domingo, 18 de octubre de 2026

Entre ensaladilla, migas, risas y copas de rosado

Fuente de la imagen: mvc archivo propio
Hay reuniones familiares y de amigos alrededor de una buena mesa que permanecen grabadas en el recuerdo de manera distinta, momentos entrañables donde la gastronomía casera y las buenas noticias se entrelazan de forma perfecta. En el ambiente acogedor del hogar de Pepa y Manuel nos reunimos para festejar con enorme alegría la sustancial mejora de Paula, brindando con entusiasmo por su salud y bienestar futuro. La ocasión también mereció la atención del anfitrión para satisfacer la sensibilidad degustativa de José Miguel, descorchando una botella de Ramón Bilbao Rosado (Velasco, 2026)[1], cuidada elaboración perteneciente a la Denominación de Origen Calificada Rioja que rescata con acierto técnico la antigua costumbre de ensamblar variedades tintas y blancas en la copa. Elaborado mediante la combinación armoniosa de un ochenta por ciento de uvas Garnacha y un veinte por ciento de uvas Viura, este caldo proviene de viñedos situados en la comarca del Alto Najerilla, justo al pie de la Sierra de la Demanda, sobre terrenos rocosos y arcillosos. Con el propósito de obtener un tono rosa salmón, los racimos descansan en frío junto a sus pieles durante tres horas, realizando después la fermentación a temperaturas bajas para conservar cada uno de sus frescos aromas a frutas rojas[2]. 
Fuente de la imagen: Ramón Bilbao Rosado. Sitio vinopost (Velasco, 2026)
El banquete comenzó con la fabulosa ensaladilla rusa elaborada por Isabel, una receta casera que estaba de rechupete y que ofreció un maridaje impecable al juntarse con este rosado riojano. La destacada acidez del vino y su fresca naturaleza frutal permitieron aligerar la densidad cremosa de la mayonesa y las patatas, dejando una grata sensación de limpieza en la boca tras cada cucharada de este entrante. A continuación, disfrutamos de las riquísimas migas ibéricas que Manuel preparó pacientemente en la cocina exterior a fuego lento, un plato tradicional repleto de sabores intensos que encontró en la copa a su compañero perfecto. La textura tersa y suave del líquido junto a su perfil liviano equilibraron la contundencia del pan frito y los embutidos ibéricos, limpiando la grasa del paladar no opacando en absoluto los matices ahumados y crujientes del guiso. Sin necesitar grandes conocimientos ni complicados conceptos de enología, cualquier persona amante de la buena mesa puede comprobar que la unión de las uvas Garnacha y Viura produce un trago amable, fluido y fácil de gustar que alegra cualquier comida entre personas “güenas”. Este rosado versátil y expresivo participó en juntar a la gente amable y receptiva, ensalzar los platos caseros hechos con cariño y festejar las alegrías de la vida con la mayor sencillez.
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[1] Velasco-Carretero, M. (2026). Ramón Bilbao Rosado. Sitio vinopost. Visitado el 18/10/2026.
[2] La botella exhibe una paleta de color pálida que resulta sumamente atractiva a la vista, preparando a los comensales para disfrutar de una experiencia gustativa ágil, ligera y muy refrescante en cada trago compartible.