lunes, 7 de febrero de 2011

Enredados

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Empezamos una nueva semana. Comentarte brevemente la película que vimos ayer, Enredados (Tangled). En dos palabras: me gustó.  Divertida, resuelta y ocurrente. Creo que los niños y niñas también pasaron un buen rato. 
Su creación ha representado un hito tecnológico y financiero sin precedentes para Disney, marcando una ambiciosa transición en su narrativa animada. Aunque el propio Walt Disney intentó adaptar el cuento de los hermanos Grimm desde los años treinta, el proyecto moderno cobró vida gracias a la visión del animador Glen Keane, quien inicialmente enfrentó el desafío de equilibrar la fluidez orgánica del dibujo tradicional con la creciente exigencia de la animación por computadora (Orwall, 2003). Keane, reacio en un principio a abandonar el dibujo a mano, organizó seminarios como "Lo mejor de ambos mundos" para convencer a los artistas digitales de que la computadora debía "doblegar su rodilla ante el artista" y no al revés (Orwall, 2003; Keane, en Desowitz, 2005). El objetivo artístico era capturar la calidez de una pintura al óleo, inspirándose en la estética rococó francesa de obras como El columpio de Jean-Honoré Fragonard (Desowitz, 2005). Para materializar esta visión, el estudio desarrolló software avanzado como el programa "Dynamic Wires" para gestionar los 21 metros de cabello de Rapunzel y técnicas de renderizado no fotorrealista que daban la sensación de un cuadro tridimensional en movimiento (Cohen, 2010; Desowitz, 2005). 

Esta complejidad técnica, sumada a un largo proceso de seis años y un presupuesto de unos 260 millones de dólares, la posicionó como una de las producciones más costosas de la historia del cine (Barnes, 2010; Chmielewski y Eller, 2010). Más allá de su proeza técnica, la película navegó por decisiones comerciales que transformaron su identidad ante el gran público. Originalmente titulada Rapunzel, el nombre se cambió a Enredados en un esfuerzo de marketing por atraer a una audiencia más amplia y evitar el estigma de ser percibida exclusivamente como una "película de princesas" (Chmielewski y Eller, 2010; Catmull, 2010). Esta estrategia fue motivada por el desempeño comercial previo de La princesa y el sapo y, aunque generó críticas por parte de expertos que la tildaron de innecesaria o sexista, buscó destacar que la historia pertenecía tanto a la princesa como a su coprotagonista masculino, Flynn Rider (Chang, 2010; Magowan, 2010). En el apartado sonoro, Alan Menken integró música medieval con folk rock de los sesenta para captar una vibra orgánica, reforzada por las interpretaciones de Mandy Moore y Zachary Levi, quienes grabaron con una orquesta en vivo para dar mayor realismo a sus personajes (Graham, 2010; Burlingame, 2010). Finalmente, con una decente recaudación, la cinta revitalizó la marca Disney, demostrando que su legado clásico podía evolucionar hacia la era digital sin perder la mezcla de romance, humor y sinceridad emocional que define a sus mejores obras (Scott, 2010)[1].
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Bibliografía
Barnes, B. (2010, 19 de noviemre). Disney Ties Lots of Hopes to Lots of Hair. The New York Times.
Burlingame, J. (2010). Alan Menken: ‘Tangled’ up in cues. Variety.
Catmull, E., y Wallace, A. (2014). Creativity, Inc.: Overcoming the Unseen Forces That Stand in the Way of True Inspiration. Random House.
Chang, J. (2010). ‘Tangled’ Review. Variety.
Chmielewski, D. C., y Eller, C. (2010). Disney Animation is closing the book on fairy tales. Los Angeles Times.
Cohen, P. (2010). Perfecting Animation, via Science. The New York Times.
Corliss, R. (2010). ‘Tangled’: Disney’s Ripping Rapunzel. Time.
Desowitz, B. (2005). Chicken Little & Beyond: Disney Rediscovers its Legacy Through 3D Animation. Animation World Network.
Graham, B. (2010). Animation Director Glen Keane Exclusive Interview TANGLED. Collider.
Jason (2013). Tangled Concept Art and Character Art. CGMeetup.
Magowan, M. (2010). Disney’s male execs stop movies starring girls. San Francisco Chronicle.
Orwall, B. (2003). Disney Decides It Must Draw Artists Into the Computer Age. The Wall Street Journal.
Scott, A. O. (2010). Back to the Castle, Where It’s All About the Hair. The New York Times.
[1] Te dejo una lista de reproducción, confeccionada en Youtube por WaltDisneyStudiosESQue tengas una proactiva semana laboral.