domingo, 4 de noviembre de 2018

Reciclaje formativo continuo en Social Media

No hace mucho, un familiar, después de sondear la actividad en alguna que otra red social profesional, espetó “Tito, grande eres en las redes sociales”. “No te confundas”, respondí. Y es que, en este trajín comunicativo virtual, el aprendizaje "es y tiene que ser" continuo, puesto que el sideral avance de las soluciones tecnológicas, junto a nuevas fórmulas de interacción, propician que continuamente tengas que estar reciclándote para tocar la presumible excelencia con las yemas de los dedos, eso sí, solo durante unos segundos puesto que, seguro, a la vuelta de un nuevo click de ratón o selección en la pantalla del smartphone, han surgido novedades que ya desconoces.

Si eres follower de este sitio conocerás mi apuesta por esto de las redes sociales profesionales virtuales desde hace bastante tiempo. Textos como Networking, Cuento sobre Networking, Más allá del Networking, Networking social, Ladrones de networking… son buena prueba de ello. Pero todo eso es historia. Hay que seguir estudiando, investigando, interactuando... En esa línea, recientemente he finalizado un curso sobre la utilidad de las redes sociales para los despachos profesionales, promovido por el Registro de Expertos en Cumplimiento Normativo y Digitalización del Consejo General de Economistas de España, ECN-CGE, en el que me encuentro integrado. Arriba te dejo una instantánea del certificado de participación remitido por ECN. 

Termino recordando algunas de las interesantes reflexiones de Andrew Parker y Robert Cross, que apuntaba en “El poder oculto de las redes sociales”, en el sentido que eso de castigar al usuario de las redes sociales profesionales virtuales con información a diestro y siniestro, no es lo más inteligente, puesto que cuando se trata de comunicación, lo trascendental no es la cantidad sino la calidad. Los miembros de una red social profesional virtual necesitan datos relevantes y justo a tiempo, por lo que los administradores de los sitios virtuales deben ser hábiles para apreciar congruencias o dificultades, poniendo en práctica los idóneos ajustes para mantener la calidad del sitio.