Ayer, terminó para mí la feria de Ronda (Andalucía, España). Almorzamos arroz con conejo, en casa de Isa y José Miguel, mientras por el rabillo del ojo seguía la fase de clasificación del Gran Premio de Bélgica, con un sexto puesto en la parrilla de salida para Fernando Alonso, que no está mal para la tortuga que conduce. Se nota la crisis y la abundancia de menaje de plástico (vasos, platos, etc.), latas, vidrio y otros residuos por el suelo, en los festejos del centro del pueblo, que han tenido lugar durante varios días. Al menos, José María Manzanares y Miguel Ángel Perera triunfaron en la Goyesca (ver comentario en el diario SUR). Después, tiramos para Málaga. Preparé la ligera cena y me acomodé en el sofá para ver el partido de fútbol España – Bosnia, donde empecé a sufrir de nuevo (me cae bien Del Bosque, pero añoro a Luís). En fin, con el uno a cero en el ánimo, me quedé hasta las tantas, frente a la tele, con el pirata Barbanegra (A3), cosa rara en mi cita con Morfeo. Al final, te escribo esta mañana más tarde de lo normal.Me invita el contacto Jorge, a la presentación del programa de postgrado en Coolhunting, Diseño y Tendencias Globales, de la Universidad Pompeu Fabra y ELISAVA (Gracias, Jorge). No podré asistir, pero la proposición me sirve de pretexto para, brevemente, escribirte sobre el concepto coolhunting, término relativamente nuevo en el mundo del Marketing y la Publicidad, que conocí hace unos años, en un seminario sobre marketing y tendencias sociales. Consiste en la realización de predicciones, fundamentalmente sobre el consumo y la moda. Los coolhunters, cazadores de tendencias, mediante el análisis de la información, sobre pautas de conducta y otros índices sociales, que recopilan en Internet y en la propia calle, pretenden ayudar a las empresas a estar prevenidas, para aprovechar las futuras tendencias sociales y, por derivación, consumistas (Gráfico de la Teoría de las Ondas de Elliott; fuente: Wikipedia).



1 comentarios:
Los coolhunters son básicamente antropólogos culturales. Utilizan la etnometodología y un abanico de´técnicas sociológicas de investigación. Su objetivo es detectar señales débiles o microtendencias, es decir, aquellas señales de cambio pequeño
de las que se compone el gran cambio del futuro.
No solo es ir con una camarita a todos las fiestas o saber que es lo último de lo último. Lo importante es comprender la realidad social del cambio y su construcción. Lo necesario es saber distinguir lo que es relevante y puede dar a una empresa ventaja competitiva
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