sábado, 29 de octubre de 2016

Estirando en la oficina

Hace unos meses, en el texto “Más vale tarde…”, referenciaba las divisiones de recursos humanos (gestión de personas) de las empresas y su labor de concienciación en la práctica de buenos hábitos alimenticios. Pues bien. Esta mañana de sábado quiero poner encima de tu “tapete” algunos trucos que he aprendido en estos años de lucha contra los kilos de más en el puesto de trabajo. En 2007, texto “Subir y bajar escaleras”, te confesaba uno de esos hábitos, cuando me notaba un poco más ligero de kilos y se lo achacaba a las escalinatas del edificio que por aquellos tiempos visitaba, que no era otro que el palacio Ugarte-Barrientos (fuente de la imagen: pixabay).

Otra coartada para realizar ejercicio físico de manera disimulada es utilizar elementos que actúen de pesas (o incluso hacerte con unas pesas de esas pequeñas), y cuando tengas un momento muerto o estés realizando una actividad que te permita autonomía en un brazo o en los dos, pues a moverlos. Y si tienes la suerte que tu empresa tiene habilitada una zona para ejercicios físicos, pues ¡eres un rey! En algunos periodos, he tenido la satisfacción de colaborar con organizaciones que ofrecían a sus colaboradores esos servicios, utilizándolos una media hora al día, con ejercicios moderados típicos de gimnasios. Luego una duchita y las pilas recargadas de nuevo.

A continuación te dejo un vídeo con orientaciones acerca de determinados ejercicios que se pueden realizar en la oficina, subido a Youtube por Ejercicios Posturales.

1 comentario :

  1. Muy interesante!!!gracias por compartir,un saludo

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Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel