jueves, 17 de septiembre de 2026

El viaje de retorno

Fuente de la imagen: mvc realizada con el recurso notebook
La forma en que consumimos habitualmente se parece a una vía de dirección única donde extraemos recursos de la Tierra, fabricamos objetos con ellos y los desechamos de forma acelerada cuando dejan de funcionar. Este modelo tradicional de usar y tirar provoca una acumulación constante de desperdicios en vertederos y océanos, agotando las reservas naturales de nuestro planeta de manera alarmante. El flujo continuo de extracción masiva, manufactura rápida y descarte desmedido altera el equilibrio de la biosfera. Frente a este esquema de consumo lineal, surge una alternativa que propone imitar los procesos de la naturaleza, donde la noción de residuo inservible no existe y todo elemento sobrante se transforma en materia prima para un nuevo proceso biológico o industrial (Pearce y Turner, 1990): ¿Mudanza hacia la circularidad económica? (Velasco, 2026). En estos sistemas vivos, por ejemplo, las hojas secas que caen de los árboles nutren la tierra y alimentan a nuevas plantas en un retorno circular continuo. El pensador Kenneth Boulding (1966) ilustró esta diferencia comparando nuestra conducta colectiva con la de un vaquero en un territorio ilimitado frente a la de un astronauta en una nave espacial. En esa pequeña nave, los recursos son estrictamente limitados, lo que obliga a mantener todos los materiales dentro de un ciclo cerrado para asegurar la supervivencia colectiva. Alargar la duración de los objetos mediante la reparación, el préstamo o el reciclaje ayuda a reducir drásticamente la extracción de nuevas materias de nuestro entorno (Geissdoerfer, Savaget, Bocken y Hultink, 2017). 
Fuente de la imagen: ¿Mudanza hacia la circularidad económica? Sitio Economía Sostenible (Velasco, 2026)
De este modo, los consumidores pueden seguir disfrutando de los bienes sin la necesidad de adquirir y desechar constantemente, adaptando hábitos de cuidado y colaboración que benefician tanto a la economía doméstica como al entorno natural que nos sostiene. Esta nueva perspectiva altera por completo el diseño de los artículos de uso diario y el comportamiento de las organizaciones comerciales en todo el mundo. En lugar de vender un aparato que quedará inservible en poco tiempo, algunas empresas adoptan sistemas de alquiler de ropa, herramientas, muebles o dispositivos tecnológicos, manteniendo la propiedad de estos objetos para repararlos y mantenerlos activos en la economía (Linder y Williander, 2015). El usuario ya no necesita comprar un taladro pesado para usarlo apenas quince minutos al año, adquiere el derecho de uso de ese artículo de manera temporal, regresándolo a la tienda cuando ha concluido su tarea. Mediante este sistema, las corporaciones obtienen ingresos prestando servicios repetidamente, disminuyendo la fabricación constante de artículos desde cero (Nobre y Tavares, 2021). Diseñando los productos pensando en que puedan desarmarse de forma sencilla facilita recuperar metales de alto valor y plásticos limpios al final de su vida útil, logrando que las piezas desgastadas de un equipo sirvan para ensamblar modelos más recientes. Esta transformación estructural genera múltiples empleos locales dedicados a la restauración, la remanufactura y la logística de retorno, demostrando que es posible alcanzar un bienestar material colectivo reduciendo de manera muy notable el daño ecológico global (Ghisellini, 2016)[1]
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[1] Así, la sociedad avanza hacia un modelo de prosperidad que respeta los límites físicos de la Tierra, redefiniendo el éxito empresarial a través de la durabilidad, el servicio compartido y la responsabilidad social.

Bibliografía
Boulding, K. E. (1966). The economics of the coming spaceship Earth. Environmental Quality in a Growing Economy, 3-14.
Geissdoerfer, M., Savaget, P., Bocken, N. M. P., y Hultink, E. J. (2017). The Circular Economy – A new sustainability paradigm? Journal of Cleaner Production, 143, 757-768.
Ghisellini, P., Cialani, C., y Ulgiati, S. (2016). A review on circular economy: the expected transition to a balanced interplay of environmental and economic systems. Journal of Cleaner Production, 114, 11-32.
Linder, M., y Williander, M. (2015). Circular Business Model Innovation: Inherent Uncertainties. Business Strategy and the Environment, 26(2), 182-196.
Nobre, G. C., y Tavares, E. (2021). The quest for a circular economy final definition: A scientific perspective. Journal of Cleaner Production, 314, 127973.
Pearce, D. W., y Turner, R. K. (1990). Economics of natural resources and the environment. Johns Hopkins University Press.
Velasco-Carretero, M. (2026). ¿Mudanza hacia la circularidad económica? Sitio Economía Sostenible. Visitado el 17/9/2026.