domingo, 7 de septiembre de 2014

La ciudad y los perros

Desde el martes estamos de feria en el pueblo, Ronda, esa tierra de buena gente que describía en el trabajo de la disciplina “Comunicación Oral y Escrita” y en el vídeo que acompaña al post del mismo nombre que te escribí en junio. Ayer se dignó visitarnos el Premio Nobel Mario Vargas Llosa (Diario Sur), integrante del conocido como “boom latinoamericano”, que dejó por un día su Marbella, que dice es el paraíso donde renace y vuelve “a ser joven optimista y entusiasta” y que recientemente le ha nombrado Hijo Adoptivo, para adentrarse en uno de los símbolos y alma de la ciudad en cuyo término municipal nací: la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. La distancia, el séquito y mi timidez paralizó la posibilidad de propiciar la ocasión de estrechar su mano y preguntarle si El Jaguar, personaje de "La ciudad y los perros", realmente mató al cadete Ricardo Arana, El Esclavo, o por el contrario, se responsabilizó de la muerte para, así, no perder su liderazgo. Otra vez será (quiero pensar).

La primera vez que tuve constancia de este escritor fue, precisamente, por el título de esa, su primera novela, “La ciudad y los perros”, que en 2012 cumplió cincuenta años (si quieres acceder al vídeo, subido a Youtube por RAE, con la celebración en la Real Academia Española de la presentación institucional de la edición conmemorativa del cincuentenario, clickea AQUÍ). Allá, en la convulsa y corta EGB que padecí, década de los setenta del siglo pasado, el maestro de Lengua promovió un juego entre sus alumnos: situados en coro, unos a otros nos realizábamos preguntas de distintas materias. Entre las cuestiones que previamente hilé, se encontraba de quién era la novela “La ciudad y los perros”, que semanas antes el profesor había referenciado en clase y que no me suena que viniera apuntado en el Senda (ver “Especialmente gordos y densos”). Décadas después hojeé la obra y conocí el argumento y esa técnica de narración conocida como "vasos comunicantes", entristeciéndome y emocionándome por momentos. La imagen corresponde a la portada de la primera edición del libro en español; fuente: Wikipedia.

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel