jueves, 5 de abril de 2018

Ser y creer en uno mismo

Si eres follower de este sitio sabes que he escrito acerca de “Cara de funcionario”, “Cara de circunspecto” o “Cara de vómito”; incluso sobre "El que tiene cara tonto, es tonto". Me acordé de todas esas caras (y otras más) durante la reciente sesión de fotos programada por la editorial para la contraportada del libro “Compliance: menos prêt-à-porter y más traje a medida” (que en abril se empieza a presentar en Hispanoamérica y en mayo en España). Arriba te dejo algunas de las instantáneas. El paciente fotógrafo no hacía más que repetirme lo de la sonrisa. El caso es que hasta me río de mi mismo (creo que en mi casa me lo van a censurar un día de estos, porque me paso “tres pueblos” carcajeándome “de tó”), pero en el momento de las fotos “ná de ná”. 

En fin, es lo que hay (jeje) y como decía el Guerrita: "Ca uno es ca uno" (También se le atribuye la frase: "Hay gente pa´ tó"). En cuanto al pelo, ya te lo comentaba en ¡Esos cabellos blancos... que sobre gustos no hay nada escrito y el que prefiera parecer más joven, cubriendo sus canas, pues que lo haga, pero que no sea de un modo excesivo e innegable ¡Que no se le vea el plumero! Lo importante no es detener la edad, sino convivir con ella, caminar con ella, madurar a fin de cuentas, aprendiendo, sintiendo, disfrutando del santuario de tu cuerpo, viviendo al máximo. Y siempre nos quedarán los pimientos, que, como te comentaba en el texto del mismo nombre,” Son buenos para el pelo”. 

Termino. Lo mismo que, según Carson Tate, disponemos de un estilo personal de trabajo productivo, (recogido en “Estilo personal de productividad”), en “Saber estar” te trasladaba mi observación acerca de la escasez de estilo y saber estar de algunas personas y la falta de profesionalidad de otras. Da igual el puesto institucional que se ocupe o el nombre del catering donde se trabaje. Comparo esos actos con los modales de los cerdos que cuidaba cuando era pequeño y estos últimos salen beneficiados. Creo que la clave se encuentra en lo que te escribía en los textos de los mismos nombres: “Ser uno mismo” y "Creer en uno mismo” (Fuente de las imágenes: icbooks).