sábado, 15 de diciembre de 2018

Rozando la perfección

Semana ajustada en cuanto a copas, almuerzos y cenas de navidad de empresas se refiere (y todavía queda la que viene). Mientras te escribo en este dorado alba, preludio del invierno, pensando estoy en la comida a la que me han invitado hoy, que ilusionado asistiré por primera vez. Igualmente, como no podía ser de otra forma, agradecido a todas las invitaciones, algunas “al otro lado del charco” (difícil atenderlas por cuestión de agenda). 

Como hace tiempo que no te escribo sobre vinos, toca esta mañana referenciar el Rioja Alta Gran Reserva 890, cosecha 1982, degustado en el entorno de La Deriva, establecimiento que ya te referencié en “Momentos fraternales”. La invitación corrió a cargo de Álvaro (Gracias), que, según escribe Jesús Hinojosa en el Diario Sur, es promotor de un hotel en la Alameda de Colón de Málaga (España).

Venía precedido el vino de la competición con un Macan (del que escribí en “Receptivo y reflexivo”) y un Sierra Cantabria (reseñado en "Coleccionista de Viñedos"). El maridaje fue con chuletón de buey gallego que, como escribía Carlos Cortés en La Voz de Galicia: “Chuletón de buey, un placer muy caro que tiene los días contados”. De Bodegas Rioja Alta, su color rojo teja, dejó paso a una circundante, trabada y avejentada fragancia en nariz, antesala de un pujante, torneado y reflexivo sabor en boca. 

Como dice la institución vitivinícola que lo elabora, es un vino que roza la perfección del rioja. Parte de este texto también se ha editado en el sitio VINOPOST, bajo el título "Rioja Alta Gran Reserva 890". Fuente de la imagen: elaboración propia. A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de Tu tienda del vino, con una cata de una cosecha posterior de este vino.