jueves, 13 de junio de 2019

El deporte nacional del "postureo"

Ejemplo de presumible "postureo", en modo "footing meditabundo"
Ante la situación política en mi país, donde en relativo corto espacio de tiempo se tienen que conformar los ayuntamientos, gobiernos de comunidades autónomas y el propio Poder Ejecutivo estatal, parece que está de moda el “postureo” de los políticos de turno. Pero ni es moda ni solo en la política es de uso corriente. Diría que desde tiempo inmemorial es uno de los deportes nacionales. Sin ir más lejos, la semana pasada criticaba un excompañero de pupitre de la Diplomatura en Empresariales, el postureo que se respiraba palpaba en una reunión de antiguos alumnos. Lo define el buscador fundéu como la “adopción de ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción; neologismos bien formados que siguen el paradigma de ningunear/ninguneo, flirtear/flirteo, menear/meneo y muchos otros”. Hoy, “la expresión postureo” se utiliza también “en el ámbito de las redes sociales para calificar actitudes impostadas, con un sentido que puede ir de lo irónico a lo despectivo”. 

En esa línea hace unos años se definía Margarita Puig en LaVanguardia, texto “La epidemia del postureo”, cuando escribía que “se trata de un neologismo muy reciente acuñado y usado sobre todo en el contexto de las redes sociales”, para, a continuación, puntualizar y presuntamente contradecirse en el sentido que “lo que ahora se conoce como postureo no es nada nuevo”. Y permite que resalte la referencia que hace Margarita de la opinión del profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y experto en el impacto de la innovación tecnológica sobre los medios y los modos de comunicación, José Luis Orihuela, al relacionar la moda en la red de redes con “la necesidad de quienes lo practican de compartir fragmentos de nuestra vida en las redes sociales que acaban construyendo un personaje basado en retazos que son nuestra identidad virtual”. Para terminar, aunque en "Acerca del sitio" apunto que con estas casi diarias notas no está en mi consciencia posturear ante ti, arriba te dejo una instantánea que un tercero podría catalogar de presumible “postureo”, recogida en el texto ¿Alegrarme? Fuente de la imagen: elaboración propia.