viernes, 14 de octubre de 2016

Deberes del delegado

Hace unas semanas me comentó el querubín que la tutora le había insinuado y preguntado por qué no se presentaba a representante del alumnado de su clase, lo que se conoce como delegado/a de curso. La respuesta “No me compensa” me dejó un tanto perplejo, no por la relativa madurez que me demostró al requerirle que me ampliara la contestación, sino por la cantidad de actividades que tenía programadas, en un porcentaje bastante alto provenientes del colegio. Por lo visto, había observado en otros cursos a compañeras y compañeros que ejercieron esa representación y dedujo la antípoda del dicho “para este viaje no hacía falta alforjas", es decir, todo lo contrario. Te cuento lo anterior porque recientemente me han nombrado delegado de un máster jurídico que estoy realizando en la Universidad de Málaga (ver post “A lo largo de toda la vida”) y no sé si debería haberlo pensado dos veces antes de optar a la elección, puesto que la agenda, aunque no está tan agobiada como la del querubín, sí se encuentra igualmente apretada (Fuente de la imagen: pixabay). 

El caso es que ahora tengo que asumir esa responsabilidad, deseando estar a la altura profesional que se merecen mis representados y representadas, deberes que en España he localizado en el BOE de 31 de diciembre de 2010 (si quieres acceder al documento, clickea AQUÍ) y que van desde el respeto a los representados y a la institución universitaria, asistir a las reuniones y canalizar las propuestas, iniciativas y críticas del colectivo al que representan ante los órganos de la Universidad, sin perjuicio del derecho de cualquier estudiante a elevarlas directamente con arreglo al procedimiento de cada universidad, hacer buen uso de la información recibida por razón de su cargo, respetando la confidencialidad de la que le fuera revelada con este carácter, proteger, fomentar y defender los bienes y derechos de la universidad, hasta informar a sus representados de las actividades y resoluciones de los órganos colegiados, así como de sus propias actuaciones en dichos órganos (art. 37 del Real Decreto 1791/2010, de 30 de diciembre, por el que se aprueba el Estatuto del Estudiante Universitario).

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Hola. Gracias por la visita. Saludos. Manuel