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sábado, 31 de marzo de 2007

El empeño telemático recaudador

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
En El definitivo Gran Hermano (M. Velasco, 2006)[1], comentaba el proyecto de ley del gobierno español, que establece el derecho a relacionarse electrónicamente con los organismos públicos. Ahora leo en varios medios que Hacienda sigue interesada en que Internet se convierta en su principal agencia tributaria, en este caso, virtual. Pero el talón de Aquiles de ese loable objetivo es que el uso de los medios telemáticos no está tan generalizado como nuestros políticos recaudadores piensan. Ciertamente, el uso de la Red redundará en una reducción significativa de costes de todo tipo, desde desplazamientos y asesorías, hasta papel.

También, para la propia administración tributaria. Pero me parece que falta un tiempo para el conocimiento y la concienciación[2]. Me pregunto si algún organismo ha verificado el resultado de esas colosales cantidades de ayudas, que desde hace ya mas de una década, vía entidades gestoras de fondos de la UE, tienen el fin de la formación y concienciación de los empresarios, trabajadores y sociedad en general, en el uso de las nuevas tecnologías ¿O se han desviado al presunto lucro monstruoso de sus gestores e intermediarios? (Formato de post modificado posteriormente. Fuente de la imagen: sxc.hu).
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2006). El definitivo Gran Hermano. Sitio visitado el 31/03/2007.
[2] Ver, por ejemplo, el post La e-factura (M. Velasco, 2006).

domingo, 6 de julio de 2003

Solución al tráfico en las ciudades

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Autor: Manuel (Málaga, España). Un día estuve con mi familia en el centro de Málaga (España), con motivo del “día sin coches”. Sorpresivamente, ese domingo detecté más circulación que otros fines de semana a esa misma hora. Pero lo que más me dolió fue comprobar que yo mismo había utilizado el coche para desplazarme[1], cuando podía haber utilizado un autobús que, además, era gratuito. Y es que se me va la fuerza por la boca y ni doy ejemplo ni nada. Lo siento. Desde entonces estoy dándole vueltas en la cabeza al tema de reducir el tráfico rodado y me he interesado por lo escrito en la prensa: que si el autobús, que si el tren de cercanías, que si el metro, que si el tranvía, que si el peaje urbano, que si dificultar el aparcamiento, que si centros comerciales abiertos, etc. Todas las soluciones que he leído tienen aspectos positivos y negativos. 

Lo ideal sería el teletransporte: te concentras en el "sanjuan" de tu casa y ¡ya está!, en tu puesto de trabajo; a no ser que en la hipotética "teledimensión" circulatoria se generaran cuellos de botellas y colapsos del tipo: ¡oye!, ¡circula! ¡Que no puedo, no ves que están instalando un panel publicitario los de la otra esfera y han cortado la vía de partículas aceleradas. Va a ser que no, al menos a medio plazo. Se me enciende de nuevo la bombilla: ¡pues no llevo en mi casa unos días realizando un trabajo de análisis económico y financiero de un grupo empresarial para una posible fusión, sin tener que desplazarme! Me han mandado por e.mail la información que necesito y utilizo el Messenger para las videoconferencias domésticas que mantengo con el bufete que me ha adjudicado el trabajo[2].

Llego a la conclusión de que otro posible arreglo al tráfico podría ser la incentivación en serio, por parte de la Administración Pública, del teletrabajo. ¿Por qué digo “en serio”? Porque en mi modesta opinión, la legislación aplicable es exigua[3] y no me consta que existan ayudas, subvenciones, estímulos importantes que motiven al empresario a pensar en esta alternativa productiva. Creo que tenemos las herramientas telemáticas imprescindibles y no me cabe duda de que si se promocionara adecuadamente esta opción, los informáticos y telecos se pondrían las pilas para desarrollar nuevas soluciones que estarían a años luz de las existentes en la actualidad. Disfruto de amistades que ya se desarrollan profesionalmente a través del teletrabajo[4], pero percibo que, también, este abanico de profesiones y puestos se ampliaría bastante.

Personalmente, estoy interesado en la teleconsultoría y la teleadministración. El administrativo puede desarrollar su actividad laboral en otro marco profesional y de relaciones, pudiendo resultar, también, menos gravoso para las empresas. Cada vez con más continuidad, veo anuncios en las páginas web de asesorías, gestorías, consultorías, etc. negocios en los que intuyo que utilizan el teletrabajo como hito productivo para dar el servicio que publicitan a sus clientes[5], posibilitando que el teletrabajador[6] tenga un hueco, espero, cada vez más importante. Cierto que existirán “contras”, pero eso lo dejaremos para otro día, telebloguero, porque me tengo que poner con el informe de la fusión[7]. Formato de post modificado posteriormente, por desconfiguración de blogger[8].
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[1] Sirva esta declaración de expiación pública y mea culpa.
[2] Gracias, amigo, por tu confianza, seré discreto, no te preocupes.
[3] Texto refundido, contrato laboral y poco más.
[4] Periodistas, abogados, economistas, traductores, informáticos, etc.
[5] No se me ocurre otra forma.
[6] En este caso, "teleadministrativo".
[7] He ahí un posible efecto negativo, se te puede ir el Santo al Cielo con otros temas personales y te coge el toro.
[8] Fuente de la imagen: sxc.hu. Imagen incorporada con posterioridad; fuente: mvc archivo propio.