viernes, 31 de agosto de 2018

Fenómeno cada vez más frecuente y preocupante

No quiero terminar agosto sin referenciar, aunque sea de soslayo, la sequía que asola al continente europeo. Hace unos años, leía en una página de la Comisión Europea sobre la escasez de agua y las sequías[1] así como en otras fuentes[2], que Europa está agotando sus recursos hídricos esenciales, junto a que el problema de la escasez de agua es un fenómeno cada vez más frecuente y preocupante que en 2010 afectaba a no menos del 11 % de la población europea y al 17 % del territorio de la Unión Europea (UE). En esa línea, se leía en la última edición del Boletín de vigilancia de cultivos MARS del CCI MARS[3], que los pronósticos de
rendimiento de los cultivos se reducen aún más debido a condiciones climáticas excepcionales. 

Por ejemplo, las previsiones de rendimiento de los cereales a nivel de la UE se revisaron a la baja por cuarto mes consecutivo. En general, el pronóstico de rendimiento para el maíz en grano sigue estando por encima del promedio de cinco años debido al buen desempeño en Europa sudoriental. Ya a primeros de este mes, las instituciones europeas ofrecían más ayuda a los agricultores para que se enfrentaran a la sequía, facilitando los pagos de desarrollo directo y rural por adelantado y otorgando más flexibilidad para usar tierras que normalmente no se usarían para la producción, con el fin de alimentar a sus animales[4]

Pero a la luz de las dificultades que siguen afrontando los agricultores europeos afectados por la sequía de este verano, la Comisión Europea se ha visto en la necesidad de activar medidas adicionales, otorgando flexibilidad adicional para ayudar a los agricultores a proporcionar suficiente alimento a sus animales, aumentando la disponibilidad de recursos forrajeros para el ganado, uno de los principales desafíos de los agricultores, que se enfrentan al impacto de la sequía. Este paquete complementa las medidas ya anunciadas a principios de agosto[5]

En cuanto a la propuesta sobre pagos anticipados más altos, los agricultores podrán recibir hasta el 70% de su pago directo y el 85% de los pagos en desarrollo rural ya a mediados de octubre de 2018, en lugar de esperar hasta diciembre para mejorar su situación de flujo de efectivo. En todos los casos, la Unión Europea garantiza que todas estas medidas se apliquen de forma proporcionada teniendo en cuenta las preocupaciones medioambientales[6]. En mi opinión, no dejan de ser parches que para nada pararán el tremendo impacto de la sequía, puesto que la solución pasa por un drástico cambio de modelo de producción y de consumo. Fuente de la información: UE. Fuente de la imagen: pixabay. 
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[2] Observatorio Europeo de la Sequía: http://edo.jrc.ec.europa.eu/php/index.php?action=view&id=2
Agencia Europea de Medio Ambiente: http://www.eea.europa.eu/themes/water
[3] Boletín MARS del CCM Vol 26 No 08: https://ec.europa.eu/jrc/en/mars/bulletins
[6] Por ejemplo, según las normas vigentes sobre ayudas estatales, se pueden proporcionar ayudas de hasta el 80% del daño causado por la sequía (o hasta el 90% en zonas de restricción natural), sujeto a determinadas condiciones específicas.