viernes, 4 de octubre de 2013

El mejor diseño de la mejor idea

El artículo de McKee, presidente de McKee Wallwork and Company, en Business Week, “A Branding Exercise for Your Business: Write a Book”,  me recordó ayer el plan de negocio que realicé a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, para los promotores de la ya extinta empresa (engullida por la crisis española de 1993-96) PUBLIDEA 3, S.A. , y uno de los eslóganes que propuse: “Publidea, el mejor diseño de la mejor idea”.

El proyecto redactado, más que un plannig, parecía un pequeño libro, a modo de hoja de ruta, que recogía la, por entonces, novedosa ocurrencia de unos puntos de información telemáticos en las zonas turísticas, que consistían en una especie de cabina conteniendo un ordenador de los de entonces, con datos del ámbito territorial de actuación donde se ubicaba, y un apartado, a semejanza de los banners actuales, con publicidad de los anunciantes, fueran de la zona o nacionales.

La idea de Publidea surgió fundamentalmente de las cabezas de Vicente y Giancarlo (a los dos no los veo desde hace bastantes años). Aunque sólo coordiné la elaboración del business plan, me consta que el proyecto comenzó a materializarse con sendas cabinas instaladas a lo largo de la Costa del Sol, equipos técnicos de mantenimiento y, en síntesis, toda una logística puesta en marcha por Gabriel (al que también perdí la pista y a todos saludo desde este sitio).

Recuerdo la de vueltas que se le dio al proyecto-libro felizmente escrito, hasta que un buen día, como por arte de magia, todo el mundo empezó a tararear Publidea, el mejor diseño de la mejor idea, y se abrieron las puertas de los inversores y los financiadores. Parafraseando al autor del artículo que te he referenciado en el primer párrafo, nunca es temprano (por lo que hay que ponerse cuanto antes) para dedicar tiempo a la concepción y adecuada redacción de un informe, un proyecto, un texto, un libro, …, un post cada día para ti.

También, coincido con McKee que una frase, un identificador, un título, es también trascendental. Hoy hay que arriesgarse a utilizar audaces y valientes seudónimos, apodos o calificativos, distintos a los que normalmente manejan los demás. Imagina frases expresivas, insinuantes, alegóricas o meditabundas. Por último, transitar por el sumario de determinación de la idea primordial y radical, generará una arrolladora retroalimentación de la esencia del proyecto y de su éxito o fracaso futuro. Si puedes, recarga pilas en este fin de semana (Fuente de la imagen: dibujo de un peque de ocho años, realizado en 2012).

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel