sábado, 20 de diciembre de 2025

Garnacha de Seda

Fuente de la imagen: Los Cipreses Rosado. Sitio vinopost (M. Velasco, 2025)
Como sabes por “El sabor del agradecimiento” (M. Velasco, 2025)[1], estas fechas están trayendo consigo momentos inolvidables y detalles que calientan el alma, como Los Cipreses Rosado (M. Velasco, 2025)[2], de la bodega Huerto de la Condesa y de la Denominación de Origen Sierras de Málaga, vino que nace en las hermosas tierras de la Serranía de Ronda (España), ejemplo de cómo el trabajo artesanal y respetuoso con la naturaleza puede transformarse en una experiencia que ensambla alrededor de una mesa festiva. Quienes se encargan de su creación en la bodega han seleccionado a mano cada racimo de uva Garnacha, buscando con esmero aquéllos que han crecido bajo el abrazo directo del sol en la zona sur de la finca para asegurar que cada gota contenga la particularidad más vibrante del viñedo. Lo que hace que este rosado sea tan singular es que se elabora mediante un proceso sumamente delicado, en el que se aprovecha únicamente el primer jugo que brota de las uvas de forma natural, una técnica conocida como sangrado que garantiza una pureza excepcional. Gracias a que descansa un breve tiempo en barricas de madera, el vino adquiere un color rosa pálido fascinante, adornado con unos reflejos que recuerdan al tono del salmón, lo que lo convierte en un deleite visual para cualquier persona que se detenga a admirar su elegancia antes de compartirlo en una celebración de este tiempo de pascuas.
Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Al despertar el vino, descorchándolo para disfrutar del almuerzo, decidimos acompañarlo de un arroz con bacalao (M. Velasco, 2003)[3] y la combinación resultó ser un acierto absoluto que confirmó su versatilidad para realzar los sabores de los mejores platos de la gastronomía andaluza. Desde el momento en que se sirve, el ambiente se inunda de una intensidad aromática deliciosa donde destacan notas de dones de ultramar, como la fruta de la pasión, entrelazadas con toques cítricos y un susurro muy suave de madera que le aporta una complejidad acogedora. En la boca, el vino se siente maravillosamente sabroso y tiene una textura sedosa que acaricia el paladar, manteniendo en todo momento una frescura muy equilibrada que nos invitó a seguir disfrutando de la comida y la compañía. El hecho de haber sido criado con sus propios sedimentos naturales en barricas de roble le otorga un cuerpo y un carácter que lo distinguen de otros rosados, ofreciendo una estructura más completa y firme. Para cerrar la experiencia, deja un final ligeramente amargo que no hace sino prolongar la sensación de placer en la boca, posibilitando que el recuerdo del arroz y del vino permanezca mucho más tiempo. Ha sido, sin duda, un regalo que ha convertido una comida tradicional en un encuentro sofisticado y lleno de matices para el disfrute de todas las personas presentes. Fuente de las imágenes: mvc archivo propio.
Fuente de la imagen: Sabor y Hogar tras la Pasión (M. Velasco, 2025)
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[1] Velasco-Carretero, Manuel (2025). El sabor del agradecimiento. Sitio visitado el 20/12/2025.
[2] Velasco-Carretero, Manuel (2025). Los Cipreses Rosado. Sitio vinopost. Visitado el 20/12/2025.
[3] Velasco-Carretero, Manuel (2003). Arroz con bacalao. Sitio gastropost. Visitado el 20/12/2025.