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| Fuente de la imagen: mvc archivo propio |
“Cuando estaba contigo, miraba los intereses de ellos porque entendía que eran nuestros intereses. Ahora que estoy con ellos, sigo mirando sus intereses, por lo que sigo teniendo en cuenta tus intereses. La cuestión es que tus intereses para con todos tus clientes, ni antes ni ahora, no coinciden con los míos ni con los del cliente, por eso no seguí contigo, pero ese es tu problema, no el de ellos. Como ya os dije en múltiples reuniones, si no miras por los intereses de tu cliente y, por el contrario y en mi opinión, lo ahogas hasta morir, tú también perderás, mucho más de lo que piensas y, en todo caso, es una estrategia comercial con la que no comulgo”. ¿Desleal? ¡Ah! La disyuntiva de la lealtad. Por otro lado: ¿Quién paga hoy mis servicios? ¿Cuál es mi responsabilidad última? Por encima de todo eso y como respuesta a esas preguntas, se encuentra la filosofía de actuar siempre como profesional, no personal o subjetivo, y el mantra comercial con el que he dado vueltas en este texto: “los intereses del cliente”. Si sigues esa sugestión serás leal con las empresas anteriores en las que has colaborado, las actuales y, muy importante, con tus principios y contigo mismo (composición de imagenes-gratis.com). 02/10/2010 Error de ortografía rectificado. Imagen incorporada posteriormente; fuente: mvc.
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[1] En el ámbito de actuación de las provincias de Cádiz y Málaga, España.
[2] Velasco-Carretero, Manuel 2006). Parece que fue aye". Sitio visitado el 02/10/2010.
[3] Te he metido en esa empresa, he conseguido ese proyecto...
