martes, 14 de mayo de 2019

Cuidadín con el uso que hacen de tu Currículum

Si eres follower de este sitio, conoces mi brega particular con el tema de los curriculum vitae (CV), historiales profesionales y “otras hierbas aromáticas”. Textos como “Tarjeta blogosférica”, “Serpiente de verano del curriculum "sinsin", Multipotencialidad / Multipotentialite” o “Curriculum exprés”, son buena prueba de ello. Atrás han quedado los años en los que preparaba un CV para presentarme a una selección de un puesto de marketing, auditoría o gerencia de tal o cual proyecto. De un tiempo a esta parte, solo dibujo el historial cuando me lo piden de manera explícita, como lo relatado en “Hete aquí resuelto el entuerto”, donde te trasladaba el último CV que tuve que redactar para optar a la impartición de docencia universitaria (documento a disposición en varias redes sociales). 

También, suelo derivar al supuesto interesado a mi perfil en Linkedin o a una búsqueda selectiva de mis datos en Google y, de esa forma, oferente y demandante ganan tiempo y operatividad. En todos los casos, debo acordarme de las personas que piden hacer uso del CV, bien para valorar alguna que otra colaboración profesional, bien para trasladar mi perfil a un tercero (como el reciente caso de Mónica de GLG), autorizando expresamente el uso de la información. Pero el día a día relacional no deja de sorprenderme. Ayer me comentaba un ex-directivo de una entidad habitante en uno de los sectores económicos que de vez en cuando frecuento profesionalmente, que mi CV, junto con otros, estaba en la mesa del number one de turno, jactándose el “susodicho” de que yo había solicitado trabajar allí. 

¡Líbreme Dios! Espeté. Por varias razones que bien debería saber mi oyente, ni se me pasaría por la cabeza esa acción, pero pregunté qué formato tenía el documento en cuestión. La descripción propició que dedujera de qué forma había llegado a manos de esa empresa. Sencillamente, se lo habían bajado desde una de las redes sociales profesionales donde estoy integrado sin, obviamente, informarme o darme razón. Así que, para evitar malentendidos o usos inadecuados de tus datos (por ejemplo, imagínate que te quieren hacer la cama profesional taponándote otra selección,  molestando a un cliente tuyo o a la empresa en la que prestas tus servicios profesionales), sugiero controles adecuada y periódicamente dónde tienes el CV, a quién y para qué lo envías así como la preceptiva autorización expresa para el concreto uso. Fuente de la imagen: elaboración propia.