martes, 3 de julio de 2018

Fraudulento uso de la economía colaborativa

En textos como "Relevantes y Disruptivas", "UE: competencia y derechos" o "Portal del Empleado", traté de manera indirecta el concepto "economía colaborativa", tan en boca de algunos presuntos expertos en nuevos yacimientos de empleo y poca experticia del uso que de esos términos hacen los que siempre caminan por el filo de la navaja del fraude, en este caso a la Seguridad Social, ante la mirada hacia el otro lado de los Poderes del Estado español. En "Consumo Colaborativo Tecnológico" te trasladaba que el concepto “consumo colaborativo” fue usado por primera vez hace una década y pico, por Ray Algar en un artículo publicado en el boletín Leisure Report (Si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ). El caso más paradigmático es la construcción y mantenimiento de la Wikipedia, donde el producto es el conocimiento, pero las experiencias van desde lo inmobiliario (viviendas), el trabajo colaborativo, la agricultura, el transporte, la educación… hasta la temática del post de hoy: la tecnología. Según Algar, las personas estamos aprendiendo que es mejor ser parte de una multitud, que yo parafraseo como “masa”, y esa masa se está convirtiendo en sabia, obligada por la situación económica y social global, los desajustes económicos, la carestía de recursos, el medioambiente y la prostitución y crisis de todo lo que rodea a lo político y al concepto tradicional de lo público.

Pues bien, parece que se ha empeñado el nuevo Ejecutivo de mi país en intensificar la lucha contra el fenómeno de los falsos autónomos y el fraude a la Seguridad Social, con el objetivo de que se respeten los derechos laborales de las personas trabajadoras". Apunta la Titular del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (MTMySS), que el Gobierno de España estará "muy vigilante para que la mezcolanza que se está produciendo en el trabajo por cuenta propia no se haga a costa de los derechos de las personas trabajadoras". Coincido con la representante del Ministerio en que "la economía colaborativa no puede usarse como eslogan para esconder el abuso de la figura del autónomo", en alusión a la pluralidad que existe hoy en día en el sector y en los desafíos que plantean las plataformas tecnológicas, en el ámbito de la economía colaborativa. "Se plantean dos retos, en primer lugar el social: cómo evitar que estos nuevos modelos de negocio vengan acompañados de una precarización de las condiciones de trabajo y de un menor grado de protección social; y en segundo lugar el jurídico: cómo encuadrar a los trabajadores en una de las dos categorías tradicionales bajo las que se realiza un trabajo por cuenta ajena y trabajo por cuenta propia".

La titular de Trabajo apunta el compromiso de aprobar un plan director contra la explotación laboral, cuya finalidad es intensificar la lucha contra el uso fraudulento de la figura del autónomo y el fraude a la Seguridad Social. Este plan estará en línea con los acuerdos del Parlamento Europeo, que insta a los Estados miembros a que lleven a cabo inspecciones laborales suficientes en las plataformas online e impongan sanciones en caso de infracción de la normativa, y presten atención particular al trabajo no declarado y al falso trabajo autónomo en este sector. Para ello, en los próximos meses se intensificará la actividad de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social impartiendo formación especializada a inspectores y subinspectores y a través de programas piloto en distintas comunidades autónomas. Obviamente, este problema "necesita un debate más amplio, la solución no está solo en la intervención de la Inspección o de los órganos jurisdiccionales", por lo que es necesario trabajar para que las medidas que se adopten en España, no sean diferentes a las de los países de nuestro entorno (Fuente de la información: MTMySS. Fuente de la iamgen: pixabay).