martes, 29 de marzo de 2005

¿Clarete o Rosado?

Fuente de la imagen: LunarSeaArt en pixabay
Ayer, un amigo del norte de España, que está por estos andurriales de vacaciones, como todos los años que viene al sur, me invitó a un vino rosado afrutado, procedente de uva garnacha tinta, embotellado en origen y elaborado según el método tradicional de sangrado. 
Entre chato y chato nos hemos enfrascado, como todos los años, en temas relacionados con la religión, el deporte y este año, especialmente, la política (en la que no hemos avanzado mucho). ¡Está bueno el vino! Comenta para salir del atolladero conversacional en el que nos hemos metido. Sí señor. Oye, Federico - le pregunto - ¿qué diferencia hay entre el rosado y el clarete? En mi época de camarero en Donosti me pedían bastante “clarete” y no recuerdo a ningún cliente que me hablara de “rosado”. Me dice: Para avanzar en la conversación que hemos tenido sobre política, viene la pregunta como anillo al dedo.

Atiende a la alegoría. El vino clarete no es rosado, sino tinto de color claro porque fermenta en presencia de hollejos, mientras que el rosado fermenta en virgen.  El término "clarete" viene del francés antiguo “claret” que en la Edad Media se utilizaba para nombrar a un vino mezclado con especias aromáticas y miel. A buen entendedor... Pues me quedo como al final de la conversación, pero como no quiero insistir ni ser obstinado, seguiré durante un tiempo en la duda de lo que ha querido decir con esa metáfora de "clarete-rosado" y "navarro-vasco", ¡ojo!, no confundir, el orden de los términos ha salido al libre albedrío, por lo que no tiene porqué coincidir "clarete" con "navarro" y "rosado" con "vasco" o viceversa. Interpreten ustedes la alusión o parábola de mi amigo y, si lo estiman, me sacan de la incertidumbre.

Finalmente, unos breves apuntes sobre la elaboración del rosado. Se desraspona el rácimo, se constriñe y se mete la pasta en un depósito dónde, sin fermentar, debe estar en contacto con el hollejo, durante seis a doce horas, de forma que el mosto macere y tome coloración; luego se separa el mosto de lo sólido (sangrado). La clarificación del mosto y la eliminación de las burbas (desfangado) es igual que para los vinos blancos. El proceso en el que los azúcares del mosto se convierten en alcohol (fermentación) pero “en virgen” se realiza sin la piel de la uva (hollejos) y constantemente bajo vigilancia escrupulosa de la temperatura (de 18º a 20º ). Saludos. (Formato de texto cambiado posteriormente. Fuente de las imágenes: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente: LunarSeaArt en pixabay.

martes, 1 de marzo de 2005

Fines y objetivos

Fuente de la imagen: athree23 en pixabay
En sentido amplio, el concepto de objetivo se refiere a metas, fines o valores hacia los que tiende todo sistema. 
De esta manera, se usa la palabra como principio orientador. En sentido estricto y en el léxico empresarial, un objetivo se refiere al resultado deseado o necesario que hay que conseguir dentro de un plazo de tiempo específico. Los objetivos o metas son los fines hacia los cuales se dirige una actividad, siendo productos del análisis de la situación presente y futura. Establecen resultados finales y los objetivos globales deben estar apoyados por subobjetivos, formando tanto una jerarquía como una red. De esta forma se va asignando el comportamiento específico a cada subsistema, a cada elemento del mismo o componente de la estructura de la empresa.

Estos productos se patentizan en planes, como estrategia a seguir, y en programas, como planteamiento de solución para su logro. Los objetivos forman una pirámide que abarca desde la cúspide de la empresa (objetivos genéricos) hasta el núcleo de operaciones. En la cima se sitúa el propósito de la organización. El siguiente nivel nos presenta el conjunto de estrategias para lograr esa misión. Los siguientes niveles incluyen la especificación por áreas, unidades, etc. finalizando con el establecimiento de objetivos para cada sujeto de la empresa, de manera que se intenten compatibilizar los objetivos personales con los marcados por la organización. El fin entra dentro de la propia estructura de la empresa y de la formulación de su política como sistema concreto y con una estructura determinada. 

Sin embargo, cuando se realiza el análisis del sistema es cuando se formulan los objetivos a cumplir, siendo éstos el resultado del análisis empresarial. El fin representa la más elevada expresión de lo que la empresa persigue, siendo genérico y, a veces, difuso. Los objetivos son producto del análisis de la situación presente y futura de los sistemas empresariales. No obstante, muchos autores utilizan estos términos con un significado análogo, tanto a corto como a largo plazo. Así, por ejemplo, A. Steiner nos dice que objetivos y fines son sinónimos cuando se refieren a las finalidades a corto plazo (Formato de texto actualizado posteriormente. Fuente de las imágenes: sxc.hu). Imagen incorporada con posterioridad; fuente:athree23 en  pixabay.