domingo, 23 de septiembre de 2018

Crueles hermanos

Después de un precioso florecimiento, vuelve el manzanito a darnos comida. En el texto "Los frutos del manzanito" te dejé fotos de las primeras manzanas. Acompaño dos instantáneas del resultado de esta campaña. Las manzanas están mucho mejores que las del año pasado. 

Se ve que el paso de los años le viene bien al todavía arbolito y eso que este verano ha hecho un calor de "aquí te espero". Mientras recogía los frutos, me acordé de aquel momento de la niñez, cuando ayudaba a mis hermanos mayores a recolectar manzanas en la huerta de mis progenitores.

Supongo que más que ayudarles, lo que les estaría es importunando con mis travesuras, por lo que aprovechando que me había encaramado a un árbol utilizando una escalera, rápidamente la quitaron y me dejaron sentado en la rama. Allí me quedé no sé cuanto tiempo, me pareció infinito, debatiéndome entre saltar o quedarme como un pajarillo que no sabía volar. 

El suelo me daba la impresión que estaba muy, pero que muy, lejos. Después de imaginarme el salto tropecientas veces, cuando por fin decidí desplegar mis supuestas alas y saltar, caí en el terreno, ni preguntes cómo, mientras escuchaba las carcajadas de mis "crueles hermanos" (Os quiero mucho, familia). Parte de este texto también se ha editado en el sitio GASTROPOST, bajo el título "Los frutos del manzano".