miércoles, 5 de junio de 2019

Al triste, el poco trigo se le vuelve alpiste

Publica Eurostat[1], la oficina estadística de la Unión Europea (UE), la tasa de desempleo ajustada estacionalmente en la zona del euro (EA19), que fue del 7,6% en abril de 2019, una reducción del 7,7% en marzo de 2019 y del 8,4% en abril de 2018. Esta es la tasa más baja registrada en la zona del euro desde agosto de 2008. La tasa en la UE28 fue del 6,4% en abril de 2019, estable en comparación con marzo de 2019 e inferior al 7,0% en abril de 2018. Esta es la tasa más baja registrada en la UE28 desde el inicio de la serie mensual de desempleo de la UE en enero de 2000. 

Asimismo, según Eurofound[2], en la mayoría de los Estados miembros de la UE se han registrado aumentos salariales para los trabajadores con salario mínimo y bajo, con aumentos en los salarios mínimos legales en casi todos los países desde enero de 2018[3]. Si bien estos incrementos son catalogados como buena noticia para los trabajadores con salario mínimo, la investigación de Eurofound muestra que los trabajadores pueden no sentir automáticamente los impactos positivos de estos cambios en términos de ingresos y reducciones en la desigualdad salarial. Así que, parafraseando al refranero, "al trabajador triste, el poco trigo con el que le remuneran se le vuelve al momento alpiste".

¿A qué se debe lo anterior? A que estos aumentos pueden ser compensados ​​por cambios en los impuestos; que hay muchos grupos de trabajadores que no cuentan con tasas mínimas; y, aunque las mujeres son proporcionalmente más propensas a trabajar en empleos de salario mínimo, aumentar el salario mínimo puede no significar cerrar la brecha salarial de género. Varios Estados miembros en Europa han tratado de abordar temas como la pobreza laboral y la brecha salarial de género a través del aumento del salario mínimo, pero han impulsado los cambios sin adherirse totalmente a los procesos de diálogo social existentes. 

No obstante, hubo algunos cambios significativos en los salarios mínimos que tienen el potencial de beneficiar a un gran número de trabajadores. Por ejemplo, mi país experimentó un aumento significativo del 22% en su salario mínimo. Dado el tamaño de la economía española, este es posiblemente el aumento más significativo a nivel europeo desde que Alemania introdujo un salario mínimo en 2015[4]. Los países con las tasas salariales mínimas más altas tendieron a tener incrementos más modestos[5]

En cuanto a los datos de la Seguridad Social y del paro en España en el mes de mayo, la afiliación media a la Seguridad Social se ha situado en los 19.442.113 ocupados, la cifra más alta en la serie de los meses de mayo, tratándose del segundo mayor registro de la serie histórica desde que se tienen datos, solo superado en julio de 2007 (19.493.050). El número de parados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE) ha bajado en mayo en 84.075 personas en relación con el mes anterior[6]. Fuente de la imagen: Project OWL en pixabay. 
_________________________________________
[1] Si quieres acceder a la información, clickea AQUÍ
[2] Si quieres acceder a los datos, clickea AQUÍ
[3] incluidos aumentos significativos en Lituania, España, Grecia y los nuevos Estados miembros con salarios bajos. 
[4] También hubo un cambio significativo en Grecia, que aumentó su salario mínimo en más del 10%, el primer aumento desde entonces. 2012. 
[5] que van desde alrededor del 2% en Francia, Bélgica, los Países Bajos, Irlanda y Alemania (anualizados), a un aumento ligeramente mayor del 3,6% en Luxemburgo. En términos reales, ajustándose a la inflación, estos incrementos fueron menores, por ejemplo, 0,1% en Francia y 0,16% en Bélgica. Letonia fue el único país que no aumentó su salario mínimo legal, con una disminución real del plazo del 2,9%. 
[6] En términos desestacionalizados, el paro ha descendido en 20.073 personas.