sábado, 10 de agosto de 2013

Los de arriba

Esta mañana toca llorarte un poco relatando las frustraciones de ayer. A primera hora, mientras reponía fuerzas, la atención se me fue al Programa del Verano de Telecinco, donde estaba un señor presuntamente hablando de búsqueda y opciones de empleo, pero al momento mi gozo en un pozo cuando detecto que lo que pretendía el presunto “experto” era resaltar exclusivamente el network marketing, de sus bondades, de sus “exitosos”  ponentes, etc. No es que tenga este sistema comercial atragantado (ver post Network marketing), pero centrar el tema de los nichos de mercado de trabajo sólo en el multinivel me pareció cara dura. Menos mal que los presentadores cortaron pronto la entrevista.

A última hora de la mañana me paso por Gestión Tributaria de mi ayuntamiento (Málaga), para informarme acerca de una denuncia que me han puesto por ir a más de 50 km./h. por la Avenida Valle Inclán, exactamente a 74 k./h. Le expliqué a la atenta funcionaria que no pretendía convencerla de que soy un excelente conductor ni de que era la primera multa por exceso de velocidad que me ponen en mi ya largo camino al volante, sólo quería trasladarle que desde hace mucho tiempo sabía que en ese punto kilométrico estaba ubicado un cinemómetro y que suelo pasar por allí cuando voy al cine en el Centro Comercial Rosaleda. Que podía ir a 45, 58, 51, …, puede que sí, pero imposible a 74. 

¿Qué hago? Encima, ni me envían la foto ni “na”, con lo que me obligan a solicitar ver el expediente y, paralelamente, las preceptivas alegaciones. ¿Pero qué alegaciones aludo si estoy seguro que no iba a 74? Para colmo de los colmos, si quiero una copia de la petición de vista y de las alegaciones, tengo que volver a escribirlo, puesto que no hay papel autocopiativo ni posibilidad de fotocopia. La mujer se encoge de hombros y me dice “Los de arriba”. Obviamente, me recordó que si pagaba ahora tenía un descuento del 50% ¡Hala! Me sentí … No, no te voy a contar como me sentí, pero sí que estoy pensando en crear un grupo en Facebook: "Damnificados del Cinemómetro situado en Avenida Valle Inclán, 20, Málaga (España)".

Finalmente, realizando la compra por la tarde en un centro Carrefour, al elegir un pack de 12 latas de la cerveza que le gusta a Antonio, "San Miguel” (yo prefiero Alhambra, pero a los amigos, si se puede, lo que más les guste), el querubín me dice: ¡Papá, te sale más barata si compras una a una! ¿Cómo? Pues sí, si adquiría una lata, me salía a 36 céntimos de euro y si compraba un pack de 12, me salía la lata a siete céntimos más cara (12 de las antiguas pesetas). ¡Jo! Se prima la unidad, no la cantidad, a no ser que el envoltorio cueste un ojo de la cara ¡Qué tonterías escribo a estas horas! Como una imagen vale más que mil palabras, te dejo las fotos de los precios. Pero no queda aquí la cosa. Localizo al reponedor y le traslado la observación. Se encoge de hombros y me responde un lacónico “Los de arriba”. 

A propósito del tema de los precios, si realizas la compra, sugiero que revises atentamente el ticket, ya que he percibido la tendencia que los precios y las ofertas que etiquetan en los lineales no siempre coinciden con lo que te pretenden cobrar en la caja. No sé si son errores inconscientes o conscientes (¡Ah! Me ha recordado las clases de Derecho Penal con D. Sergio y la "culpa consciente"), pero me siento estafado cuando ocurren las referidas situaciones ¿comerciales? He verificado estos desajustes en Hipercor y Carrefour. También tengo que decir que donde no me ha pasado aún ha sido en Mercadona, cadena en la que últimamente he detectado precios muchos más competitivos que las anteriormente aludidas (espero que esta estrategia se convierta en estructural y no coyuntural). Así que el contacto Antonio se quedó sin su "San Miguel" y, después de contarle la historia, saboreó una Águila Amstel que dijo estaba deliciosa (y el precio fabuloso). A ti, gracias por escucharme y ser pañuelo de mis lágrimas.

2 comentarios :

Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel