jueves, 30 de agosto de 2018

Interrelación entre Educación y Empleo

A pesar del mucho bombo y platillo sobre "educación como garantía de empleo", "formación para toda la vida" "educación para el empleo"...  y aunque parezca un contrasentido (por no decir una tontería), en mi país más de un político y de un empresario realmente todavía no conciben en sus conservadoras, liberales o progresistas mentes, que la Educación y el Empleo se encuentran interrelacionados. Invitado por Arturo y Paco (Gracias), la mañana del miércoles la pasé asistiendo a un webinar sobre la influencia de una educación de calidad en un empleo de calidad en mi ámbito territorial de actuación (España), donde tuve la oportunidad de conocer la reciente opinión (12/07/2018) de la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo sobre empleo y políticas sociales en la zona del euro[1]. Por su importancia, me tomo la libertad de transcribirte algunas de las reflexiones y sugerencias de este ente europeo. Por ejemplo, la Comisión constata con preocupación la persistencia de disparidades socioeconómicas en la zona del euro, considerando que la igualdad de acceso a una educación inclusiva y de calidad y a oportunidades de aprendizaje permanente para todos constituye una condición previa para la convergencia socioeconómica y señalando, en este sentido, las disparidades que persisten entre los Estados miembros y entre los grupos sociales en lo que respecta a los principales indicadores de educación de la Unión. 

El ponente de la opinión, Nikolaos Chountis, expresó la profunda preocupación por el hecho de que, en la UE-19, la tasa media de gasto público general en educación, expresada como porcentaje del PIB, haya ido disminuyendo de año en año entre 2009 y 2016; lamentando que el sector de la educación y la formación se haya visto gravemente afectado por las políticas de austeridad, y destacando que unos sistemas de educación pública dotados de recursos suficientes son fundamentales para la igualdad y la inclusión social; pidiendo, por consiguiente, que se modifiquen las prioridades políticas macroeconómicas en la zona del euro con el fin de incrementar el gasto público en educación y formación, como inversiones con un potente efecto multiplicador; así como la introducción en el cuadro de indicadores sociales un indicador sobre el gasto en educación como proporción del PIB (o por estudiante), con objeto de realizar un seguimiento del rendimiento de los Estados miembros. Igualmente, subraya que, en muchos casos, las desventajas sociales son un factor que permite predecir el fracaso escolar y viceversa; destacando que en las economías del conocimiento, en constante evolución, la empleabilidad, incluso entre estudiantes con capacidades técnicas comparables, a menudo depende, en un grado importante, de las capacidades interpersonales[2], más allá de la competencia lectora, matemática y científica; insistiendo en que un sistema de educación y aprendizaje permanente de calidad, dotado con recursos suficientes y que fomente de verdad el derecho al estudio, con políticas de acompañamiento y apoyo, entre otras cosas mediante un sistema eficaz de becas, puede contribuir a romper este círculo vicioso y promover la inclusión social y la igualdad de oportunidades. 

La Comisión subraya que, pese a la mejora económica en la zona del euro y a la creación de nuevos puestos de trabajo, en determinados Estados miembros el desempleo juvenil sigue siendo inadmisiblemente elevado y, si bien las tasas de desempleo juvenil se han reducido desde 2013, difieren enormemente de un Estado miembro a otro, señalando con gran preocupación el todavía elevado número de ciudadanos europeos con bajos niveles de alfabetización o dificultades de alfabetización, incluido el analfabetismo funcional y mediático, lo que plantea un grave problema en términos de participación significativa y real en la vida pública y en el mercado laboral. En este sentido, se alienta la promoción de políticas, como la creación de sistemas de educación dual, destacando que la vinculación eficaz de educación, investigación, innovación y mercado laboral puede contribuir notablemente a la creación de puestos de trabajo. Asimismo, se hace hincapié en que un entorno de aprendizaje seguro y adecuado es esencial para el bienestar de los estudiantes y del personal docente; pidiendo a este respecto, a los Estados miembros que realicen importantes inversiones en el mantenimiento de las instalaciones públicas, especialmente de los centros escolares, y en la eliminación de los obstáculos arquitectónicos, en específico el desarrollo de medidas específicas en el marco de las políticas sociales, de educación y de empleo para garantizar la inclusión efectiva de las personas con discapacidad y procedentes de entornos desfavorecidos; señalando que es necesario planificar y promover programas organizados y actuales de orientación profesional en las escuelas, en especial en el mundo rural y en las regiones fronterizas, montañosas e insulares. 

