jueves, 16 de marzo de 2017

Comerciante social

Durante las tardes de los días siete y ocho de marzo, estuve asistiendo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga (España), a sendas sesiones formativas sobre los tipos de sociedades en mi país, así como la constitución, los estatutos y el Registro Mercantil, impartidas por S.S. D. Juan Carlos Martín Romero, Notario de Málaga (España). A partir de un ordenado y practico esquema, el ponente nos estuvo refrescando todo lo concerniente al perfil de comerciante social, la constitución e inscripción de las sociedades mercantiles españolas, la pluralidad de socios, la sociedad unipersonal, principales tipos sociales, sociedad en formación y sociedad irregular colectiva. 

Igualmente, desgranó los aspectos fundamentales de la Ley de Sociedades de Capital. De todo el conocimiento recibido de Juan Carlos, y aprovechándome de las notas y apuntes, esta mañana de jueves quiero resaltar la figura de “comerciante social”, original concepto que utilizó y que, francamente, en mi vida profesional no lo he escuchado con frecuencia (sí oigo habitualmente "empresario individual", "comerciante" a secas o el mal utilizado "autónomo"). Para centrar el término “comerciante social”, parte Martín Romero de “un primer estadio de la evolución, la actividad mercantil organizada”, que estuvo en manos del comerciante a título individual, para pasar “después cuando el ejercicio del comercio requería grandes sumas e implicaba la posibilidad de grandes pérdidas”, al empresario en clave social, junto al milagro asociativo, lo que el ponente centra en “sociedades mercantiles”.

Nos recordó el art. 1 del Código de Comercio, que establece que “Son comerciantes para los efectos de este Código: 1º. Los que, teniendo capacidad legal para ejercer el comercio, se dedican a él habitualmente. 2º. Las compañías mercantiles o industriales que se constituyen con arreglo a este Código”, junto al art. 116: “El contrato de compañía, por el cual dos o más personas se obligan a poner en fondo común bienes, industria o alguna de estas cosas para obtener lucro, será mercantil, cualquiera que sea su clase, siempre que se haya constituido con arreglo a las disposiciones de este Código. Una vez constituida la compañía mercantil, tendrá personalidad jurídica en todos sus actos y contratos”.

Termino con la siguiente pregunta ¿Hoy en día podría confundirse o entenderse el comerciante social acotado por Juan Carlos, con otra definición que va en relación con las Redes Sociales Profesionales, Internet, etc.? Podría ser, y su uso adecuado dependerá del contexto en el que estemos. En síntesis, dos tardes bien aprovechadas. A continuación, por si es de tu interés, te dejo un vídeo, subido a Youtube por Abogacía Española, acerca de una mesa redonda sobre la Ley de Sociedades de Capital y la Responsabilidad Penal desde una perspectiva europea, con Antonio del Moral, Fiscal ante el Tribunal Supremo, y Miguel Crespo, responsable de cumplimiento normativo en varias empresas, moderada por Nielson Sánchez Stewart, que ya te presenté en el texto “La avaricia rompió el saco ilícito” (Fuente de la imagen: pixabay).

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