sobre un riesgo: llamar "constituciones" a las reglas internas de estas empresas puede ayudar a que estas parezcan legítimas mientras conservan su control total sobre la población (Iglesias Keller & Pereira, 2025). Construir un mundo digital justo requiere más que palabras bonitas; necesita un esfuerzo real para que la tecnología pertenezca a la comunidad y respete la dignidad de cada sujeto (Tello, 2023). De este modo, el derecho debe evolucionar para frenar la explotación y garantizar que el espacio público no sea una propiedad privada donde la libertad dependa de aceptar condiciones que nadie puede negociar (Celeste, 2019). Este camino consiste en un proceso constante donde diferentes leyes y acuerdos se unen como piezas de un dibujo mayor para someter la técnica a la justicia (Celeste, 2020).
____________
Bibliografía
Baruphakēs, G., & Zumpulakēs, M. (2023). On technofeudalism: What killed capitalism? An interview with Yanis Varoufakis. Economic Thought, 11(2), 25-30.
Celeste, E. (2019). Digital constitutionalism: a new systematic theorisation. International Review of Law, Computers & Technology, 33(1), 76-99.
Celeste, E. (2020). Constitutionalism in the Digital Age. Dublín: Dublin City University.
De Gregorio, G., & Radu, R. (2022). Digital constitutionalism in the new era of Internet governance. International Journal of Law and Information Technology, 30(1), 68-87.
Gill, L., Redeker, D., & Gasser, U. (2015). Towards Digital Constitutionalism? Mapping Attempts to Craft an Internet Bill of Rights. Berkman Center Research Publication, No. 2015-15.
Iglesias Keller, C., & Pereira, J. R. G. (2025). Digital constitutionalism as an online speech governance framework: A critical approach. En SSOAR Open Access Repository. Berlín: Wissenschaftszentrum Berlin für Sozialforschung (WZB).
Osorio Amaya, J. C. (2026). Tecnofeudalismo y pensamiento complejo: Edgar Morin en resistencia epistemológica, social y cultural. Región Científica, 5(1), 2026528.
Tello, A. (2023). Sobre el colonialismo digital. Datos, algoritmos y colonialidad tecnológica del poder en el sur global. InMediaciones de la Comunicación, 18(2), 89-110.
Vaca Pereira Roca, D. (2025). La batalla cultural en la era del Tecnofeudalismo. Aportes de la Comunicación y la Cultura, (38), 85-94.
Varoufakis, Y. (2023). Technofeudalism: What Killed Capitalism?. Londres: Bodley Head.
Varoufakis, Y. (2024). Tecnofeudalismo: El sigiloso sucesor del capitalismo. Bilbao: Deusto.
Velasco-Carretero, M. (2025). Convergencia de Poder. Sitio Esclavos del Social Media. Visitado el 91/7/2026.
Velasco-Carretero, M. (2026). El constitucionalismo digital. Sitio politi-post. Visitado el 29/7/2026.
Yüksel, Ç. (2025). Technofeudal Lord: Elon Musk and the Rise of a New Digital Empire. Estambul: TRT World Research Centre.
