lunes, 26 de agosto de 2013

Periodo finito

El sábado, en el crepúsculo de la Feria de Málaga, me comentaba Antonio el caso de un directivo de mi ámbito territorial de actuación, que había cosechado unos relativos éxitos antaño en su empresa, pero en la última etapa, inadecuadas decisiones y planteamientos organizativos habían obscurecido esos siempre cuestionables aciertos. La Junta Directiva no asumió en su momento el necesario cambio de director general y actualmente la entidad se encuentra en una difícil encrucijada.

Creo que las organizaciones empresariales, al igual que las políticas, cada cuatro, seis o, como mucho, diez años, deberían ejercer la posibilidad de renovar sus cargos decisorios, para evitar hechos como el anterior para el primer caso y corrupción en el segundo. Y ya puestos, lo mismo que se supone en la Política, los accionistas tendrían que elegir a sus directores ejecutivos y por un periodo finito. De hecho, existen compañías que lo hacen. En fin. Que esta última semana de agosto te sea beneficiosa en lo laboral, profesional, empresarial o institucional, según proceda o te interese (Fuente de la imagen: sxc.hu).