En relación a la movilidad de los estudiantes, los trabajadores, los deportistas y los artistas en la Unión y en la zona del euro, la Comisión es favorable a este flujo o movimiento. No obstante, constata con preocupación que las considerables diferencias que existen en los niveles de vida y de trabajo en la zona del euro provocan una migración involuntaria, lo que exacerba aún más los efectos de la llamada «fuga de cerebros»; por lo que entiende que un prerrequisito básico para hacer frente al fenómeno de la fuga de cerebros es la creación de empleo digno, así como la promoción de estrategias eficaces de educación, formación y orientación profesional; pidiendo, en este sentido que las futuras políticas de educación y empleo aborden eficazmente este fenómeno, también mediante el pleno desarrollo del espacio europeo de educación, y destacando la necesidad de crear una tarjeta europea de estudiante que promueva la movilidad con fines de aprendizaje y facilite el reconocimiento mutuo de títulos, certificados y cualificaciones profesionales, reduciendo las cargas administrativas y los costes para los estudiantes y los centros de educación y formación. 

En cuanto al papel de la educación abierta y de las universidades abiertas en el proceso de adquisición de conocimientos y capacidades, en especial de los programas en línea para la formación de trabajadores, lo toma en consideración, ya que constituyen una forma dinámica de enseñanza que se corresponde con las necesidades actuales y con los intereses de los participantes, considerando que la pobreza infantil es un grave problema con respecto al cual Europa debe tomar medidas drásticas; por lo que pide la rápida aplicación de una Garantía Infantil en todos los Estados miembros, de modo que todos los niños que viven ahora con riesgo de caer en la pobreza puedan tener acceso a una sanidad, educación y atención a la infancia gratuitas así como a una vivienda digna y una alimentación adecuada[3]. Asimismo, destaca que uno de los objetivos de la Garantía Juvenil es garantizar que todos los jóvenes menores de veinticinco años reciban una buena oferta de empleo, educación continua, formación de aprendiz o período de prácticas en un plazo de cuatro meses tras quedar desempleados o acabar la educación formal; pidiendo, por tanto, la plena aplicación de la Garantía Juvenil y haciendo hincapié en las ofertas de calidad y en llegar de manera efectiva a todos los ninis[4]

Según el ponente, la Comisión apoya la Garantía de Capacidades como un nuevo derecho de toda persona a adquirir capacidades fundamentales para el siglo XXI, incluida la alfabetización digital; considerando que la Garantía de Capacidades debe incluir una evaluación personalizada de las necesidades de aprendizaje y una oferta didáctica de calidad, así como la validación sistemática de las competencias y capacidades adquiridas de manera que puedan reconocerse fácilmente en el mercado laboral; subrayando que la Garantía de Capacidades constituye una importante inversión social, que exige financiación adecuada a escala nacional y europea; por lo que es necesario un incremento en la financiación de la Garantía de Capacidades, que podría realizarse a través de un aumento del Fondo Social Europeo y un nuevo instrumento de convergencia para la zona del euro. A este tenor. Recomienda la aplicación de una «regla de plata» en materia de inversiones sociales en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, es decir, que se considere que determinadas inversiones sociales públicas que tienen un evidente impacto positivo en el crecimiento económico (por ejemplo, la Garantía Infantil, la Garantía Juvenil y la Garantía de Capacidades) puedan recibir un trato favorable a la hora de evaluar los déficits públicos y el cumplimiento de la norma 1/20 en materia de deuda; destaca que la consolidación presupuestaria no debe menoscabar la cofinanciación nacional de los fondos europeos para inversiones sociales. Y ¡cómo no! un recuerdo al potencial estratégico del sector cultural y creativo a la hora de generar puestos de trabajo y riqueza en la Unión[5]

Para terminar, transcribo la solicitud de la Comisión de una verdadera revisión de las políticas de la Unión y los Estados miembros en materia de educación, formación y capacidades, a fin de combatir el fenómeno del abandono escolar prematuro y reducir el creciente número de ninis, y hacer así que la educación y el aprendizaje permanente permitan alcanzar la inclusión, destacando que estas políticas destinadas a los jóvenes, que también deben orientarse al aprendizaje permanente, deben promover el desarrollo personal y social de manera holística y no estar concebidas meramente para satisfacer las demandas del mercado laboral. Se insiste en que una inversión y planificación adecuadas en el ámbito de la educación, especialmente en cuanto a capacidades digitales y programación, son esenciales para garantizar la posición competitiva de la Unión, la disponibilidad de una mano de obra capacitada y la empleabilidad de dicha mano de obra[6]. Finalmente, considera que se requiere una mejor adecuación entre capacidades y empleo y un mejor reconocimiento mutuo de las cualificaciones para dar respuesta a los déficits y desajustes de capacidades en la Unión. Parte de este texto también se ha editado en el sitio "Formación para el Empleo", bajo el título "Empleo y políticas sociales en la zona del euro" (Fuente de la información: Parlamento Europeo. Fuente de la imagen: pixabay). 
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[1]Si quieres acceder al procedimiento, clickea AQUÍ. Última vez visitado: 30/08/2018. 
[2] Comunicación, pensamiento crítico, cooperación, innovación creativa, confianza y «aprender a aprender» 
[3] Subrayando la importancia de los cuidados prenatales y del desarrollo en la primera infancia; pide sistemas de enseñanza inclusivos en todos los niveles, también en los servicios de cuidados una vez finalizado el horario escolar; subraya que la aplicación de la Garantía Infantil exigirá una financiación adecuada a escala nacional y europea; pide, por lo tanto, un aumento de la financiación, que podría realizarse a través del Fondo Social Europeo y de un nuevo instrumento de convergencia para la zona del euro; solicita que la realización de inversiones públicas nacionales en la Garantía Infantil se considere conforme a una «regla de plata en materia de inversiones sociales» en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. 
[4] Destacando que esto requiere una financiación adecuada en el marco financiero plurianual (MFP posterior a 2020), incluido un aumento del Fondo Social Europeo y una ampliación de la Iniciativa de Empleo Juvenil en al menos 21 000 millones EUR; solicita que las inversiones públicas nacionales en la Garantía Juvenil y la integración de los desempleados de larga duración se contabilicen conforme a una «regla de plata en materia de inversiones sociales» en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. 
[5] Se destaca que las industrias culturales y creativas constituyen el 11,2 % de todas las empresas privadas y el 7,5 % de todos los trabajadores en el total de la economía de la Unión y que generan el 5,3 % del total del valor añadido bruto (VAB) europeo; subraya el papel de estas industrias a la hora de preservar y promover la diversidad cultural y lingüística europea, así como su contribución al crecimiento económico, la innovación y el empleo, especialmente el empleo juvenil. 
[6] Recomienda que se proporcione incentivos y ayuda técnica a los jóvenes para que creen sus empresas y que proponga medidas de fomento del espíritu emprendedor, también a través de los programas de estudios en los Estados miembros; y que las autoridades nacionales que animen a las empresas, también por medio de desgravaciones o incentivos fiscales en las cotizaciones sociales, a que inviertan en la formación de sus trabajadores y en la contratación de jóvenes que acaban de finalizar sus estudios de secundaria o universitarios.