domingo, 7 de noviembre de 2010

Atendedores telefónicos

Fuente de la imagen: geralt en pixabay
Estuvimos todo el jueves pasado, intentando comunicar un siniestro doméstico (fuga de agua) a la compañía de seguros (Línea Directa). Imposible. Todos los "atendedores" estaban ocupados. Al final de la tarde, me armé de paciencia y después de casi veinte minutos escuchando la maldita música, saltó “un momento, por favor”, presuntamente humano y luego se prorrogó la espera. 

Cuando estaba a punto de desistir, la presunta voz humana me atendió. El resultado de las gestiones probablemente te lo comentaré uno de estos días, porque tiene mandanga la cosa. Qué te voy a decir sobre las actuales relaciones impersonales intermediadas por la técnica, desde el uso de un email en vez de hablar con el compañero que tienes al lado, hasta la tele-compra. 

El caso es que las empresas invierten en técnicas de autoservicio y tele-marketing pensando que establecerán una ventaja competitiva. En casos, pueden reducir costes o mejorar el servicio, pero para mí, que estoy al otro lado de la línea telefónica y que soy el cliente, lo que valoro es el agente no mecánico. Aceptémoslo: lo significativo no son las máquinas, son las personas (foto de imagenes-gratis.net). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: geralt en pixabay.